La drácena, como cualquier planta de interior, necesita ser trasplantada a medida que crece y se desarrolla. Esta planta es resistente y fácil de cuidar, pero necesita ser trasplantada regularmente; de lo contrario, puede marchitarse.
¿Cómo trasplantar correctamente una drácena?
Trasplantar una drácena no es particularmente difícil; lo principal es seguir el procedimiento prescrito y tener en cuenta las características individuales de cada planta.
¿Cuándo es el mejor momento para replantar?
Cada jardinero tiene su propia opinión sobre la frecuencia con la que se deben trasplantar las plantas de interior. Sin embargo, según los expertos, las drácenas jóvenes necesitan ser trasplantadas anualmente. Las drácenas más grandes requieren trasplantes menos frecuentes: una vez cada tres años.
Es necesario trasplantar la drácena si:
- La planta ya ha crecido demasiado para la maceta u otro recipiente, y sus raíces se están filtrando por los orificios de drenaje.
- La planta no se ha replantado en más de 3 años, pero su tamaño apenas ha aumentado y las hojas crecen intensamente. volverse amarillo.
- La "Palma" fue comprada recientemente en una floristería y se encuentra en un contenedor de transporte.
- El exceso de riego puede acidificar el suelo y provocar la pudrición de las raíces. Si la planta se pudre, aparecerán mosquitos diminutos a su alrededor y parásitos en el suelo.
La drácena se puede trasplantar durante toda la temporada de crecimiento. No se recomienda trasplantarla en octubre-noviembre ni en invierno. Los hijuelos tomados del exterior enraízan mejor en primavera, cuando los esquejes son más viables.
Si la replantación es urgente y no hay forma de posponerla, es importante crear las condiciones óptimas para la planta para que la adaptación se produzca de la forma más fácil y rápida posible.
Elegir una olla
Las raíces de la drácena se desarrollan profundamente, prácticamente sin brotes laterales. Por ello, se eligen macetas altas y estrechas para esta planta. Si las raíces no tienen suficiente espacio, la planta puede morir.
Recomendaciones para elegir una maceta:
- El tamaño de la maceta se elige según el tamaño de la planta. Por ejemplo, si una drácena mide 40 cm de alto, necesita una maceta de la mitad de tamaño: 20 cm de diámetro. Cada maceta posterior debe ser de 2 a 3 cm más ancha que la anterior.
- No trasplantes la planta a macetas demasiado grandes. Las raíces no siempre se desarrollan bien en macetas grandes, lo que puede provocar estancamiento de la humedad, pudrición de las raíces y, finalmente, la muerte de la planta.
- La maceta debe tener agujeros en la base para que drene el exceso de agua. Si una maceta comprada no tiene agujeros de drenaje, hazlos tú mismo. En una maceta de plástico, puedes hacerlos con una aguja de tejer caliente, pero con las de cerámica es más difícil, así que es mejor elegir macetas con agujeros ya hechos.
- ✓ La maceta no solo debe tener orificios de drenaje, sino también una bandeja para recoger el exceso de agua y evitar el estancamiento de la humedad.
- ✓ Al elegir entre una maceta de plástico y una de cerámica, tenga en cuenta que la cerámica evapora la humedad más rápidamente, lo que puede requerir un riego más frecuente.
Para drácenas No importa de qué material esté hecha la maceta. La elección depende únicamente de las preferencias, el gusto estético y el presupuesto del dueño. La drácena puede crecer bien tanto en una maceta de plástico barata como en una de cerámica cara. Si se busca una opción más ecológica, las macetas de cerámica son la mejor alternativa.
control de plagas
Para evitar que la drácena trasplantada sea atacada por enfermedades y plagas, la tierra debe desinfectarse antes de llenarla con una nueva maceta.
Puedes desinfectar el suelo mediante:
- tratamiento con baño de vapor;
- escaldar con agua hirviendo;
- derramada con una solución rosada de permanganato de potasio;
- Asado en microondas.
