Elegir la tierra y la maceta adecuadas son aspectos clave para un cultivo exitoso. cactus domésticosEstas plantas únicas, acostumbradas a las condiciones extremas del desierto, tienen requisitos específicos en cuanto a la composición del suelo y la calidad del contenedor. No comprender las necesidades de los cactus puede provocar problemas de desarrollo, enfermedades e incluso la muerte de la planta.
Características del sistema radicular de los cactus y las suculentas
Los cactus y las plantas suculentas poseen una estructura radicular única que se ha desarrollado como resultado de la adaptación a las condiciones naturales específicas de su hábitat.
Al habitar principalmente en regiones desérticas, se enfrentan a déficits de humedad y condiciones edáficas desfavorables: suelos arenosos o rocosos. Esta circunstancia ha influido significativamente en el desarrollo de las características de su sistema radicular:
- Características de la estructura radicular. La mayoría de las plantas de estas familias tienen raíces poco profundas, lo que les permite absorber rápidamente el agua de lluvia. Algunas especies poseen rizomas largos y ramificados, lo que les permite cubrir una gran extensión de terreno.
- La capacidad de acumular humedad. Además de almacenar agua en el tallo y las hojas, el sistema radicular desempeña un papel fundamental en la acumulación de fluidos. Es capaz de absorber instantáneamente incluso pequeñas cantidades de humedad disponible.
- Impacto negativo del exceso de humedad. El exceso de humedad es la principal amenaza para la supervivencia de los cactus y las suculentas. El contacto prolongado de las raíces con la humedad provoca la pudrición de los tejidos y puede llevar a la muerte total de la planta.
Tierra para cactus
Los sistemas radiculares de los cactus y las suculentas requieren un acceso constante al oxígeno. Un suelo denso restringe la circulación del aire, lo que afecta negativamente la salud de la planta.
Grandes fracciones de aditivos ayudan a mejorar las propiedades de aireación del suelo:
- Ladrillo triturado – Promueve la formación de una estructura óptima del suelo, aumentando el acceso de oxígeno a las zonas radiculares.
- Vermiculita – un producto mineral que se expande durante el tratamiento térmico, formando cavidades en el suelo que sirven como depósitos de aire.
Estructura y composición del suelo
El suelo ideal para el cultivo de cactus tiene una composición única que incluye predominantemente ingredientes inorgánicos.
Los cactus no están adaptados a entornos muy ricos en nutrientes ni prosperan en suelos ricos en materia orgánica. Además, sus raíces finas y superficiales están diseñadas para captar rápidamente la humedad en lugar de penetrar profundamente en el suelo.
La composición óptima del suelo para los cactus requiere el cumplimiento de una serie de requisitos:
- predominio de componentes inorgánicos;
- mínima presencia de partículas orgánicas;
- falta de tendencia a retener la humedad;
- garantizar el libre acceso del aire a las raíces;
- ligereza y fragilidad de la estructura;
- Secado rápido;
- estabilidad de la composición a lo largo del tiempo;
- Nivel de acidez neutro.
Preparar el suelo para trasplantes de cactus – El proceso es bastante complejo y ambiguo, ya que la composición óptima depende de muchos parámetros, incluyendo el tipo de planta, su edad y otros factores.
Diversas publicaciones ofrecen recomendaciones variadas sobre cómo preparar el sustrato para cactus. A veces, los consejos difieren considerablemente, pero los autores suelen basarse en su propia experiencia práctica, que ha dado buenos resultados. Generalmente recomiendan mezclar el sustrato con arena y grava.
Los componentes básicos de las mezclas tradicionales de cactus siguen siendo los mismos y deben incluir lo siguiente:
- Suelo de hojas - Rica en nutrientes, es ligera y suelta, y absorbe la humedad rápidamente. Se recolecta a principios de la primavera, cuando la nieve comienza a derretirse, recogiendo la capa superior del suelo bajo los árboles de hoja caduca en bosques o parques.
