Los cactus llevan mucho tiempo conquistando el corazón de millones de personas, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y de una naturaleza poco exigente. Pero junto con su popularidad, han surgido diversos mitos y conceptos erróneos sobre su cuidado. Esto va más allá del simple cuidado, por lo que merece la pena desmentir los mitos más comunes y descubrir la verdad.
Mito n.º 1: Los cactus no necesitan riego.
Uno de los estereotipos más persistentes es que los cactus prácticamente no necesitan agua. Esto es cierto en parte, ya que la mayoría de las especies están adaptadas a la vida en regiones áridas. Sin embargo, la falta total de agua provocará la muerte de la planta.
Muchos cactus requieren riego regular, sobre todo durante las épocas de crecimiento activo. Durante los meses más cálidos (verano y primavera), se recomienda regarlos cada una o dos semanas, y en invierno, reducir el riego al mínimo, dependiendo de la sequedad del suelo.
Mito n.º 2: Todos los cactus son igual de resistentes y pacientes.
Existe la creencia errónea de que cualquier cactus puede soportar diversas adversidades, ya sea calor, frío, poca luz o suelo pobre. Pero esto dista mucho de ser cierto.
Cada especie de cactus tiene sus propios requisitos ambientales únicos. Algunas variedades prosperan en climas cálidos, mientras que otras requieren condiciones específicas, como sombra parcial o alta humedad.
Mito nº 3: Cuanta menos luz, mejor para un cactus.
Mucha gente cree que los cactus prosperan en un rincón oscuro de un apartamento. Pero esto es un error. La mayoría de los miembros de esta familia necesitan buena luz, especialmente luz natural brillante. Una ventana luminosa orientada al sur es ideal para muchas variedades.
Mito n.º 4: Cualquier tierra es adecuada para los cactus
Algunas personas creen que los cactus pueden plantarse en cualquier tipo de suelo porque sobreviven en cualquier lugar. Sin embargo, un suelo de alta calidad es esencial para un crecimiento normal y una buena salud de la planta.
El sustrato específico para cactus debe ser ligero, arenoso y con buen drenaje. La tierra utilizada para plantas de interior comunes tiene más probabilidades de dañar el cactus, provocando encharcamiento de las raíces y, posteriormente, su pudrición.
Mito nº 5: Los cactus nunca necesitan fertilizante.
Algunas personas están convencidas de que los cactus no necesitan ningún tipo de abono, pues creen que son capaces de absorber todo lo que necesitan del entorno. En realidad, cualquier planta necesita nutrientes, y los cactus no son la excepción.
La fertilización periódica con fertilizantes especiales diseñados para suculentas garantizará un desarrollo adecuado y una apariencia hermosa.
Mito n.º 6: Pueden tolerar cualquier vecindario
A menudo se cree que los cactus pueden colocarse junto a cualquier otra planta, independientemente de su compatibilidad. Sin embargo, esto es incorrecto, ya que es importante controlar las condiciones de cultivo de los cactus.
Pueden sufrir por exceso de humedad junto a plantas que la necesitan, y por falta de luz junto a plantas que prefieren la sombra. Elige bien a tus vecinos.
Mito nº 7: Los cactus de interior pueden sobrevivir en completa oscuridad.
Otro error común es creer que los cactus pueden sobrevivir fácilmente en completa oscuridad. Esto es falso, ya que incluso los cactus de interior necesitan luz. Sin ella, dejan de crecer y desarrollarse, lo que tarde o temprano les provoca la muerte.
Mito n.º 8: Los cactus necesitan monitorizar la energía
Existe una creencia errónea muy extendida entre generaciones sobre la capacidad de los cactus para proteger a las personas de la radiación electromagnética de los ordenadores. De hecho, colocar estas plantas cerca de una pantalla de ordenador no tiene ningún efecto sobre los niveles de radiación.
Características interesantes:
- El origen de este mito fue un artículo escrito por un periodista tras un debate en una conferencia en la década de 1990, donde se mencionó la posibilidad de utilizar cactus para protegerse contra la radiación (esto se hizo en broma, y no todos lo entendieron correctamente).
