Las orquídeas se suelen regalar, no cortadas, sino en maceta. Por lo tanto, un jardinero principiante debería aprender a cuidarlas adecuadamente, ya que solo así se asegurará de que la flor deleite a su nuevo dueño con una floración duradera. Sin embargo, los jardineros experimentados también disfrutan cultivando esta planta exótica.
Características de cuidado
Existen diversas especies de orquídeas de interior, pero las más comunes son la phalaenopsis, el dendrobium y la cambria. Todas ellas se caracterizan por requerir cuidados especiales, aunque los cultivadores experimentados afirman que son fáciles de cultivar.
- ✓ Temperatura óptima para phalaenopsis: durante el día +22…+25°C, por la noche +18…+20°C.
- ✓ La humedad del aire debe ser de al menos el 60% para la mayoría de las especies de orquídeas.
Ten en cuenta que la luz solar directa es perjudicial para las orquídeas, por lo que elegir la ubicación adecuada es fundamental. De lo contrario, el follaje estará constantemente expuesto a quemaduras solares, lo que finalmente provocará la muerte de la planta.
La elección y compra correctas
Independientemente del propósito de la compra de una flor exótica (para regalo o para cultivo personal), asegúrese de cumplir con los requisitos para su selección y compra. Esto influye directamente en la calidad de su adaptación y desarrollo posterior. La mejor época para visitar una tienda especializada es de abril a septiembre.
A qué debes prestar especial atención:
- Calidad del sustrato. Las orquídeas suelen plantarse en macetas transparentes, pero si no es el caso, puedes remover ligeramente la superficie de la tierra para observarlas mejor. El sustrato debe estar libre de moho y de cualquier signo de enfermedad. Una buena mezcla incluye trozos grandes de corteza y un poco de musgo sphagnum.
- Masa verde. El follaje sano siempre es verde, fiel a su variedad, con una superficie brillante y una estructura compacta. Entre los signos negativos que indican que debe desechar la planta se incluyen:
- follaje arrugado;
- manchas o puntos en la superficie;
- amarilleamiento;
- daños mecánicos;
- forma desproporcionada de las hojas en longitud y anchura;
- letargo.
- Sistema radicular. Las raíces viables presentan las siguientes características:
- densidad y resistencia;
- ausencia de fracturas y zonas oscuras;
- color - blanco o amarillento, y si el sustrato está muy húmedo, entonces verde claro;
- homogeneidad de los brotes de las raíces.
- Pseudobulbo. Preste atención solo si este elemento es típico de la variedad. El engrosamiento del tallo no debe ser blando ni arrugado.
Otros matices a tener en cuenta al elegir uno que no deben ignorarse:
- Es importante conocer la variedad específica de orquídea, ya que cada una tiene sus propios cuidados. Por lo tanto, revise la maceta para ver si tiene una etiqueta. Debería incluir:
- vista;
- subespecie;
- variedad.
- Los soportes también deben estar libres de moho e incluso de suciedad.
- Inspeccione las raíces y la masa verde en busca de insectos; no compre la flor si los encuentra.
- Pregunte al vendedor la fecha exacta de compra de las orquídeas, es decir, la fecha de entrega precisa. Si las compró hace más de un mes, no las compre, ya que los vendedores no disponen de información precisa sobre el cuidado de esa variedad específica. No seguir estas instrucciones podría ocasionarle problemas más adelante.
No compres plantas con tallos florales; el arbusto no crecerá más. Los brotes son la mejor opción.
Brevemente sobre cómo plantar flores uno mismo
Tras comprar una orquídea, se recomienda trasplantarla a una maceta diferente con tierra de alta calidad, ya que el vendedor normalmente no se preocupa por el recipiente provisional. Aquí tienes algunos consejos para plantar orquídeas en interiores:
- Elija un recipiente. Solo el vidrio, la cerámica o el plástico son adecuados para esta planta, pero se prefiere el vidrio, ya que es transparente y permite el paso de la luz. El tamaño de la maceta debe ser apropiado para el sistema radicular de la orquídea.
- Prepare la olla: desinféctela y, si no tiene agujeros de drenaje en el fondo, hágalos.
