Los hibiscos de interior son muy populares entre los jardineros debido a su buena resistencia a las enfermedades, su larga floración y su belleza. Sin embargo, hace apenas una década, esta planta estaba completamente olvidada. A menudo se la conoce como la rosa china.
Descripción
Existen muchas variedades de hibisco, no solo especiesEntre ellas se cultivan tanto en interiores como en jardines. Independientemente de la variedad, todas las plantas se distinguen por sus densas copas y follaje ornamental. Esta planta pertenece a la familia Malvaceae, género Hibiscus. Se clasifica como arbusto, árbol o planta herbácea.

En interiores, es común cultivar las variedades chinas y variegadas. Características generales:
- Altura del arbusto: de 30 cm a 3 m;
- La corteza de los tallos suele ser de color grisáceo;
- forma de la hoja – similar a la del arce, color – verde oscuro constante, longitud – hasta 10 cm;
- Tamaño de la flor: de 5 a 30 cm;
- tipo de inflorescencias – simples o dobles;
- número de pétalos – 5 piezas;
- pistilo – tipo pubescente;
- color de los pétalos: monocromático o multicolor, desde blanco hasta gris y morado;
- La duración de la floración de un capullo es de 2 días, pero la floración total del arbusto varía de 4 a 9 meses (debido a la gran cantidad de flores, no hay período de latencia);
- Las posibilidades de formación de la corona son muy variadas.
Mediante la autopolinización (polinización artificial), el agricultor obtiene frutos que se asemejan a cápsulas. Estas cápsulas constan de cinco pequeñas valvas, cada una de las cuales contiene una semilla. Estas semillas pueden ser vellosas o lisas.
¿De dónde proviene el nombre “flor de la muerte” y cuáles son las señales?
El hibisco luce majestuoso, pero a pesar de ello, carga con el estigma de “flor de la muerte“Esto está relacionado con diversos signos y supersticiones.
Por ejemplo:
- La intensidad del tono rojo de las variedades se compara con el color de la sangre;
- La flor se llama “pimienta” debido a la aparente energía negativa que supuestamente porta el capullo en flor;
- En algunas culturas existe la opinión de que la planta trae la muerte;
- Otros creen que el cultivo puede ser un presagio de problemas (cuando pierde sus hojas);
- Existe el mito de que si florece un hibisco, sin duda llegarán problemas a la casa;
- Otros pueblos creen que el marchitamiento (aunque se trate de un proceso natural) de las flores anuncia la aparición de una “mancha negra”;
- La ausencia de floración indica enfermedad de los miembros del hogar;
- Le dieron a esa cultura el nombre de “vampiro” – absorbe la energía;
- Existe una leyenda que dice que si hay una flor en la casa, una chica nunca se casará, y una mujer ya casada pronto se sentirá sola.
Pero estos son solo mitos, inventados por los humanos; la gente siempre busca a quién culpar de sus desgracias y fracasos. El feng shui moderno, sin embargo, demuestra lo contrario: la floración trae buena suerte, la presencia de una flor atrae la felicidad, las sustancias que segrega la planta destruyen las bacterias, y así sucesivamente.
Propiedades beneficiosas del hibisco para los humanos
Los herbolarios llevan mucho tiempo utilizando esta planta para preparar pociones medicinales, y en muchos países el hibisco se cultiva como infusión (rosa de Sudán, hibisco). De hecho, la planta contiene diversas sustancias beneficiosas que contribuyen a este efecto:
- rejuvenecimiento de la piel;
- restauración del tracto gastrointestinal;
- fortalecer las paredes de los vasos sanguíneos;
- mejorar el sistema inmunológico;
- eliminación de toxinas y otras sustancias nocivas;
- Efecto antibacteriano.
Tomar té de hibisco frío puede bajar la presión arterial, mientras que tomarlo caliente puede subirla. La planta se considera hipoalergénica, por lo que incluso las personas alérgicas pueden cultivarla.
