La kalanchoe es una planta resistente y poco exigente que rara vez enferma, pero si no se cuida adecuadamente o se expone a condiciones desfavorables, sus hojas pueden amarillear. Para que la planta recupere su aspecto original, es necesario identificar correctamente la causa del amarilleamiento y eliminarla.
Causas del amarilleamiento
El problema de las hojas amarillentas en la kalanchoe radica en que la planta reacciona de esta manera ante prácticamente cualquier problema de cuidado o mantenimiento. Por lo tanto, lo más difícil es determinar la causa subyacente del amarilleamiento.

Errores de riego
Un error en el riego puede provocar que las hojas se pongan amarillas o, peor aún, la muerte de la planta. El exceso de riego es lo que con mayor frecuencia desencadena diversos problemas, incluyendo diferentes tipos de pudrición. Es importante recordar que la kalanchoe es una suculenta, por lo que no requiere mucha agua.
El amarilleamiento de las hojas puede deberse a los siguientes factores:
- Riego excesivo Esto puede provocar la pudrición de la raíz, haciendo que las hojas se pongan flácidas, pálidas, pierdan elasticidad y adquieran un tono amarillento. Es importante trasplantar la planta rápidamente y establecer un régimen de riego adecuado; de lo contrario, la planta morirá.
Tanto la falta de riego como el exceso pueden causar problemas en las hojas. Mientras que el exceso de riego provoca que las hojas se pongan amarillas, la falta de riego hace que se oscurezcan y se enrosquen. - Pulverización foliar Esto puede provocar quemaduras y amarilleamiento en las hojas. Ocurre si se usa agua del grifo para regar, ya que puede contener sustancias químicas dañinas para la planta. Para evitarlo, asegúrese de dejar reposar el agua.
- Riego sistemático agua dura El agua de mala calidad, ya sea del grifo o de pozo, puede provocar una pigmentación amarillenta similar a la clorosis. Esto se debe a la salinidad del suelo. El problema se puede identificar por la formación de una costra blanca en el interior de la maceta.
La mejor agua para regar la kalanchoe es la de manantial o la de lluvia. Si no dispone de ninguna de ellas, puede usar agua filtrada o agua embotellada. Si solo tiene agua del grifo, déjela reposar durante al menos 24 horas, o mejor aún, de 2 a 3 días.
Se incumple el régimen de temperatura.
Aunque la kalanchoe es una planta tropical, se desarrolla bien a temperatura ambiente. Esta planta, amante del calor, también tolera periodos cortos de frío, pero el calor extremo puede afectar negativamente su aspecto.
Si la temperatura ambiente se mantiene entre 29 °C y 31 °C durante un tiempo prolongado, las hojas de la kalanchoe comienzan a amarillear y a caerse. Una señal clave indica que el problema se debe al calor excesivo: el proceso siempre empieza desde abajo. Las hojas más viejas se ponen amarillas y se caen primero, seguidas de las más jóvenes.
Normalizar el clima y eliminar las hojas dañadas puede ayudar a mejorar la situación. Durante el período de reposo vegetativo, la temperatura debe oscilar entre 14 y 18 °C, y en otras épocas entre 17 y 23 °C. La temperatura mínima aceptable es de 9 a 10 °C; las temperaturas más bajas pueden provocar la muerte de la planta.
Alimentación incorrecta
Con el tiempo, el sistema radicular de la kalanchoe se expande, requiriendo cada vez más nutrientes, y la tierra tiende a agotarse. Si la planta no se trasplanta y se abona con prontitud, su crecimiento se atrofiará, sus hojas se encogerán y se pondrán amarillas.
Las plantas jóvenes se trasplantan anualmente. Para las plantas maduras, se cambia la tierra de la maceta cada dos años. Durante la etapa de crecimiento activo, se debe elegir una maceta 2 cm más grande (ancha y profunda) que la anterior.
El amarilleamiento u otros signos negativos pueden deberse no solo a una deficiencia, sino también a un exceso de nutrientes. Por lo tanto, la fertilización de la kalanchoe debe realizarse con extrema precaución, respetando la dosis y el programa de fertilización (no más de dos veces al mes). La concentración de la solución debe ser del 50 % de la dosis recomendada.
Iluminación
La mayoría de las variedades de Kalanchoe no toleran bien la luz solar directa. A menudo, la exposición excesiva al sol, como en un alféizar orientado al sur, provoca que las hojas se pongan amarillas, y si la situación empeora, pueden enrollarse.
