Muchos jardineros admiran los ficus, que atraen con sus hojas decorativas, la sencillez en su cuidado y facilidad de cultivoAunque este cultivo es conocido por su gran resistencia, puede ser susceptible a plagas y enfermedades. Recomendamos familiarizarse con ellas para prevenir la muerte de la planta y saber qué medidas tomar para salvarla.
Enfermedades del ficus
Muchas enfermedades del ficus se manifiestan con diversas manchas en las hojas, alterando su apariencia. La mayoría de las enfermedades comparten síntomas similares. Para identificar correctamente la enfermedad y tratarla, asegúrese de cuidar la planta adecuadamente.
Oídio
El oídio provoca la aparición de una capa blanca en las hojas y los brotes, lo que causa el goteo de gotas de agua. La enfermedad aparece primero en la parte inferior de la planta y luego se extiende hacia arriba, lo que finalmente produce grietas y posterior pudrición.

Cómo combatir el oídio:
- Lave los brotes y las hojas con agua jabonosa. Esto eliminará la placa.
- Trate la planta con un fungicida. Repita el procedimiento tres veces, con intervalos de 7 días.
- Replanta el ficus en tierra comprada, después de lavar las raíces con un fungicida o una solución de yodo.
antracnosis
La antracnosis afecta normalmente a los cultivos hortícolas, pero si se toma tierra del jardín para el ficus y no se trata adecuadamente, puede provocar que la planta enferme.
La antracnosis se determina por los siguientes signos:
- Aparecen manchas marrones, naranjas o de color oscuro en las hojas.
- Las hojas comienzan a secarse y posteriormente se caen.
- Cuando se ven afectadas por la enfermedad, los brotes de la planta sufren.
Para salvar tu ficus de la antracnosis, prepara una mezcla bordelesa y rocía la parte aérea de la planta.
Moho negro
El moho negro es la enfermedad más común, ya que existe una gran cantidad de microorganismos que pueden causar manchas negras y placas en las hojas. Las plagas son los vectores de esta enfermedad fúngica, por lo que deben controlarse en la etapa inicial.
Los hongos se tratan fácilmente con fungicidas. Tras el tratamiento, el ficus se recupera rápidamente y continúa creciendo con vigor.
Botritis
La botritis se produce por exceso de riego o, más concretamente, por altas temperaturas y humedad. Esta enfermedad se identifica por la aparición de una capa grisácea en las hojas, que se elimina fácilmente al moverlas. Con el tiempo, esto provoca que las hojas dañadas se oscurezcan y se caigan.
La enfermedad provoca un mal funcionamiento, lo que puede tener consecuencias graves para el ficus. Para proteger la planta de la botritis, elimine las hojas dañadas. Asegúrese de tratar la planta con fungicidas.
Mancha foliar por Cercospora
El ficus sufre de cercosporiosis cuando se planta en tierra de jardín sin desinfectar. La enfermedad se caracteriza por la aparición de manchas redondas con bordes en las hojas.
Durante la enfermedad, las hojas no pueden producir clorofila y la planta comienza a morir gradualmente. Para combatirla, elimine las partes afectadas, trate las partes aéreas con fungicidas y luego trasplante el ficus a una maceta diferente con tierra de alta calidad.
clorosis foliar
La clorosis foliar se manifiesta como un color amarillento en las hojas. Este problema se debe a un ambiente interior excesivamente seco. Suele aparecer durante los periodos de frío cuando la planta se encuentra cerca de un sistema de calefacción. Esto provoca que las hojas se marchiten y se sequen.
Una vez que un ficus ha perdido una cantidad significativa de follaje, no se puede salvar. Para evitar consecuencias graves, trasládalo a otro lugar y rocíalo con agua. Repite este procedimiento cada 2 o 3 días. Evita moverlo con demasiada frecuencia, ya que el ficus necesita estabilidad.
pudrición de la raíz
La pudrición de la raíz daña los ficus debido al exceso de agua, lo que provoca su pudrición. Evitar estas consecuencias desagradables en suelos húmedos es prácticamente imposible. Se puede intentar trasplantar la planta y tratarla con fungicidas, pero las probabilidades de salvar el sistema radicular son mínimas.