Variedades de hibisco chino
| Nombre | Tipo de flor | Color del pétalo | Altura del arbusto |
|---|---|---|---|
| Kioto chino | Simple | Amarillo con un centro escarlata brillante | Hasta 3 metros |
| Florida | Simple | Naranja rojizo | Hasta 3 metros |
| Hamburgo | Terry | Púrpura | Hasta 3 metros |
| Sintiéndome triste | Terry | Azul violeta | Hasta 3 metros |
| Magia púrpura | Terry | Morado oscuro con inclusiones blanquecinas | Hasta 3 metros |
| San Remo | Simple | Blanco como la nieve | Hasta 3 metros |
| Carmen Keene | Terry | rosa lila | Hasta 3 metros |
| Tonelero | Simple | Rosa, amarillo, blanco | Hasta 3 metros |
| Rose está loca | Simple | Blanco, luego carmesí brillante | Hasta 4 metros |
| Okra | Simple | Amarillo, naranja, rosa | Hasta 3 metros |
Muchas especies son aptas para el cultivo en interiores. Cada una se subdivide a su vez en cultivares. Las siguientes se consideran las más populares:
- Kioto chino. Caracterizada por pétalos amarillos y un centro de color escarlata brillante, esta flor es de tipo simple.
- Florida. Otro capullo sencillo, pero de color rojo anaranjado.
- Hamburgo. Se distingue por sus flores dobles con un tinte púrpura.
- Me siento triste. Exotic es la feliz dueña de pétalos azul-violeta.
- Púrpura Majestuoso. Una flor de una belleza impresionante, con capullos de color púrpura oscuro con motas blanquecinas y un borde ondulado en los pétalos.
- San Remo. Son cogollos ultra blancos con un pistilo amarillo brillante.
- Carmen Keene. Los pétalos tienen un tono rosa lila, cuyos bordes están ribeteados con una franja blanquecina.
- Tonelero. Esta subespecie produce flores de colores siempre muy intensos. Los tonos varían: rosa, amarillo, blanco.
- Rose está loca. Es una planta de interior muy grande, que puede alcanzar los 4 m de altura, y se desarrolla mejor en macetas grandes colocadas en el suelo. Su característica distintiva es que sus pétalos son completamente blancos al brotar, pero se tornan de un rojo carmesí intenso una vez abiertos por completo.
- Okra. Los pétalos son amarillos, naranjas y rosas. Una cualidad inusual es la comestibilidad de las vainas, que se utilizan en la cocina para hornear, encurtir y secar (contienen mucho ácido ascórbico y diversas vitaminas).
Cuidado del hibisco en casa
La cultura no se considera demasiado exigente, pero tiene “peticiones” particulares en cuanto a las condiciones de mantenimiento y reglas crecientesLos puntos clave incluyen lo siguiente:
- Iluminación y ubicación. El hibisco prefiere mucha luz, entre 12 y 14 horas al día, por lo que colocar la maceta en una ventana orientada al sur, este u oeste es ideal. Sin embargo, en verano, conviene proteger la planta de la luz solar directa al mediodía.
Si la maceta está en un rincón de la habitación o si la luz es insuficiente debido a la época del año, instale iluminación artificial. La lámpara debe estar al menos a 50 cm de la planta. - Temperatura. Esta planta necesita bastante calor, por lo que la temperatura ambiente óptima oscila entre los 24 y los 26 grados Celsius. Sin embargo, en verano es fundamental ventilarla para evitar que se marchite con el calor, mientras que en invierno puede mantenerse a temperaturas de 12 grados Celsius o superiores.
- Riego. El hibisco prospera en ambientes húmedos; riégalo hasta que la tierra esté completamente mojada. Esto es especialmente importante en primavera y verano. La frecuencia de riego depende de la temperatura ambiente. El mejor indicador para regar es cuando la capa superior de la tierra se seca.
En invierno y otoño, riegue con moderación: cada tres días después de que la capa superior del suelo se haya secado. Utilice agua filtrada, derretida, de lluvia o sedimentada. - Humedad del aire. Debe tener un nivel de humedad alto, entre el 70 y el 90 %, por lo que la planta necesita riego. Considérela con una ducha higiénica al menos una vez al mes. Los expertos recomiendan colocar humidificadores o recipientes con agua cerca.
- Fertilizante superficial. Este es un punto importante, ya que la cantidad de nutrientes en el suelo determina la viabilidad de la planta y la duración y abundancia de la floración. Sigue estas reglas:
- En primavera y verano, abonar 1-2 veces al mes con fertilizantes nitrogenados y complejos minerales;
- En otoño e invierno, excluir el nitrógeno, saturar con potasio, magnesio y fósforo una vez cada 1-1,5 meses;
- Abonar por la mañana o por la tarde, solo después de regar;
- No fertilizar después de replantar.
