El cuidado de un árbol del dinero requiere atención y el método adecuado para prevenir la pudrición de raíces y tronco. Comprender las causas de este proceso y tomar medidas oportunas para solucionar el problema puede evitarle al árbol graves consecuencias negativas.
Razones principales
La pudrición interna del tronco se produce por un riego inadecuado. El exceso de humedad provoca el ablandamiento de la madera, acompañado de un desagradable olor a descomposición.

Factores que causan la descomposición:
- Incumplimiento del régimen de riego en invierno, por ejemplo, aplicar humedad diariamente en lugar de 1-2 veces al mes.
- Falta de drenaje en la maceta o uso de tierra inadecuada.
- El exceso de humedad durante la temporada cálida, por ejemplo, debido a fuertes lluvias si la crásula se cultiva al aire libre, o debido al riego frecuente.
- Replantación frecuente de la planta.
- Regar con agua helada u otro líquido inadecuado.
- Poda regular de la copa al estilo bonsái.
- Enfermedad fúngica o tizón, que puede indicar raíces marrones y otros signos.
Si el daño es considerable, el tronco debilitado no se puede recuperar. La única solución es cortar la parte superior sana y enraizarla. El tronco no se puede recuperar, pero se puede cultivar una nueva planta a partir de ramas y hojas sanas.
Diagnóstico de la podredumbre de Crassula
La crásula prefiere un ambiente cálido y requiere humedad moderada. Pueden surgir diversos problemas durante su cultivo. Es importante identificar cualquier problema a tiempo y tomar medidas para evitar que vuelva a aparecer.
trompa
Si hay exceso de humedad en invierno o falta de luz en verano, el tallo de la crásula puede estirarse, adquiriendo una forma retorcida y antiestética, y volverse propenso a la pudrición. Este proceso suele dañar tanto el tallo como las raíces.
Uno de los síntomas característicos es la presencia de una sustancia pegajosa en la base del tallo y un olor desagradable. La crásula requiere distintos niveles de humedad en invierno y verano. Existe un mayor riesgo de enfermedades en invierno.
Raíces
Si la planta ha estado expuesta a la luz solar directa durante mucho tiempo sin ser regada, lo que ha provocado cambios en sus raíces, se recomienda comenzar a regarla gradualmente.
Siga estas recomendaciones:
- Riega la planta con moderación hasta que los rizomas arrugados y secos recuperen su forma normal. Después, vuelve al riego regular.
- Si las raíces de la planta han comenzado a pudrirse, el crecimiento se ralentiza y las hojas se marchitan y se vuelven amarillas. Saque la planta de la maceta para inspeccionar las raíces. Un rizoma podrido puede tener un tono marrón grisáceo y los pelos radiculares pueden estar secos.
- Al extraer la planta de la tierra, algunas raíces pueden quedar enterradas, volviéndose viscosas y con olor a humedad. En casos graves, las capas exteriores de la raíz y el tallo comienzan a desprenderse. Las raíces laterales y centrales también se tornan marrones y empiezan a pudrirse.
- ✓ Las raíces sanas de la planta grasa tienen una estructura elástica y un color beige claro.
- ✓ La ausencia de olor al examinar el sistema radicular indica la salud de la planta.
Con frecuencia, estos problemas son causados por microorganismos patógenos como hongos y bacterias que provocan la putrefacción bacteriana.
¿Cómo salvar una planta?
Dependiendo de si la pudrición afecta a las raíces o al tronco, se aplican los tratamientos adecuados. Es importante saber qué hacer si las raíces se están pudriendo o si el tronco se ha ablandado.
¿Qué hacer si el tronco se ha ablandado?
Para inspeccionar la planta a fondo, sujétela firmemente por el tronco y sáquela con cuidado de la maceta. Una vez que tenga el árbol del dinero en sus manos, examine cuidadosamente el estado de las raíces.
Presta atención a las siguientes señales:
- olor desagradable a putrefacción;
- presencia de raíces marrones en los laterales;
- Recubrimiento blanco en las hojas;
- detección de insectos pequeños;
- la presencia de mucosidad y otros signos de descomposición.
Preste atención también a los “síntomas” menores:
- suavidad del follaje;
- la aparición de manchas o una capa blanca o grisácea en las hojas;
- tronco arrugado y blando.
Si el tronco de la planta se ha ablandado, sáquelo de la maceta, déjelo secar y luego trasplántelo a tierra nueva. Si el árbol del dinero sigue pudriéndose después de secarse, la única forma de salvarlo es propagarlo mediante esquejes supervivientes.
