Las hortensias son plantas populares que cautivan con sus grandes y hermosas flores. Sin embargo, requieren cuidados y atención. Uno de los problemas más comunes para quienes cultivan hortensias es el marchitamiento y la desecación. Para comprender por qué se secan, veamos algunas causas comunes y posibles soluciones.
Falta de agua
Las hortensias son plantas que necesitan mucha humedad. Si no reciben suficiente agua, las hojas empiezan a ponerse amarillas y se marchitan.
- ✓ Temperatura óptima del agua para el riego: 18-22 °C para evitar el estrés del sistema radicular.
- ✓ La profundidad de humedad del suelo debe alcanzar los 20-25 cm para proporcionar humedad a toda la zona radicular.
Para crear las condiciones óptimas para su crecimiento, se recomienda tener en cuenta los siguientes factores:
- Riego: Las hortensias requieren riego regular y adecuado, sobre todo en épocas de calor o durante la floración. El momento ideal para regarlas es por la mañana o por la tarde, cuando el sol no está tan fuerte. La tierra alrededor de la hortensia debe estar húmeda, pero no encharcada. En épocas de calor o altas temperaturas, aumente la cantidad de agua.
- Pulverización: Las hortensias responden bien a la pulverización foliar. Esto es especialmente importante cuando la hortensia está en interiores o expuesta a la luz solar directa.
- Apagón: Si tu hortensia empieza a secarse, protegerla temporalmente del sol puede suavizar el calor y reducir la evaporación de la humedad. Puedes usar una malla de sombra. Esta medida es especialmente útil durante las horas de más calor o en épocas de sequía severa.
- Acolchado: Cubrir la hortensia con una capa de mantillo (astillas de madera, corteza o compost) ayudará a retener la humedad del suelo y a prevenir la evaporación rápida. El mantillo también contribuirá a inhibir el crecimiento de malas hierbas y a mantener una temperatura del suelo más uniforme.
- Comprobación de la humedad del suelo: Comprueba regularmente la humedad del suelo alrededor de la hortensia a una profundidad de 3-5 cm. Si la tierra está seca, necesita riego. Sin embargo, evita regarla en exceso para prevenir la pudrición de las raíces.
Riego excesivo
El exceso de riego también puede causar problemas. Si bien las hortensias requieren abundante humedad, no toleran el encharcamiento ni el agua estancada alrededor de las raíces.
Si hay exceso de humedad y un sistema de drenaje deficiente, la planta puede sufrir de exceso de riego, lo que puede provocar enfermedades, pudrición de la raíz y sequedad de las hojas.
Aquí tienes algunas pautas sobre la humedad del suelo y cómo solucionar el problema del riego excesivo:
- Mantener niveles óptimos de humedad: Las hortensias prefieren la tierra húmeda, pero no encharcada. Lo ideal es que la capa superficial del suelo se seque ligeramente entre riegos. Comprueba la humedad del suelo con un medidor de humedad o simplemente introduciendo el dedo unos centímetros. Si el suelo ya está húmedo o mojado, no es necesario regar.
- Asegurar un buen drenaje: Estas flores son especialmente sensibles al exceso de riego en suelos arcillosos pesados o en macetas con mal drenaje. Permita que el agua sobrante drene libremente de la maceta a un plato o asegúrese de que su jardín tenga una buena capa de drenaje. Esto ayudará a prevenir la retención de humedad en las raíces de la hortensia.
Si observa signos de exceso de riego y su hortensia ha comenzado a secarse, siga los siguientes pasos:
- Retire con cuidado la hortensia de su maceta o arregle el drenaje de su jardín.
- Recorta las raíces podridas. Serán marrones y olerán mal. Espolvorea los cortes con carbón vegetal o hollín.
- Trasplanta la hortensia a una maceta nueva con buen drenaje y tierra de calidad para hortensias.
- El riego posterior debe ser moderado, regando únicamente cuando la capa superior del suelo se haya secado.
- Esté atento a la aparición de nuevo follaje sano como señal de recuperación.
Lugar de aterrizaje incorrecto
Las hortensias necesitan un lugar bien iluminado, pero también protección de la luz solar directa. Si se plantan en un lugar demasiado soleado, sus hojas pueden secarse y quemarse.
Elegir la ubicación adecuada para las hortensias: algunas recomendaciones.
- Protección contra la luz solar directa: Coloca la hortensia en una zona de semisombra, como por ejemplo junto a un cenador, una pérgola o a la sombra de plantas más altas.
- Luz de la mañana: El lugar óptimo para las hortensias es aquel que recibe la suave luz de la mañana. El sol matutino no es tan brillante como el del mediodía y favorece su crecimiento.
