Cultivar hibiscos en interiores puede resultar en una floración excesiva y constante o en la muerte de la planta. Esto se debe a no seguir los requisitos y las normas establecidas para esta planta. Para evitar problemas, es necesario saber qué maceta y tierra son adecuadas, cómo plantar y enraizar correctamente los esquejes, y qué enfermedades y plagas son peligrosas.
Conocimientos básicos sobre el cuidado del hibisco
Para evitar problemas al cultivar hibiscos, es importante familiarizarse con los parámetros básicos de los procedimientos de cuidado y las condiciones de cultivo:
- Temperatura. La temperatura óptima oscila entre +24 y +26 grados, pero la flor no muere incluso a +12 grados o más.
- Iluminación. Debe durar entre 12 y 15 horas. El mejor lugar para la maceta es una ventana orientada al este o al oeste.
- Humedad. Los valores ideales son del 80 al 90%, lo que puede resultar en una humedad insuficiente en una habitación típica. Por lo tanto, será necesario aumentarla artificialmente (instalando humidificadores, depósitos de agua, etc.).
- Riego. Esto se hace cuando la capa superior del sustrato se seca, pero al regar, es importante añadir suficiente agua para empapar completamente la tierra. Riegue con más frecuencia en primavera y verano, y la mitad de frecuencia en invierno y otoño. Asegúrese de darle a la planta una ducha higiénica una vez al mes.
- Guarnición. La poda sanitaria es obligatoria durante todo el año y la poda cardinal se requiere una vez al año. Algunas variedades requieren dar forma al arbusto.
- Fertilización. Fertiliza con frecuencia; de lo contrario, el hibisco morirá. Para ello, utiliza un complejo mineral una vez al mes durante toda la temporada de crecimiento. Los fertilizantes orgánicos también son esenciales. En primavera, justo después de que el hibisco brote, aplica nitrógeno.
¿Cuál es la mejor época del año para propagar y plantar la planta?
Si compraste un plantón de hibisco en una tienda, déjalo tranquilo durante dos semanas y evita trasplantarlo durante ese tiempo. Sin embargo, definitivamente tendrás que trasplantarlo a un sustrato nuevo. Esto se debe a las malas condiciones de la tierra. Las tiendas no proporcionan fertilizantes especiales para evitar que la planta crezca en exceso.
Otras características:
- El período óptimo es primavera-otoño, cuando no hay brotes florales en el arbusto;
- Frecuencia de trasplantes a un nuevo contenedor: en los primeros 2-3 años: una vez cada 12 meses, luego: una vez cada 3 años.
Actividades preparatorias
Antes de plantar, es necesario preparar tanto la tierra como los esquejes. También es importante vigilar los recipientes. Esto se realiza antes de trasplantar y durante la propagación.
Suelo
Los hibiscos de interior prefieren tierra fértil, suelta y con pH neutro. En tiendas especializadas se puede encontrar tierra específica para hibiscos, pero también se pueden comprar sustratos diseñados específicamente para ficus. Si no encuentras sustratos ya preparados, existen otras opciones para preparar tu propio sustrato.
- Sustrato universal, mezclado a partes iguales con musgo y tierra de un macizo de flores;
- Una mezcla universal a la que se añade tierra y humus en la misma proporción;
- humus – 2 partes, tierra de hojas y arena – 1 parte cada una.
Olla
Durante los tres primeros años, deberás trasplantar tu hibisco cada año a una maceta nueva, ya que no se recomienda plantarlo inmediatamente en una más grande. Esto se debe a que solo crecerán las raíces, sin dejar espacio para el follaje ni los brotes. Esta planta está acostumbrada a llenar por completo un espacio amplio en el sustrato con su sistema radicular.
En función de la plantación inicial del esqueje, el contenedor deberá tener las siguientes dimensiones:
- Para ayudar al hibisco a echar raíces, utilice un vaso de 6 a 8 cm de ancho;
- Luego, utilice una maceta con un diámetro de 11-16 cm;
- Después de cada año, aumente el ancho en 5-7 cm.