- Prepare el sustrato. Este incluye corteza de roble o pino, turba, arcilla expandida/perlita/vermiculita, musgo sphagnum, madera/carbón activado, fibra de coco/corcho, piñas y humus. Las proporciones y el uso de cada componente dependen de la especie y variedad de la flor. Todos los componentes deben ser lo suficientemente grandes como para permitir una buena circulación de aire entre las raíces.
- Coloca una capa grande de arcilla expandida en el fondo, llena la maceta hasta la mitad o un poco más con el sustrato preparado.
- Coloca las raíces de la orquídea sobre el montículo y añade gradualmente tierra para macetas hasta llenar la maceta. La zona donde comienza el tallo de la phalaenopsis y las raíces superiores no deben quedar completamente cubiertas. Esto significa que la base de la planta debe quedar ligeramente elevada sobre la tierra.
- No es necesario regar la orquídea durante los primeros 7-10 días después de plantarla.
- Traslada la planta a un invernadero o proporciónale aire húmedo, por ejemplo, rociando las hojas y el aire que las rodea.
En el siguiente vídeo también se muestra el proceso de plantar una orquídea en una maceta nueva:
¿Existe alguna diferencia en los cuidados dependiendo de la variedad o especie?
Las orquídeas (Orchidaceae) se dividen en muchas especies y subespecies, pero para las instrucciones de cuidado, solo es importante el grupo que depende del régimen de temperatura:
- Estas plantas son amantes del calor. Entre ellas se incluyen subespecies como la estrella malgache, la Vanda enana, la Phalaenopsis y el Dendrobium bullenii. Dado que estas plantas son originarias de selvas y entornos tropicales, su temperatura óptima de crecimiento oscila entre los 15 y los 33 grados Celsius durante el día.
Por la noche, las lecturas del termómetro deben reducirse a +15…+28 grados. - Flores que prefieren temperaturas medias. Las principales subespecies son Cymbidium, Miltonia y Odontoglossum. Crecen de forma silvestre en las zonas montañosas tropicales y subtropicales. Las temperaturas diurnas oscilan entre los 18 y los 22 grados Celsius, y las nocturnas entre los 12 y los 15 grados Celsius.
- Orquídeas que prefieren temperaturas frescas. Subespecies: Paphiopedilum, Phalaenopsis glabra y Laelia. Originarias de zonas altas y subtropicales, la temperatura diurna ideal oscila entre los 15 y los 18 grados Celsius, y las nocturnas entre los 12 y los 15 grados Celsius.
Las variedades resistentes al frío, a diferencia de otras, no toleran categóricamente mucha luz ni temperaturas superiores a 18 grados; las flores se marchitan.
Si consideramos los principales tipos de orquídeas de interior, las condiciones son las siguientes:
- Phalaenopsis:
- temperatura – 16-24 grados;
- humedad – 45-50%;
- Iluminación – 10 horas;
- Tipo de riego: sumergible;
- ubicación – sombra parcial;
- Sustrato – sin turba, sin espuma.
- Dendrobium:
- Temperatura: 18-25 grados en verano, 12-18 grados en invierno;
- humedad – 70%;
- horas de luz diurna – 10-12 horas;
- riego - cualquiera y regular;
- característica – es necesario crear un sistema de humidificación auxiliar utilizando guijarros húmedos o un acuario;
- Sustrato: musgo sphagnum y corteza.
- Cambría:
- temperatura – 13-23 grados;
- humedad – 60%;
- horas de luz diurna – 12-15 horas;
- característica – se requiere una diferencia de temperatura del aire entre el día y la noche;
- Sustrato: carbón, fibras, corteza.
Primeros pasos en el cuidado
Inmediatamente después de comprar o plantar orquídeas, es necesario proporcionarles las condiciones adecuadas, trasplantarlas si es preciso, ponerlas en cuarentena, fertilizarlas y podarlas. Esta es la única manera de aumentar la vitalidad de la planta y asegurar una floración abundante y constante.
