La kalanchoe es una planta atractiva y fácil de cultivar, muy popular en la decoración de interiores. Con sus hojas brillantes y exuberantes y sus hermosas flores, puede crear un ambiente acogedor en el hogar o la oficina. Como cualquier otra planta, puede requerir un trasplante después de comprarla.
¿Por qué y cuándo es necesario un trasplante?
El trasplante permitirá que la planta se libere de su maceta de transporte y se traslade a un lugar más espacioso y cómodo. El rápido crecimiento de la kalanchoe satura rápidamente su maceta actual con raíces, por lo que es necesario trasplantarla a una maceta más grande para evitar restringir su crecimiento.
Otros motivos para replantar Kalanchoe:
- Es necesario trasplantar tu kalanchoe para renovar la tierra. Después de comprarla, la tierra de la maceta puede perder fertilidad y nutrientes. Al trasplantarla, reemplazarás la tierra vieja con tierra nueva y nutritiva.
- El trasplante brinda la oportunidad de identificar y prevenir problemas en las raíces. Al trasplantar, inspeccione cuidadosamente las raíces de la kalanchoe para identificar posibles problemas, como la pudrición o la sequedad.
Si es necesario, elimine las raíces dañadas y trate las restantes con un antiséptico para prevenir diversas enfermedades y daños.
Trasplantar una kalanchoe no solo le proporciona mejores condiciones de crecimiento, sino que también ayuda a identificar y corregir problemas radiculares a tiempo. Trasplante la kalanchoe inmediatamente después de comprarla a una maceta espaciosa y renueve la tierra con regularidad para mantenerla sana y con un crecimiento vigoroso.
El momento adecuado
La kalanchoe se trasplanta en diversas situaciones. Aquí están las principales razones:
- Dos o tres semanas después de comprar la planta.
- En caso de enfermedad o daño a la flor debido a exceso de humedad.
- Si es necesario reemplazar la olla debido a que está demasiado ajustada.
El momento óptimo para el trasplante es en primavera, durante el período de latencia, 3-4 semanas antes de que comience la floración.
Elegir una olla
Elegir la maceta adecuada para la Kalanchoe es fundamental, ya que esta planta requiere una atención especial a sus condiciones de cultivo.
Por favor, tenga en cuenta los siguientes puntos al elegir una maceta para Kalanchoe:
- Tamaño. El recipiente debe ser lo suficientemente grande para que la planta tenga espacio suficiente para sus raíces. Evita macetas demasiado grandes para prevenir que la tierra se encharque.
- Material. Elegir una maceta de un material que proporcione un buen drenaje y evite el exceso de riego es fundamental. Las macetas de plástico y barro suelen considerarse la mejor opción para la kalanchoe.
- Sistema de drenaje. La maceta debe tener agujeros en la base para drenar eficazmente el exceso de humedad. Esto evita la pudrición de las raíces y el riego excesivo.
- Diseño. La estética también es importante. La maceta debe armonizar con el interior y el estilo general de la habitación, creando una apariencia unificada con la planta.
¿Qué tipo de suelo necesitas?
Una selección cuidadosa de la composición del sustrato al trasplantar una kalanchoe puede influir significativamente en su salud y desarrollo. Dado que sus raíces tuberosas se encuentran cerca de la superficie, requieren un sustrato que proporcione buena humedad y aireación.
Recomendaciones generales:
- El componente principal de una mezcla para macetas de kalanchoe es una tierra ligera y nutritiva. Una combinación óptima de turba rica en humus, arena y una pequeña cantidad de perlita.
La turba proporciona la humedad y los nutrientes necesarios, mientras que la arena y la perlita mantienen una buena circulación de aire. - Es beneficioso añadir una pequeña cantidad de ceniza de madera a la mezcla de tierra para mejorar sus propiedades físicas. La ceniza regula la acidez del suelo y favorece la absorción de minerales por las plantas.
- Antes de usar la mezcla de tierra, tamícela bien para eliminar los terrones grandes y las partículas extrañas. Este paso de preparación previa ayuda a prevenir la compactación de las raíces y garantiza una mejor interacción entre la planta y el suelo.
