Árbol de serpiente Es una planta que se suele cultivar en macetas, tanto en el hogar como en oficinas y espacios públicos. Se caracteriza por requerir pocos cuidados, pero un cuidado inadecuado puede provocar que las hojas se pongan amarillas. Es importante determinar las causas y corregirlas cuanto antes.

Causas del amarilleamiento de las hojas
Existen muchas razones por las que las drácenas se ponen amarillas. Lo fundamental es identificar el problema a tiempo para prevenirlo y evitar que la planta muera.
exceso o falta de riego
La clave para cuidar la drácena es evitar el exceso de riego. Es muy sencillo: basta con asegurarse de que la tierra de la maceta tenga tiempo de secarse. Se recomienda regar la planta dos veces al mes en invierno y cuatro veces al mes en verano. riego Utilice agua sedimentada a temperatura ambiente.
- ✓ Utilice únicamente agua reposada a temperatura ambiente para evitar dañar el sistema radicular.
- ✓ Compruebe la humedad del suelo a una profundidad de 2-3 cm antes de cada riego.
Evite el riego excesivo para prevenir la pudrición de las raíces. El encharcamiento prolongado puede reducir la capacidad del suelo para suministrar nutrientes a las raíces de la drácena y provocar la caída de las hojas.
Señales de exceso o falta de riego:
- la corteza se arruga;
- el tallo pierde elasticidad;
- Entre dos y ocho hojas caen semanalmente.
Inspeccione el sistema radicular. Elimine las raíces dañadas, y replantar la planta Trasplantar a otra maceta con tierra. Inmediatamente después, regar la planta moderadamente. Si las raíces se secan, repetir el proceso.
Aire interior seco
La drácena es una planta tropical y, para su salud, es importante mantener niveles de humedad interior de al menos el 60 %. Si no se alcanza este nivel, las hojas pueden perder su aspecto vibrante, volviéndose amarillas y marchitas.
- ✓ Utilice un higrómetro para controlar con precisión la humedad del aire.
- ✓ Coloca la planta lejos de dispositivos de calefacción para evitar que se seque.
Para asegurar un óptimo desarrollo de tu drácena, rocíala con agua dos veces por semana. También puedes rociarla con agua de la ducha, pero es importante eliminar cuidadosamente el exceso de humedad de las axilas de las hojas para evitar el encharcamiento y la posible pudrición.
Para mantener una humedad óptima a largo plazo, coloque la maceta de la drácena sobre grava húmeda. Usar un humidificador en la habitación donde se encuentra la planta también será muy útil.
Mala ubicación
La aparición de hojas amarillas en una drácena puede deberse a una ubicación incorrecta de la maceta. Los dos problemas más comunes relacionados con la ubicación de la maceta son las corrientes de aire y la luz solar directa.
Si hay corrientes de aire, las hojas superiores, que son las más expuestas, pueden empezar a amarillear y secarse. Si la planta recibe luz solar directa, pueden aparecer manchas en sus hojas.
Para evitar problemas, coloque la maceta de la drácena en un lugar cálido con luz indirecta y protéjala de la luz solar directa y las corrientes de aire. Durante el invierno, proporciónele luz adicional.
Temperatura del aire alta o baja
Para garantizar las condiciones óptimas para su drácena, mantenga una temperatura ambiente de entre 18 y 25 grados Celsius. Las temperaturas inferiores a 16 grados Celsius pueden ser peligrosas, ya que la planta corre el riesgo de congelarse, especialmente si la tierra de la maceta pierde humedad rápidamente.
A bajas temperaturas, pueden observarse signos adicionales de malestar en las hojas:
- caída de hojas;
- enrollándose en forma de tubo;
- Excesiva suavidad.
Bronceado
La aparición de manchas amarillas en las hojas puede deberse a quemaduras solares. Esto suele ocurrir cuando la planta se expone a la luz solar directa. Si coloca una drácena en maceta en una galería o balcón durante el verano, asegúrese de que reciba suficiente sombra. Esto ayudará a prevenir las quemaduras solares.
Con luz intensa, sobre todo si es excesiva, las puntas de las hojas pueden secarse y palidecer. En épocas de calor, conviene trasladar la planta a un lugar más fresco para evitar el sobrecalentamiento y los efectos negativos de las altas temperaturas.