¿Cómo combatir la pudrición de la raíz?
La pudrición de las raíces en un árbol del dinero puede deberse a exceso de riego, suelo inadecuado o mal drenaje. Aquí tienes algunos pasos para ayudar a combatir el problema:
- Asegúrate de que la maceta tenga agujeros de drenaje. Comprueba que no estén obstruidos. Si lo están, el agua podría quedar atrapada en la maceta.
- Utilice tierra con buen drenaje para las suculentas o agregue perlita o arena gruesa a la tierra común para asegurar una buena aireación de las raíces.
- Riega el árbol del dinero solo cuando la capa superior de la tierra esté seca. Evita regar en exceso. Antes de regar, comprueba la humedad de la tierra con un palito de madera o un medidor de humedad.
- Retira con cuidado la planta de la maceta. Inspecciona las raíces. Elimina las zonas podridas con herramientas limpias y afiladas. Trata las raíces sanas restantes con un antiséptico (como gotas de agua oxigenada) antes de trasplantarla.
- Antes de replantar, deje que las raíces se sequen durante varias horas o incluso días a la sombra para evitar la posibilidad de infección.
- Trasplanta el árbol del dinero a una maceta nueva con tierra limpia y fresca para suculentas. Asegúrate de que la nueva maceta tenga buen drenaje.
Un cuidado regular y unas condiciones óptimas para el árbol del dinero ayudarán a prevenir una mayor pudrición de la raíz.
Si las raíces están completamente podridas, siga las instrucciones:
- Corte el tallo por encima de la parte podrida, desinfectando la herramienta después de cada corte.
- Seca la herida (posiblemente espolvoreándola con carbón activado).
- Coloca el tallo en un vaso de agua y espera hasta que las raíces crezcan de 4 a 5 cm de largo.
- Plante la planta en tierra fresca, evitando regarla y fertilizarla durante 2-4 días.
Para combatir las infecciones por hongos y bacterias, utilice una solución diluida de permanganato de potasio. Aplique fungicidas y antibióticos para combatir la pudrición bacteriana. Rociar la planta con una solución acuosa que contenga esta solución ayuda a combatir posibles enfermedades.
Mira el vídeo para aprender cómo salvar tu árbol del dinero del exceso de riego:
¿En qué casos no puede ayudar?
Si el árbol del dinero está completamente podrido al desenterrarlo, no tiene remedio. En este caso, lo mejor es comprar una planta nueva o cultivarla a partir de una hoja o un esqueje. Para cultivarla, simplemente coloque el esqueje en agua y espere a que desarrolle raíces.
Si las raíces se han podrido por completo, pero el tronco apenas comienza a deformarse, es posible salvarlo cortando la copa y enraizando el brote. Replantar un árbol con raíces podridas, que es inútil, está condenado al fracaso de todos modos.
Medidas preventivas
Para mantener sano tu árbol del dinero, se recomienda seguir estrictamente un horario de riego. Evita colocar la planta bajo la luz solar directa y protégela del frío evitando el riego con agua fría. Abónala regularmente durante los meses más cálidos.
Medidas preventivas:
- Deje reposar el agua antes de regar.
- Limpie las hojas de la planta o rocíelas con un pulverizador.
- Controle los niveles de iluminación, evitando la oscuridad excesiva o la luz solar intensa.
- Trasplanta el árbol del dinero a macetas nuevas a medida que crezca.
- Revise la planta periódicamente y palpe suavemente el tronco.
- Si la planta crece mucho, cámbiala de maceta. Retrasa la fertilización después del trasplante, comenzando 3 o 4 meses después. Si tiene alguna enfermedad, comienza primero el tratamiento y luego fertiliza.
- Elige una maceta nueva de tamaño mediano para evitar el encharcamiento y la pudrición de las raíces.
- Asegúrese de que haya drenaje y un desagüe para el agua.
- Evite la iluminación unilateral, las corrientes de aire y las altas temperaturas procedentes de los radiadores de calefacción.
- En primavera, no te apresures a trasladar la maceta al balcón, ya que las bajas temperaturas pueden dañar el árbol. La temperatura óptima para la crásula está entre 21 y 30 °C.
La crásula es una planta cultivada con un tronco grueso que, si no se cuida adecuadamente, puede pudrirse. Es importante vigilarla atentamente para detectar cualquier signo de esta enfermedad y tomar las medidas necesarias de inmediato.






