El ficus retusa, o ficus obtuso, es una planta ornamental de interior con una copa densa y singulares raíces aéreas que se desarrollan con la edad. Este ficus de hoja perenne, con hojas coriáceas de color verde oscuro, encaja a la perfección en interiores modernos y es especialmente popular entre los aficionados al bonsái.
Información general sobre Rethuse
El ficus retusa es una planta perenne de la familia Moraceae, orden Rosales. Su nombre en latín, "retusus", significa "deprimido" o "embotado".
El ficus retusa es originario de Asia tropical y se encuentra en las islas del archipiélago malayo, Indonesia, Java, Kalimantan y Taiwán. Crece en selvas tropicales y subtropicales. El ficus retusa requiere mucha humedad, pero tolera cualquier tipo de suelo, ya sea pobre o rico.
Descripción botánica
En estado silvestre, el ficus retusa es una planta bastante grande, comparable en tamaño a los árboles. Puede alcanzar hasta 20 metros de altura en la naturaleza y entre 1 y 2 metros en interiores.
Breve descripción botánica de Ficus retusa:
- Trompa Gruesa, de superficie lisa. La corteza es gris claro o rojiza con pequeñas manchas. Los brotes son pubescentes y se extienden horizontalmente desde el tronco.
- Corona La planta es muy ramificada y sus hojas obovadas son muy densas y coriáceas. Alcanzan una longitud de 15-18 cm.
- Madera De color verde amarillento con venas, al cortarse libera látex (jugo lechoso), denso y pegajoso, que irrita la piel y es tóxico para los animales si se ingiere.
El ficus retusa crece entre 5 y 7 cm al año. Cuando se cultiva como bonsái, desarrolla finas raíces aéreas que, a medida que crecen, descienden o se enroscan alrededor de las ramas.
Principales tipos de Retusa
El ficus retusa está disponible en diversas variedades, cada una con una apariencia distintiva. Cada una es atractiva a su manera y todas son adecuadas para el diseño de interiores.
Ficus retusa compacta
Este ficus tiene una copa bastante compacta. Debido a la densidad de sus hojas y su lento crecimiento, es una planta popular para el cultivo de bonsái. Sus hojas oblongas, de color verde oscuro, coriáceas y brillantes, miden aproximadamente 6 cm de largo y 2,5 cm de ancho. La nervadura central es delgada, de color verde claro. El borde de la hoja presenta manchas amarillas.
Los pecíolos de las hojas son delgados, verdes y elásticos. Son varias veces más cortos que la lámina foliar, con una longitud máxima de 1,5 cm. La corteza de las plantas maduras es de color beige grisáceo; en las jóvenes, es marrón con rayas claras. La Retusa compacta se propaga por esquejes. Esta planta no florece en interiores. Nombre científico: Retusa compacta.
Ficus obtuso Panda
Se trata de una planta leñosa de hoja perenne con tallos fuertes, de rápida lignificación y densamente ramificados. Puede crecer con varios tallos o como arbusto. Sus tallos se engrosan y se deforman con el tiempo, lo que facilita su cultivo como bonsái.
La planta madura posee fuertes raíces aéreas, lo que le confiere un aspecto singular y decorativo. La corteza de estas raíces y del tronco leñoso es de color beige grisáceo claro, con vetas tenues en las ramas jóvenes. Las hojas son pequeñas, puntiagudas y coriáceas. Las hojas jóvenes son doradas, de ahí su apodo: «ficus dorado».
Las hojas alcanzan una longitud máxima de 6 cm y una anchura de 4 cm. Están dispuestas con bastante densidad, creando una copa muy llamativa de aspecto rizado. El Ficus retusa 'Panda' se puede propagar mediante esquejes y acodo aéreo. Nombre científico: Ficus retusa cv. Panda.
