Los cactus son famosos por su facilidad de cuidado y resistencia a condiciones adversas, pero a veces sus dueños se encuentran con un problema desagradable: tallos blandos. Descubramos por qué sucede esto y cómo devolverle a tu planta su aspecto saludable. También te ayudaremos a evitar la consecuencia más desagradable: la muerte del cactus.
Temperatura incorrecta
Las fluctuaciones bruscas de temperatura o las temperaturas bajas constantes pueden dañar las células madre.
Solución al problema:
- Coloca el cactus en un lugar adecuado. Evita la luz solar directa inmediatamente después del trasplante; proporciónale luz indirecta y un ambiente confortable.
- La temperatura óptima para los cactus del desierto oscila entre los 15 °C y los 18 °C. Este rango estimula la preparación de las plantas para la próxima temporada de floración.
- Los cactus de bosque o tropicales tienen diferentes requisitos. Necesitan las siguientes condiciones:
- Luz brillante pero difusa. Esto es especialmente importante en invierno, cuando la luz solar natural escasea.
- Temperatura moderada, que no exceda los +22-+25°C durante la temporada de crecimiento activo.
- Durante el período de latencia, se considera que la temperatura óptima es de +15 a +17 °C, lo que imita las condiciones naturales de los bosques y los trópicos.
Riego excesivo y pudrición de la raíz
El exceso de riego es una de las principales causas de problemas en los cactus. Si la planta recibe regularmente humedad excesiva o se cultiva en una maceta sin buen drenaje, es muy probable que se pudra la raíz. Esta afección se manifiesta con un ablandamiento del tallo y una coloración marrón oscura.
Puedes comprobar el estado del cactus siguiendo estos pasos:
- Retire con cuidado la planta de la maceta.
- Comprueba las raíces: las sanas deben ser blancas o de color marrón claro, las podridas deben ser oscuras, sueltas y a menudo tener un olor desagradable.
- Evalúe la consistencia del tallo: una ligera presión con el dedo indicará el grado de destrucción del tejido.
Si se detectan signos de podredumbre, actúe inmediatamente:
- Utilizando un instrumento estéril y afilado, retire las zonas dañadas hasta alcanzar la capa sana.
- Trate las zonas cortadas con carbón activado o azufre para evitar que la podredumbre se extienda.
- Trasplanta el cactus a una maceta con tierra nueva y seca, diseñada específicamente para suculentas, a la que puedes añadir algo de arena, piedra pómez o grava para mejorar el drenaje.
- Tome medidas preventivas tratando la planta con agentes especiales como Maxim o Fitosporin.
Falta de luz
La falta de luz afecta la apariencia del cactus: pierde su color verde natural y adquiere un tono pálido, amarillento o incluso rojizo. Este fenómeno se debe al intento de la planta por compensar la falta de luz estirándose y cambiando de forma.
Solución al problema:
- Acerca el cactus al sol eligiendo una ventana orientada al sur o instalando luces artificiales (fitolámparas).
- Cada 6-8 días, gire la maceta para asegurar una distribución uniforme de la luz en toda la superficie de la planta.
Es importante recordar que algunas variedades de cactus (por ejemplo, representantes del género Echinocactus) reaccionan a situaciones de estrés poniéndose rojas, pero esto es aceptable siempre y cuando el tallo permanezca denso y fuerte.
Estrés por frío: Cuando un cactus se congela
Los cactus no toleran bien las bajas temperaturas. Dejar una planta en un alféizar frío en invierno o en una habitación con temperaturas inferiores a 5 °C puede causar graves daños en sus tejidos, provocando oscurecimiento y pérdida de densidad.
¿Qué acciones ayudarán a salvar la planta?
- Traslada el cactus a un lugar cálido, proporcionándole condiciones confortables con una temperatura de +15°C a +25°C.
- Reduzca al máximo la cantidad de riego, permitiendo que la planta se recupere por sí sola.
- Las zonas dañadas que no hayan tenido tiempo de secarse de forma natural deben eliminarse con cuidado.
Plagas: Invitados no deseados en raíces y tallos
Los insectos parásitos, como las cochinillas, los pulgones de la raíz y los nematodos, causan daños importantes al cactus al agotar sus reservas de nutrientes. El ataque puede provocar una secreción pegajosa característica en la superficie del tallo reblandecido o manchas de color claro.
Diagnosticar la presencia de plagas es sencillo:
- Al replantar, inspeccione cuidadosamente las raíces y el cuerpo de la planta utilizando una lupa.