El recipiente puede ser de cualquier material, pero si la planta es alta, usa uno de cerámica resistente para evitar que se vuelque. Asegúrate de desinfectar la maceta.
Material de siembra
Para acelerar el enraizamiento de esquejes o arbustos, los expertos recomiendan sumergirlos en un acelerador de enraizamiento. Entre estos se incluyen productos como Zircon, Epin, Kornevin y otros similares. Antes de plantar, sumerja las raíces en agua tibia o en una solución rosa pálido de permanganato de potasio (para desinfectar).
El proceso de aterrizaje
Da igual si se planta un esqueje o se replanta un arbusto de hibisco, el proceso siempre es el mismo:
- Prepare la tierra y la maceta. Si la maceta no tiene agujeros de drenaje, hágales algunos.
- Coloca material de drenaje (arcilla expandida, guijarros o grava) en el fondo. Forma una capa de unos 2-3 cm.
- Rellene el esqueje hasta la mitad con sustrato. Si el sistema radicular está expuesto, forme un montículo en el centro; si está enraizado, forme una depresión.
- Coloca la plántula, extendiendo las raíces.
- Espolvorea el resto del sustrato por encima, dándole palmaditas suaves con las manos. Esto ayudará a eliminar las bolsas de aire.
- Riega con agua que haya estado a temperatura ambiente, pero no la riegues en exceso.
- Después de unos 5-7 días, agregue más sustrato porque se hundirá.
Métodos de reproducción
Existen varios métodos para aumentar el número de plantas de hibisco de interior. Cada uno tiene sus propias características, ventajas y desventajas, por lo que conviene considerar cuidadosamente todas las opciones antes de elegir un método de propagación.
esquejes
Este método es el más popular, ya que se considera el más eficaz y sencillo. Otra ventaja innegable es la posibilidad de lograr la floración al año siguiente. Todas las características maternas (variedades) se conservan al 100%.
Características a considerar:
- Se pueden tomar esquejes de abril a agosto, ya que la época de plantación es de mayo a octubre. La mejor época para el enraizamiento es la primavera, pues es el período de crecimiento activo.
- Elija el sustrato adecuado. Para el enraizamiento, es apropiada una mezcla de turba y musgo sphagnum a partes iguales. Para una maceta definitiva (durante el primer año), lo mejor es utilizar una mezcla de tierra para césped, mantillo de hojas, humus y arena gruesa de río. La proporción de los componentes es 4:3:1:1.
- Al enraizar, presta atención al material del recipiente. Debe ser de plástico transparente y con orificios de drenaje. Esto te permitirá controlar el crecimiento del sistema radicular.
- El volumen óptimo para los esquejes es de 200 a 500 ml.
- Los esquejes deben tomarse únicamente antes de que los brotes se hinchen o después de la floración. El esqueje debe tener al menos 3 o 4 yemas viables. El corte debe hacerse en diagonal. El esqueje debe medir entre 15 y 18 cm de largo.
- Antes de plantar, asegúrese de retirar la capa inferior de follaje, pero deje la superior para mantener el nivel de humedad necesario. Recorte ligeramente la parte superior del esqueje, pero haga un corte recto (inclinado solo en la base, donde se formará la raíz).
- ✓ La presencia de al menos 3-4 yemas en el esqueje garantiza un mejor enraizamiento.
- ✓ El esqueje debe estar semilignificado, ni demasiado joven ni demasiado viejo.
Después de que hayan enraizado, plante los esquejes de la forma clásica.
Semillas
El método de siembra es popular principalmente entre los experimentadores, ya que no permite conservar las características varietales. Sin embargo, es bastante fácil crear una variedad completamente nueva e inusual. Este método también presenta las siguientes desventajas:
- Germinación, enraizamiento, etc., demasiado prolongados;
- intensidad laboral;
- la necesidad de seleccionar plántulas y crear condiciones especiales.
Cómo propagar el hibisco por semillas:
- En esta etapa, no cortes las flores después de que se marchiten. En su lugar se formará una vaina con semillas.
- Espera a que se sequen y cóselas cuando las vainas se pongan marrones. Para ello, extiende un trozo de papel o tela debajo del arbusto. De lo contrario, las semillas se dispersarán al recoger las vainas.