- La investigación científica confirma que estas plantas no absorben los campos magnéticos, por lo que tal uso es completamente inútil.
- Esta teoría cuenta con el respaldo de los cultivadores de flores, ya que las flores que crecen en sombra parcial (sobre un escritorio de ordenador) comienzan a marchitarse, se niegan a florecer, etc.
Recuerda, solo un cactus colocado en un área bien iluminada se desarrollará normalmente, pero por sí solo no es capaz de neutralizar los efectos de los aparatos electrónicos y absorber toda la negatividad.
Mito n.º 9: Nunca es recomendable trasplantar un cactus.
Es una creencia común que los cactus no necesitan ser trasplantados, especialmente dado su hábitat natural, donde el crecimiento de sus raíces es prácticamente ilimitado. Pero en interiores, la situación cambia drásticamente:
- A medida que la planta se desarrolla, comienza a necesitar tierra renovada y espacio para las raíces.
- Sin una replantación oportuna, las raíces comienzan a morir, lo que conlleva la detención del crecimiento y el deterioro del estado general de la planta.
Por lo tanto, el trasplante regular es fundamental para la salud y la longevidad de tu cactus. No descuides este aspecto tan importante del cuidado, y tu cactus te recompensará con un aspecto saludable, flores abundantes y un crecimiento vigoroso.
Mito nº 10: Los cactus no deben estar al aire libre.
La idea de que los cactus son intolerantes a las condiciones exteriores es incorrecta. Estas plantas se adaptan bien a las temperaturas frescas e incluso requieren fluctuaciones de temperatura para estimular su crecimiento y fortalecer su sistema inmunológico.
- Se recomienda sacarlos al exterior a una temperatura de entre 10 y 15 grados Celsius, lo que favorece un desarrollo activo.
- Los rayos ultravioleta son beneficiosos para la formación completa de tallos y flores.
Para el primer trasplante, es mejor elegir un día nublado, simulando así la aclimatación gradual de las plántulas. Durante los días lluviosos, es recomendable resguardar las flores en el interior o protegerlas de la humedad. Las plantas deben volver a resguardarse en otoño, cuando la temperatura baje de 8 °C (46 °F), para evitar la hipotermia.
Mito n.º 11: A los cactus les encanta el calor
Es imposible generalizar sobre la respuesta de todos los cactus a la luz solar directa. Algunas variedades prosperan a pleno sol, mientras que otras prefieren ventanas orientadas al este o al oeste. Una característica común a todas las variedades es un crecimiento más lento en climas cálidos.
Mito n.º 12: Los fertilizantes estimulan la floración
Existe la creencia popular de que aplicar grandes cantidades de fertilizante estimula la brotación de los cactus. Sin embargo, esto no es cierto.
El uso excesivo de fertilizantes no solo no aporta ningún beneficio, sino que además puede perjudicar la salud de la planta e impedir la formación de botones florales. Por ello, es importante aplicarlos con moderación y seguir las recomendaciones de los expertos en el cuidado de cactus.
Mito n.º 13: Florece una sola vez en la vida
Los cactus florecen con regularidad cada año, siempre que nada interfiera en su crecimiento y desarrollo. Sin embargo, ten en cuenta que la planta puede debilitarse y morir si produce demasiadas flores. Si observas que se forman demasiados capullos, es mejor eliminar algunos.
Mito nº 14: Cuanto más mires tus cactus, mejor crecerán.
Esta afirmación es totalmente cierta, pero no se trata solo de una creencia popular, como muchos piensan. La inspección visual regular de los cactus permite identificar rápidamente cualquier problema, como daños, enfermedades o plagas.
Cuanto más de cerca vigile sus plantas, más rápido podrá tomar las medidas necesarias para eliminar las amenazas y proporcionar las condiciones óptimas para su crecimiento y desarrollo saludables.
Mito n.º 15: Te ayudan a pensar
Se cree que los cactus poseen una energía especial que ayuda a mejorar los procesos mentales. Por eso, muchas personas prefieren colocarlos en sus oficinas.
Aunque el impacto de estas plantas en la productividad no ha sido científicamente probado, siguen encajando perfectamente en el interior de una oficina debido a su sencillez y estética.