Ficus albomarginata
Este ficus es casi enano, alcanzando no más de 12 cm de altura. Sus hojas son pequeñas, de hasta 1 cm de largo. Su tronco es casi sin leñosidad, pero se asemeja a un árbol frondoso. Las hojas son lisas, ovaladas y variegadas: un patrón verde caótico resalta sobre un fondo casi blanco o beige.
El ficus albomarginata no florece, pero se propaga por esquejes y acodo aéreo. Nombre científico: Ficus albomarginata.
Retusa hawaiana
Esta variedad de Retusa tiene un tallo delgado que alcanza los 2 metros de altura. Posee brotes flexibles y hojas verdes con un borde blanco crema. Es una planta de fácil cuidado y de crecimiento medio. Su nombre científico es Nitida Hawaii.
Cuidado del Ficus Retusa
Cuidar una retusa no tiene ninguna complicación. Como todos los ficus, esta planta es poco exigente y resistente, pero sí requiere cierta atención. Su aspecto, belleza y salud dependen de la rapidez y la precisión con que se le cuide.
Condiciones óptimas de mantenimiento
El ficus retusa prospera en climas cálidos y húmedos, típicos de las zonas tropicales y subtropicales. Es importante crear un entorno propicio para su desarrollo.
Condiciones recomendadas para el cultivo de Ficus retusa:
- TemperaturaEl rango óptimo para el período de verano es de +18 a +25 °C, la temperatura mínima en invierno es de hasta +12 °C.
- humedad del aireEl aire seco es perjudicial, por lo que se recomienda compensar la falta de humedad rociando agua con regularidad. Esto es especialmente importante en invierno, cuando el aire interior se reseca mucho debido a la calefacción. El agua debe llegar no solo a las hojas, sino también a todas las demás partes del árbol, incluidas las raíces.
- IluminaciónEl ficus es una planta que adora el sol y necesita luz brillante indirecta para crecer y desarrollarse. El mejor lugar para esta planta son las ventanas orientadas al este y al oeste. En verano, se recomienda protegerla de la luz solar directa. No prosperará en ventanas orientadas al sur.
Retuza está contraindicado en caso de cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire.
Cebado
El ficus retusa crece bien en suelos ligeros, sueltos y transpirables con un pH neutro de 6-7. La tierra para macetas lista para usar generalmente no es adecuada para el ficus; se debe agregar arena y turba para mejorar la soltura del suelo.
Puedes preparar tu propia mezcla de tierra para tu ficus mezclando partes iguales de turba, mantillo de hojas y césped, añadiendo media parte de arena gruesa y media parte de perlita (o arcilla expandida). Esta mezcla garantiza un buen drenaje y condiciones favorables para el crecimiento de la planta.
A qué prestar atención al crear una mezcla de tierra:
- El sustrato no debe ser demasiado ligero, ya que la tierra se secará demasiado rápido.
- El uso de suelos arcillosos pesados está estrictamente contraindicado: el sistema radicular absorberá mal la humedad y el agua se estancará después del riego, lo que puede provocar la pudrición de las raíces.
- Un mayor contenido de arena en el sustrato es inaceptable; el ficus simplemente se secará.
Cualquier mezcla preparada en casa debe desinfectarse; por ejemplo, horneándola, congelándola o tratándola con preparados biológicos como Alirin, Gamair o Fitosporin.
Seleccionar y preparar una olla
Al elegir una maceta para un Ficus retusa, es importante considerar el material y el tamaño, así como sus condiciones de cultivo. El Ficus retusa se desarrolla mejor en macetas pequeñas, lo que permite un crecimiento estimulado y un control del desarrollo radicular.
Características a la hora de elegir una maceta para Ficus retusa:
- Material. La mejor opción son los recipientes de barro sin esmaltar con orificios de drenaje. También se pueden usar macetas de plástico, pero, al igual que las de cerámica esmaltada, no son transpirables y no permiten el paso del aire.