- Guarnición. El arbusto debe podarse dos veces al año: en primavera y a principios de otoño. Elimine las ramas dañadas o los tallos que crezcan en la dirección incorrecta. Es mejor evitar perturbar la planta en otras épocas del año, excepto en verano.
Para obtener brotes jóvenes, pode el arbusto de manera que solo queden un par de yemas en un brote viejo. - Periodo de descanso. Este es el momento en que la floración ha finalizado por completo. La planta necesita descansar, por lo que se prohíben la poda, el riego frecuente, la fertilización y los lavados higiénicos. Esto permitirá que se formen numerosos brotes desde el momento en que la planta salga de su letargo.
Vea también un vídeo sobre el cuidado adecuado del hibisco de interior:
trasplante de hibisco
El trasplante, al igual que la plantación, debe realizarse con sumo cuidado. Esto se debe a la mayor sensibilidad de la planta a este tipo de manipulaciones, lo que la estresa y puede tener consecuencias desagradables. Es fundamental cumplir estrictamente con todas las normas y requisitos.
Hora del evento
Si compraste una flor en una floristería, asegúrate de trasplantarla a otra maceta, pero no antes de 8 a 10 días después. En las tiendas, se añaden aditivos especiales (activadores de crecimiento) a la maceta para aumentar su viabilidad y mejorar la floración. Sin embargo, si dejas de usarlos, la flor perderá nutrientes.
Otros motivos por los que es necesario trasplantar un arbusto:
- reproducción;
- presencia de enfermedades;
- estanqueidad del recipiente;
- Daños en las raíces.
La época óptima para trasplantar es la primavera y el verano. Sin embargo, tenga en cuenta que está prohibido hacerlo durante el período de máxima floración.
maceta y tierra
Una planta madura debe colocarse en una maceta con un diámetro de 30 a 40 cm y una altura de 40 a 60 cm. Sin embargo, estos son valores aproximados, ya que estos parámetros siempre dependen exclusivamente de las características de la variedad (cuanto más grande sea el arbusto, más ancha y alta deberá ser la maceta).
Tenga en cuenta lo siguiente:
- La primera maceta después del enraizamiento debe tener un diámetro de 6-8 cm;
- La siguiente es de 11 a 15 cm, y así aumentar el volumen de la maceta durante los trasplantes posteriores, es decir, en 5-8 cm;
- La maceta puede ser de cualquier material; el hibisco no es exigente en este sentido, pero los expertos recomiendan usar cerámica o arcilla para las variedades altas, lo que elimina el riesgo de que el recipiente se vuelque.
Es importante plantar la planta en la tierra adecuada. Puedes comprar un sustrato ya preparado, específico para hibiscos o ficus. Si lo prefieres, puedes preparar tu propia mezcla de tierra. Hay muchas opciones, pero una mezcla sencilla que cumpla con todos los requisitos es la más popular.
Dos opciones:
- en proporciones iguales - tierra de jardín desinfectada y musgo sphagnum;
- en proporciones iguales: mezcla de tierra universal común, césped y humus.
El proceso de trasplante
Ya sea que estés trasplantando una flor o simplemente plantándola, el proceso siempre es el mismo:
- Humedezca la tierra de la maceta vieja (la original, la que compró).
- Deja que el agua penetre completamente.
- Retire el arbusto del recipiente.
- La planta se puede plantar con el cepellón, pero es mejor quitarlo. Esto le permitirá inspeccionar cuidadosamente cada brote en busca de roturas, daños, etc. Si decide plantarla sin el cepellón, remójelas en agua durante 20 minutos, luego enjuáguelas con agua corriente y recorte las partes que no sean adecuadas.
- Coloca una capa de drenaje de 2-3 cm en la maceta nueva. Esta puede ser de arcilla expandida, guijarros u otras piedras.
- Llene hasta la mitad con el sustrato preparado.
- Coloca el arbusto en posición nivelada.
- Esparza la tierra restante sobre la superficie. Hágalo gradualmente, golpeándola suavemente contra la superficie para eliminar las bolsas de aire.