Ubicación permanente e iluminación
La iluminación juega un papel crucial en las orquídeas; su nivel depende de la variedad de la planta, pero también existen algunas características generales:
- luz difusa, sin la influencia de la luz solar directa;
- Las horas de luz solar son de media unas 12 horas, por lo que es importante instalar lámparas fitosanitarias a finales de otoño e invierno.
Para garantizar la máxima comodidad de tu planta, necesitas elegir el alféizar adecuado. Criterios clave:
- Desde el lado sur. Es ideal para el invierno, pero perjudicial para el verano, sobre todo en climas cálidos. La planta no sufre ninguna molestia en invierno y apenas se ralentiza. Ni siquiera tiene tiempo de debilitarse. Sin embargo, a mediados de primavera, conviene trasladar las macetas a otras ventanas. Otra opción es colgar cortinas, pero ligeras.
- Ventanas orientadas al oeste y al este. Una buena opción para primavera y verano, pero no recomendable para invierno, ya que habrá poca luz.
- Lado norte. La peor opción en cualquier época del año, porque la falta de luz solar se nota tanto en invierno como en verano.
Reglas de riego
La frecuencia y la cantidad de riego de las orquídeas dependen de la variedad y el tipo de planta, pero para determinar con precisión si la planta necesita agua, simplemente inserte un palillo de madera en la tierra y déjelo allí durante 3-5 horas. Luego, retire el palillo y revíselo:
- Si está húmedo, es demasiado pronto para regar;
- Si está seco, es el momento.
Existen otras formas de determinar cuándo una flor necesita agua:
- En sus hojas se formarán pequeñas rayas;
- las raíces se tornan pálidas;
- las paredes de la maceta se secan;
- el recipiente se vuelve ligero;
- Amarilleamiento de las hojas, marchitamiento – durante sequías prolongadas.
Las particularidades del riego de las orquídeas radican en que, en la naturaleza, crecen sobre tocones y cortezas de árboles, por lo que el sustrato también presenta características propias. La corteza apenas retiene la humedad, por lo que se seca rápidamente, lo cual no es señal de falta de agua.
¿Con qué frecuencia regar?
- primavera y otoño, verano fresco – 3-4 veces al mes;
- verano caluroso – dos veces por semana;
- Invierno: 2-3 veces al mes.
¿Qué tipo de agua se utiliza para las orquídeas?
- Estuvo en pie durante 3-4 días;
- hervir después de reposar o, mejor aún, filtrar;
- temperatura ambiente.
Si no dispone de un filtro especial en casa o no puede hervir el agua, ablándela con turba ácida (de alta acidez) envuelta en un paño. Un puñado de turba por cada 3 litros de agua es suficiente; déjela reposar durante 10 horas.
Existen métodos de hidratación para orquídeas que están permitidos:
- Sumergible. Se considera el mejor método, ya que el sustrato absorbe solo la cantidad necesaria de líquido mientras la maceta está en remojo. Existen macetas especiales para este tipo de riego, pero también se pueden usar bandejas y cuencos comunes.
Cómo hacerlo:
- Vierta agua en el recipiente;
- bajar la maceta de orquídeas a la mitad de su altura;
- dejar reposar durante 15 minutos;
- Retira la olla y deja que el agua escurra.
- Leucocny (superficial). Este método no es muy adecuado, ya que podrías añadir demasiado líquido o mojar las hojas y los tallos, lo que podría provocar que se pudran. Por lo tanto, utiliza únicamente una regadera con un pico muy estrecho. Reglas:
- Vierta agua hasta que comience a filtrarse por los orificios de drenaje;
- Tómate un descanso de 2 a 4 minutos;
- Vierta el líquido nuevamente; repita este procedimiento hasta 4 veces en total.
- Ducha caliente. Esta técnica no debe usarse de forma continua, sino solo una vez cada uno o dos meses, por ejemplo, para despertar la orquídea de su letargo. Entre los beneficios adicionales del cuidado higiénico se incluyen la eliminación del polvo y las plagas. Sin embargo, es importante tener en cuenta la variedad, ya que no todas las orquídeas toleran el agua en sus hojas y tallos.