- Tamaño. Para el cultivo general, son adecuadas macetas estándar de altura y diámetro aproximadamente iguales. Los bonsáis requieren recipientes planos, como bandejas o platos. Los lados deben tener hasta 10 cm de altura, lo cual es suficiente para un desarrollo radicular normal.
Es importante elegir el tamaño adecuado de la maceta. Si es demasiado grande, la planta dedicará toda su energía al desarrollo de las raíces y la parte aérea crecerá poco. Esta opción es buena para bonsáis, pero es importante recordar que las macetas demasiado grandes aumentan el riesgo de pudrición de la raíz por exceso de riego.
Si va a trasplantar plantas, el diámetro de la nueva maceta debe ser de 2 a 3 cm mayor que el de la anterior.
Características del riego
La planta tolera bien la falta de humedad a corto plazo. Sin embargo, durante el período de crecimiento activo, evite que la tierra se seque o que el agua se estanque en la maceta.
Características del riego del Ficus retusa:
- Se recomienda regar con regularidad durante el verano. La tierra debe mantenerse siempre moderadamente húmeda. En invierno, el riego debe reducirse considerablemente. La frecuencia de riego recomendada es una vez por semana en verano, una vez cada 10 días en primavera y otoño, y una vez cada dos semanas en invierno.
- El riego se realiza en función de las condiciones del suelo. Riega la planta inmediatamente cuando los primeros 2-3 cm de tierra estén secos.
- El agua para riego debe estar sedimentada. La temperatura óptima del agua es de +30 °C. El agua de la bandeja debe vaciarse después del riego.
- Es recomendable rociar la planta periódicamente con agua de un pulverizador. Una vez al mes, puedes darle un baño al ficus.
Abono de cobertura y fertilizantes
El ficus retusa se fertiliza con abonos orgánicos y minerales, aplicados a las raíces o mediante pulverización foliar. Las necesidades nutricionales de esta planta dependen de su estado y varían con las estaciones. El ficus requiere mayor aporte de nutrientes en primavera y verano, periodo de crecimiento activo; en otoño, la fertilización se reduce considerablemente.
La mejor opción de fertilizante es una fórmula completa etiquetada "para ficus". Como último recurso, puede utilizar un fertilizante de uso general diseñado para plantas de interior de follaje decorativo.
La frecuencia de aplicación depende de la estación del año:
- De marzo a octubre: una vez cada dos semanas;
- De noviembre a febrero, una vez al mes.
Características de la fertilización de Ficus retusa:
- La planta se abona en la raíz solo después del riego, cuando las hojas están saturadas de humedad.
- Después de replantar, no se debe abonar la planta durante un mes, ya que el nuevo sustrato contiene suficientes nutrientes y un exceso de fertilizante puede causar quemaduras en las raíces.
- Las plantas de ficus en macetas grandes se pueden abonar con estiércol de vaca fermentado. El estiércol fresco está prohibido, ya que quemará las raíces.
- La fertilización foliar es opcional y se utiliza principalmente cuando la planta necesita reponer rápidamente una deficiencia de nutrientes; la pulverización foliar aporta nutrientes más rápido que la aplicación al suelo. Durante el período de dormancia, no se recomienda este tipo de fertilización, ya que puede estimular un crecimiento innecesario en esta etapa.
Trasplante y cuidado de las raíces
La primera vez que se trasplanta un ficus es tres años después de comprarlo, cuando las raíces se quedan apretadas en la maceta. Si el cepellón está completamente rodeado de raíces, la tierra se seca rápidamente después de regar y las raíces salen por los orificios de drenaje, es hora de trasplantar el ficus. La mejor época para trasplantar es entre marzo y abril.
En el futuro, el ficus se replantará una vez al año, reemplazando la tierra.
Características de la replantación de Ficus retusa:
- Coloca una malla en el fondo de la maceta. Añade material de drenaje: arcilla expandida o ladrillos rotos (sin bordes afilados).
