El Melocactus es una especie única de cactus, cautivadora por su forma inusual, sus vibrantes espinas y su característico cefalio. Esta planta también llama la atención por su interesante historia de distribución y su adaptación a diversas condiciones climáticas. Su tamaño miniatura y su estructura decorativa la hacen especialmente atractiva para coleccionistas y amantes de las suculentas exóticas.
Características generales
Originaria de las regiones costeras tropicales de Centroamérica, la melocactus destaca entre las suculentas por su aspecto inusual y sus características biológicas. Su tallo es un globo grande, único y acanalado, coronado por espinas afiladas, ligeramente curvas, de color blanco o marrón.
Características distintivas:
- Alrededor del décimo año de vida, el tallo deja de crecer, dando paso a la formación de un cefalio: un brote generativo en el ápice que sirve exclusivamente para la floración. A veces, varias de estas estructuras se desarrollan en una sola planta.
- El cefalio puede ser esférico o cilíndrico, alcanzando hasta 50 cm de altura con la edad y llegando a tener el mismo diámetro que el tallo. Está densamente cubierto de espinas suaves y pubescencia anaranjada.
- Los tejidos del cefalio no tienen estomas ni clorofila, por lo que no participa en la fotosíntesis, desempeñando únicamente una función reproductiva: la formación de flores y frutos.
- El número de costillas varía de 9 a 12 piezas.
- Las flores son pequeñas, tienen forma de campana y su color se va aclarando gradualmente hacia la parte superior. Los capullos superiores suelen permanecer cerrados.
Además de sus flores decorativas, el melocactus también produce frutos comestibles ligeramente ácidos, y algunas especies tienen flores que se autopolinizan, lo que hace que la planta sea aún más valiosa para los coleccionistas.
Las especies y formas más bellas
El género Melocactus impresiona por su variedad de formas, colores de espinas y cefalios, lo que confiere a cada especie un encanto único. Entre ellas se encuentran ejemplares miniatura y de gran tamaño, con flores vibrantes y frutos decorativos, capaces de convertirse en una verdadera joya de cualquier colección.
Melocactus amoenus
Se distingue por su tallo esférico, del cual brota el cefalio, el órgano reproductor cubierto de una pelusa blanca. En el tallo se observan de diez a doce costillas. Las espinas radiales se disponen en pares, generalmente cuatro, y alcanzan una longitud de 1,2 cm. La espina central suele ser única y mide 1,6 cm de largo.
Los brotes jóvenes pueden carecer de espina central. Durante la floración, el capullo alcanza los 2,5 cm de tamaño y es de color rosado.
Melocactus bahiensis
Este cactus esférico, de color verde grisáceo, se caracteriza por la forma aplanada de su único tallo. Alcanza una altura aproximada de 10 cm y su ancho oscila entre 13 y 15 cm. De joven, la planta tiene una forma perfectamente esférica. Su rasgo distintivo son sus 12 costillas bien definidas y puntiagudas.
Otras características distintivas:
- Las espinas radiales son rígidas y muy afiladas, con un número que varía de 7 a 10 por aréola, generalmente de color marrón y alcanzan una longitud de hasta 2 cm. Las espinas centrales son de 1,5 a 2 veces más grandes que las radiales, pero por lo demás son idénticas a ellas.
- El cefalio de esta especie se desarrolla lenta pero continuamente a lo largo de la vida de la planta, ramificándose a veces y formando varias “cabezas”.
- La floración se produce con la formación de pequeños capullos rosados.
Melocactus gris azulado (Melocactus caesius)
Esta especie, cultivada con frecuencia en floricultura, es originaria de Venezuela. Se distingue por su cefalio blanco con capullos de color rosa intenso.
A diferencia de otras especies similares, no requiere tantos cuidados, lo que la convierte en una opción adecuada para los amantes principiantes de las plantas exóticas que quieran probar suerte en su cultivo.