- Creación de un dosel artificial: Si no dispone de un lugar adecuado para plantar hortensias, puede crear un dosel artificial. Esto protegerá la planta de la luz solar directa y le proporcionará la sombra parcial necesaria. Utilice un material ligero y translúcido, como tela no tejida blanca o gasa, para filtrar los rayos del sol y evitar una intensidad lumínica excesiva.
También es importante asegurarse de que la hortensia no se vea sofocada por plantas vecinas de rápido crecimiento o de gran tamaño, que pueden extraer nutrientes del suelo y crear demasiada sombra, impidiendo así su desarrollo.
Enfermedades
Las hortensias son susceptibles a diversas enfermedades que pueden provocar su desecación. Esté atento a los signos de enfermedad y aplique el tratamiento adecuado.
- ✓ Primeros signos: la aparición de una capa blanca principalmente en el envés de las hojas.
- ✓ A medida que la enfermedad progresa, las hojas se enroscan y se caen.
Estas son algunas enfermedades comunes:
- Oídio: En las hojas y tallos de las hortensias aparece una capa blanquecina, similar a la harina. Para tratarla, se pueden utilizar fungicidas recomendados para esta enfermedad.
- Mildiu velloso, o falso mildiú polvoriento: Se trata de una infección fúngica que provoca manchas grises o amarillas en las hojas de la hortensia. El tratamiento consiste en el uso de fungicidas y la eliminación de las partes afectadas de la planta.
- Pudrición blanca y gris de la hortensia: Estas pudriciones provocan el marchitamiento y la descomposición de las hojas y los tallos de las hortensias. Para prevenirlas o tratarlas, es importante asegurar una buena circulación de aire alrededor de la planta, eliminar regularmente las partes infectadas y aplicar fungicidas si es necesario.
- Óxido de hortensia: Esta enfermedad se manifiesta con manchas de color óxido en la superficie superior de las hojas y la formación de esporas en el envés. El tratamiento consiste en eliminar las hojas afectadas y aplicar fungicidas.
- Enfermedades virales: Los síntomas suelen incluir decoloración, deformación y marchitamiento de las hojas, entre otras anomalías. Una vez infectada, la planta generalmente muere y debe ser destruida. No existen tratamientos para combatir esta enfermedad.
- Problemas fisiológicosLas hortensias pueden sufrir problemas debido a cuidados inadecuados o condiciones de cultivo desfavorables. En estos casos, es importante asegurar condiciones de cultivo adecuadas, cuidados regulares y un mantenimiento saludable de la planta.
Plagas
Algunas plagas pueden atacar las hortensias, dañando hojas y tallos. La inspección regular y el uso de insecticidas ayudarán a controlar estos insectos.
Aquí tienes algunas plagas comunes de las hortensias y cómo controlarlas:
- Escarabajos de las hojas (escarabajos longicornios): Pueden causar daños importantes a las hortensias. Las larvas del escarabajo se alimentan de las raíces, lo que interrumpe el suministro de nutrientes y humedad. Las hojas se vuelven cloróticas (amarillas) y la planta se seca. Para controlar los escarabajos, inspeccione las plantas con regularidad y aplique insecticidas si es necesario.
- Ácaro araña: Un pequeño insecto parecido a una araña que puede causar graves daños a las hortensias. Se alimenta de la savia de la planta, provocando la aparición de manchas amarillas y secas en las hojas. Las hojas dañadas pueden caerse. Estos insectos prefieren ambientes secos y polvorientos, por lo que se recomienda mantener la humedad alrededor de la planta, humedecer las hojas con regularidad y utilizar insecticidas específicos para el control de ácaros.
- insectos escama: Un grupo de insectos que pueden atacar las hortensias. Se alimentan de la savia de las hojas, los tallos y las flores, lo que puede provocar que se sequen y se caigan.
El control de las cochinillas implica la inspección regular de las plantas, la eliminación de las partes más afectadas y el uso de insecticidas para controlar la población de estas plagas.
- Áfido: Son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas y pueden provocar la desecación de las hojas. Hacen que las hojas se enrosquen y se pongan amarillas.
El control de los pulgones puede implicar la aplicación de insecticidas, el lavado de las plantas con una solución jabonosa o el uso de un chorro de agua para eliminar los insectos de la planta.
- Garrapatas: Insectos que chupan la savia de las plantas. Pueden dejar manchas amarillo-marrones en las hojas y provocar que se sequen.
El control de la araña roja implica el uso de insecticidas, la inspección regular de las plantas y la eliminación de las hojas afectadas. Mantener una humedad adecuada alrededor de la planta es una buena precaución, ya que la araña roja prefiere los ambientes secos.
- Hormigas: Las hormigas quizás no sean plagas directas de las hortensias, pero pueden atraer otras plagas, como los pulgones. También pueden crear nidos en las raíces de las hortensias, lo que afecta negativamente la salud de la planta.
