La hortensia atrae todas las miradas con su elegante forma, sus vibrantes colores y la multitud de tonalidades de sus magníficas flores. Desde principios de primavera, este arbusto requiere cuidados especiales, y su desarrollo óptimo y la abundancia de flores dependen de su eficacia.
Cuidado de las hortensias en primavera
La poda de las hortensias es fundamental para su cuidado general, ya que influye positivamente en la salud de la planta, la floración, la forma del arbusto e incluso el tamaño de las flores. A continuación, se presentan algunas razones importantes por las que podar las hortensias es esencial para la jardinería:
- Estimular el crecimiento. La poda de las hortensias estimula el crecimiento de nuevos brotes, lo que a su vez favorece la formación de ramas más fuertes y sanas. Este proceso promueve la renovación del arbusto y la creación de una copa más frondosa.
- Formación de una hermosa corona. Una poda adecuada ayuda a dar forma al arbusto para que tenga una copa hermosa y armoniosa. Esto es importante para el atractivo estético del jardín y realza las cualidades decorativas de la hortensia.
- Tamaño y forma ajustables. La poda permite controlar el tamaño y la forma del arbusto. Esto resulta especialmente útil al cultivar hortensias en un espacio reducido o al mantener un tamaño específico para el diseño arquitectónico de un jardín.
- Mejora de la calidad del color. La poda favorece la formación de flores grandes y vistosas. Controlar ciertos parámetros de crecimiento y dirigir la energía de la planta hacia la floración mejora la calidad y el atractivo visual de las flores.
- Prevención de enfermedades y plagas. La poda regular elimina las ramas enfermas, dañadas y viejas, evitando la propagación de enfermedades y permitiendo que la luz y el aire lleguen a la planta.
- ✓ La poda debe realizarse únicamente con una herramienta afilada y esterilizada para prevenir infecciones en la planta.
- ✓ En el caso de las hortensias de hojas grandes, serradas y espinosas, la poda de las inflorescencias del año anterior debe realizarse antes del inicio del flujo activo de savia, para no dañar los nuevos brotes.
La poda de las hortensias no es solo un método de cuidado, sino también un arte que ayuda a crear una planta sana, hermosa y con una floración exuberante en el jardín.
Quitar la cubierta
Al elegir plantas para el jardín, los jardineros experimentados suelen preferir las hortensias. Durante la floración, estos arbustos se cubren de grandes flores que perfuman el aire con un agradable aroma. Un cuidado adecuado de las hortensias en primavera garantiza una floración abundante y duradera hasta el otoño.
El descubrimiento del monte debería comenzar a finales de marzo, aunque en las regiones del norte este período puede desplazarse a abril o mayo. El requisito principal es mantener una temperatura positiva tanto de día como de noche, evitando las heladas.
Riego
Tras el invierno, sobre todo si fue seco y con heladas, las hortensias sufren déficit de humedad, por lo que un riego adecuado es fundamental. Para estimular un rápido despertar de la hibernación, la planta necesita ser "despertada". Aquí tienes algunos puntos clave para un riego eficaz:
- Un arbusto de hortensia adulto requiere aproximadamente de 12 a 15 litros de agua.
- Evite regar la planta con agua clorada. Antes de regarla, deje reposar el agua del grifo en recipientes abiertos durante 2 o 3 días.
- Añada permanganato de potasio al agua preparada para el riego. La solución resultante debe tener un tono rosa pálido, lo que ayuda a proteger la planta de enfermedades.
- Evite regar las hortensias con agua helada. Antes de regarlas, el agua debe estar a 30-35 °C.
- Riegue la solución una vez por semana en clima cálido. Durante las primaveras lluviosas y frías, riegue cada 10 días.
- ✓ El riego debe ser profundo para que el agua llegue al sistema radicular y no solo humedezca la superficie del suelo.
- ✓ En climas cálidos, aumente la frecuencia de riego, pero reduzca la cantidad de agua en cada riego para evitar el exceso de agua.
Siguiendo estos pasos, te asegurarás de que tu hortensia reciba la humedad que necesita y favorezca un crecimiento saludable después del invierno.
Fertilizante superficial
A principios de la primavera, las hortensias desarrollan activamente hojas y brotes, por lo que requieren una fertilización cuidadosa para estimular un crecimiento sano y una floración abundante. La fertilización es un proceso de dos pasos:
- Fase de formación de las hojas. Durante la etapa inicial de formación de hojas, utilice una mezcla de agua, sulfato de potasio y urea. Para preparar la solución, mezcle una cucharadita de cada componente por cada 5 litros de agua. Esta cantidad es suficiente para una planta adulta.
- Fase de formación de brotes. Cuando empiezan a formarse los brotes, la composición del fertilizante cambia a mezclas minerales ricas en fósforo y potasio. Utilice superfosfato, diluyendo de 20 a 40 g de polvo en 10 litros de agua. Vierta la solución (5 litros) bajo la raíz de un arbusto.
Aflojar y cubrir con mantillo el suelo
A principios de la primavera, cuidar la tierra alrededor de tu hortensia es fundamental para asegurar su salud y una floración abundante. Aquí tienes algunas recomendaciones:
- Tras el invierno, retire con cuidado la cubierta de la hortensia. Limpie la zona alrededor del arbusto de hojas y ramas secas, eliminando cualquier maleza seca.
- Afloje la tierra en un radio de 1 m alrededor del tronco hasta una profundidad de 5-10 cm. Esto ayudará a asegurar una buena aireación del suelo y mejorará el acceso del aire a las raíces de la hortensia.