Melocactus matanzanus
La especie más popular entre los jardineros rusos proviene de Brasil. Su característica distintiva es un tallo verde oscuro, redondo y con forma de melón, que generalmente no supera los 10 cm de diámetro. El tallo puede aplanarse con el tiempo.
Descripción botánica:
- Las costillas de este cactus son puntiagudas, ligeramente onduladas, y hay alrededor de 9 de ellas.
- Ocho espinas radiales son de color marrón rojizo, crecen en diferentes direcciones y alcanzan una longitud no mayor de 1 cm. Una única espina grande, que alcanza los 3 cm, se encuentra en el centro.
- El cefalio está cubierto de cerdas densas, cortas, suaves y de color rojo burdeos. Generalmente es más ancho que alto, aunque se han observado ejemplares con la punta alta en estado silvestre.
- Las flores son pequeñas, rosas, y los frutos son blanco-rosados.
Melocactus azureus
El hábitat natural de esta planta es Brasil, específicamente las regiones de Bahía y Serra do Espinhaço. Su nombre científico proviene del inusual tono azul celeste de su tallo.
Características principales:
- El tallo puede ser esférico o alargado, alcanzando una altura de 15 cm, mientras que su tamaño transversal es de unos 12 cm.
- La planta no forma brotes laterales.
- El número de costillas varía de 9 a 10, son grandes y puntiagudas.
- Las areolas son bastante grandes, de forma ovalada con una ligera concavidad.
- Por lo general, presenta siete espinas radiales, de color gris claro, con puntas curvas en la base del tallo, de hasta 4 cm de largo. Puede presentar una o tres espinas centrales, de color gris con la punta marrón oscura, de unos 2,5 cm de longitud.
- El cefalio alcanza una altura máxima de 3,5 cm y una anchura de 7 cm. Es de color blanco nieve, con finas cerdas rojas parecidas a pelos.
- Los capullos tienen pétalos de color carmín.
- Las semillas son grandes, brillantes y de color negro.
Melocactus neryi
Esta especie crece en las regiones septentrionales de Brasil. El tallo es aplanado y esférico, de color verde oscuro, y su diámetro oscila entre 10 y 14 cm. La planta se caracteriza por diez costillas puntiagudas dispuestas simétricamente.
Otras características de la cultura:
- El número de espinas radiales varía de 7 a 9, pueden ser rectas o ligeramente curvas, su longitud alcanza los 2,5 cm y tienen surcos en la superficie.
- Carece de espinas centrales. El cefalio alcanza una altura de 5 cm y un diámetro de 7 cm, con cerdas rojizas.
- Las flores tienen pétalos de color rojo carmín de hasta 2 cm de largo.
- Los frutos tienen un tono rosa carmín.
Melocactus communis
Entre los miembros del género, esta es quizás la especie más reconocible. A continuación se ofrece una descripción detallada:
- La altura del tallo puede alcanzar tamaños impresionantes, hasta 1 m, y su diámetro crece hasta 30 cm.
- Una característica distintiva son las marcadas y duras costillas protegidas por espinas decorativas.
- El cefalio es característicamente de color blanco y está cubierto de cerdas parduzcas de aproximadamente 1 cm de largo.
- Las flores de este cactus tienen un delicado tono rosado.
Melocactus Broadway
Fácilmente identificable en la edad adulta por la presencia de un cefalio, el cactus suele encontrarse solitario. De joven, la planta se asemeja a un pequeño barril debido a la forma de su tallo: cónico en la parte superior, redondeado hacia la base y ligeramente alargado.
La superficie del cactus presenta estrías. Un ejemplar maduro puede alcanzar los 20 cm de altura y un diámetro similar. El cefalio es blanquecino y está cubierto de cerdas marrones. El número de costillas varía de 13 a 18.
Durante la floración, se forman pequeños capullos poco visibles. Los pétalos varían en color desde rosa brillante hasta púrpura. Las flores se ubican en la parte superior del cefalio. Los frutos son rojos y tienen forma de pera.