El procedimiento es el siguiente:
- Coloca la maceta con la planta en una bañera o un recipiente grande;
- agua desde arriba utilizando una manguera de ducha con boquilla rociadora o una regadera con la misma boquilla (temperatura de unos 45-50 grados);
- Vierta hasta que el sustrato esté completamente saturado de líquido;
- Limpie las hojas y los tallos con un paño suave, sin olvidar las zonas de las axilas.
- Pulverización de raíces. Se utiliza principalmente para orquídeas que crecen sin maceta. Para regarlas, basta con rociar las raíces con un pulverizador.
Transferir
Las orquídeas necesitan ser trasplantadas aproximadamente cada 2-3 años. No se recomienda hacerlo inmediatamente después de la compra, ni después de la cuarentena; necesitan más tiempo para adaptarse. Si no está seguro de la calidad del sustrato o si la planta fue comprada en turba de musgo esfagno, el trasplante es inevitable.
Existen otras situaciones en las que se requiere este procedimiento:
- si las raíces se pudren o se secan;
- cuando no hay suficiente espacio en la maceta (la planta está creciendo, pero la maceta aún tiene su tamaño original);
- entrelazamiento de brotes de raíces, su muerte en grandes cantidades
- placa en la superficie del suelo, maceta;
- daños en las raíces o en el contenedor;
- dividiendo el arbusto para fines de reproducción.
El proceso de trasplante es sencillo. Siga estos pasos:
- Retire la orquídea de la maceta cuando el sustrato necesite agua (pero no la riegue).
- Limpie cualquier resto de tierra de las raíces.
- Retire cualquier elemento podrido, seco o dañado.
- Enjuague el sistema radicular bajo agua corriente.
- Plantar en una maceta con sustrato nuevo.
Adaptación a un nuevo lugar
Para asegurar que esta delicada y caprichosa orquídea se adapte fácilmente a su nuevo entorno, siga estas reglas inmediatamente después de la compra:
- Mantén la planta en la maceta en la que la compraste durante unos días, aunque sea una maceta de transporte. Esto le permitirá aclimatarse a las condiciones climáticas de tu zona.
- Asegúrese de retirar la película protectora.
- Pon la flor en cuarentena.
La cuarentena es un paso importante en la adaptación de una orquídea. La cuarentena también ayuda a identificar plagas, especialmente las ocultas (aquellas que son imposibles de detectar a simple vista).
Otras características:
- La nueva planta debe colocarse a una distancia considerable (al menos 2-4 m) de las demás plantas de interior. Esto se debe a las posibles enfermedades y plagas que pueden transmitir las plantas compradas en tiendas.
- El período de cuarentena varía de 14 a 20 días.
- Lo ideal sería elegir la ubicación que mejor se adapte a las futuras condiciones de cultivo; por ejemplo, un alféizar o un armario cerca de la ventana serían adecuados.
- No toque la orquídea durante unos 10-12 días: no la riegue, no la abone, no la cambie de lugar con frecuencia.
- Recuerda que la flor no debe exponerse a la luz solar directa. Lo mejor es colocarla en sombra o semisombra para que entre en reposo vegetativo.
- Humedezca ligeramente el sustrato a partir de la segunda semana de cuarentena.
- Entre 5 y 7 días antes de que finalice la cuarentena, comience a despertar la planta de su letargo. Para ello, acerque la maceta a la luz natural dos veces al día, aumentando gradualmente el tiempo que pasa expuesta a la luz.
Fertilizante superficial
El exceso de abono en las orquídeas daña su sistema radicular, provocando que las hojas se marchiten y se vean lacias. La falta de abono, por otro lado, retrasa su desarrollo y crecimiento. Los principales síntomas son la ausencia de flores y un cambio en el color del follaje.
Por lo tanto, al cultivar orquídeas, preste atención a la dosis y proporciones de los elementos/productos añadidos, según la variedad.
A pesar de ello, existen reglas generales para la aplicación de fertilizantes:
- En invierno – una vez al mes;
- En primavera y verano, dos veces al mes; si hace mucho calor, la frecuencia de alimentación se reduce a la mitad.
- fertilizar después del riego y junto con él;
- Después de la replantación, está prohibido aplicar fertilizantes durante 30-40 días;
- Cuando las flores estén en reposo vegetativo, reduzca la dosis exactamente a la mitad;
- Cambiar de marca de fertilizantes puede generar adicción.