Régimen de alimentación incorrecto
Durante el periodo de crecimiento activo, es fundamental proporcionar a la planta suficiente nitrógeno. Su deficiencia puede provocar hojas pálidas y amarillas. Para asegurar un desarrollo óptimo, utilice fertilizantes ricos en nitrógeno. Fertilice durante el periodo de crecimiento activo.
Evite fertilizar en exceso, ya que el exceso de fertilizante puede hacer que la drácena sea más vulnerable a las infecciones por hongos. Una opción de fertilización complementaria son los fertilizantes en barra especializados. Estos proporcionan nutrición duradera a la planta y se pueden insertar verticalmente en la tierra de la maceta.
En invierno, el crecimiento de la drácena se ralentiza y no requiere tantos nutrientes. Durante este periodo, basta con abonarla una vez al mes.
Damas
Las corrientes de aire frío son otro factor negativo que puede provocar el amarilleamiento de las hojas. Coloque la planta de manera que no quede expuesta a las corrientes de aire al ventilar la habitación. Evite colocarla cerca de radiadores, otras fuentes de calor o debajo de un aire acondicionado.
Una señal de heladas son las pequeñas manchas blancas en las hojas. Estas pueden aparecer como resultado de la exposición a corrientes de aire frío, al rociar la planta con agua fría o al contacto con vidrio frío durante el invierno.
Iluminación incorrecta
Solo las variedades suculentas de drácena pueden aclimatarse gradualmente a la luz solar directa. Las variedades parecidas a palmeras, con follaje decorativo, pueden ser susceptibles a las quemaduras solares.
Las manchas secas de color amarillo claro en las hojas indican que la planta se está quemando con la luz solar. Si observa estos síntomas, cúbrala con una cortina o colóquela en un lugar más alejado de la ventana.
Por lo general, no hay problemas con la iluminación insuficiente. Follaje ornamental tipos de dracaena Las plantas de color uniforme pueden prosperar incluso en sombra parcial, pero el follaje puede perder su viveza y comenzar a amarillear si la planta se encuentra en sombra profunda.
Un cambio brusco en las condiciones
Incluso una planta sana puede reaccionar a cambios repentinos en las condiciones ambientales amarilleando y dejando caer sus hojas:
- nivel de humedad;
- iluminación;
- temperatura ambiente.
Esta reacción se observa generalmente inmediatamente después de comprar la drácena o en el caso de trasladarla a una logia abierta en verano o a otro lugar.
Si tras cambiar la maceta se producen problemas de amarilleamiento y caída de hojas, compruebe si hay signos de daños por heladas. Considere la posibilidad de una infestación de plagas.
Reubicación y cambio de residencia
El amarilleamiento de las hojas de la drácena puede deberse a una selección inadecuada de tierra y sustrato. Elija una tierra suelta, ligeramente ácida o con pH neutro y con nutrientes moderados. Una tierra demasiado pesada, ácida o muy alcalina (pH superior a 7) puede provocar la pudrición de la raíz.
- ✓ Elija una maceta con orificios de drenaje para evitar el estancamiento del agua.
- ✓ Tenga en cuenta el tipo de sistema radicular al elegir la forma de la maceta.
Al trasplantar una drácena, utilice una maceta de 2 a 3 cm más grande que la anterior. Un recipiente demasiado grande puede provocar exceso de riego, lo cual perjudicará a la planta.
La forma de la maceta también es importante:
- Las especies de follaje ornamental requieren macetas estrechas y altas, ya que su sistema radicular tiende a desarrollarse verticalmente y los brotes laterales crecen lentamente.
- Las especies suculentas requieren macetas anchas y poco profundas, similares a cuencos, ya que sus raíces son cortas y se desarrollan más a lo ancho.
Es importante trasplantar la planta a tiempo. Si las raíces llenan completamente la maceta y la tierra se agota, las hojas de la drácena comenzarán a marchitarse y aparecerán manchas amarillas. Lo mejor es trasplantar las plantas jóvenes al menos una vez al año durante los primeros 3 o 4 años.
El proceso de envejecimiento y muerte de las hojas inferiores
Si observa que las hojas inferiores de su drácena se están poniendo amarillas, secando y cayendo gradualmente, mientras que la parte superior de la planta permanece verde y hermosa, no se preocupe: es algo normal que no requiere atención inmediata. La vida útil promedio de las hojas es de unos 2 a 3 años.