La planta solo puede salvarse en las primeras etapas. Siga estas recomendaciones:
- Retire la planta de la maceta y elimine todo el sustrato.
- Lave la raíz y recorte los brotes hasta llegar al tejido sano.
- Trata las heridas con carbón activado triturado.
- Deja la flor en un lugar protegido de la luz solar. Esto es necesario para la formación del callo.
- Trasplanta la planta a una maceta nueva con tierra de buena calidad.
- Riega el ficus con una solución de base para prevenir la reaparición de la enfermedad.
Coloca la maceta del ficus a la sombra. Evita regarlo durante varios días; solo rocía las hojas una o dos veces al día. Ten en cuenta que, aunque hayas limpiado bien las raíces, puede que no sea posible salvar la planta.
plagas de insectos
Los ficus rara vez son atacados por insectos, pero las plantas debilitadas pueden atraer plagas. Las altas temperaturas y el aire seco en interiores son las principales causas de la aparición y proliferación de insectos. Infórmese sobre estos factores para proteger su planta a tiempo.
Áfido
Los pulgones son insectos pequeños y dañinos que pueden entrar en casa con las corrientes de aire. Puedes identificarlos en tu ficus por la presencia de una capa pegajosa, blanca y parecida a la harina. Durante su ciclo de vida, forman un moho negro, que es peligroso para la planta. Los pulgones infectan fácilmente a todas las plantas.
Si los insectos atacan un ficus, las hojas afectadas comenzarán a amarillear, rizarse y caerse. Esto puede provocar la muerte de la planta. Para eliminar las plagas, rocíe la planta con agua jabonosa y trate las hojas y los brotes con insecticida.
insecto escama
Los ficus pueden ser susceptibles al ataque de cochinillas. Para detectarlas a tiempo, inspeccione la planta periódicamente. Puede identificar las plagas por la presencia de manchas marrones elevadas.
Las cochinillas se alimentan de la savia de las plantas, debilitándolas. Como resultado, las hojas comienzan a secarse y a enrollarse, y se forma una capa pegajosa en la superficie.
Para eliminar las plagas, siga estas recomendaciones:
- Elimine las plagas manualmente utilizando un hisopo de algodón humedecido en alcohol diluido.
- Enjuaga la planta con agua tibia corriente.
- Si solo hay unos pocos insectos, puedes usar un remedio casero: después de lavar la planta, sécala y luego trátala con una solución de jabón de lavandería o jabón verde. También puedes usar una infusión de polvo de tabaco (40 ml por litro de agua), enjuagándola después de un par de horas.
Realice el tratamiento al menos 2 veces, cada pocos días, hasta que las plagas sean eliminadas por completo.
ácaro araña
Los ácaros se consideran los insectos más peligrosos. Estas plagas son diminutas, no miden más de 1 mm, lo que dificulta su detección. Sin embargo, se pueden identificar por la telaraña que utilizan para desplazarse entre las hojas. Depositan sus huevos en el envés de las hojas.
Para eliminar la araña roja, un solo tratamiento no es suficiente, ya que solo mata a los ácaros adultos. La combinación de acaricidas y remedios caseros ayudará a controlar estos insectos.
Los jardineros experimentados recomiendan usar tintura de hierba gigante, aceite de árbol de té, una solución de detergente líquido para platos y albahaca.
Trips
Las infestaciones de trips en los ficus se caracterizan por la formación de numerosas manchas hundidas, estrías y surcos con una capa plateada, marcas de los insectos que se alimentan de la savia de la planta. Las plagas se esconden en el envés de las hojas. Gradualmente, las manchas se tornan marrones y, finalmente, el follaje se cae por completo.