- Suelo arcilloso-turberal – Tiene la capacidad de retener la humedad de forma fiable, mientras que los nutrientes se pierden lentamente. Para obtenerlo:
- Eliminar las capas superiores de césped en las zonas cubiertas de hierba espesa cerca del jardín;
- plegado en capas;
- regada con desechos animales líquidos;
- Déjelo reposar durante al menos un año (si este procedimiento le parece complicado, puede simplificar la tarea simplemente retirando con cuidado la tierra de las raíces del césped).
- Mezcla de tierra antigua de invernadero – Se utiliza cuando los tipos de suelo anteriores son difíciles de obtener. Esta mezcla se puede recoger directamente del jardín.
- Estiércol bien descompuesto (humus) – Se utiliza en pequeñas cantidades para enriquecer suelos poco fértiles. En primavera, el estiércol fresco se coloca en una caja o fosa especial en el jardín o parcela, se cubre con una capa de hojas y luego con tierra. Se utiliza la primavera siguiente.
- Arena gruesa de río – La arena proporciona al suelo una estructura aireada y porosa, esencial para cualquier cactus. Se puede recoger arena de la orilla de un río o de la playa y lavarla bien antes de usarla.
- Carbón vegetal - Actúa como antiséptico y protege las raíces de enfermedades. Se utiliza en polvo para tratar las zonas radiculares dañadas y se añade al suelo en pequeños trozos. El carbón vegetal se obtiene quemando ramas de árboles de hoja caduca, preferiblemente abedul. Los residuos de carbón resultantes se trituran a mano.
- Fragmentos de ladrillo – Aumenta la porosidad y la elasticidad del suelo, reteniendo así más humedad. El ladrillo rojo se tritura hasta obtener virutas finas con un martillo; este ladrillo se puede encontrar cerca de obras en construcción o en las calles de la ciudad.
Recomendaciones sobre pH y nutrientes
La mayoría de los cactus y suculentas prosperan en suelos ligeramente ácidos o neutros (pH entre 6.0 y 7.0). Un desequilibrio entre acidez y alcalinidad puede impedir que la planta absorba correctamente los nutrientes esenciales.
Puedes regular los niveles de pH añadiendo ingredientes especiales:
- piedra caliza - Se utiliza para aumentar los niveles de pH y reducir la acidez del suelo.
- Turba - Se utiliza para bajar el pH cuando se necesita un ambiente más ácido.
Aunque los cactus y las suculentas no requieren una fertilización intensiva, eliminar por completo los nutrientes adicionales es contraproducente. Aquí puedes encontrar información sobre fertilizantes adecuados para estas plantas de interior. Aquí.
La composición básica del fertilizante debe incluir los siguientes elementos:
- Nitrógeno (N) – Estimula el desarrollo de brotes jóvenes, pero un contenido excesivo de nitrógeno puede debilitar la estructura de la planta.
- Fósforo (P) – Tiene un efecto positivo en el fortalecimiento del sistema radicular y en la estimulación de la floración.
- Potasio (K) – Fortalece las paredes celulares, aumentando la resistencia a las condiciones ambientales adversas.
Las mejores recetas de sustrato
La selección del sustrato óptimo para los cactus viene determinada por las características de cada especie, ya que las condiciones de su crecimiento natural pueden variar significativamente.
Un sustrato perfectamente seleccionado para cactus combina una serie de componentes importantes que proporcionan condiciones favorables para el crecimiento y desarrollo de las plantas:
- Turba (aproximadamente el 40%): es responsable de mantener la estructura ligera del suelo y su capacidad para retener la cantidad necesaria de humedad.
- Perlita o arena gruesa (aproximadamente el 30%): promover un mejor drenaje y asegurar un suministro de aire suficiente a las raíces.
- Suelo foliar (aproximadamente el 20%): Enriquece el suelo con compuestos orgánicos esenciales.