Melocactus diamanticus
Se distingue por sus llamativas y muy largas espinas rojas y sus grandes excrecencias lanosas. El tallo es esférico, de hasta 15 cm de diámetro, con 10-12 costillas.
Melocactus intortus
La planta tiene forma de melón. Es originaria de Haití, la República Dominicana y Puerto Rico, pero sigue siendo rara incluso en estado silvestre.
Características principales:
- El tallo es verde, cilíndrico, con 14-20 costillas. En ejemplares jóvenes, es alargado y esférico, pero con la edad se vuelve ovalado o cilíndrico.
- Las flores rojas son polinizadas por colibríes, y las semillas son dispersadas por aves que se alimentan de los frutos.
Melocactus Borchida (borhidii o harlowii)
Esta especie de cactus se caracteriza por la forma cambiante de su tallo: de esférico en su juventud a cilíndrico en la madurez. Con un diámetro de tallo de tan solo 6-7 cm, puede alcanzar una altura de hasta 20 cm. A menudo, las plantas maduras desarrollan brotes laterales.
Otras características distintivas:
- Las costillas están claramente definidas, son estrechas y su número varía de 11 a 12.
- Las espinas radiales son de color blanco crema claro y se curvan hacia afuera. Las espinas centrales, en cambio, son rectas y de color púrpura violáceo.
- El cefalio, característico de las plantas maduras, destaca por su color claro, casi blanco, y su densa pubescencia de color rojo brillante.
- Pequeños capullos, de color rosa frambuesa, florecen en abundancia.
Tras la floración, se forman pequeñas bayas brillantes y oblongas, parecidas a los frutos del agracejo, pero de color marrón.
Especies de Melocactus
Esta especie se distingue por su tallo esférico de color verde oscuro y su gran cefalio blanco con una pelusa de color rojo anaranjado. Las flores, parecidas a las margaritas, son de color rosa.
M. oaxacensis o cactus de caramelo
Los tallos alcanzan un grosor de unos 15 cm y no crecen más de 25 cm de altura. El cefalio tiene un tono marrón rojizo que se aclara a gris con el tiempo.
Las flores son de color rosa oscuro.
Delesser (Melocactus Delessertiartus)
La especie forma un tallo esférico de hasta 10 cm de diámetro, dividido en 15 costillas con areolas adornadas con espinas prominentes. Descripción botánica de la planta:
- Las agujas laterales y centrales son duras, leñosas y muy afiladas.
- Las flores de color rosa púrpura aparecen en verano, alcanzando hasta 2 cm de diámetro.
- El cefalio, donde se forman las flores, tiene aproximadamente 5 cm de diámetro y la misma altura. Está cubierto de finas cerdas, fibras algodonosas y gruesas espinas.
Esta es una de las pocas especies mexicanas de melocactus nativas del estado de Oaxaca. Su cultivo es menos exigente que el de las especies costeras, pero requiere temperaturas cálidas durante el invierno (alrededor de 15 °C) y riego ligero: una vez cada dos meses es suficiente.
Acunae (Melocactus Acunae)
Con la edad, este cactus adquiere forma columnar, alcanzando unos 30 cm de altura y 10 cm de diámetro. Está adornado con espinas grandes y prominentes de hasta 5 cm de largo, leñosas y muy gruesas. El Cephalium crece durante muchos años.
Esta planta endémica típica de las islas cubanas crece en zonas costeras. Su cultivo es bastante exigente: debe ubicarse en el lugar más soleado, mantenerse a una temperatura de al menos 15 °C y en un suelo bien drenado con aporte mineral.
Bellavistensis (Melocactus Bellavistensis)
El tallo puede alcanzar hasta 40 cm de altura con un diámetro de 25 cm. Todas las espinas están curvadas hacia el tallo, asemejándose a garras, y su densidad varía mucho entre los diferentes ejemplares.
