La kalanchoe es una planta que combina propiedades ornamentales y medicinales. A pesar de sus raíces tropicales, es una planta de interior relativamente fácil de cultivar que puede prosperar en interiores si se siguen algunas reglas sencillas. Con los cuidados adecuados, te deleitará con su hermoso follaje verde y sus vibrantes flores rosas.
Condiciones óptimas para Kalanchoe
Es importante proporcionar a tu Kalanchoe las condiciones óptimas para asegurar que se mantenga sana y florezca. Ten en cuenta la humedad, la temperatura y la iluminación.
Iluminación
En la naturaleza, la kalanchoe prefiere los espacios abiertos para recibir la máxima luz. Por lo tanto, en interiores, colócala cerca de una ventana orientada al sur o suroeste para asegurar que reciba buena luz durante todo el día. No bloquees la ventana, ya que los rayos de sol no dañarán las hojas ni las flores de la planta.
- ✓ Utilice lámparas fitotrópicas durante períodos cortos de luz diurna para proporcionar de 10 a 12 horas de iluminación.
- ✓ Evite la luz solar directa durante el mediodía en verano para prevenir quemaduras en las hojas.
Existe un truco útil para estimular la formación de cogollos en la kalanchoe. Esta planta de día corto se prepara para la floración con 10 a 12 horas de luz solar. Al aislarla de la luz solar durante 1 a 1,5 meses, se puede favorecer la formación de cogollos.
Temperatura
En verano, la temperatura óptima ronda los 22 °C, mientras que en invierno se recomienda bajarla a entre 15 y 17 °C, acercándose así a las condiciones de su hábitat natural. Las temperaturas superiores a 25 °C pueden provocar que las hojas se marchiten y se caigan, y el riego frecuente no mejorará la situación.
Humedad
Evite colocar la kalanchoe en zonas con mucha humedad. Esta planta no tolera el exceso de humedad, ni en la tierra ni en el aire.
La humedad excesiva en el aire puede provocar que el agua se acumule en el tallo en lugar de en las raíces, creando condiciones favorables para el crecimiento de hongos y moho. Mantenga el aire seco, especialmente durante el otoño y el invierno.
Cebado
Al preparar la tierra para la kalanchoe, preste especial atención a un buen drenaje. El agua estancada puede provocar la pudrición de las raíces y la muerte de la planta. Durante los periodos de calor, mantenga la tierra suficientemente húmeda, pero evite el riego diario.
Es aceptable añadir un poco de agua al fondo de la maceta para asegurar la humedad suficiente. El sustrato ideal para la kalanchoe debe ser suelto y contener una mezcla de césped, turba, mantillo de hojas y humus. Esta mezcla proporcionará a la planta todos los elementos necesarios para un crecimiento saludable.
Olla
Una maceta de plástico o cerámica con un ligero abultamiento en la base es adecuada, ya que la kalanchoe no tolera bien el encharcamiento. Una maceta de barro común es la opción óptima para esta planta. Asegúrese de que el drenaje esté bien colocado, dejando un mínimo de espacio libre en la parte superior.
- ✓ La maceta de barro debe ser sin esmaltar para una mejor circulación del aire.
- ✓ El diámetro de la maceta debe ser de 1 a 2 cm mayor que el sistema radicular para un crecimiento óptimo.
No plantes una planta pequeña en una maceta demasiado grande con la esperanza de que crezca en el futuro. No es recomendable combinar la kalanchoe con otras plantas, flores o árboles en la misma maceta.
Reglas crecientes
Las prácticas agronómicas ayudarán a mantener la salud y la abundante floración de tu Kalanchoe durante su cultivo. Bríndale los cuidados adecuados para evitar su muerte.
¿Con qué frecuencia se debe regar la kalanchoe?
Para regar tu kalanchoe, usa agua blanda, tibia y reposada. Riega con moderación, solo cuando la capa superior de la tierra esté seca. Al cuidar la planta, evita que la tierra se seque por completo, ya que esto puede provocar la caída de las hojas.
En invierno, riega tu kalanchoe solo cada tres días después de que la tierra se haya secado. Lo mejor es usar una bandeja para mantener una humedad óptima.
Pulverización
No se recomienda rociar la planta con un pulverizador, excepto en casos de aire invernal extremadamente seco debido a la calefacción o durante periodos de calor extremo. Esto puede ser útil para humidificar el aire alrededor de la planta y mantenerla sana.
¿Cómo alimentar a la Kalanchoe?