- Partículas de ladrillo finamente trituradas o arcilla expandida (hasta un 10%): mejorar la estructura mecánica del suelo, evitando su compactación.
Además, puedes habilitar:
- Harina de dolomita - para normalizar el nivel de acidez del suelo.
- Biohumus – Un ingrediente natural que enriquece el suelo con valiosos nutrientes.
También existen otras recetas universales adecuadas para la gran mayoría de las variedades:
- Opción universal n.º 1: una combinación de partes iguales de tierra fértil, arena gruesa o guijarros pequeños, y dos partes de perlita o piedra pómez.
- Opción n.º 2: cuatro partes de arena gruesa de río, dos partes de gravilla de ladrillo, cuatro partes de tierra de hojas o césped tamizada, una parte de zeolita y una parte de carbón vegetal (preferiblemente de abedul).
- Opción universal n.° 3: partes iguales de tierra especial para flores, arena gruesa o gránulos de grava, y el doble de cantidad de piedra pómez o perlita más una parte de turba.
- Otra receta universal n.° 4: cuatro partes de una mezcla de arena y grava, tres partes de humus, una parte de fibra de coco, una parte de piedra pómez y una parte de carbón vegetal.
- Solución sencilla n.º 5: dos partes de arena, una parte de gravilla de ladrillo, dos partes de tierra común y una parte de guijarros pequeños.
Cada jardinero puede elegir una receta que se adapte a sus necesidades en función de la disponibilidad de ciertos componentes y de su experiencia en el cuidado de las plantas.
Drenaje en una maceta
El drenaje para los cactus juega un papel crucial, especialmente en situaciones donde existe incertidumbre sobre la elección del tamaño de la maceta, al plantar plantas en macetas con pequeños orificios de drenaje o al crear composiciones de varios ejemplares en un solo recipiente.
El hecho de que la maceta tenga agujeros en el fondo no garantiza por sí solo la protección contra la acumulación de humedad alrededor de las raíces, ya que el exceso de agua se seguirá acumulando en el plato y no siempre es posible eliminar el exceso de líquido a tiempo.
Las siguientes opciones son adecuadas como material de drenaje:
- arcilla expandida;
- pequeños fragmentos de escombros de ladrillo rojo;
- virutas finas de granito;
- cubos de espuma de poliestireno picados;
- trozos de corcho de vino.
El uso de corcho es muy práctico debido a la facilidad con la que se corta en trozos de aproximadamente 0,5 cm. Sin embargo, al trasplantar posteriormente, es necesario reemplazar el material de drenaje usado, ya que acumula gradualmente depósitos de sal.
Antes de trasplantar, conviene regar bien el cactus para facilitar la separación de la tierra vieja de las raíces. Una vez retirada toda la tierra vieja, deja reposar la planta a la sombra con las raíces al descubierto durante un par de horas.
Características óptimas de una maceta para cactus
Elegir la maceta adecuada es una tarea importante que requiere considerar las características del material utilizado. Los dos tipos más comunes son el plástico y la cerámica, cada uno con sus propias ventajas y desventajas.
¿Qué material debo elegir para una maceta para cactus?
Las macetas de cerámica se caracterizan por su buena ventilación, lo que permite que la tierra se seque más rápidamente después del riego. Esta propiedad las hace ideales para regiones con alta humedad, como San Petersburgo, donde la tierra tiende a permanecer húmeda durante más tiempo.
La característica única de la cerámica sin esmaltar es su transpirabilidad, que permite una mayor evaporación de la humedad. El personal del Jardín Botánico de San Petersburgo tradicionalmente prefiere este tipo de cerámica, destacando la comodidad que ofrece para cultivar cactus en macetas pequeñas de cerámica clásicas.
Los recipientes de plástico también se están popularizando en los hogares. Se caracterizan por sus paredes lisas, que influyen en la dirección del crecimiento de las raíces de las plantas.