Descripción detallada:
- El cefalio apical se forma solo después de muchos años y en plantas viejas puede alcanzar los 10 cm de altura.
- Las flores de color rosa púrpura tienen aproximadamente 1 cm de diámetro, y la joya de la corona de todos los melocactus es el fruto rojo en forma de maza que se desarrolla a partir del cefalio.
Esta especie crece en las regiones cálidas del sur de Ecuador y el norte de Perú, donde las temperaturas nunca bajan de los 20 °C. Para pasar el invierno en climas fríos, las temperaturas deben mantenerse a no menos de 15 °C.
Conoideus (Melocactus Conoideus)
Se caracteriza por su tamaño compacto, alcanzando típicamente hasta 10 cm de altura y hasta 17 cm de diámetro. El estípite presenta costillas bajas y redondeadas con pequeñas areolas que portan espinas bastante largas, rectas o ligeramente curvas. El cefalio es corto, de color rojizo y está cubierto de pelusa blanca.
Las flores son rosadas o moradas y aparecen desde la primavera hasta mediados de verano. Los frutos son de color rojo lila y miden hasta 2,1 cm de largo. Los capullos se abren con especial profusión alrededor del mediodía durante aproximadamente dos horas. El cefalio alcanza una altura de 3 cm.
Condiciones de detención
Aunque el melocactus suele considerarse una suculenta caprichosa, para la mayoría de los jardineros, su cuidado no presenta dificultades particulares. Sin embargo, esto se debe únicamente a las condiciones favorables que se le proporcionan para su desarrollo.
Iluminación, humedad, temperatura
De abril a septiembre, durante el período de crecimiento activo, mantenga una temperatura de 24-26 °C. En otoño, trasládela a una habitación más fresca y manténgala allí hasta la primavera, permitiendo que la planta entre en una fase de reposo.
Otros consejos útiles:
- La planta requiere luz brillante durante al menos 14 horas al día.
- Tolera bien la luz solar directa por la mañana y por la tarde, pero por la tarde la planta debe estar ligeramente sombreada para evitar quemaduras.
- El melocactus prospera en condiciones de humedad moderada, aproximadamente entre el 40 y el 50 %. Tolera mejor el aire seco que la humedad excesiva, por lo que no es necesario rociarlo con agua.
Seleccionar un contenedor
El Melocactus tiene raíces extensas, pero están cerca de la superficie, así que elige una maceta ancha pero poco profunda con orificios de drenaje. El recipiente debe ser aproximadamente un 15 % más grande que el sistema radicular.
Una maceta demasiado pequeña comprime las raíces, mientras que una demasiado grande puede provocar que se pudran por exceso de riego. Las macetas de cerámica son ideales, ya que retienen mejor la temperatura y la humedad que las de plástico.
Sustrato y suelo
Esta planta requiere un suelo suelto, bien drenado y ligeramente ácido. Se pueden usar mezclas preparadas para suculentas o sustrato casero, pero no se recomienda añadir compost, ya que el nitrógeno que contiene puede perjudicarla.
Antes de usarla, desinfecte la tierra sumergiéndola completamente en agua hirviendo o en una solución de permanganato de potasio. Además, añada carbón vegetal, ya que posee propiedades antisépticas.
Primeros pasos tras la compra
Al comprar un melocactus, es importante elegir cuidadosamente el ejemplar adecuado. Los expertos aconsejan evitar las plantas con flores y optar por ejemplares jóvenes, preferiblemente sin cefalio desarrollado.
Siga estas recomendaciones:
- Compra tu suculenta cuando la temperatura exterior sea cercana a la temperatura ambiente para evitar el estrés causado por los cambios de temperatura durante el transporte.
- Inmediatamente después de la compra, rocíe ligeramente el cactus con agua tibia, suave y reposada.