Al cuidar tu kalanchoe de interior, presta atención a una fertilización adecuada para prevenir diversos problemas. Estos pueden surgir debido a deficiencias nutricionales e incluyen:
- cese del crecimiento;
- Amarilleamiento de las hojas inferiores;
- manchas marrones en las hojas;
- ausencia de pedúnculo.
Cada uno de estos problemas puede estar relacionado con la deficiencia de un micronutriente específico, y el uso de fertilizantes favorece una rápida recuperación de la salud de la planta. La kalanchoe es fácil de fertilizar, y el exceso de fertilizantes puede ser perjudicial.
Para obtener resultados satisfactorios, es mejor seguir las instrucciones al elegir la dosis de fertilizante. La kalanchoe requiere fertilización cada dos semanas. En primavera, durante el período de crecimiento activo, aplique nitrógeno. Durante la formación de brotes y la floración, agregue potasio y fósforo.
Guarnición
La kalanchoe necesita poda para formar un arbusto compacto. Recorte regularmente las puntas para estimular el crecimiento de brotes laterales. Después de la floración, realice una poda sanitaria, que incluye la eliminación de los tallos florales marchitos y las hojas. Recorte también cualquier brote delgado que sobresalga del arbusto.
Muchas variedades de Kalanchoe toleran bien la poda y el modelado, creando un aspecto frondoso y atractivo. Al podar, utilice tijeras afiladas para evitar daños innecesarios. Retire las hojas y flores marchitas durante la poda. Realice estas tareas durante el período de reposo vegetativo (de marzo a septiembre).
¿Cuándo se debe replantar la Kalanchoe?
La kalanchoe crece rápidamente, pero debido a la rápida expansión de su sistema radicular, requiere trasplantes frecuentes, independientemente del tamaño de sus tallos. Trasplántela a finales de la primavera, cuando la planta se encuentre en su fase de crecimiento más activa.
¿Cómo trasplantar Kalanchoe?
Con el tiempo, la kalanchoe puede necesitar ser trasplantada a una maceta más grande, lo cual suele ocurrir alrededor de su tercer año. Este proceso no es difícil, e incluso un jardinero principiante puede hacerlo.
Para que un trasplante sea exitoso, necesitará los siguientes materiales:
- una maceta nueva (2 cm más grande de diámetro que la anterior);
- sustrato preparado;
- arena;
- desinfectante;
- espátula para facilitar la extracción de raíces;
- material de drenaje;
- agua.
Instrucciones paso a paso para replantar Kalanchoe:
- Prepare un sustrato que tenga la misma composición que aquel en el que crecía la planta antes del trasplante.
- Coloca una capa de 2 cm de arcilla expandida, guijarros o piedra triturada en el fondo de la maceta nueva, luego agrega 1 cm de arena y llena la maceta con sustrato hasta un cuarto de su altura.
- Antes de retirar la planta, riegue el sustrato en la maceta vieja.
- Retira con cuidado la kalanchoe de su maceta anterior, liberando las raíces de la tierra. Usa una paleta de jardín para evitar dañarlas.
- Recorta cualquier parte podrida o seca del sistema radicular.
- Coloca la kalanchoe en la nueva maceta, distribuyendo las raíces uniformemente. Añade suficiente tierra para cubrir las raíces, pero sin que llegue a los 2 cm del borde de la maceta.
- Después de trasplantar, riegue la planta abundantemente para acelerar el proceso de adaptación.
Enfermedades y plagas de la kalanchoe
La kalanchoe, como cualquier planta, puede ser susceptible a enfermedades y plagas. A continuación, se presentan algunos problemas comunes y métodos para prevenirlos y tratarlos:
- Pudrición de la raíz. El problema se debe al exceso de riego y a un drenaje insuficiente. Reduzca el riego, asegúrese de que haya buen drenaje y trasplante la planta a una maceta con tierra seca.
- Oídio. La alta humedad y la ventilación insuficiente son las principales causas de la enfermedad. Utilice fungicidas, asegure una buena ventilación y evite el exceso de humedad.
- Infecciones bacterianas. La causa es que el agua salpica las hojas al regarlas, lo que provoca daños. Reduzca el riego, evite salpicar agua sobre las hojas y trate la planta con un antiséptico.
- Esquirol. Esto ocurre debido a la humedad excesiva y al mal drenaje. Trasplante la kalanchoe a una maceta con tierra bien drenada y riéguela moderadamente.
- Áfido. Las hojas se enroscan y aparece una capa pegajosa. Inspeccione la planta regularmente, elimine los pulgones mecánicamente y utilice soluciones de jabón o aceite.