- Cubre la tierra alrededor del tronco de la hortensia con una capa de virutas de madera, turba, corteza o ramas de abeto. Esta capa ayudará a prevenir la evaporación de la humedad, creando un aislamiento adicional. El acolchado ayuda a retener la humedad en el suelo y lo enriquece con minerales.
- ✓ La capa de mantillo debe tener al menos 5 cm de espesor para retener eficazmente la humedad y proteger las raíces de los cambios de temperatura.
- ✓ Evite el contacto directo del mantillo con el tronco de la planta para prevenir la pudrición.
Despuntar, eliminar brotes laterales y poda de primavera
Para mantener el arbusto con un aspecto cuidado, pode las ramas viejas y muertas a principios de primavera. La poda primaveral importante solo debe realizarse el primer año después de la plantación, antes de que comiencen a formarse los nuevos brotes. En los años siguientes, pode en primavera, incluyendo lo siguiente:
- Ratería. Poda las puntas de los brotes de hortensia para estimular un crecimiento exuberante y una forma adecuada. Esto evita que el arbusto crezca demasiado y favorece la aparición de ramas laterales densas. Este procedimiento se realiza en mayo.
- Expulsando a los hijastros. Elimina los brotes laterales sobrantes para asegurar una floración abundante y grandes inflorescencias. Esto permite que las ramas florales reciban más minerales, ya que se eliminan los brotes que no contribuyen a la floración.
- Poda sanitaria. Retire las ramas dañadas, secas y congeladas, así como las flores marchitas. Este procedimiento ayuda a mantener la salud del arbusto.
Tras la poda, deje de 6 a 9 brotes principales y fuertes, eliminando las ramas débiles y los chupones. Pode los brotes de más de 4 años para estimular el crecimiento. Elimine las ramas sobrantes que estorben, estén enredadas o crezcan dentro de la copa. Este procedimiento garantiza una correcta formación del arbusto.
Poda de hortensias de hojas grandes, serradas y espinosas
Existen varios tipos de arbustos; el primer grupo incluye las hortensias de hojas grandes, serradas y espinosas. Estos arbustos comparten la característica de formar nuevas inflorescencias en los brotes del año anterior.
Los arbustos del primer grupo no requieren una poda drástica; en los brotes fértiles, solo es necesario eliminar las flores del año anterior. Pode con cuidado para no dañar los brotes nuevos. La época ideal para podar estas plantas es a principios de primavera, cuando los brotes comienzan a abrirse o aparecen las primeras hojas.
A principios de primavera, aclare los arbustos del primer grupo, eliminando las ramas muertas y congeladas. Evite la poda drástica; no dañará el arbusto, pero retrasará la floración un año más.
Poda de hortensias de árbol y paniculata
El segundo grupo de plantas incluye las hortensias paniculadas y arbóreas. Se caracterizan por sus inflorescencias que se forman en brotes nuevos durante el año en curso. Es importante podar estos arbustos a tiempo para evitar que la floración se retrase.
Existen particularidades en la poda para diferentes variedades:
- Hortensia arbórea. Poda los brotes, dejando 2 o 3 yemas. En arbustos maduros, deja solo 1 yema. Este paso es necesario para evitar el crecimiento excesivo de ramas, que con el tiempo puede dar lugar a flores más pequeñas.
- Hortensia paniculata. Acortar las ramas un tercio de su longitud. Aclarar las copas densas, eliminando las ramas torcidas y débiles.
Cada 5 años, rejuvenezca los arbustos eliminando casi todas las ramas y dejando solo las ramas principales fuertes junto con algunos brotes jóvenes.
Trasplantar las hortensias a otra ubicación después del invierno
La mejor época para replantar hortensias es a principios de primavera, antes de que comience la floración, aproximadamente desde finales de marzo hasta principios de abril. Este es el momento óptimo para hacerlo, ya que la tierra puede que no esté lo suficientemente caliente y esté compacta.
Instrucciones paso a paso:
- Una vez que la hortensia haya terminado de florecer, reúne las ramas en un manojo y átalas con una cuerda gruesa.
- Cava una zanja estrecha de 20-30 cm de profundidad alrededor del tronco, con un radio de 40-50 cm (o más para arbustos grandes). Rellénala con compost y riégala bien.
- En otoño, prepare el terreno para la hortensia cavando y aflojando la tierra, eliminando las malas hierbas y los restos vegetales. Mezcle la tierra con materia orgánica, como arena gruesa, turba o agujas de pino. Utilice de 3 a 5 kg de cualquiera de estos componentes por planta. Fertilice la tierra con superfosfato u otro fertilizante mineral.
- Cava un hoyo para plantar de al menos 50 x 50 cm y de la misma profundidad. Coloca una capa de drenaje de guijarros o ladrillo triturado en el fondo del hoyo.
- En primavera, desentierre el arbusto junto con un buen terrón de tierra para evitar dañar las raíces. Traslade la hortensia a su nueva ubicación.
- Coloca la hortensia en el hoyo y rellena con tierra alrededor, dejando un pequeño montículo. Apisona la tierra con las manos, instala los soportes y ata la hortensia.
- Esparza serrín, ramas pequeñas o corteza alrededor del arbusto para acolcharlo.
- Riega las hortensias cada dos días, independientemente del clima, utilizando de 10 a 15 litros de agua sedimentada por planta.
El cuidado adecuado de las hortensias en primavera es fundamental para conseguir arbustos sanos y hermosos que deleiten con una floración abundante. Actividades clave como la poda, la fertilización, el riego y el trasplante garantizan las condiciones óptimas para un crecimiento y desarrollo óptimos.