- Llena la maceta con tierra y coloca con cuidado la planta dentro. No la llenes demasiado; deja unos 2 cm de tierra hasta el borde.
Al trasplantar un ficus, lo mejor es extender las raíces y cubrirlas con tierra sin enterrarlas demasiado. Esta recomendación se aplica a plantas que se trasplantan por tercera o cuarta vez. También es importante usar guantes de goma al manipular el ficus, ya que su savia es tóxica.
¿Es necesaria la poda?
El ficus retusa requiere poda periódica para dar forma a la copa y estimular la ramificación. Esta especie de ficus es muy fácil de cultivar, y la poda es una herramienta fundamental en la creación de bonsáis.
La poda se realiza con el fin de:
- obtener una corona con la configuración deseada;
- estimular el crecimiento de las plantas y/o rejuvenecerlas;
- eliminar tallos alargados y calvicie del tronco;
- Eliminar las ramas secas, viejas y enfermas.
Al podar la retusa, es importante seguir ciertas reglas. Esto ayudará a evitar diversos problemas que pueden surgir de una poda incorrecta.
Reglas para la poda del Ficus retusa:
- Las plantas deben podarse con herramientas afiladas: un cuchillo de jardín, tijeras de podar y tijeras de jardín grandes y pequeñas. Estas herramientas deben desinfectarse.
- Los cortes se realizan de forma uniforme y precisa, teniendo en cuenta la ubicación de las yemas. Se eliminan las yemas internas para evitar que el arbusto crezca demasiado lateralmente.
- Si una planta adulta está muy crecida, es necesario podarla, de lo contrario las ramas jóvenes no recibirán suficiente luz y morirán.
- Es mejor eliminar las ramas que crecen hacia adentro.
- Todas las heridas se espolvorean con madera triturada o carbón activado; tienen un efecto antiséptico.
Para dar forma a la copa de la planta, la poda se realiza en primavera y verano. También se pueden eliminar en esta época los brotes excesivamente largos. Evite podar el ficus en otoño a menos que sea absolutamente necesario. Esto se debe a que el ficus no crece en invierno, y si poda las ramas, las nuevas crecerán solo donde se hizo el corte, lo que dará como resultado una planta desequilibrada.
Lucha contra las enfermedades
El ficus retusa posee un sistema inmunitario fuerte, por lo que las enfermedades suelen surgir debido a condiciones desfavorables o cuidados inadecuados. Por ejemplo, el exceso de riego provoca diversos tipos de pudrición, mientras que la falta de riego, las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura causan la caída de las hojas.
Con mayor frecuencia, la retusa se ve afectada por enfermedades fúngicas:
- Podredumbre gris. Cuando aparece, se arrancan las hojas afectadas, se seca completamente el suelo y se rocía la planta con preparados fungicidas sistémicos: Fitosporin, Fitolavin, Alirin-B.
- Moho negro. Las hojas enfermas se limpian con una esponja empapada en una solución jabonosa y luego se rocían con uno de los fungicidas mencionados anteriormente.
Para prevenir que las enfermedades fúngicas afecten a tu ficus, crea las condiciones más óptimas posibles con suficiente luz y calor. También es importante evitar el riego excesivo e inspeccionar la planta regularmente para detectar cualquier signo de alarma.
control de plagas
El ficus retusa, como la mayoría de las plantas de interior, puede ser atacado por diversas plagas. Para prevenir daños causados por insectos parásitos, es importante inspeccionar la planta periódicamente. Si se detectan plagas, actúe de inmediato, utilizando remedios caseros o insecticidas.
El ficus retusa es atacado con mayor frecuencia por las siguientes plagas:
- Ácaro araña. Envuelven la planta en una fina telaraña, succionándole la savia. Se controlan con una solución de jabón para ropa, infusión de ajo y, en casos graves, insecticidas como Nissoran, Omite y Sanmite.