Mito n.º 16: Un cactus que no crece en verano a menudo muere en invierno.
Es cierto. Un cactus que no crece activamente durante el verano corre el riesgo de no sobrevivir al invierno. Si la planta está en reposo vegetativo y no muestra signos de crecimiento, esto podría indicar problemas graves, como daños en las raíces.
Es importante identificar rápidamente las causas del retraso en el crecimiento y tomar las medidas de cuidado y tratamiento adecuadas. Esto incluye la inspección de las raíces, el trasplante, la limpieza y el tratamiento de cualquier daño potencial. Esta es la única manera de aumentar las probabilidades de que tu planta sobreviva.
Mito n.º 17: El enemigo no pasará
La creencia en el poder protector de los cactus se originó en Sudamérica, donde los setos de estas plantas se han utilizado durante mucho tiempo para proteger los hogares de los depredadores. Con el tiempo, esta tradición se extendió a nuestra región, convirtiéndose en un símbolo de protección contra intrusos.
Las personas supersticiosas creen que la presencia de un cactus en casa ahuyenta a intrusos, envidiosos y ladrones. Curiosamente, en algunas aldeas rusas existía una práctica similar, donde se utilizaban ramas de espino en lugar de cactus.
Mito n.º 18: Protección contra el matrimonio precoz
Existe la creencia popular de que tener un cactus en la habitación de una chica soltera la protege del matrimonio precoz y de las infidelidades. El mecanismo detrás de esta superstición sigue siendo un misterio, salvo que, en teoría, una densa pared de cactus en el alféizar de la ventana podría dificultar la entrada de pretendientes.
Otra teoría popular relaciona los cactus con la soledad, culpándolos de divorcios, infidelidades y conflictos de pareja. Algunos incluso creen que tener un cactus acelerará la partida de una pareja indeseada.
Mito n.º 19: Controla las emociones
La creencia de que los cactus promueven el equilibrio emocional en su dueño se basa en la idea de que las plantas que contienen líquido simbolizan la calma y la estabilidad.
Argumentos inusuales e interesantes:
- Los defensores de las enseñanzas esotéricas afirman que estas plantas ayudan a calmar los estallidos emocionales, creando una atmósfera de armonía.
- Según los principios del Feng Shui, los cactus actúan como barreras contra las energías negativas y la formación de vórtices energéticos.
- Existe una opinión alternativa que advierte a las personas de naturaleza irritable que eviten cultivar cactus, pues se cree que las afiladas espinas exacerbarán los rasgos temperamentales negativos.
De esto se deduce una conclusión simple: culpar a una planta espinosa de las propias características psicológicas es ilógico.
Mito n.º 20: Amigo de los alcohólicos
Entre las numerosas creencias extrañas sobre los efectos de los cactus, destaca el mito de su relación con la adicción al alcohol. Algunos esoteristas afirman que vivir cerca de cactus aumenta la tendencia a beber alcohol, pero no existe evidencia científica que lo respalde.
Mito #21: No se pueden regalar cactus.
Existe un curioso mito según el cual regalar un cactus puede generar discordia en la familia, dotando a la planta de peculiares propiedades "destructivas". Además, se cree que quien lo regala puede transferir su energía negativa, su mala suerte e incluso sus enfermedades a la planta, transmitiéndolas así al nuevo dueño.
A pesar de la popularidad de estas creencias, no existe evidencia científica que las respalde. Quienes aprecian estas plantas pueden recibirlas como regalo y disfrutar de la belleza de sus espinosas «amigas». Rechazar un regalo así solo tendría sentido si se les tiene aversión personal; la mejor solución sería regalar la planta a otro aficionado o colocarla en el espacio de trabajo.
Hemos abordado muchos de los mitos más comunes sobre el cuidado de los cactus y hemos descubierto que muchos de ellos distan mucho de la realidad. Ahora, con este conocimiento, puedes cultivar plantas hermosas y sanas siguiendo importantes pautas de cuidado y proporcionándoles las condiciones adecuadas.




