El control de hormigas consiste en usar barreras, como tiza o trampas especiales, para impedir que accedan a las plantas. Además, se debe eliminar la melaza o el mildiú cobrizo de las hojas, ya que pueden atraer a las hormigas.
Mala tierra
La calidad del suelo también desempeña un papel crucial en la salud de las hortensias. La sequía y la caída de las hojas pueden deberse a varios factores, como un pH bajo del suelo y un suelo pesado y compactado.
Acidez del suelo demasiado baja o alta
Las hortensias prosperan en suelos con un pH cercano a 5.5. Sus flores se vuelven exuberantes y de colores vibrantes. Los jardineros experimentados se fijan en el tono de los pétalos para saber cuándo aumentar la acidez del suelo.
Cómo determinar el nivel de acidez del suelo por el color de las flores de hortensia:
- En suelo neutro, las flores se vuelven blancas o tienen un ligero tono azulado.
- El color rosa de las flores indica una acidez de pH 7,5-8.
- El color rosa brillante de los pétalos indica una acidez en el rango de pH 6,3-6,5.
- Las flores se tornan azules a un pH de 4,8-5,5. Los pétalos adquieren un tono azulado a un pH de 4,5.
- Es posible que se observen flores moradas cuando el pH del suelo sea 4.
Puedes aumentar la acidez del suelo de tus hortensias con métodos sencillos, sin necesidad de productos químicos especiales. Los métodos más populares incluyen:
- vinagre;
- ácido oxálico;
- suplementos minerales;
- Al plantar, agregue turba, hojarasca de pino o serrín podrido al hoyo.
Si se utiliza un sustrato inadecuado, la planta puede sufrir problemas.
Si el suelo es demasiado ácido (pH bajo), puede provocar una mala absorción de nutrientes, especialmente de micronutrientes como el hierro y el nitrógeno. Sin embargo, si el suelo es demasiado ácido (pH alto), puede bloquear el acceso a algunos micronutrientes, lo que también afecta negativamente la salud de las plantas.
suelo pesado o denso
Las hortensias prefieren suelos sueltos, nutritivos y bien drenados que permitan el libre desarrollo de sus raíces. Si el suelo es demasiado pesado y compacto, retendrá la humedad e impedirá que la planta reciba suficientes nutrientes y oxígeno para su crecimiento y desarrollo, lo que puede provocar su desecación.
Para mejorar la estructura del suelo, se puede añadir compost orgánico o humus, lo que mejorará el drenaje y la aireación del suelo.
deficiencia de micronutrientes
Las hortensias requieren ciertos minerales y microelementos (como hierro y nitrógeno) para un crecimiento y desarrollo normales. Si el suelo carece de estos nutrientes o se agotan, esto puede provocar clorosis (amarilleamiento) de las hojas y su posterior caída.
Para prevenir deficiencias de nutrientes, se pueden utilizar fertilizantes para suelos ácidos que contengan elementos apropiados, como quelatos de hierro o fertilizantes nitrogenados como nitrógeno, fósforo y potasio.
Errores durante el trasplante
Las hortensias son sensibles al trasplante, y si este se realiza incorrectamente, se puede dañar el sistema radicular. Las raíces pequeñas son las encargadas de absorber los nutrientes y la humedad del suelo, y si se dañan, pueden causar problemas nutricionales, estrés y que las hojas o el propio arbusto se sequen.
Recomendaciones para la replantación de hortensias:
- Trasplante las hortensias en primavera, cuando la planta esté en fase de crecimiento activo.
- Transporte la planta junto con el cepellón y no lo disperse.
- Trasplanta el arbusto a una maceta nueva y bastante espaciosa.
- Elija un suelo moderadamente ácido y suelto para asegurar un buen drenaje y aireación para las raíces.
- Al replantar, profundice el cuello de la planta unos centímetros, pero no demasiado.
Baja humedad del aire
Las hortensias prefieren un ambiente húmedo. Si el aire está demasiado seco, la planta puede marchitarse y secarse. Esto ocurre especialmente en climas secos o al cultivar hortensias en invernadero. Si tu hortensia tiende a secarse por la sequedad del aire, aquí tienes algunos consejos para ayudarla:
- Pulverización regular: Esto ayudará a humedecer las hojas y a crear un ambiente más confortable para la hortensia. Use agua blanda o filtrada para evitar la acumulación de depósitos minerales en las hojas. Rocíe con agua con la mayor frecuencia posible durante los periodos de calor.
- Creación de microclimas: Cuando se cultivan hortensias en un invernadero, se debe crear un microclima más favorable para la planta o colocar un pequeño invernadero permanente alrededor de la planta para retener la humedad y evitar la evaporación.
- Utilizar un humidificador: Instala un humidificador en la habitación donde se cultivan las hortensias; esto ayudará a mantener un nivel óptimo de humedad en el aire.