- El Melocactus necesita un lugar definitivo desde el principio, bien iluminado pero protegido de la luz solar directa. Una ventana orientada al oeste o al sureste es ideal. Si se coloca en una ventana orientada al sur, protéjala de las quemaduras solares colocando papel vegetal sobre el cristal.
- Utilice una mezcla de tierra estándar diseñada para suculentas.
Aterrizaje
El proceso de cultivo del melocactus puede parecer difícil, pero si se siguen todas las reglas, incluso un jardinero novato puede superar todas las dificultades.
Instrucciones paso a paso:
- Asegúrese de colocar una capa de drenaje en el fondo de la maceta.
- Endereza con cuidado las raíces y coloca el tallo en el centro.
- Rellenar con la mezcla y compactar ligeramente.
Después de plantar, no riegue el melocactus hasta pasados unos días para permitir que las raíces se desarrollen.
Riego y fertilización
Esta planta requiere riego moderado: riéguela cuando la tierra esté completamente seca. Use agua reposada a temperatura ambiente. Durante el período de crecimiento activo, de abril a septiembre, riegue el cactus de 2 a 3 veces al mes, y con mayor frecuencia en climas cálidos. Reduzca la frecuencia de riego a partir de octubre.
Por favor, cumpla con los siguientes requisitos:
- A pesar de que el melocactus no requiere suelos exigentes, necesita fertilización desde mediados de primavera hasta principios de otoño. Aplique un fertilizante mineral completo una vez al mes.
- Los productos especializados, como Fasco, funcionan bien. Para preparar una solución, diluya 10 ml de concentrado en 1,5 litros de agua. Fertilice el cactus con esta mezcla en el próximo riego.
- Deje de aplicar fertilizantes durante la etapa de formación de brotes, así como inmediatamente después del trasplante y durante el período invernal.
- Evite utilizar fertilizantes orgánicos y fertilizantes que contengan nitrógeno, ya que esto puede provocar la pudrición de las raíces.
Proporcione al melocactus un invierno seco para que pueda entrar en estado de latencia.
Trasplante y propagación
La planta necesita ser trasplantada regularmente a una maceta más grande cuando su contenedor actual se queda pequeño y su crecimiento se ralentiza. Comience a preparar el trasplante con unos 10 días de antelación, dejando de regarla previamente.
El proceso de trasplante:
- Seleccione un nuevo recipiente, ligeramente más grande que el anterior, y llénelo con una mezcla de tierra suelta.
- Con cuidado, extraiga la planta de la maceta vieja, junto con el cepellón, y trasplántela al recipiente preparado. Si el sistema radicular está sano, no es necesario eliminar por completo la tierra vieja.
No es necesario regar inmediatamente después del trasplante; reanude el riego después de 1-2 semanas.
El Melocactus solo puede propagarse por semilla, ya que la planta tiene un solo tallo. Pasos para la propagación:
- A principios de primavera, prepare un recipiente poco profundo pero ancho con buen drenaje, lleno de tierra suelta y húmeda. Haga pequeños surcos para las semillas.
- Sumerge el material de plantación en agua tibia durante 24 horas, luego sécalo ligeramente y plántalo en tierra a una profundidad de 1,5 cm. Cubre el recipiente con film transparente.
- Al principio, solo hay que ventilar las plántulas. Retirar la película una vez que aparezcan los brotes, normalmente después de 2-3 semanas.
Una vez que aparezcan las primeras espinas en los cactus cultivados a partir de semillas, trasplántelos a macetas individuales.
Enfermedades y plagas comunes
El cuidado inadecuado de los cactus puede provocar enfermedades e infestaciones de insectos. Para prevenir problemas, es importante mantener un cuidado adecuado, incluyendo el control del riego y la humedad.
El cultivo puede verse afectado por las siguientes enfermedades y parásitos:
- Pudrición de la raíz. Se produce por exceso de riego. Los síntomas incluyen debilitamiento general de la planta, ablandamiento del tallo, aparición de manchas marrones y ennegrecimiento en la base. No existe cura para un cactus infectado, por lo que se debe cortar la parte sana y replantarla en tierra nueva.