- Regar moderadamente con agua tibia.
Después de 4 a 6 días la mezcla de tierra se asentará, así que agregue una capa superficial de la misma composición.
Propagación del hibisco
El hibisco es muy versátil en cuanto a su propagación, ya que puede propagarse mediante cualquier método. Sin embargo, solo algunos métodos se consideran óptimos para plantas de interior, aunque todos son muy efectivos porque la planta crece rápidamente y enraíza con éxito. Incluso la propagación por semillas es adecuada para el hibisco.
esquejes
Este es el método vegetativo más utilizado. Es importante elegir los esquejes adecuados:
- El brote debe ser sano. Su longitud debe ser de 10 a 15 cm, con 3 a 5 entrenudos.
- Los esquejes de la parte superior o media del tallo enraízan mejor.
- Téngase en cuenta el hecho de la posterior formación del arbusto:
- Para el tipo estándar, incluso se necesitan cortes rectos;
- para arbustos - tallos ramificados.
- Para enraizar, utilice esquejes con talón. Para ello, se arrancan en lugar de cortarlos.
- Si ya hay brotes cortados (al podar el arbusto madre), entonces haga los cortes de esta manera:
- la parte inferior para enraizar - en un ángulo de 45 grados;
- La de arriba es recta.
- La distancia desde el corte hasta el brote es de aproximadamente 1 cm, no más.
- Puedes utilizar tanto brotes verdes como leñosos.
- ✓ Los esquejes deben tener de 3 a 5 entrenudos para enraizar con éxito.
- ✓ Para formar un hibisco estándar, elija esquejes rectos; para un hibisco arbustivo, elija esquejes ramificados.
Tras el corte, es recomendable colocar los esquejes en un estimulante de enraizamiento (Epin, Kornevin, Zircon). A continuación, prepare los esquejes:
- Quitar los brotes;
- Quita las hojas inferiores;
- Recorta a la mitad el follaje del segundo nivel.
A continuación viene el enraizamiento. Esto se puede hacer de tres maneras:
- En el suelo. Solo se pueden enraizar tallos semileñosos o aún verdes. Se utilizan diversos sustratos: arena, perlita, vermiculita, fibra de coco, musgo sphagnum, tierra de uso general y una mezcla (mitad arena y mitad turba).
No se utiliza tierra de jardín. Lo mejor es colocar una capa de 1 cm en el fondo para estimular el crecimiento de las raíces (que buscarán la tierra). El proceso es el siguiente:- Haz agujeros en el fondo de un vaso de plástico.
- Coloca una capa de drenaje.
- Sustrato en la parte superior.
- Profundiza el brote de manera que una yema quede bajo la tierra.
- Riega abundantemente.
- Rocíe los esquejes y las hojas.
- Cubra con una bolsa de plástico o un vaso de plástico.
- Colocar en un lugar cálido (alrededor de 24 °C) durante 15-20 días. Trasplantar a su ubicación definitiva después de un máximo de 2 meses.
- En el agua. Se utiliza para la propagación inmediatamente después de la hibernación o durante el período de latencia. Es imprescindible que el recipiente sea oscuro (como alternativa, se puede envolver con un paño o papel oscuro y transparente). A continuación, proceda del siguiente modo:
- Vierta el agua sedimentada en un vaso.
- Agregar 1 tableta de carbón activado a 200 ml.
- Instale el corte.
- A continuación, proceda como si estuviera enraizando en tierra. No es necesario cambiar el agua y el trasplante debe realizarse después de 30 días.
- En una pastilla de turba. Tamaño: 4-6 cm de diámetro. Cómo enraizar:
- Remoje la tableta según las instrucciones. Esto suele tardar unos 20 minutos. Es preferible que el agua esté hervida.
- Coloca las tabletas en un recipiente común.
- Haga un hueco en cada “arandela” para que se ajuste al tamaño del corte.
- Inserta la tecla de escape.
- Llene el recipiente con agua hasta que alcance la mitad de la altura de la pastilla de turba.
Cultivar a partir de semillas
Utilizando semillas, se puede crear una variedad completamente nueva. Esto es lo que hace que este método resulte tan atractivo para los jardineros. Plan de acción:
- En otoño, corte las cápsulas de color marrón.
- Ábrelas y quítales las semillas.