- cochinilla harinosaEstos pequeños insectos pueden atacar las hojas y las raíces. Se pueden controlar con una solución de jabón y tabaco, y en casos graves, se utiliza Confidor.
- ÁfidoEstas pequeñas plagas viven en colonias y se alimentan de la savia de la planta. Las hojas afectadas se ponen amarillas rápidamente, se enrollan y se caen. Una solución de jabón líquido o jabón ecológico es eficaz, al igual que insecticidas como Aktara, Fitoverm y otros.
Propagación de Ficus retusa
El ficus retusa se puede propagar vegetativamente y por semilla. Los cultivadores suelen propagarlo mediante esquejes; la propagación por semilla requiere más trabajo y, por lo tanto, se utiliza raramente, principalmente con fines de mejoramiento genético.
esquejes
Los esquejes para propagación se obtienen de una planta madura y completamente sana. Los brotes se cortan en diagonal con un cuchillo desinfectado. La longitud óptima del esqueje es de 10 a 15 cm. El esqueje debe tener al menos 3 o 4 hojas.
Características de la propagación de la retusa por esquejes en agua:
- En el extremo cortado del esqueje aparece inmediatamente una savia lechosa que se endurece rápidamente al contacto con el aire. Se debe enjuagar con agua tibia corriente y dejar secar durante un par de horas. Luego, colocar los esquejes en un frasco con agua.
- Coloca los esquejes, con el extremo cortado hacia abajo, en un lugar cálido (al menos 25 °C) y luminoso, pero sin luz solar directa. La humedad debe ser lo suficientemente alta, alrededor del 80 %. Si el aire es seco, puedes cubrir los esquejes con film transparente para crear un pequeño invernadero.
- Las hojas inferiores de los esquejes no deben sumergirse en agua, ya que esto puede provocar que se pudran. Se recomienda añadir carbón activado al agua.
- Añade más agua a medida que se evapore. Después de un par de semanas, los esquejes echarán raíces.
Los esquejes enraizados se trasplantan a un sustrato ligero. Para la siembra se pueden utilizar macetas de plástico de 8x8x8 cm con fondo extraíble.
Cuando las raíces empiecen a cubrir la tierra, trasplante las plantas a macetas más grandes (2-3 cm más grandes). La ventaja de la propagación en agua es que permite controlar constantemente el proceso, evitando la pudrición en la base.
Los esquejes de ficus se pueden plantar directamente en tierra suelta y húmeda, en lugar de en agua. Esto elimina la necesidad de cambiar el agua con frecuencia, pero tiene un inconveniente: la parte inferior del esqueje (la parte de las raíces) no es visible, por lo que la pudrición puede pasar desapercibida a tiempo.
Características de la propagación de la retusa por esquejes en el suelo:
- El sustrato se prepara con tierra de jardín, turba y arena, mezcladas a partes iguales, añadiendo media taza de perlita o vermiculita por cada litro de la mezcla.
- El corte se profundiza en el suelo solo hasta un nudo.
- La maceta con el esqueje se cubre con una bolsa transparente o un tarro de cristal.
- Coloca los esquejes en un lugar cálido, preferiblemente encima de un radiador, para que reciban calor desde abajo. Mantén la tierra húmeda con regularidad, pero evita que se seque.
Si le salen hojas al esqueje, ha enraizado. Después, se puede retirar la cubierta con más frecuencia para que la planta joven se adapte a las nuevas condiciones y a la temperatura ambiente.
propagación por semillas
Las semillas para propagar ficus se pueden comprar en tiendas especializadas, ya que es imposible recolectarlas de un árbol maduro; los ficus rara vez florecen en interiores.
Características de la propagación de Ficus retusa por semillas:
- La habitación donde germinarán las semillas debe tener luz indirecta, pero no luz solar directa. Si es necesario, utilice lámparas de cultivo para asegurar al menos 12 horas de luz natural. Temperatura óptima: +25…+28 °C. Humedad: 80-90 %.