Los nutrientes más importantes para las orquídeas:
- Nitrógeno – promueve el crecimiento de la masa verde, por lo tanto se utiliza para plantas anuales;
- fósforo – desarrolla el sistema radicular y acelera el crecimiento de las flores;
- El potasio y el magnesio aceleran los procesos metabólicos de la planta, aumentando así su inmunidad;
- Calcio: afecta a las raíces y a la absorción de otros nutrientes.
Guarnición
Las orquídeas maduras y viejas necesitan especialmente poda. De no hacerlo, no solo se arruina su atractivo estético, sino que también se producen los siguientes problemas:
- Se formarán demasiadas hojas y brotes adicionales;
- Se forman brotes de raíces aéreas;
- el período de descanso aumentará;
- el tronco se inclina hacia un lado;
- La floración se vuelve escasa o desaparece por completo.
A cualquier edad, conviene eliminar los tallos florales marchitos de las orquídeas para acelerar la formación de nuevos brotes. Para hacerlo correctamente, corta los tallos secos por encima del brote inactivo, a unos 2 cm de distancia. Esto estimulará la aparición de nuevos brotes.
Cuidados durante la dormancia y la floración
Los cuidados durante y después de la floración varían considerablemente. La floración comienza cuando se abren los primeros capullos y dura aproximadamente tres meses. Para prolongar este periodo, cuide la planta adecuadamente:
- Realice la poda a tiempo, lo que estimulará el crecimiento de nuevos tallos florales.
- Fertilice la planta siguiendo las dosis indicadas en las instrucciones del fertilizante específico. Esto es importante porque la floración consume mucha energía y nutrientes.
- Riega tu casa con frecuencia y asegúrate de usar agua tibia en la ducha.
- Aumente la temperatura ambiente entre 3 y 5 grados.
- No mueva la maceta a un nuevo lugar.
Cuando termina la floración, la planta entra en reposo vegetativo. Antes de esto, se pueden podar los tallos florales o dejarlos intactos, pero es preferible podarlos, ya que la siguiente floración se producirá antes. Además, la flor entrará en reposo vegetativo antes, lo que le permitirá fortalecerse.
El siguiente vídeo explica cómo podar correctamente el tallo de una flor:
Diferencias en la atención durante el verano y el invierno
Como ya sabéis, durante el invierno las plantas descansan, recuperando fuerzas para la temporada de crecimiento, por lo que los cuidados de verano e invierno son ligeramente diferentes:
- Invierno. Reduzca el riego y la fertilización, y proporcione mayor aireación a la planta. En febrero, aumente gradualmente la frecuencia de riego y asegúrese de fertilizar, ya que la planta comienza a desarrollar tallos florales.
- Verano. Durante la floración, todos los procedimientos se llevan a cabo de forma intensiva.
Enfermedades y plagas
Las orquídeas se ven afectadas con mayor frecuencia por enfermedades fúngicas, causadas por la humedad excesiva durante el riego excesivo. Con menor frecuencia, también pueden sufrir infecciones virales y bacterianas. A continuación, se presenta una lista de los problemas más comunes:
- negro, gris, marrón, pudrición de la raíz;
- fusarium;
- mancha foliar;
- antracnosis;
- oídio.
Las plagas que afectan a las orquídeas se dividen convencionalmente en 3 grupos:
- El primero es el nematodo, pececillo de plata, cochinilla de la humedad;
- La segunda es la forma de los caracoles;
- El tercero son los insectos chupadores, especialmente varios tipos de pulgones.
Para prevenir este tipo de problemas, realice fumigaciones preventivas y, si las plantas ya están afectadas por enfermedades y plagas, recupérelas de inmediato. Las posibilidades de recuperación de la orquídea dependen de los cuidados adecuados. Esto es lo que debe hacer:
- Eliminar todas las partes dañadas y afectadas del arbusto; dependiendo del problema, esto puede incluir las raíces y la parte aérea;
- Quémelas para evitar su propagación;
- Si una parte muy grande de la planta está afectada, elimine todos los elementos sin remordimientos; a veces solo quedarán un par de hojas en el arbusto, pero la flor se recuperará;
- Asegúrese de tratar todas las zonas cortadas (puede espolvorearlas con carbón activado triturado o Miramistin);
- Rocíe con insecticidas (contra plagas) o fungicidas (contra enfermedades).