- Humedezca un trozo de gasa, envuelva el material de siembra con ella y colóquelo en una bolsa de plástico. Déjelo reposar durante una semana.
- Desenvuelve la bolsa. Una vez retirada, las semillas deberían hincharse y brotar pequeños tallos verdes.
- Coloca las semillas en cualquier estimulador de crecimiento.
- Prepare el sustrato. Una mezcla a partes iguales de turba y arena es adecuada para la siembra. Colóquela en un recipiente.
- Esparza las semillas a intervalos de 5 mm.
- Espolvorear con tierra y cubrir con plástico.
Dividiendo el arbusto
Esto se hace al trasplantar la planta. Sin embargo, este método no se recomienda para el hibisco arbóreo. El proceso es bastante sencillo:
- Riega la mezcla de tierra.
- Retira el hibisco.
- Enjuague las raíces.
- Dividir en 2 o más trozos con un cuchillo afilado.
- Trata los cortes con carbón activado.
- Plantar utilizando el método estándar.
Enfermedades y plagas
El hibisco rara vez se enferma. Esto ocurre por un cuidado inadecuado o si hay una planta de interior infectada cerca. Otra causa es la falta de desinfección de herramientas y plantas. Lo mismo sucede con las plagas. Por esta razón, los jardineros experimentados rara vez tienen problemas, mientras que los principiantes sí.
De qué hay que desconfiar:
- Ácaro araña. Cuando aparece, los bordes de las hojas se secan, se ponen amarillos y se hace visible una textura similar a una telaraña en la superficie. La causa principal es la alta humedad. Para combatirlo, lo mejor es usar una solución jabonosa (hecha con detergente marrón para ropa) o Fitoverm.
- Insecto escama. Se pueden identificar por las protuberancias que se forman en el envés de las hojas. Los insectos se eliminan manualmente y se tratan con insecticida.
- Áfido. Provoca que el follaje se marchite y se enrosque, cubriendo la superficie con una película de color claro y formando una masa pegajosa. Se puede controlar con una solución jabonosa y biotina.
- Mosca blanca. Se observa una mucosidad pegajosa en el envés de las hojas. Se utilizan diversos insecticidas.
- Cochinilla. Las zonas afectadas se vuelven cerosas, seguidas de amarilleamiento, marchitamiento y caída de las hojas. También se utilizan diversos insecticidas.
- Oídio. Sobre la vegetación se forma una capa blanca que, con el tiempo, se convierte en manchas oscuras.
- Óxido. Aparecen manchas rosas o rojas en las hojas.
- Pudrición de la raíz. Se caracteriza por procesos de putrefacción y ennegrecimiento del tronco.
¿Qué problemas surgen?
A veces surgen dificultades al cultivar hibiscos, causadas por desviaciones de los procedimientos de cuidado o las condiciones de cultivo estándar. ¿Qué puede suceder?
| Problema | Causa |
| Los cogollos sin abrir se caen. | Ambiente fresco, riego insuficiente, falta de fertilizantes, en particular de potasio y fósforo. |
| Marchitamiento del follaje | Riego incorrecto: tanto exceso como falta de agua. |
| Enrollamiento y secado de las hojas | La humedad del aire en la habitación es baja. |
| Caída rápida de las hojas | Exposición a corrientes de aire o a diversas plagas. |
| Amarilleamiento de las hojas, sequedad | Agua dura e inestable, baja temperatura en la casa. |
| Alargamiento de los tallos, pérdida del color verde brillante de la masa | Falta de luz solar, exceso de nitrógeno. |
| Sin floración | Iluminación deficiente y de corta duración, falta de fósforo, potasio y magnesio, maceta excesivamente grande, poda inadecuada. |
En todos los casos, corrija la situación de inmediato: ajuste el riego, elimine las plagas, añada iluminación, fertilice, etc. Si no se hace de inmediato, el hibisco morirá y no podrá recuperarse.
Reseñas
El hibisco se cultiva en interiores desde hace siglos. Perdió popularidad por completo a finales de la década de 1990, pero alrededor de 2010 la recuperó y se convirtió en una flor muy apreciada. La propagación de esta flor a partir de semillas es un método fascinante: puede dar lugar a un resultado totalmente inesperado y exótico, creando una nueva variedad.