- Antes de sembrar, remoje las semillas en agua tibia durante 24 horas. Es recomendable añadir un estimulante del crecimiento, como epin, zirconio o humato de potasio. Si el material de siembra no está desinfectado, puede remojarse en una solución diluida de permanganato de potasio durante media hora.
- Para la siembra, utilice recipientes poco profundos. La altura óptima es de 5 a 7 cm. Preferiblemente con tapa, para poder crear fácilmente un mini invernadero.
- El sustrato se humedece previamente, se nivela, las semillas se esparcen sobre la superficie y se espolvorean con una fina capa de arena o vermiculita (1-2 mm), sin enterrarlas demasiado profundamente.
- Los cultivos se rocían con agua tibia utilizando una botella pulverizadora y se cubren con una tapa transparente.
- Las plántulas brotan en 0,5 a 1,5 meses. Cuando tengan de 2 a 3 hojas, se trasplantan a macetas individuales de 5 a 7 cm de diámetro. Se llenan con tierra suelta y rica en nutrientes y se riegan moderadamente.
- Tras dos semanas, se puede abonar la planta con una solución fertilizante diluida, como humato o un fertilizante específico para ficus. Una vez que las raíces se hayan asentado en la maceta, el ficus se trasplanta a un nuevo recipiente, de 2 a 3 cm más grande.
Problemas comunes y cómo abordarlos
En general, el Ficus retusa es una planta fácil de cultivar que rara vez causa problemas a sus dueños. Los problemas con esta planta suelen deberse a prácticas de cultivo inadecuadas.
Con frecuencia, los jardineros inexpertos permiten:
- Errores de riego. El exceso de riego provoca manchas oscuras en las hojas y pudrición de la raíz, mientras que la falta de riego debilita la planta y causa la caída de las hojas. El agua fría puede favorecer la aparición de enfermedades fúngicas y la pudrición de la raíz. Solución: respetar estrictamente el programa de riego, evitar que la tierra se seque o que el agua se estanque y utilizar agua a temperatura ambiente.
- Errores de recorte. Cortar una rama demasiado alta hará que la parte cortada sobresalga por encima de las hojas de los brotes nuevos, lo cual resulta antiestético. Podar ramas delgadas por debajo de la última hoja es inaceptable, ya que es muy probable que estos brotes se sequen. Trasplantar y podar la planta al mismo tiempo es demasiado estresante para el ficus. Solución: Siga las instrucciones de poda y evite combinar este procedimiento con el trasplante.
- Errores de alimentación. La planta de ficus es extremadamente sensible a la concentración, la frecuencia y el momento de la fertilización. Solución: Para evitar errores en la concentración, lo mejor es usar fertilizantes específicos para ficus. Es importante tener en cuenta el ciclo de crecimiento del ficus: la mayor parte del fertilizante se aplica durante el período de crecimiento activo, mientras que la fertilización de invierno es meramente de mantenimiento.
Solicitud
Los floristas utilizan el Ficus retusa para crear bonsáis únicos, decorar y dar estilo a los espacios: gracias a sus troncos suaves y flexibles, el árbol se puede moldear en cualquier forma deseada.
Ficus retusa es adecuada para composiciones:
- En los florarios, los bonsáis de retusa combinan a la perfección con diversas plantas, por ejemplo, con musgo natural y fittonia.
- Los ficus lucen espectaculares cuando se plantan en una sola maceta y sus troncos se entrelazan. Los floristas llaman a este proceso "entrelazado de ficus".
No es de extrañar que los ficus sean increíblemente populares y se hayan convertido en un elemento habitual en muchos hogares. Si bien la higuera Retusa no es tan conocida como, por ejemplo, el Ficus benjamina, tiene muchas posibilidades de convertirse en una de las plantas de interior más codiciadas, ya que su atractivo visual se combina con su facilidad de cuidado y bajo mantenimiento.
