- Garrapatas. Aparecen manchas amarillas y una fina telaraña en las hojas. Humidifique el aire, utilice insecticidas y elimine los ácaros mecánicamente.
- Nematodos de la raíz. Los síntomas incluyen hojas amarillentas y crecimiento atrofiado. Utilice tierra fértil y trate las plantas con nematicidas.
Es importante inspeccionar la planta regularmente, controlar su estado para detectar cambios y tomar medidas para prevenir y tratar enfermedades para asegurar un crecimiento y desarrollo saludables de la flor.
¿Qué hacer si la kalanchoe no florece?
La kalanchoe suele encontrarse en las tiendas en dos variedades: con flores o con múltiples inflorescencias. Esto se debe al uso de potenciadores artificiales del crecimiento en invernaderos. Tras la floración, la planta normalmente pierde sus inflorescencias, y esperar a que aparezcan nuevas puede llevar mucho tiempo, incluso con los cuidados adecuados.
Aquí tienes algunos consejos sobre cómo hacer florecer la kalanchoe en casa:
- La kalanchoe florece en primavera, pero necesita un periodo de frío intenso para formar capullos. Coloca la maceta entre los marcos de las ventanas o en un balcón aislado donde la temperatura no baje de 10 °C.
Riegue moderadamente para evitar que las hojas se marchiten y reduzca las horas de luz a 10 horas diarias. - Poda los brotes nuevos para fortalecer la kalanchoe y favorecer la formación del tallo floral. Se recomienda hacerlo a finales de febrero o principios de marzo.
- Una vez que se hayan formado los tallos florales, devuelva la planta a sus condiciones normales y le deleitará con una floración abundante.
Siguiendo estas recomendaciones, podrá estimular la floración de la Kalanchoe y crear las condiciones óptimas para la formación de coloridas flores en casa.
¿Cómo lograr que la kalanchoe vuelva a florecer?
Una vez que la kalanchoe haya terminado de florecer, pode la planta, eliminando los brotes sobrantes y recortándolos hasta dejarlos en pequeños tocones o a la longitud deseada para darle la forma deseada. Coloque la planta a la sombra durante 1 o 2 meses, preferiblemente en un lugar fresco. Riegue lo mínimo posible.
Una vez que la kalanchoe comience a crecer activamente, colócala en un lugar cálido y proporciónale la máxima luz, podando las puntas de las ramas (generalmente después de 4 o 5 pares de hojas) para formar matas densas. Para estimular la formación de brotes, limita las horas de luz a 8-10.
Consejos para el cuidado de la kalanchoe
Las distintas variedades de Kalanchoe experimentan su fase de crecimiento activo en invierno, pero el cuidado durante todo el año es esencial para mantener la salud y la belleza de la planta. Esto favorece la formación de brotes sanos y una floración abundante.
Un cuidado insuficiente puede provocar la falta de floración y un deterioro de la salud general de la planta. Siga estas recomendaciones de cuidado:
- Establezca un régimen de riego óptimo, fertilice regularmente y pode y trasplante cuando sea necesario a una maceta más grande con sustrato nutritivo fresco.
- Las suculentas requieren riego moderado, ya que toleran mejor la sequía a corto plazo que el exceso de agua. Riega directamente en las raíces, evitando mojar las hojas. Regar dos o tres veces por semana en verano es suficiente durante un mes en invierno.
- La kalanchoe no requiere fertilización frecuente, pero se pueden aplicar fertilizantes minerales para suculentas dos veces al mes durante el verano y el otoño para estimular el crecimiento y la formación de nuevos brotes.
- Combine la poda de primavera con la propagación de plantas. Utilice los brotes y hojas cortados para cultivar nuevos ejemplares, ya sea enraizándolos en agua o plantándolos directamente en la tierra.
- Las variedades vivíparas producen hijuelos en la superficie del suelo, que también se pueden usar para la propagación. Retírelos para evitar que compitan por los nutrientes con la planta madre.
- Trasplantar las plantas jóvenes con raíces a contenedores separados para su posterior crecimiento.
Cuidar una kalanchoe en casa es una experiencia que puede brindar mucha alegría a los amantes de las plantas. Siguiendo estas recomendaciones, podrás crear las condiciones ideales para que esta planta, fácil de cultivar, crezca sana y fuerte. Las coloridas flores y el follaje decorativo de la kalanchoe serán un complemento maravilloso para tu hogar.