- Toca el tallo con la mano: la presencia de un líquido pegajoso indica la presencia de organismos dañinos.
Métodos de control:
- Prepare una solución de alcohol y agua (en proporción 1:10) con una pequeña cantidad de jabón líquido y trate la planta.
- En caso de infestación extensa, es recomendable utilizar agentes químicos para el control de plagas como Aktara o Fitoverm.
- Realizar un trasplante completo, prestando especial atención al tratamiento de las raíces con una solución de permanganato de potasio.
Prevenir problemas se reduce a una sola acción: controlar regularmente el estado del cactus, especialmente después de comprar un ejemplar nuevo o después de trasplantarlo.
Quemaduras solares: Cuando hay demasiada luz
La exposición repentina de un cactus a la luz solar intensa puede dañar su piel, provocando la aparición de manchas blanquecinas o marrones. Esto causa que la estructura carnosa de la planta se ablande gradualmente. Si bien estas lesiones sanan con el tiempo, dejan cicatrices permanentes.
El procedimiento para prestar asistencia a una planta dañada:
- Traslada inmediatamente el cactus a una zona de sombra parcial, donde podrá descansar durante una o dos semanas.
- Riegue con moderación, evitando someter a los tejidos debilitados a un esfuerzo adicional.
- No toques las quemaduras: las heridas sanarán solas cuando mejoren las condiciones.
Procesos naturales: envejecimiento y adaptación
Los cambios de color y estructura que experimentan algunos cactus con el tiempo son completamente naturales: las secciones más viejas del tronco adquieren tonos más oscuros, mientras que los nuevos brotes conservan su pigmentación vibrante. Este fenómeno no indica ningún problema si el estado general de la planta se mantiene satisfactorio y no pierde turgencia.
Instrucciones de cuidado:
- Si no hay signos de putrefacción, retire con cuidado los fragmentos dañados.
- Continúe con los cuidados habituales, vigilando la evolución del estado del cactus.
Suelo inadecuado: cuando las raíces no tienen suficiente aire
Los problemas de calidad del suelo pueden tener graves consecuencias para los cactus. Un suelo denso o demasiado ácido impide la correcta circulación del aire, lo que daña el sistema radicular y provoca su posterior pudrición.
Este problema se puede resolver siguiendo estos pasos:
- Trasplantar la planta a un suelo especializado preparado a partir de una mezcla de arena, arcilla y grava en una proporción de 2:1:1.
- Asegúrese de que el recipiente que utilice tenga orificios de drenaje adecuados para permitir que el exceso de humedad drene libremente.
Estas medidas ayudarán a establecer una respiración normal de las raíces y a prevenir el desarrollo de microorganismos patógenos.
Estrés postrasplante: Date tiempo para adaptarte
A veces, tras un trasplante reciente, un cactus presenta cambios temporales, como cambios de color y pérdida de densidad en sus tejidos. Esto se debe al estrés que supone el cambio de entorno.
Consejos de adaptación:
- Evite regar durante una o dos semanas después del trasplante para permitir que la planta se adapte.
- Coloca el cactus en semisombra, facilitando su transición a las nuevas condiciones de vida.
Con el tiempo, la planta debería volver a la normalidad, recuperando su aspecto original y la elasticidad perdida.
¿Qué hacer si los cactus se ablandan?
El primer paso es dejar de regar y de pulverizar. Necesitará una herramienta como un cuchillo afilado o un bisturí, así como un antiséptico como azufre o carbón vegetal. A continuación, le explicamos cómo:
- Primero, retire con cuidado la planta de la maceta y examine cuidadosamente su sistema radicular.
- Con un cuchillo limpio y afilado, retire una a una todas las raíces podridas. Inspeccione los cortes: si encuentra manchas o partículas de color marrón amarillento, la planta está infectada con tizón tardío.
Aquí es sumamente importante mostrar decisión: es necesario continuar la operación hasta alcanzar las zonas sanas, porque la más mínima zona infectada puede desencadenar una repetición del proceso patológico, lo que provocaría la muerte del cactus. - A continuación, realice un corte limpio con un instrumento desinfectado. Además de eliminar las partes afectadas, deberá retirar las estructuras laterales (areolas) junto con las espinas. El procedimiento es similar a afilar un lápiz.
Ignorar esta etapa provocará que el enraizamiento sea imposible debido a la desecación del esqueje y la consiguiente formación de una cavidad. - Espolvorea la parte cortada con polvo de carbón y déjala secar durante un par de horas.