- A continuación, extraiga las semillas de las vainas.
- Comprueba su capacidad de germinación. Toma unas 10 semillas, colócalas en una gasa húmeda, envuélvelas en una bolsa de plástico y ciérrala. Déjalas reposar de 6 a 8 días. Retira las semillas y examínalas. Si se hinchan, es un buen indicador de viabilidad.
- Coloca las semillas restantes de la misma manera.
- Tras la extracción, trate todas las semillas hinchadas con estimulantes del crecimiento. Este proceso dura entre 20 y 24 horas. Para desinfectar las semillas, sumérjalas en una solución rosa pálido de permanganato de potasio durante 30-40 minutos.
- Prepara el sustrato y el recipiente. Puedes usar vasos desechables, botellas de plástico o un recipiente individual. Desinféctalos y cubre el fondo con la mezcla de tierra. La mejor opción para germinar semillas es turba y arena de río, en partes iguales.
- Extienda los granos sobre la superficie, dejando unos 5 mm entre ellos.
- Rellene con el sustrato restante y humedezca con una botella pulverizadora.
- Cubra el recipiente con vidrio, plástico u otro material transparente.
- Coloca los recipientes en una habitación con una temperatura entre 24 y 25 grados Celsius. El lugar debe estar bien iluminado; por ejemplo, el alféizar de una ventana es adecuado, pero ten cuidado de no exponerlos a la luz solar directa.
- Retire la cubierta diariamente para ventilar y eliminar la condensación.
- Los brotes deberían aparecer en 2-3 semanas. Una vez que tengan dos hojas verdaderas, retire la cubierta por completo y trasplante. Utilice únicamente recipientes separados para esto. Los vasos desechables altos y transparentes son los mejores.
- Continúa cuidando las plántulas utilizando métodos tradicionales, pero ten en cuenta que, a medida que crezcan, tendrás que trasplantar los arbustos varias veces.
El hibisco florecerá en 3 o 4 años.
Dividiendo el arbusto
Esta técnica de propagación del hibisco se utiliza cuando es necesario replantar. Presenta muchas ventajas: floración en la primera temporada, no requiere enraizamiento (las raíces ya están presentes) y preserva la planta madre. Sin embargo, tiene un inconveniente: las variedades arbóreas no se pueden separar de esta manera.
El procedimiento para dividir el arbusto es el siguiente:
- A principios de la primavera (antes de que comience a fluir la savia), humedezca bien la tierra de la maceta con el hibisco maduro (de más de 3 años).
- Deje que el agua sature completamente el sustrato. Esto es necesario para facilitar el proceso de extracción de la planta.
- Retire el arbusto y colóquelo en agua durante 1-2 horas. El agua debe estar tranquila y tibia.
- Enjuague las raíces para separarlas del sustrato.
- Desinfecta el cuchillo.
- Corta el arbusto en dos o más trozos. Ten en cuenta que cada trozo debe tener un tronco leñoso y fuerte, que servirá de base. Es importante que tenga brotes y raíces.
- Trata las zonas cortadas con ceniza de madera y deja secar.
- Plantar utilizando el método estándar.
¿Cómo enraizar en casa?
El enraizamiento se utiliza con frecuencia al propagar esquejes. Este paso es crucial, ya que determina la viabilidad de la futura planta. Si el procedimiento se realiza incorrectamente, la planta no solo no enraizará, sino que incluso podría morir. El enraizamiento puede realizarse tanto en sustrato como en agua.
En el agua
Este es el método más sencillo para enraizar, que se lleva a cabo paso a paso:
- Prepare un recipiente; debe ser opaco y estar desinfectado.
- Vierta agua a temperatura ambiente en él.
- Aplique Kornevin u otro estimulante según las instrucciones.
- Añade 1 tableta de carbón activado y mezcla.
- Coloca la plántula de manera que un entrenudo quede en agua.
- Cúbrelo con una bolsa o una botella de plástico cortada para crear un efecto invernadero.
- Retire la tapa diariamente y agregue agua si es necesario.