Siguiendo estas pautas al elegir una mezcla de tierra para el trasplante, garantizará las condiciones ideales para el crecimiento y desarrollo saludables de su Kalanchoe.
Cómo trasplantar: características
Trasplantar una kalanchoe requiere prestar atención a varios factores para asegurar su crecimiento sano y el buen desarrollo de esta planta de fácil cultivo. Es importante considerar varios puntos clave.
Trasplante planificado
El trasplante planificado de Kalanchoe se realiza manteniendo la integridad del cepellón. Instrucciones paso a paso:
- Riega la planta unas horas antes de trasplantarla para que sea más fácil sacarla de la maceta vieja y para evitar que la tierra se desmorone.
- Vierta de 2 a 3 cm de capa de drenaje y una pequeña cantidad de tierra fresca en el fondo del nuevo recipiente.
- Retire la flor y examine cuidadosamente las raíces que rodean el cepellón. Las raíces sanas deben tener un color claro (blanco o amarillento).
- Coloca el cepellón en el centro de la maceta nueva.
- Rellena el espacio vacío con tierra. No añadas demasiada tierra en la superficie; con 3-5 mm es suficiente.
- ✓ Las raíces deben ser elásticas y no romperse al presionarlas ligeramente.
- ✓ Sin manchas oscuras ni baba en las raíces.
Si observa raíces podridas, larvas de plagas o un olor desagradable proveniente del suelo, limpie el sistema radicular.
Después de la compra
Tras la compra, es igualmente importante trasplantar la planta. Instrucciones paso a paso para trasplantar una Kalanchoe después de la compra:
- Coloca una capa de drenaje de 20 mm de espesor en el fondo de la nueva maceta y llénala con sustrato fresco.
- Retira la planta del recipiente viejo.
- Con cuidado, afloja las raíces de la kalanchoe de la mezcla de tierra, utilizando un palito de madera para facilitar su manejo. Retira la tierra de transporte, procurando no dañar la planta. Si el cepellón está duro, deja parte de él en su lugar.
- Inspeccione el sistema radicular en busca de áreas podridas o dañadas. Las raíces sanas deben ser blancas o de color pajizo oscuro, mientras que las podridas serán grisáceas y acuosas.
- Corta las raíces dañadas y trata las restantes con fungicidas. Cubre las zonas cortadas con carbón activado triturado o carbón vegetal.
- Coloca la flor en una maceta nueva de manera que las raíces queden distribuidas uniformemente y no se doblen.
- Añade sustrato nuevo, con cuidado de no compactarlo demasiado; la tierra debe quedar suelta. Rellena todos los huecos.
- Al plantar, asegúrese de que el cuello de la raíz no quede enterrado demasiado profundo.
- Elija una altura de plantación de manera que el nivel de la tierra quede aproximadamente 1-1,5 cm por debajo del borde de la maceta.
- Si la tierra está seca, riégala.
Una vez que los esquejes hayan enraizado
Si un esqueje de Kalanchoe se ha desarrollado en el sustrato, se utiliza un método de trasplante, similar a un trasplante planificado. Si la plántula tiene raíces aéreas o ha crecido en agua, el proceso de plantación en la mezcla de tierra requiere cuidado para evitar dañar los brotes jóvenes.
Instrucciones paso a paso:
- Coloca material de drenaje en el fondo de la maceta y cúbrelo con una capa de tierra encima, de manera que el nivel de la tierra quede 1-2 cm por debajo del borde de la maceta.
- Forma una pequeña depresión en el sustrato y coloca con cuidado el esqueje dentro. No presiones demasiado para evitar dañar la rama.
- Rellena la tierra alrededor del corte.
En caso de enfermedad
Si tu planta está siendo atacada por plagas o muestra signos de enfermedad, es importante actuar de inmediato. Sigue estos pasos:
- Limpie cuidadosamente el sistema radicular de la Kalanchoe de la tierra.
- Retire las partes dañadas y podridas de las raíces.
- Si se detecta pudrición, enjuague las raíces restantes con fungicidas. Si el suelo está infestado de insectos, trate la planta con insecticidas.
- Deja que la planta se seque y luego espolvorea las zonas cortadas con carbón vegetal triturado.
- Plantar en mezcla de tierra fresca.