Dimensiones óptimas
Una característica de los cactus y otras suculentas es la necesidad de macetas pequeñas, debido al reducido volumen de tierra que requieren. El tamaño del recipiente se elige proporcionalmente al sistema radicular: el diámetro de la maceta debe sobresalir ligeramente del ancho del tubérculo radicular, apenas un par de dedos por cada lado.
Aspectos importantes:
- A veces, la planta parece grande y robusta, pero su sistema radicular es pequeño. En este caso, usar una maceta pequeña puede hacer que la planta sea inestable. Sin embargo, una maceta pequeña suele ser la solución óptima.
La planta puede fortalecerse colocándola en una maceta o jardinera de mayor diámetro, rellenando el espacio entre las paredes con materiales adicionales como arcilla expandida o guijarros para proporcionar mayor estabilidad. - Un error común entre los cultivadores principiantes de cactus es el deseo de plantar inmediatamente las plantas en contenedores grandes, por así decirlo, para su crecimiento futuro. Pero esto es incorrecto, ya que altera el equilibrio del suministro de agua:
- En una maceta pequeña, el sistema radicular recibe exactamente la cantidad de humedad que necesita, mientras que un gran volumen de tierra provoca un exceso de líquido.
- La capa superior del suelo se seca rápidamente, dejando una masa húmeda debajo, lo que provoca enfermedades en las raíces y, posteriormente, la muerte de la planta.
- La principal recomendación para elegir una maceta es considerar el tamaño del sistema radicular de la planta. Plantar en una maceta demasiado pequeña ralentiza el crecimiento y desarrollo del cactus, pero una maceta excesivamente grande puede perjudicar aún más su salud.
Rellenar los huecos en una maceta grande es difícil, y existe un alto riesgo de que la humedad permanezca en las capas inferiores, lo que provocará la pudrición de las raíces. - El recipiente óptimo es aquel cuyo ancho supera el diámetro del tubérculo radicular en 1-2 cm. Por ejemplo, para un tubérculo promedio de 1 cm de ancho, el diámetro del tubérculo debe ser de 1 cm de ancho. Echinopsis Una maceta con un diámetro de unos 8-10 cm es adecuada, y para algodoncillo o rebutio – diámetros más pequeños (alrededor de 5-7 cm).
- La maceta no debe ser más alta que la planta. Se recomienda que la maceta tenga aproximadamente la mitad de la altura del cactus. Por ejemplo, los cactus columnares altos (Cerrus spp.) o las rhipsalis (Rhipsalis spp.) prosperan en macetas bajas y anchas que se adaptan a su forma.
Forma
Elegir la forma adecuada de la maceta es fundamental para el éxito en el cultivo de cactus. Muchos cultivadores principiantes cometen el error de fijarse únicamente en la apariencia y la estética del recipiente, olvidando las necesidades de las propias plantas.
Requisitos
Vamos a averiguar qué forma de maceta es la mejor y por qué es importante:
- La forma de la maceta determina el buen desarrollo del sistema radicular de la planta. Una maceta inadecuada puede restringir el crecimiento de las raíces o forzarlas a crecer en la dirección incorrecta.
- Una forma adecuadamente seleccionada permite una mejor aireación del suelo y una rápida eliminación del exceso de humedad, reduciendo el riesgo de pudrición de las raíces.
- Una maceta ancha y baja proporciona estabilidad a los ejemplares grandes, evitando que se vuelquen.
formas populares de macetas para cactus
Existen muchos tipos diferentes de contenedores adecuados para el cultivo de cactus. Cada tipo tiene sus propias características, ventajas e inconvenientes:
- Ollas bajas y anchas ("platillos"). Desventaja: Pueden ocupar mucho espacio en los alféizares de las ventanas o en las estanterías. Ventajas:
- Ideal para la mayoría de los cactus cuyas raíces se extienden principalmente de forma horizontal.