Para evitar que las hojas se pongan amarillas por la exposición al sol, coloque la maceta de kalanchoe en un lugar protegido de la luz solar directa. Coloque la maceta cerca de ventanas orientadas al este, oeste, sureste o suroeste.
Tampoco conviene darle demasiada sombra a la planta; la falta de luz también puede afectar negativamente a su estado.
Cómo saber si una flor necesita más o menos luz:
- Si se observa un amarilleamiento de las hojas en la parte superior, significa que la planta no recibe suficiente luz.
- Si las hojas se vuelven amarillas de manera uniforme a lo largo de todo el tallo, hay demasiada luz.
Humedad
Las hojas pueden amarillear en condiciones de baja humedad. En ambientes secos, rocíe la planta con agua regularmente para evitar que se ponga amarilla y se marchite. Evite colocar macetas de kalanchoe cerca de radiadores o aparatos de calefacción. En habitaciones extremadamente secas, se recomienda usar un humidificador.
La kalanchoe es extremadamente susceptible a los cambios bruscos de temperatura, como los que se observan en invierno, cuando sale aire muy caliente de los radiadores y entra aire frío por las ventanas.
Plagas
Un cuidado inadecuado puede provocar infestaciones de plagas en la kalanchoe, y uno de los síntomas más comunes es el amarilleamiento de las hojas.
Si las hojas de tu kalanchoe se han puesto amarillas, debes inspeccionarla cuidadosamente en busca de insectos. Los pulgones son la plaga más común. También pueden aparecer cochinillas, pulgones harinosos y ácaros. Esto es especialmente frecuente en verano, cuando las plantas en maceta se trasladan al exterior.
Puedes combatir los insectos con remedios caseros, como limpiar las hojas con una solución de alcohol, vinagre o jabón, o con productos químicos como Fitoverm, Decis, Aktara, etc. Repite el tratamiento después de 2-3 semanas.
- ✓ La presencia de una capa pegajosa en las hojas puede indicar una infestación de pulgones.
- ✓ La presencia de bultos blancos con aspecto de algodón en las axilas de las hojas es un signo de cochinillas.
Enfermedades
La aparición de manchas húmedas amarillas y/o marrones en las hojas de Kalanchoe indica claramente la presencia de infecciones fúngicas causadas por el exceso de riego del suelo.
En este caso es necesario:
- Recorte todas las hojas afectadas y los brotes marchitos.
- Trate la planta con Fitosporin.
- Ajustar y normalizar el régimen de riego.
En caso de daños graves, la planta solo puede salvarse mediante el enraizamiento de brotes sanos.
Transferir
El amarilleamiento y marchitamiento de las hojas de la kalanchoe puede deberse a un trasplante inadecuado. Este proceso siempre está asociado con estrés, y si se realiza incorrectamente, no es de extrañar que las hojas de la planta se pongan amarillas.
¿Qué errores se pueden cometer?
- El suelo fue seleccionado incorrectamente. Para evitar errores, lo mejor es usar un sustrato para suculentas ya preparado. También puedes prepararlo tú mismo, pero asegúrate de seguir cuidadosamente las instrucciones y la composición recomendada.
- Raíces dañadas. Al trasplantar una planta, es importante inspeccionar el sistema radicular. Si alguna raíz muestra signos de pudrición u otro daño, debe recortarse cuidadosamente con un instrumento esterilizado y los extremos cortados deben espolvorearse con carbón activado triturado.
De lo contrario, los patógenos entrarán en la nueva maceta y no habrá ningún beneficio en trasplantar la planta; tendrá que volver a trasplantarla. - Replantación inoportuna tras la compra. Muchos jardineros principiantes cometen el error de no trasplantar las kalanchoes que compran. Es importante saber que las plantas que se venden en tiendas se cultivan en tierra infértil, que prácticamente no contiene nutrientes. Si no se trasplantan, la planta pronto comenzará a ponerse amarilla por falta de nutrientes.
Trasplanta una planta comprada en tienda después de 1 o 2 semanas, una vez finalizado el período de adaptación. La kalanchoe se suele trasplantar en primavera, pero esta regla no se aplica a las plantas compradas en tienda; no retrases el trasplante. - Tamaño de maceta seleccionado incorrectamente. No debe ser ni demasiado grande ni demasiado pequeño. Su tamaño debe ser proporcional a la flor. En un recipiente excesivamente grande, la tierra se acidificará, lo que provocará la pudrición de las raíces. En macetas pequeñas, la kalanchoe no podrá desarrollarse adecuadamente, lo que también puede causar que las hojas se pongan amarillas y que su crecimiento se vea afectado.