Drenaje
Un buen drenaje ayuda a prevenir el encharcamiento. Coloque un material adecuado en el fondo de la maceta, como piedrecitas, roca triturada, arcilla expandida, grava, trozos de arcilla, espuma de poliestireno, vermiculita o ladrillos rotos.
Herramientas
El trasplante de la drácena debe realizarse con cuidado, siguiendo todas las prácticas agrícolas. Las herramientas y el equipo que faciliten el proceso serán de gran ayuda.
Para trasplantar dracaena es recomendable preparar:
- tijeras de jardín;
- un cuchillo muy afilado;
- cuenca bajo el agua;
- cubo para la tierra;
- pulverización;
- cuchara.
Gracias a los artículos y herramientas antes mencionados, el proceso de trasplante de la palmera será lo más cómodo posible.
Suelo adecuado
Añade tierra a la capa de drenaje. Puede ser un sustrato comprado o una mezcla casera para macetas. Lo ideal es usar la misma tierra que se usa para palmeras de interior o plantas grandes que no dan flores.
Las drácenas crecen mejor en suelos moderadamente nutritivos y permeables al aire, neutros o ligeramente ácidos, con un alto contenido de turba y levadura en polvo.
Existen muchas recetas para preparar mezclas de tierra nutritivas para plantas de interior; para la drácena, puedes utilizar las siguientes opciones:
- Tierra de césped + tierra de hojas + tierra de compost + turba (2:1:1:0,5).
- Tierra universal + tierra de jardín + musgo triturado (1:0,5:0,1).
- Tierra de césped + tierra de hojas + arena gruesa (2:1:0,5).
- Humus + arena + tierra de hojas (2:1:1).
- humus de hojas + tierra de césped + humus de invernadero + arena de río (1:1:1:0,5).
Para mejorar la estructura del suelo y su valor nutricional, se pueden añadir los siguientes componentes:
- Ladrillo rojo triturado: afloja el suelo y absorbe el exceso de humedad;
- Virutas de carbón vegetal: previenen la aparición de procesos de putrefacción en el suelo;
- Fibra de coco: aumenta la soltura y la permeabilidad al aire del suelo; se remoja antes de usar.
El proceso de trasplante
Trasplantar una planta de interior no es difícil; incluso un jardinero principiante puede hacerlo. Lo principal es proceder con cuidado y precaución, ya que las raíces de la drácena son extremadamente delicadas.
Antes de comenzar, reúna todo el equipo necesario: herramientas y agua estancada. Desinfecte las tijeras de podar con alcohol o calentándolas sobre una llama.
Procedimiento para replantar dracaena en casa:
- El día anterior a la replantación, riegue la drácena con una pequeña cantidad de agua.
- Retira con cuidado la drácena de su maceta. Para ello, coloca la maceta de lado y golpea suavemente los bordes para aflojar las raíces. También puedes extraer la palmera quitando la capa superior de tierra y tirando de ella por el tronco.
Sacar una drácena de una maceta con forma de ánfora es prácticamente imposible. Hay que romperla en pedazos para poder extraer la planta y las raíces, que casi siempre se dañan. Por eso se recomienda elegir macetas con una boca ancha y cómoda.
- Limpia las raíces de la planta que has extraído, quitándoles la tierra vieja, e intenta desenredarlas con cuidado por los bordes, pero sin forzarlas demasiado; procede con delicadeza. Es mejor dejar algo de tierra entre las raíces.
- Inspecciona las raíces con cuidado; si encuentras brotes podridos o secos, córtalos inmediatamente. Si las raíces son demasiado grandes en relación con la parte aérea, recorta ligeramente las secciones más largas. Espolvorea los cortes con ceniza de madera para que se sequen.
- Añade una pequeña cantidad de sustrato o tierra preparada sobre la capa de drenaje y compactala. Coloca la planta en el centro de la maceta, extendiendo las raíces por todo el espacio.