- Ventilación regular: Si las hortensias se cultivan en un invernadero, es importante ventilar la habitación con frecuencia. Abrir puertas y ventanas permitirá la circulación del aire, lo que ayudará a reducir la humedad y evitará la formación de condensación en las hojas.
Corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura
Las corrientes de aire y las fluctuaciones de temperatura pueden estresar a la planta. Esto puede provocar deshidratación, daños en las hojas y los tallos y, en última instancia, que se seque.
Recomendaciones:
- Evite las corrientes de aire: Evite colocar hortensias cerca de ventanas o puertas. Ubique la planta en un lugar donde no reciba corrientes directas de aire frío. Las corrientes de aire pueden provocar deshidratación y dañar las hojas. Elija un lugar resguardado o cree una barrera natural, como otras plantas o una cerca.
- Ajustar la temperatura: Evite los cambios bruscos de temperatura. Cree un ambiente confortable para la planta manteniendo una temperatura estable de 20-23 °C (68-73 °F) durante todo el día. Evite colocar las hortensias cerca de aires acondicionados o calefactores.
- Proporcione un período de descanso: Si tu hortensia ha dejado de florecer, puede ser útil crear un período de reposo vegetativo para estimular su floración. Durante este período, reduce la temperatura a 10-13 °C (50-55 °F). Esto ayudará a la planta a descansar, recuperarse y prepararse para el próximo período de floración.
agua dura
El agua dura, que contiene una gran cantidad de minerales, puede tener un efecto negativo en las hortensias y provocar que se sequen.
Aquí te explicamos cómo puede afectarte y cómo puedes solucionar esta situación:
- Acumulación de depósitos minerales: El agua dura puede dejar depósitos minerales en las hojas y raíces de las hortensias, creando una barrera que dificulta la absorción de humedad y nutrientes. Esto puede provocar que la planta se seque. Además, la acumulación de minerales causa cambios en la acidez del suelo, lo cual también afecta negativamente a las hortensias.
- Corrección del pH del suelo: Para corregir los efectos del agua dura en las hortensias, es importante controlar el pH del suelo. Si el agua es dura y eleva el pH del suelo, se pueden usar aditivos especiales, como azufre o nitrato de amonio, para reducirlo.
- Utilizar agua filtrada o destilada: Esto reducirá la cantidad de minerales que llegan al suelo y a las hojas, y mejorará la capacidad de la planta para absorber la humedad.
- Pulverización agua blanda: Ayudará a eliminar los depósitos minerales de las hojas y a crear un ambiente más favorable para la planta.
- Cultivar en suelos con buen drenaje: Esto evitará la retención de humedad en el suelo y reducirá el impacto del agua dura en las hortensias. El drenaje deficiente puede mejorarse añadiendo perlita o arena.
Demasiado sol
Las hortensias prefieren la semisombra o la luz moderada. No toleran la luz solar directa e intensa, especialmente durante los periodos secos. La exposición al sol puede quemarlas, haciendo que las hojas se pongan negras y se sequen.
Si tu hortensia se está secando debido al exceso de sol, puedes seguir los siguientes pasos:
- Mueva la planta: Si la flor se cultiva al aire libre, intente trasplantarla a un lugar con sombra parcial o total, donde reciba sol por la mañana o por la tarde, pero esté protegida del sol intenso del mediodía. Esto podría ser bajo un árbol, cerca de otras plantas o junto a una cerca que la proteja de la luz solar directa.
- Crear sombra artificial: Si no es posible mover la planta, cree sombra artificial. Coloque una tela de sombra, una cortina, una sombrilla o una malla sobre la hortensia para limitar la luz solar directa. Asegúrese de que la planta siga recibiendo suficiente luz indirecta.
- Planifica tu riego: El exceso de sol puede provocar una rápida evaporación de la humedad del suelo. Aumenta la frecuencia de riego de tu hortensia para evitar que la tierra se seque. Sin embargo, ten cuidado de no regarla en exceso.
Riega tu hortensia por la mañana o por la tarde, cuando la luz solar es menos intensa. Esto permitirá que el agua penetre mejor en la tierra y reducirá el riesgo de evaporación. - Acolchar el suelo: Cubrir la zona radicular de la hortensia con una capa de mantillo ayudará a retener la humedad y a crear una capa protectora contra el exceso de sol. También contribuirá a mantener la tierra fresca.
Las hortensias pueden secarse por diversas razones, como el riego y las condiciones de cultivo, así como por enfermedades, plagas y la calidad del suelo. Es importante proporcionarles suficiente humedad, evitar el riego excesivo, elegir el lugar adecuado para plantarlas y garantizarles condiciones óptimas de aire y temperatura.























