El ficus es una planta de interior que adora el calor y sufre con el frío, por lo que es importante seguir instrucciones especiales para su cultivo en invierno. Durante este periodo, la planta debe entrar en reposo vegetativo para descansar completamente y prepararse para la temporada de crecimiento. También es fundamental prepararla adecuadamente para el invierno y la primavera.

¿Por qué los cuidados del ficus en invierno son diferentes a los de verano?
El verano es la época de mayor crecimiento del ficus, cuando se encuentra en su fase más activa: desarrolla follaje, raíces y florece. Durante este periodo, la planta consume mucha energía y absorbe una cantidad considerable de nutrientes, por lo que requiere cuidados especiales.
Pero en invierno, la planta reposa; al contrario, se fortalece y consume nutrientes. Por lo tanto, durante la estación fría, conviene dejarla tranquila y permitirle sobrevivir, sin que siga creciendo.
Características del cuidado invernal
Durante el invierno, es importante prestar atención al principal factor negativo: el frío y la baja humedad provocados por los radiadores calientes. También es importante considerar el riego, la iluminación y el lugar donde el ficus pasará el invierno.
¿Cómo regar en invierno?
Tras una ola de frío, las higueras necesitan menos riego que en otras épocas del año. Sin embargo, hay una excepción: si hace mucho calor en tu piso, riega con la frecuencia adecuada. Para evitar errores, sigue esta regla: en cuanto la superficie del sustrato se seque (no solo empiece a secarse, sino que forme una costra), es señal de que necesita agua.
- ✓ La temperatura del agua debe ser de 2 a 3 °C superior a la temperatura ambiente para evitar estrés en el sistema radicular.
- ✓ El uso de agua de deshielo requiere un reposo previo de 24 horas para eliminar posibles contaminantes.
Asegúrese de seguir estas pautas, especialmente si la habitación está fría:
- La temperatura del agua debe ser ligeramente superior a la temperatura ambiente. Evite regar con agua fría o helada. De lo contrario, el sistema radicular sufrirá un estrés severo, lo que puede provocar enfermedades. El mejor método es el siguiente:
- llenar botellas de 2 litros con agua;
- colóquelas cerca de las baterías de calefacción;
- Desenrosque las tapas para que el cloro se evapore;
- Déjelo así durante 2-3 días.
- Calidad del agua: no se debe usar agua hervida para regar, ya que se considera «muerta». El tratamiento térmico destruye todos los nutrientes beneficiosos. En invierno, la nieve derretida es la mejor opción. Para ello, recoja nieve en un recipiente grande y deje que se descongele de forma natural (sin hervirla ni calentarla). Déjela reposar durante 24 horas y luego cuélela para eliminar cualquier resto de polvo o suciedad.
Los expertos no recomiendan utilizar nieve recogida cerca de la carretera, ya que contiene muchos elementos nocivos. - Si tienes un acuario en casa, puedes usar esta agua al cambiarla. Contiene la máxima cantidad de materia orgánica, lo que favorecerá la salud del ficus durante su periodo de reposo vegetativo.
- El riego se reduce a partir de octubre-noviembre; se trata de una especie de procedimiento preparatorio.
- La temperatura ambiente es de gran importancia: si está entre 15 y 20 grados, el riego se realiza una vez cada 10-12 días; de 20 a 23 grados, una vez cada 7-8 días; por encima de 24 grados, cada 3-4 días con pulverización obligatoria.
El riego en invierno se realiza de diferentes maneras:
- superficialmente – Debes añadir el líquido directamente al sustrato con una regadera, y si el agua se filtra a la bandeja, entonces vacíala;
- inmersión – Se vierte agua en un recipiente, se coloca una olla dentro y se añade más agua desde arriba, y luego se deja escurrir el agua.
¿Necesito alimentarlo?
No se recomienda fertilizar los ficus en invierno, ya que puede tener consecuencias inesperadas y desagradables. Por ejemplo, pueden aparecer manchas oscuras en el follaje. Durante el período de dormancia, la planta no puede absorber nutrientes debido a la falta de luz y calor.
La fertilización estimulará el crecimiento, lo cual, debido a factores negativos, provocará el debilitamiento de los tallos. Además, la planta se autorrenueva durante el invierno: puede perder sus hojas para desarrollar otras nuevas, más jóvenes y fuertes en primavera.
Hay ocasiones en las que fertilizar un ficus es absolutamente necesario, por ejemplo, después de una enfermedad en otoño, etc. En estas situaciones, es mejor utilizar remedios caseros en lugar de medicamentos comprados en tiendas:
- Solución dulce: 40 g de azúcar por 1 litro de agua;
- Espolvorea la tierra con cáscaras de frutas y verduras;
- Vierta sobre él posos de café o hojas de té;
- Prepare una solución con 1 litro de agua y 25 g de cáscara de cebolla; hierva durante 20 minutos y deje reposar durante 3 horas.
Pero lo más habitual es usar ceniza de madera común. Disuelva una cucharada de carbón vegetal triturado en un litro de agua y déjelo reposar durante una semana. De vez en cuando, puede espolvorear ceniza seca sobre el sustrato.