- Cuando las raíces alcancen los 5 cm, trasplantar a un recipiente definitivo.
- ✓ La temperatura del agua para el enraizamiento no debe ser inferior a +22°C ni superior a +25°C.
- ✓ El uso de carbón activado en el agua previene el desarrollo de microflora patógena.
En el suelo
El procedimiento se lleva a cabo de la misma manera que en agua, pero con la diferencia de que el vidrio debe ser transparente y el sustrato se coloca en su interior.
Peculiaridades:
- sustrato – turba y arena;
- El material de drenaje se coloca en el fondo;
- Profundidad de incrustación: 2-3 cm;
- El trasplante a una maceta se realiza después de 35-45 días.
¿Cómo cuidarlo al principio?
Inmediatamente después de plantar o trasplantar, coloque la flor en el alféizar de una ventana, lejos de la luz solar directa. La temperatura óptima durante el día es de 20 a 22 grados Celsius, y por la noche, de 14 a 16 grados Celsius. ¿Qué hacer?
- Controle el nivel de humedad del suelo – riegue la flor;
- fertilizar después de 2 semanas con nitroammophoska (5 g por 1 litro de agua);
- Se permite rociar las hojas jóvenes, pero deben limpiarse inmediatamente.
¿Qué hacer si una planta de interior no echa raíces?
Si la planta no enraíza o no crece bien, comprueba si le estás proporcionando las condiciones adecuadas y cuidándola correctamente. Si lo has hecho todo bien, puedes estimular el enraizamiento artificialmente. Esto se puede hacer utilizando diversos métodos y herramientas.
- Agua sobre el sauce. Coloca esquejes de sauce (de unos 5-6 mm de diámetro) en un cubo con agua. Déjalos ahí hasta que echen raíces. Puedes enraizar el hibisco en esta solución o simplemente regarlo.
- Miel. Prepare una solución: disuelva 1 cucharadita en 1,5 litros de agua. Remoje el hibisco durante 10-12 horas.
- Papa. Inserta el corte en la patata y entiérralo en el sustrato.
- Medicamentos. Existen muchas, pero tres son las más adecuadas para el hibisco:
- Heteroauxina. Se trata de una fitohormona para el crecimiento. Se diluye de la siguiente manera: 50 mg por litro de agua. La plántula se riega con la solución o el esqueje se sumerge.
- Kornevin. Se trata de un estimulante biológico del enraizamiento. Se utiliza como la heteroauxina y se diluye a razón de 5 g por cada 5 litros de agua.
- Circón. Este es un agente enraizante natural. Para el remojo, utilice una ampolla por cada litro de agua.
Enfermedades y plagas peligrosas
Con los cuidados y la plantación adecuados, el hibisco rara vez es susceptible a plagas y enfermedades. Sin embargo, si se cometen errores, los jardineros suelen encontrarse con lo siguiente:
- Ácaro araña. El hibisco es la planta que más los atrae. El parásito se instala en las partes verdes del arbusto, enredándolas en una telaraña de color claro. Controlar los ácaros de este género es difícil, ya que sus cuerpos desarrollan rápidamente tolerancia a los tratamientos, lo que requiere su reemplazo frecuente.
Los mejores productos son Aktara y Fitoverm, mientras que entre los remedios caseros se incluye una solución jabonosa. Para prevenir su aparición, rocíe periódicamente la planta con agua y algún aceite esencial.
- Áfido. Esta es también la más común. El insecto succiona toda la savia de la planta, provocando que se marchite y muera. La plaga se puede identificar por las gotas pegajosas en las hojas y el enrollamiento de las mismas.
Puede destruirse con una solución jabonosa, Aktara o Iskra.
- Cisto de las agallas. Este mosquito puede atacar tanto el follaje verde del hibisco como sus raíces. Su presencia se manifiesta con hojas rizadas, puestas de huevos dentro de los capullos y pétalos mordisqueados. No es el mosquito en sí lo que daña las raíces, sino las orugas, que eclosionan y caen al sustrato.