A continuación, planta el esqueje en tierra esterilizada especial, enterrándolo pero sin cubrirlo con tierra. Si es necesario, dale soporte insertando una estaca de madera y sujetando la planta, añadiendo piedras para mayor estabilidad. Durante las dos primeras semanas, evita regar, utilizando solo una ligera pulverización de agua en días calurosos.
Cuidados postoperatorios
La rehabilitación postoperatoria de los cactus requiere medidas especiales para asegurar un enraizamiento eficaz. Las plantas jóvenes (hijuelos) muestran los mejores resultados, pero requieren un seguimiento más atento y condiciones especiales:
- Organización de un espacio especial de mini-invernadero con una temperatura constante de +22°C a +25°C y una fuente de luz adicional.
- El cuidado de los cactus resulta especialmente difícil durante el invierno, cuando las plantas están en reposo vegetativo y corren el riesgo de sufrir infecciones por hongos.
- Las dificultades se ven agravadas por el frío del alféizar de la ventana y los días cortos con poca luz.
Se recomienda crear condiciones “primaverales” para las plantas:
- Instalar lámparas adicionales para aumentar las horas de luz diurna.
- Mantener una temperatura estable (+20°C…+22°C).
Las plantas enraizadas deben inspeccionarse semanalmente, ya que existe un alto riesgo de que la enfermedad reaparezca. Para comprobar si han enraizado, mueva suavemente la planta: si está firmemente plantada, el proceso se ha desarrollado con normalidad.
Si las raíces no son visibles, retire el cactus e inspeccione cuidadosamente la zona cortada:
- Si el corte está seco, devuelva con calma la planta a su lugar.
- La aparición de signos de pudrición significa la necesidad de repetidas intervenciones quirúrgicas, tras las cuales la planta deberá enraizar exclusivamente utilizando el método seco (sin utilizar agua ni pulverización).
- Si se detecta moho, haga inmediatamente un nuevo corte, trate la herida con carbón vegetal triturado, deje secar durante un tiempo y vuelva a plantar, reduciendo temporalmente la cantidad de riego.
Estas técnicas garantizan un buen enraizamiento en el 70-80% de los casos. Para un resultado del 100%, se recomienda el injerto, especialmente para la equinopsis.
Para salvar tu cactus, sigue estas sencillas instrucciones:
- Revisa tu programa de riego. Deja pasar tiempo entre riegos y permite que la tierra se seque. Es mejor esperar a que esté ligeramente deshidratada que regarla en exceso.
- Comprueba el drenaje. Asegúrate de que los baches estén despejados y permitan un buen drenaje del agua.
- Sustituya la tierra. Utilice un sustrato especializado para cactus que proporcione aireación y permita un secado rápido después del riego.
- Evalúa el estado de las raíces. Retira con cuidado la planta del contenedor e inspecciona las raíces. Elimina las zonas dañadas y trata las partes sanas con una solución fungicida.
Aplicar productos para el control de plagas si se detectan signos de parásitos.
Prevención: ¿Cómo evitar que el problema se repita?
Es más fácil prevenir una enfermedad que tratar sus consecuencias (es útil familiarizarse con información sobre las posibles enfermedades y parásitos que amenazan a los cactus). Unas sencillas precauciones ayudarán a proteger sus plantas de diversas amenazas:
- Riega los cactus exclusivamente con agua tibia a temperatura ambiente. Reduce el riego si la temperatura ambiente baja de 17 °C.
- La plantación debe realizarse en tierra estéril de alta calidad, diseñada específicamente para cactus.
- Tenga cuidado con los fertilizantes: elija fertilizantes especializados y utilícelos con moderación.
- Mantén en cuarentena las plantas recién adquiridas, separándolas del resto de tu colección.
- Refuerza la inmunidad de los cactus proporcionándoles acceso a aire fresco en verano y un lugar fresco durante el invierno.
- Realízate chequeos preventivos regulares, al menos dos veces al año.
Seguir estas recomendaciones aumentará la resistencia de las plantas a los factores negativos y evitará la aparición de la mayoría de las consecuencias desagradables.
Tras las espinas protectoras exteriores se esconden plantas frágiles que requieren cuidados delicados y una vigilancia constante. Siguiendo unas sencillas instrucciones, no solo podrá conservar sus ejemplares, sino también ampliar su colección o decorar invernaderos públicos con composiciones expresivas de varios niveles.