Si la parte superior de la planta se ve sana, probablemente no haya de qué preocuparse. Sin embargo, si la planta empieza a verse más débil o es susceptible a otros problemas, conviene examinarla con detenimiento.
La aparición de plagas
Las plagas en las drácenas pueden ser causadas por suelo contaminado o por el contacto con otra planta enferma. Estas plagas se alimentan de la savia de las hojas, lo que provoca que se pongan amarillas. Para detectar plagas, corte una hoja de la planta e inspecciónela cuidadosamente.
La planta puede ser atacada por los siguientes insectos:
- Insecto escama. Si aparecen manchas marrones en la drácena y las hojas se vuelven amarillas, esto puede indicar una infestación de cochinillas, una plaga que se alimenta de la savia de la planta.
Para combatir eficazmente este problema, utilice insecticidas como Actellic o Forbicide. Estos productos eliminarán rápidamente las cochinillas y restablecerán la salud de la planta.
- Trips. Un tono marrón grisáceo en las hojas de la drácena puede indicar la presencia de trips, pequeños insectos que se alimentan de la savia de la planta. Para controlar eficazmente esta plaga, utilice insecticidas como Actellic y Decis.
- Ácaro araña. La presencia de ácaros en las drácenas puede manifestarse como hojas amarillas con manchas blancas. Si la infestación no es grave, utilice agua jabonosa para eliminarlos. En caso de infestaciones severas, utilice productos especializados como acaricidas.
Si encuentra hojas infectadas, retírelas inmediatamente y lave la planta con agua y jabón suave. A continuación, trate la planta con un insecticida específico para la plaga y lávela de nuevo con agua jabonosa.
Enfermedades de diversos orígenes
Las drácenas de interior son susceptibles a enfermedades, que pueden surgir por contacto con una planta enferma o por condiciones desfavorables del suelo. Algunas enfermedades comunes son:
- Heterosporio. Se trata de una enfermedad fúngica que se manifiesta con manchas amarillas en las hojas. Si no se trata, las manchas progresan y las hojas comienzan a secarse y a ponerse marrones con un borde oscuro. Los fungicidas son eficaces para controlar la heterosporiosis.
- Filósticotosis. Uno de los síntomas de la filostictosis son las manchas de color marrón claro con un borde amarillo en las hojas. Los fungicidas pueden ayudar a controlar esta enfermedad.
- Infecciones y enfermedades bacterianas. Las infecciones bacterianas pueden producirse debido a las altas temperaturas, la humedad o las deficiencias nutricionales. Si una planta se ve afectada por infecciones bacterianas y desarrolla úlceras, el tratamiento puede ser difícil y la planta suele debilitarse.
Hoy en día, las infecciones bacterianas suelen considerarse mortales para las plantas.
El control periódico de la salud de la drácena, el mantenimiento de condiciones óptimas y el tratamiento oportuno con fungicidas ayudarán a prevenir o controlar enfermedades y a mantener la salud de la planta.
medidas de primeros auxilios
Para identificar las causas exactas de la caída de las hojas de la drácena y tomar las medidas necesarias para restaurarla, siga estas recomendaciones:
- Coloca la maceta con la planta en el alféizar de la ventana, pero asegúrate de cubrir la ventana para difuminar la luz y evitar corrientes de aire.
- Mantenga una temperatura ambiente óptima de entre 20 y 25 grados Celsius. Evite las temperaturas extremadamente bajas o altas, ya que pueden empeorar la situación.
- Si el aire está demasiado seco, rocía tu drácena con agua regularmente y dale una ducha tibia. Después, asegúrate de secar las hojas con una servilleta.
- Si sospechas que la raíz está podrida, trasplanta la planta inmediatamente. Retira las partes afectadas de las raíces y trata las zonas sanas con ceniza de madera o carbón activado. Si las hojas se ponen aún más amarillas después del trasplante, puede que sean necesarias medidas más drásticas, incluyendo adorno superior y el posterior enraizamiento.
- Riegue regularmente, cada 2-3 días.
- Fertilice el suelo regularmente con fertilizantes nitrogenados, pero no exceda la cantidad recomendada.
- Si la planta se quema con el sol, trasládela a un lugar con luz indirecta.
La drácena es una planta que puede embellecer tanto el hogar como los espacios de trabajo. Con los cuidados adecuados y atendiendo a sus necesidades, la drácena te deleitará con su hermoso y sano follaje verde, añadiendo un toque acogedor y vibrante a tu entorno.