Recomendaciones para el tratamiento del ficus:
- Aplicar insecticidas (Aktara, Fitoverm, etc.). Asegurarse de tratar también el suelo.
- Repita el procedimiento varias veces con un intervalo de 7 a 10 días.
- Si aparecen trips, trate todas las plantas de interior como medida preventiva, ya que estas plagas se transmiten fácilmente por el aire.
Después del tratamiento, lave el alféizar de la ventana u otra superficie donde se encuentre la maceta del ficus con agua y jabón para ropa, luego desinféctela para eliminar cualquier posible larva.
Nematodos
Los nematodos son pequeñas plagas que pueden causar graves daños al sistema radicular. En estas zonas de la flor aparecen crecimientos que se asemejan a nódulos y esférulas. Estos insectos segregan una sustancia peligrosa que penetra en el tallo y las hojas, dañando así toda la planta.
- ✓ Presencia de nódulos en las raíces con un tamaño que varía de 1 a 3 mm.
- ✓ Retraso del crecimiento de las plantas sin razón aparente.

Nódulos radiculares debidos a infestación por nematodos
Debido a los ataques de nematodos, el ficus comienza a palidecer y, con el tiempo, su follaje verde se seca. Si no se trata, la planta morirá. Para salvarla, saque el ficus de la maceta y sumerja sus raíces en una solución insecticida durante varias horas. Trasplante el árbol a tierra de alta calidad.
cochinilla harinosa
Las cochinillas pueden dañar inmediatamente una planta de ficus, ya que se alimentan de la savia de sus hojas. Estos insectos alcanzan un tamaño de entre 4 y 5 mm y se caracterizan por la presencia de un capullo blanco. Podrá observarlos en la planta. Cuando las cochinillas están activas, las hojas suelen empezar a caerse.
Trata tu ficus con una solución de jabón o tabaco. Inspecciona el árbol semanalmente para detectar cochinillas y asegurar la pronta eliminación de las plagas.
mosca blanca
La mosca blanca es un insecto volador que mide entre 1,2 y 3 mm de longitud. Esta plaga prefiere las plantas debilitadas. Controlar la mosca blanca es bastante difícil debido a su capacidad para desplazarse por el aire. Trate todas las plantas de interior simultáneamente.
Si detectas el insecto a tiempo, puedes usar trampas o remedios caseros. Se recomienda el jabón de alquitrán, así como las infusiones de milenrama o ajo.
Problemas de atención
Un ficus debilitado no siempre se debe a enfermedades ni plagas. Si no se cuida adecuadamente, la planta puede sufrir diversos problemas:
- Caída de hojas en la parte inferior. No hay motivo de preocupación si brotan hojas nuevas y sanas. Si esto no ocurre y el tronco sigue perdiendo hojas, conviene tomar medidas. Intente añadir más fertilizante o trasplantar la planta a una maceta con tierra nueva y sustrato adecuado.
- Muerte regresiva del follaje. En este caso, la causa podría ser una plaga de insectos que ataca el ficus. Use insecticidas. Para elegir el producto adecuado, inspeccione cuidadosamente la planta para identificar el patógeno.
- Las hojas se vuelven moteadas. Las manchas en el follaje pueden deberse a un cuidado deficiente, plagas o enfermedades fúngicas. Si aparecen manchas marrones en las hojas, podría deberse a estrés o a un trasplante.
Si observa manchas marrones, asegúrese de que la temperatura ambiente y la sequedad del aire sean óptimas. Es posible que haya aplicado una dosis excesiva de fertilizantes minerales. Las manchas de color marrón rojizo indican quemaduras solares o exceso de humedad. riego, infección parasitaria o fúngica.
Las manchas blancas o grisáceas y la presencia de telarañas indican la presencia de ácaros. Las placas marrones a lo largo de las nervaduras de las hojas indican una infestación de cochinillas, y las manchas marrones estriadas indican un ataque de trips.