Elegir una ubicación
En invierno, la planta necesita mucha luz, así que lo mejor es dejarla en el alféizar de la ventana, pero mejorando las condiciones para protegerla del frío. Evita colocarla en corrientes de aire. Si no tienes dónde moverla, traslada temporalmente la maceta a un lugar protegido cuando abras las ventanas.
Iluminación necesaria
Las ficus necesitan entre 10 y 12 horas de luz solar, pero esto es imposible de lograr de forma natural en invierno. Esto se acentúa en noviembre y diciembre, cuando los días son más cortos. La falta de luz se detecta fácilmente cuando las hojas pierden su brillo y se cubren de vetas claras o amarillentas.
- ✓ Pérdida de brillo en las hojas y aparición de vetas claras o amarillas.
- ✓ Alargamiento de los entrenudos y adelgazamiento de los brotes.
Para prevenir esto o mejorar la situación, utilice iluminación artificial. Las lámparas fluorescentes o de cultivo son excelentes para este fin. Las luces LED también son una buena opción: consumen muy poca electricidad y no producen radiación dañina.
Temperatura
Un apartamento cálido en invierno es bueno para las personas, pero no para las flores, que necesitan reposo. Una temperatura demasiado alta favorece el crecimiento, lo cual es indeseable durante el invierno. Del mismo modo, una temperatura demasiado baja es inaceptable, ya que puede provocar congelación y la consiguiente muerte de la planta.
Es importante mantener un régimen de temperatura específico. Esto depende en gran medida de la especie y variedad de ficus, pero existen algunos parámetros generales: un mínimo de 15 a 17 grados Celsius y un máximo de 20 a 22 grados Celsius.
Humedad
En invierno, la humedad disminuye debido al calor de los radiadores y otros sistemas de calefacción. Las plantas de ficus deben mantener una humedad relativa cercana al 60% durante todo el año. Si la humedad baja de este nivel, las hojas se enrollan, se secan y se caen repentinamente.
Trasplante y propagación
La propagación y el trasplante se realizan en primavera o verano, ya que el ficus entra en reposo vegetativo en invierno. Por supuesto, puedes trasplante un arbusto, pero entonces se interrumpirá la temporada de crecimiento, lo que puede provocar una disminución de la inmunidad.
¿Por qué se caen las hojas en invierno?
Durante el período de reposo vegetativo, el ficus entra en letargo, el aire se vuelve más seco y la temperatura baja. Para ahorrar energía, el ficus comienza a desprenderse del exceso de follaje, lo cual es normal. Generalmente, la planta se recupera por sí sola en primavera, pero es mejor prevenirlo.
¿Qué se puede hacer?
- normalizar el régimen de riego;
- Ajustar la temperatura ambiente entre +15 y +20 grados;
- No perturbes la flor innecesariamente;
- eliminar las corrientes de aire y la exposición al frío;
- aumentar la humedad del aire.
A veces la causa radica en la presencia de enfermedades o plagas, o aparece cuando el suelo está excesivamente regado.
¿Es posible podar el Ficus benjamina en invierno?
Durante la temporada de frío, es mejor evitar podar el ficus benjamina. Sin embargo, es importante recordar que la poda se realiza durante los períodos de crecimiento activo. El primer período de crecimiento activo se da entre mediados y finales de febrero y marzo. Por lo tanto, la poda puede comenzar a finales del invierno.
El periodo de crecimiento finaliza en noviembre, por lo que está prohibido tocar la planta en diciembre. Sin embargo, es importante realizar una poda sanitaria en noviembre para ayudar al ficus a sobrevivir mejor al invierno.
Muchos expertos afirman que la poda del Ficus benjamina es aceptable incluso en invierno. Sin embargo, esto depende de las condiciones a las que esté expuesto.
- Si la temperatura ronda los 17-19 grados, queda prohibida cualquier manipulación;
- Cuando la temperatura sea superior a 20 grados y haya crecimiento, se puede podar y dar forma al arbusto;
- Si el invierno es cálido, pero no hay crecimiento, no toque la flor;
- Cuando la temperatura es normal, pero la flor está perdiendo sus hojas, asegúrese de realizar una poda de recuperación.
Rejuvenecer el arbusto está totalmente contraindicado.
Diferencias en el cuidado entre el ficus benjamina y la planta del caucho
No hay diferencias significativas en los cuidados invernales entre estas dos especies de ficus más populares para jardinería de interior. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el ficus benjamina requiere más luz en invierno que la planta de caucho, por lo que:
- Coloca tu Ficus benjamina exclusivamente en el alféizar de una ventana (excepto las variedades variegadas). Asegúrate de proporcionarle luz artificial durante 12-14 horas al día.
- Retira la planta de caucho del alféizar y colócala sobre una mesa cerca de la ventana (pero lejos de las corrientes de aire). Como sus hojas son grandes, pierde mucha humedad, así que asegúrate de limpiarlas con un paño húmedo y rociarlas con agua a diario.
¿Cómo combatir el frío en el alféizar de una ventana?