No olvides el drenaje. La maceta debe tener orificios de drenaje. Coloca una capa de 2 cm de espesor de arcilla expandida, vermiculita u otro material de drenaje en el fondo.
Otros motivos
Si la planta se mantiene en condiciones ideales y recibe los cuidados adecuados, y las hojas aún así se ponen amarillas, se debe buscar otra causa del problema.
¿Qué otras cosas pueden causar el amarilleamiento de las hojas?
- Estrés. Esto afecta a las plantas recién compradas. Si el ambiente cambia bruscamente, la kalanchoe puede reaccionar amarilleando sus hojas. En un vivero o tienda, la temperatura suele ser más baja que la ambiente, por lo que se recomienda mantener inicialmente la planta comprada en un lugar fresco, entre 17 y 19 °C.
- No se ha realizado ninguna poda. La kalanchoe envejece con el tiempo, y si no se poda a tiempo, los brotes se alargan y las hojas se hacen más pequeñas y se vuelven amarillas.
¿Por qué se secan las hojas?
Las hojas de kalanchoe son muy jugosas y carnosas, y tardan mucho en secarse. Si esto ocurre, significa que la planta está sufriendo graves molestias. Las hojas secas pueden deberse, por ejemplo, a un ambiente excesivamente seco.
Las puntas de las hojas de la kalanchoe suelen secarse en invierno al encender la calefacción. Si observa hojas secas en la planta, aléjela inmediatamente de las fuentes de calor. Las hojas secas también pueden indicar una infestación de insectos; revise la planta en busca de insectos.
¿Por qué caen las hojas?
La caída de las hojas se observa con mayor frecuencia debido a desequilibrios lumínicos, ya sea por exceso o por falta de luz. También puede ocurrir debido a la baja humedad y a temperaturas desfavorables.
¿Por qué se enroscan las hojas?
Lo más frecuente es que las hojas se enrosquen por exceso de riego. Si al enroscarse adquieren un tono burdeos, significa que la planta recibe demasiada luz o está expuesta a la luz solar directa, lo cual es perjudicial para la kalanchoe.
El enrollamiento de las hojas también puede deberse al exceso de nitrógeno en el suelo, la falta de humedad y la presencia de plagas, en particular los pulgones. Estas plagas, al succionar la savia, provocan primero el enrollamiento de las hojas, luego su caída y, finalmente, la muerte de la planta.
¿Por qué son suaves las hojas?
Las hojas de la kalanchoe se ablandan si el riego no es el adecuado, lo que puede provocar la pudrición de la raíz. Las enfermedades fúngicas no solo causan marchitamiento de las hojas, sino también oscurecimiento del tallo.
Para evitar que la planta muera, es importante reducir el riego rápidamente y comenzar a tratar las raíces con sulfato de cobre y/o fungicidas eficaces como Gliocladin, Gamair, etc.
¿Por qué hay una capa blanca en las hojas?
La capa blanca que recubre las hojas de la kalanchoe se debe a un hongo del mildiú polvoriento, que ataca la planta a nivel celular. Esta capa también interfiere con la fotosíntesis normal, lo que finalmente provoca la muerte de la planta.
Si aparece una capa blanca, trasplante la planta y trátela con fungicidas. Mantener un riego adecuado, evitar el exceso de nitrógeno y mantener una temperatura normal ayudará a prevenir el oídio y otras enfermedades fúngicas.
¿Por qué hay manchas en las hojas?
Si el agua escasea o el riego es infrecuente o insuficiente, pueden aparecer manchas secas amarillentas o marrones en la base del arbusto. Si estas manchas comienzan a pudrirse, se debe tratar el arbusto inmediatamente con un fungicida de amplio espectro.
Si se riega en exceso el suelo, pueden aparecer manchas marrones en el tallo de la kalanchoe y, en algunos casos, una capa grisácea. En estos casos, se recomienda reducir el riego y suspender temporalmente la pulverización superficial.
El amarilleamiento de las hojas es un síntoma grave que no debe ignorarse, al igual que cualquier otro cambio en su apariencia. Si se identifica la causa del problema y se actúa con rapidez, la planta puede salvarse.