- Cubre las raíces con tierra y agita la maceta para eliminar las bolsas de aire. Apisona bien la tierra.
- Riega abundantemente la palmera trasplantada y rocía las hojas.
- Una vez que la tierra se haya asentado, agregue un poco más.
- Con una esponja limpia (nueva), limpie cuidadosamente la planta y la maceta para eliminar cualquier resto de suciedad.
- Después de 30 minutos de riego, vacíe toda el agua de la bandeja.
Si se hace todo correctamente, paso a paso, sin pasar por alto ningún detalle, entonces las posibilidades de que la planta eche raíces son muy altas.
Cuidados posteriores al trasplante
Una planta trasplantada es particularmente vulnerable a diversos desafíos ambientales al principio, por lo que es necesario crear las condiciones más cómodas para ella.
Instrucciones de cuidado:
- Coloca la maceta en un lugar cálido, protegida de corrientes de aire y de la luz solar directa. La iluminación debe ser tenue.
- La primera alimentación debe realizarse un mes después del trasplante.
- Riega la planta moderadamente.Evite regar en exceso y no deje que la tierra se seque. Utilice agua tibia que haya reposado durante 2-3 días.
Dado que las raíces de una planta trasplantada no se establecen completamente en la tierra al principio, existe el riesgo de que se acumule agua en la maceta, lo que provoca la pudrición de la raíz. Además, diversas plagas se propagan rápidamente en suelos húmedos.
Posibles problemas
Las drácenas suelen enraizar con bastante rapidez en una maceta nueva, pero a veces el trasplante puede ser problemático y provocar que la planta se marchite, enferme, etc. Si una drácena trasplantada empieza a perder hojas o sus hojas se marchitan, significa que se cometieron algunos errores al trasladarla de una maceta a otra.
Los problemas y errores más comunes al replantar dracaena:
- El suelo fue seleccionado incorrectamente. Este es un error común entre principiantes. Suelen usar el primer sustrato disponible, suponiendo que la planta prosperará en cualquier condición. Sin embargo, la drácena no tolera en absoluto los suelos grasos y pesados.
Si plantas una drácena en una maceta con tierra rica en turba, no prosperará porque la turba repele el suelo. La solución es trasplantarla a una tierra adecuada. - La maceta fue elegida incorrectamente. Si la maceta es demasiado grande, la planta no podrá aprovechar bien la tierra y, inevitablemente, se encharcará debido a la humedad constante. El agua estancada favorece la aparición de patógenos, la pudrición de las raíces y la muerte de la planta. La solución es cambiar la tierra y trasplantarla a una maceta más pequeña.
- Incumplimiento del régimen de riego. El exceso de riego, ya sea frecuente o abundante, puede encharcar la tierra y provocar que la planta se marchite. Regar y drenar la bandeja a tiempo puede ayudar a solucionar este problema. Riega la drácena solo cuando los primeros 2 cm de tierra estén secos.
Si la tierra se ha empapado demasiado, se retira la planta y se deja secar el cepellón. Se coloca sobre papel para que absorba la humedad más rápidamente. El secado se realiza en una habitación seca y cálida. El temor a que la planta sufra falta de humedad suele provocar un riego excesivo, pero esto se puede evitar mediante pulverización foliar. Sin embargo, incluso este método puede dañar la drácena si se aplica con demasiada intensidad. - Incumplimiento de los plazos para trasplantes. Este error es común entre los jardineros inexpertos. Si una planta se trasplanta en otoño o invierno, tiene pocas probabilidades de establecerse con éxito.
- Condiciones de detención incorrectas. En una habitación fría, la drácena puede congelarse; en invierno, debe mantenerse en una habitación cálida, quizás incluso más cerca del radiador.
Trasplantar una planta es un proceso estresante, pero fundamental para cualquier planta de interior, incluida la drácena. El crecimiento, desarrollo y salud posteriores de tu "palmera" de interior dependen de cómo se realice este procedimiento.