- Ácaro araña. Puede dañar la planta, sobre todo en condiciones de sequía y falta de riego. Su presencia se detecta por una fina telaraña en las espinas y manchas rojizas en el tallo. Para combatir la plaga, enjuague el cactus con agua tibia y ajuste el riego y la humedad.
Las enfermedades y las plagas se pueden prevenir con los cuidados adecuados. Es importante controlar la humedad del suelo y ventilar regularmente la zona donde se encuentra el cactus.
Consejos y trucos para el cuidado
Para asegurar el buen desarrollo de los cactus, se recomienda seguir ciertas pautas. Esto ayudará a evitar problemas durante su cultivo.
Consejos útiles:
- Durante el invierno, traslada la maceta del cactus a un lugar más fresco, como un balcón acristalado. Es importante asegurarse de que la temperatura no baje de 15 °C.
- Durante los meses de invierno, el cactus requiere iluminación adicional mediante una lámpara de cultivo especial. Incluso con buen tiempo, la luz solar natural puede no ser suficiente para su correcto desarrollo.
- Una vez que se hayan formado los capullos en el melocactus, no lo trasplantes, muevas ni gires en el alféizar de la ventana. Cualquier cambio ambiental puede provocar que las flores en desarrollo se caigan.
Plantas similares
El Melocactus se puede confundir fácilmente con otras especies de cactus que también tienen un cefalio en la parte superior. Sin embargo, existen claras diferencias:
- Arrojadoa rosea-rojo. Se caracteriza por un tallo estrecho y alargado rematado por un cefalio rojizo. Sus espinas rígidas y amarillentas contrastan con las flores rosadas. De joven, la arrojadoa puede parecerse a un melocactus, pero al madurar crece rápidamente en altura.
- Discocactus Ferricola. Posee un tallo aplanado y esférico, que alcanza los 9 cm de altura. Las costillas anchas y tuberculadas se distinguen del cefalio blanco rojizo.
Datos interesantes
Este género de cactus debe su nombre al científico francés Joseph Pitton de Tournefort (1656-1708), profesor de botánica en los Jardines Reales de París, donde se cultivaban plantas medicinales. El nombre hace referencia a la forma de melón de su tallo, abreviada en latín como «melpepo».
Preguntas y respuestas
Los jardineros principiantes suelen encontrar dificultades al cultivar esta planta. Esta sección contiene respuestas a las preguntas más frecuentes sobre el cultivo del melocactus.
¿Es necesario fumigar el Melocactus?
La humedad óptima para los cactus es de aproximadamente el 65%. Para asegurar un cuidado adecuado, se recomienda humidificar regularmente el aire alrededor de la planta.
¿Necesita Melocactus protección invernal?
Si se mantiene en una habitación con calefacción, el cactus puede crecer todo el año; simplemente evite colocarlo cerca de un radiador. Sin embargo, lo mejor es resguardarlo durante el invierno en un lugar fresco a 15 °C (59 °F); esto favorecerá una floración más frecuente.
¿Por qué no florece el Melocactus?
La floración está directamente relacionada con la formación del cefalio en el ápice. Si una planta madura no desarrolla un brote generativo, se recomienda aumentar la luminosidad y aplicar un fertilizante con mayor contenido de fósforo y potasio.
Reseñas
[FORMULARIO DE RESEÑAS RICAS]
El Melocactus no solo es hermoso, sino también fascinante de cultivar. Con los cuidados adecuados, la elección del lugar idóneo y la atención a las características de la especie, la planta prosperará, florecerá y nos deleitará con frutos vibrantes. Esta planta será una adición fascinante a cualquier colección y un elemento único para cualquier jardín interior o de invierno.