Si al trasplantar la planta hay que cambiar la tierra, evite regarla antes. La tierra seca se eliminará más fácilmente y las raíces serán menos susceptibles a sufrir daños.
Algoritmo de transferencia
Al trasplantar, elige una maceta que sea solo 2-3 cm más grande que la anterior, ya que un recipiente demasiado espacioso puede reducir la floración. Sigue estas instrucciones:
- Retire con cuidado la Kalanchoe de su contenedor original y evalúe cuidadosamente el estado del sistema radicular.
- Retire las zonas dañadas si es necesario.
- Trasplanta la planta a una maceta nueva, luego espolvorea con tierra y compactala ligeramente.
La etapa final consiste en regar con agua a temperatura ambiente, complementada con una pequeña cantidad de fertilizante.
¿Cómo cuidar la Kalanchoe después de trasplantarla?
Tras el trasplante utilizando el método del cepellón, devuelva la kalanchoe a su ubicación original y continúe con los cuidados habituales. Siga estas recomendaciones:
- Después del trasplante, la planta necesita suficiente humedad para recuperarse y crecer. Evite el exceso de riego para prevenir la pudrición de las raíces. Compruebe la humedad de la tierra con el dedo y riegue cuando la capa superior empiece a secarse.
- Tras el trasplante, tu kalanchoe podría necesitar nutrientes adicionales para mantenerse sana y estimular su crecimiento. Utiliza un fertilizante específico para cactus y suculentas, siguiendo las instrucciones del envase.
- La kalanchoe prefiere la luz brillante, pero evite la luz solar directa, especialmente durante los meses de verano. Coloque la planta cerca de una ventana orientada al este o al oeste para garantizar que reciba suficiente luz.
- La kalanchoe prefiere temperaturas moderadas entre 15 y 25 °C. Evite los cambios bruscos de temperatura y la exposición constante a corrientes de aire.
- La kalanchoe florece continuamente, y quitar las flores marchitas ayuda a estimular la formación de nuevos brotes y a prolongar la floración. Retire las flores marchitas regularmente con tijeras de podar afiladas.
Siguiendo estas recomendaciones, garantizará el desarrollo exitoso de la Kalanchoe después de su replantación y favorecerá su crecimiento saludable y su aspecto decorativo.
Errores comunes
Si tu kalanchoe no muestra signos de floración o su crecimiento se ralentiza después del trasplante, puede deberse a errores cometidos. Los más comunes incluyen:
- Utilizar suelo inadecuado. La kalanchoe no requiere un suelo especialmente fértil, pero sí debe tener buen drenaje. El error consiste en usar un suelo demasiado denso o demasiado húmedo.
Utilice un sustrato especializado para suculentas o añada arena o perlita a la tierra común. - Hora de transferencia incorrecta. La mejor época para trasplantar la kalanchoe es en primavera o principios de verano, cuando está en pleno crecimiento. Trasplantarla en una época inadecuada del año, como otoño o invierno, cuando está en reposo vegetativo, puede ser un error.
- Elección incorrecta de maceta. La kalanchoe prefiere macetas compactas, ya que los recipientes demasiado grandes pueden provocar retención de humedad y falta de oxígeno para las raíces. Elegir una maceta más grande que el sistema radicular de la kalanchoe es un error.
Elige macetas un poco más grandes que las raíces de la planta. - Daños en las raíces. Las raíces de la kalanchoe son muy frágiles y se dañan fácilmente al trasplantarla. Un manejo brusco es perjudicial. Para evitar daños, limpie cuidadosamente el sistema radicular y trasplante la planta con cuidado a una maceta nueva.
- Riego incorrecto después del trasplante. Tras el trasplante, la kalanchoe requiere un riego adecuado para una correcta adaptación. El problema suele deberse al exceso o la falta de riego. Para evitarlo, controle la humedad del sustrato y riegue con moderación.
El cultivo y el trasplante son aspectos cruciales para el cuidado de esta hermosa planta, que es muy fácil de cuidar. Elegir la maceta adecuada, la tierra apropiada y un cuidado meticuloso de las raíces ayudará a crear las condiciones óptimas para la salud y el desarrollo de tu Kalanchoe.