Si observa pequeñas manchas amarillas en las hojas de su ficus, con los bordes del mismo color, esto indica exceso de riego. Si observa una capa blanquecina o manchas rojas, esto indica la presencia de larvas de trips.
- El ficus no crece. El crecimiento de un ficus puede ralentizarse si no recibe suficiente luz. Incluso cuando las hojas empiezan a crecer pequeñas y el árbol deja de crecer gradualmente, la causa puede ser el agotamiento del suelo. Cuando el suelo se agota y pierde todos sus nutrientes y minerales beneficiosos, las hojas jóvenes se hacen cada vez más pequeñas, mientras que las hojas más viejas se vuelven amarillas, se marchitan y se caen.
Para que tu ficus recupere su estado normal, trasplántalo a una maceta más grande o cambia la tierra. Elige un sustrato especial para ficus, ya que es rico en minerales esenciales, vitaminas y nutrientes. - El ficus está perdiendo sus hojas. La planta sufre este problema cuando la tierra de la maceta se seca o se riega con agua de mala calidad. Si el ficus pierde hojas por falta de agua, su sistema radicular también corre peligro, ya que depende directamente de la nutrición y el equilibrio hídrico. En este caso, riéguelo abundantemente.
La principal causa de la caída de las hojas es la sequía extrema o el riego deficiente. Si un ficus pierde hojas por falta de agua, su sistema radicular también se encuentra en mal estado, ya que depende directamente de la nutrición y el equilibrio hídrico. En este caso, es importante regarlo abundantemente y luego controlar la calidad y la frecuencia del riego. - Emocionante. A los ficus no les gusta que les cambien la maceta. A menudo, al moverlos, sus hojas se ponen amarillas y se marchitan. Estos problemas surgen si la planta no recibe suficiente fertilizante o si la humedad ambiental no es la adecuada.
- Iluminación incorrecta. Las hojas del ficus se están poniendo amarillas y se caen porque está en un lugar que no recibe luz solar directa. La planta necesita luz brillante pero indirecta. En verano, cúbrela con una lámina protectora. proporcionar en invierno Iluminación adicional con lámparas vegetales. Los ficus pueden morir por falta de luz.
- Falta de humedad. Debido al ambiente seco en interiores, las hojas del ficus se están poniendo amarillas y secas. Humidifique el aire de inmediato y rocíe el follaje del árbol diariamente. En invierno, coloque un recipiente con agua junto al ficus.
A veces, las hojas del ficus se secan rápidamente y se enrollan. En este caso, revise la planta con atención. Este problema suele deberse a corrientes de aire o al frío, que son perjudiciales para el ficus. Traslade la planta a un lugar más cálido y asegúrese de que las hojas no entren en contacto con objetos fríos.
¿Cómo revivir un ficus?
Si la planta muestra signos de vida y no está gravemente dañada, actúe de inmediato. Para salvar rápidamente su ficus, siga estos pasos:
- Trasplanta el árbol a una maceta con tierra nueva de alta calidad. Es posible que haya plagas escondidas en la tierra que hayan causado daños. Cambia la tierra por completo y añade guijarros al fondo para crear una capa de drenaje. Inspecciona cuidadosamente las raíces y elimina cualquier parte seca o podrida.
- Recorta con cuidado las ramas secas hasta llegar al tejido vivo. Sabrás que la rama está viva si aparece savia.
- Retire con cuidado todas las hojas amarillentas para facilitar la recuperación.
- Riega la planta con Epin, que se utiliza para la restauración de emergencia del sistema radicular.
El mal estado de una planta no siempre se debe a una enfermedad. A menudo, los síntomas aparecen por un cuidado inadecuado, que puede provocar que la planta se ponga amarilla, se marchite, pierda hojas, se pudra o se congele. Asegúrese de cuidarla correctamente para tener una planta hermosa y sana.