Los jardineros suelen dejar los ficus en los alféizares de las ventanas para que pasen el invierno. Hay muchas razones para ello: necesitan luz natural, no tienen otro sitio donde ponerlos, etc. En este caso, es importante proteger la planta del frío. Aquí tienes algunas maneras de hacerlo:
- Aleje la maceta del vaso de manera que ninguna parte de la masa verde lo toque. La distancia óptima es de 10 cm.
- El frío también proviene del alféizar de la ventana o del propio suelo. Si las superficies están frías, la tierra para macetas también lo estará, o incluso más, ya que al añadir agua periódicamente se enfría instantáneamente y se mantiene fresca. La mejor solución es colocar un sustrato debajo de la maceta. Este debe transferir y retener el calor. Opciones adecuadas:
- Tela de fieltro doblada en varias capas;
- plástico espumado de 10-15 cm de espesor;
- Lana mineral y otros materiales aislantes.
- El frío también penetra las paredes de la maceta, sobre todo si es de barro o cerámica. Por lo tanto, es importante proteger la planta por todos lados. Para ello, envuelva la maceta con alguno de los siguientes materiales:
- calcetín de lana;
- bufanda o gorro de punto con una abertura;
- una gruesa capa de periódico;
- sintió;
- cualquier material aislante del calor.
¿Qué debo hacer si los radiadores están calientes?
El calor excesivo de los radiadores reseca demasiado el aire, lo que afecta negativamente a los ficus, que pierden viabilidad con niveles de humedad inferiores al 50 %. Si no es posible retirar la maceta del alféizar, existen algunos trucos que puedes probar. Los cultivadores de ficus experimentados recomiendan aumentar la humedad y salvar la planta si las hojas ya han empezado a rizarse.
- Cubra el radiador con una toalla húmeda, humedeciéndola nuevamente a medida que se seca;
- Coloca recipientes con agua alrededor de la olla; deben tener boca ancha (una botella no servirá);
- Compra un humidificador portátil: ayudará no solo a las plantas, sino también a las personas a mantener un equilibrio entre sequedad y humedad, lo cual es beneficioso para la salud;
- Rocíe las hojas diariamente;
- Limpie la masa verde con un paño húmedo dos veces al día;
- Coloca cerca una maceta ancha llena de musgo húmedo, que deberás humedecer a medida que se seque;
- Rocíe el interior de una bolsa de plástico con agua y colóquela sobre la corona de la flor; humedézcala periódicamente;
- instalar una mini fuente de diseño;
- Para mantener la toalla sobre el radiador siempre húmeda, sumerja sus bordes en un recipiente con agua;
- Compre un humidificador inusual, con forma de animales, maceta, etc., cuelgue el producto del radiador y vierta agua en su interior (alternativamente, corte la parte superior de una lata y cuélguela);
- Coloca un trozo de espuma en el borde del alféizar de la ventana para evitar que el aire del radiador llegue a la ventana (una alternativa es una lámina de policarbonato transparente).
¿Cómo preparar una flor para el despertar primaveral?
Para ayudar a tu ficus a recuperarse rápidamente de la hibernación y adaptarse a las condiciones primaverales, haz lo siguiente:
- Comience a hidratar su piel con más frecuencia a partir de mediados de febrero;
- Realizar la poda sanitaria a principios de marzo o a finales de invierno;
- aplicar fertilizantes nitrogenados;
- Trasplantar a una maceta más grande en marzo.
control de plagas
El invierno es la época más común para la aparición de plagas. Las plantas de ficus suelen infestarse de pulgones, ácaros y cochinillas. Esto se debe al aire seco, ideal para estos insectos. Las enfermedades fúngicas también se desarrollan con el frío.
Para evitarlo, siga las instrucciones básicas de cuidado invernal para su especie y variedad específicas, e inspeccione la planta con regularidad. Si detecta alguna plaga o enfermedad, actúe de inmediato. Use fungicidas para tratar las enfermedades e insecticidas para controlar las plagas.
Consejos útiles
El cuidado invernal de los ficus de interior no tiene muchas sutilezas ni matices. Es muy sencillo. Además, los jardineros recomiendan lo siguiente:
- Una vez a la semana, gire las macetas un cuarto de vuelta en el sentido de las agujas del reloj; de esta manera, incluso en invierno, la planta no se torcerá;
- Riega solo cuando sea realmente necesario; el exceso de humedad en el sustrato es perjudicial para el ficus;
- Si las hojas caen lentamente en invierno, es normal, pero si caen repentinamente y en abundancia, inspeccione la flor y ajuste el régimen de riego e iluminación;
- Si la planta está muy enferma, trasplántela, pero en este caso necesitará no solo un sustrato nuevo, sino también una maceta nueva. Es imprescindible lavar bien las raíces con agua tibia reposada.
Para que un ficus sobreviva bien al invierno, no se requieren muchos cuidados: reducir la frecuencia de riego, aumentar artificialmente las horas de luz y evitar la poda, el desbroce y el abono. Pero lo más importante es aislar la maceta si se deja en el alféizar de la ventana, para lo cual existen varios métodos eficaces y gratuitos. Mantener una humedad ambiental adecuada también es fundamental.