- Es más fácil controlar la humedad del suelo ya que la superficie es menos susceptible al encharcamiento.
- La estabilidad está garantizada por una base amplia.
- Olla cilíndrica clásica. Desventaja: Puede favorecer la retención de humedad si el diámetro es mucho mayor de lo necesario. Ventajas:
- Adecuado para cactus medianos y grandes con un sistema radicular profundo.
- Fácil de colocar sobre mesas o soportes.
- Macetas miniatura redondas o cuadradas. Desventaja: Limitan el espacio para el desarrollo de las raíces y solo son adecuadas para las variedades más pequeñas. Ventajas:
- Quedan estupendamente en vitrinas y exposiciones.
- Compacto y ahorra espacio.
- Macetas escalonadas o rectangulares. Desventaja: Se requiere un control estricto de la humedad y la calidad del suelo, ya que los diferentes niveles afectan la velocidad a la que se seca. Ventajas:
- Te permite organizar composiciones a partir de varios cactus de diferentes tamaños.
- Ahorra espacio en la ventana o en el alféizar.
Recomendaciones para elegir la forma de una maceta
Elegir la maceta adecuada es fundamental para el buen cuidado de tus queridos cactus. Ten en cuenta las necesidades de cada especie, proporciona un entorno cómodo para sus raíces y disfruta de plantas con un aspecto saludable.
Criterios clave:
- Elija una maceta según el tamaño y la forma del sistema radicular de la variedad de cactus en cuestión.
- Siempre tenga en cuenta la altura y el diámetro de la planta madura.
- Utilice cerámica sin esmaltar o terracota, ya que permiten una mejor circulación del aire y regulación de la humedad.
- Comprar macetas grandes y profundas para el cultivo está fuera de toda posibilidad.
- El uso de recipientes de vidrio o metal que no transpiran bien y retienen el calor es inaceptable.
Preparación de la maceta y la tierra
Antes de plantar cactus y suculentas, es importante preparar bien la maceta y la tierra. La maceta debe lavarse, desinfectarse con una solución de permanganato de potasio y secarse. La preparación de la tierra requiere más trabajo, ya que debe estar libre de microorganismos dañinos, insectos y hongos, sobre todo si se ha recolectado de tierra natural.
Incluso los jardineros experimentados a veces esterilizan la tierra comprada en la tienda. El proceso comprende los siguientes pasos:
- Vierta un poco de agua en el fondo de una cacerola profunda hasta que cubra el fondo.
- Luego, coloca allí la tierra preparada.
- Cierre la tapa y coloque la sartén sobre la estufa o en el horno.
- Remueva ocasionalmente, asegurándose de que la temperatura interna no supere los 100 °C. Lo mejor es utilizar un termómetro de cocina para controlar la temperatura.
- Después de media hora, retire con cuidado la sartén y déjela enfriar de forma natural.
Llenar la olla
El procedimiento para plantar cactus y suculentas es sencillo y consta de tres pasos principales:
- Primero, coloque una capa de drenaje (como arcilla expandida o grava) en el fondo del recipiente, llenándolo aproximadamente a 1/4 de su volumen. Se recomienda precalentar la capa de drenaje en un horno para prevenir infecciones.
- Después de la colocación, agregue la mezcla de tierra preparada previamente.
- Coloca una capa decorativa de piedrecitas sobre el sustrato o reutiliza el material de drenaje. Este paso se realiza después de colocar la planta en la maceta.
El cultivo exitoso de cactus comienza con la selección adecuada de la tierra y la maceta. Los principales requisitos para el sustrato son una buena permeabilidad al agua y una baja densidad de nutrientes, ya que la mayoría de los cactus prosperan en ambientes secos y pobres en nutrientes. La maceta debe proporcionar suficiente espacio para las raíces, un buen drenaje y la estabilidad necesaria.
