Para el control se puede utilizar cualquier insecticida, pero lo mejor es eliminar primero todos los brotes afectados, lo que evitará la formación de gusanos.
- Clorosis. Los principales síntomas son palidez rápida de las hojas, amarilleamiento y posterior caída de las mismas. Para su tratamiento se utilizan fungicidas como Skor, Horus, Fundazol, entre otros.
- Bronceado. Esto ocurre no solo por la luz solar directa, sino también cuando las hojas se presionan contra el cristal o cuando la flor permanece mucho tiempo a la sombra y luego se traslada repentinamente a un lugar luminoso. Entre los síntomas se incluyen manchas amarillas o rojas en las hojas.
El jardinero tendrá que retirar todos los elementos afectados y proporcionar a la flor una iluminación normal.
- Manchas bacterianas. Entre los síntomas se incluyen la aparición de manchas marrones y en descomposición en las hojas. Los tratamientos adecuados incluyen Euparen, Cumulus y Fundazol.
Posibles problemas
Con frecuencia, los problemas se deben al incumplimiento de los requisitos adecuados de cultivo y cuidado. Pueden surgir muchas complicaciones, por lo que un cultivador principiante de hibiscos debe familiarizarse con ellas para saber cómo prevenirlas o corregirlas.
¿Por qué se ponen amarillas las hojas?
Este es el problema más común para todos los jardineros. Puede haber varias razones para ello:
- Clorosis. La enfermedad se desarrolla debido al uso de agua de mala calidad para el riego. Concretamente, se produce cuando el jardinero no deja reposar el agua durante 2-3 días. Como consecuencia, la infección se debe a la presencia de grandes cantidades de sales de calcio y cloro.
Además de usar fungicidas, es importante salvar la planta rápidamente. Hay dos opciones:- sustitución del suelo;
- Lavado máximo del sustrato con agua sedimentada con la adición de hierro quelatado.
- Riego excesivo. Aunque el hibisco prospera en ambientes húmedos, sus raíces no toleran el exceso de riego, lo que provoca su pudrición. Esto, a su vez, causa que las hojas se pongan amarillas. La única solución es trasplantarlo a una maceta con tierra más seca.
- Falta de iluminación. El amarilleamiento es muy frecuente y va acompañado de la caída de las hojas. Para salvar la planta, colóquela inmediatamente bajo lámparas de luz solar directa.
¿Por qué no florece?
La principal causa de la falta de formación de brotes es el exceso de fertilizantes nitrogenados, independientemente de su tipo (orgánico, mineral, etc.). Por lo tanto, es fundamental respetar estrictamente las dosis y proporciones indicadas. El nitrógeno favorece principalmente el crecimiento del follaje y el tallo, mientras que la floración requiere potasio, magnesio y fósforo.
Existen otras razones:
- iluminación deficiente;
- invernar en condiciones de calor excesivo;
- falta de riego.
Otros problemas
¿Qué otras cosas podría encontrar un cultivador de hibiscos?
- Las hojas están cayendo. Esto puede deberse a varias razones: luz insuficiente, cambios bruscos de temperatura, corrientes de aire y heladas. En este caso, es importante identificar la causa de inmediato y corregir la situación. Pero ten en cuenta que si solo se caen unas pocas hojas, no hay de qué preocuparse, ya que se trata de un proceso natural: el arbusto se está regenerando.
- El hibisco se está secando. Otro problema desagradable que surge debido a la falta de riego, las heladas, los traslados frecuentes a una nueva ubicación o el estrés posterior al transporte.
- La planta se está marchitando. La causa más común es la falta de agua, el uso de agua fría o el riego excesivo, lo que provoca la pudrición de la raíz. Si una plántula se marchita, la causa suele estar en una composición inadecuada del suelo, falta de desinfección o una profundidad de siembra incorrecta.
Al cultivar hibiscos en interiores, preste especial atención a las condiciones de cultivo y a todas las indicaciones de siembra, riego y poda. Esta es la única manera de garantizar una floración abundante y una salud óptima. Esta planta siempre responde a los cuidados del cultivador y produce hermosas flores en el momento adecuado.