Problemas y dificultades en la atención
Muchos principiantes encuentran problemas al cultivar orquídeas, por lo que se las considera muy caprichosas y delicadas. En realidad, los errores se cometen solo durante los primeros años de cultivo debido a la simple falta de conocimiento sobre ciertos detalles.
pudrición de la raíz
Este es el problema más común: las raíces comienzan a pudrirse. Si no se trata, la planta muere. Hay varias razones para esto:
- riego excesivamente frecuente;
- agregar demasiada agua;
- uso de líquido frío;
- enfermedades.
Para salvar la planta, cuídala adecuadamente cuando notes algún problema:
- Retire la orquídea del recipiente.
- Sacude cualquier resto de tierra del sistema radicular.
- Eliminar los elementos podridos.
- Procesa los cortes.
- Sumerge las raíces de la planta en un agente enraizante (como Fundazol, Maxim o Kornevin) durante 30 minutos. Esto ayudará a aumentar rápidamente la masa radicular.
- Plantar en una maceta con sustrato nuevo.
Las hojas se están volviendo amarillas.
Esto ocurre cuando no se sigue el programa de riego, la maceta se coloca bajo la luz solar directa, hay exceso de fertilizante o el sistema radicular se está pudriendo o muriendo. También ocurre cuando la planta es demasiado vieja o se está aclimatando.
Qué hacer:
- averigua el motivo;
- arrancar las hojas amarillas;
- Normalizar la humedad o trasladar la flor a una zona de sombra parcial.
Puedes encontrar más información sobre por qué las hojas de las orquídeas se ponen amarillas y qué hacer en Este artículo.
Sin floración
Una orquídea sana debería florecer a tiempo y de acuerdo con las características de su variedad. Si esto no ocurre, considere las siguientes razones para la falta de tallos florales:
- estrés tras el transporte o el trasplante
- vejez de la planta;
- falta de luz;
- influencia directa del sol sobre la masa verde;
- la presencia de corrientes de aire o una repentina sensación de frío en la habitación;
- colocar la flor cerca de aparatos de calefacción;
- Incumplimiento de las normas de aplicación de fertilizantes.
Para remediar la situación, normalice las condiciones de cultivo de la orquídea. A continuación, estimule la floración. Esto puede hacerse de varias maneras:
- Modificar el régimen de temperatura utilizando el método del gradiente. Para ello, saque la planta al exterior o al balcón por la noche (o abra una ventana) y vuélvala a meter durante el día. Tenga en cuenta que la temperatura nocturna debe rondar los 16-17 grados Celsius.
Los cambios extremos favorecen la saturación de dióxido de carbono, proceso que interviene en la formación de los tallos florales. La duración máxima de los tratamientos es de dos semanas y la mínima de diez días. - Saca la flor afuera. Simplemente deje la orquídea al aire libre durante un máximo de 25 días. El verano y principios de otoño son la mejor época para hacerlo.
- Cambia la humedad. La condición principal es una temperatura ambiente no superior a 28-30 grados Celsius. El tratamiento dura 30 días. Para ello, suspenda todo riego excepto el de las raíces (desde el plato), reduciendo la frecuencia a la mitad. No abone la planta durante este periodo.
Preguntas frecuentes
Una lista de las preguntas más frecuentes te ayudará a encontrar rápidamente la respuesta a una pregunta importante:
- ¿Puede una orquídea sobrevivir mucho tiempo sin agua? Sí, pero el período máximo es de 30 días. Esto se debe a la capacidad de acumulación de las hojas, los tallos y las raíces. En concreto, acumulan una gran cantidad de líquido, que luego se utiliza para beber.
- ¿Necesita soporte una flor? En la naturaleza, no es necesario, pero si te preocupa que los tallos largos se doblen bajo el peso de los tallos florales, puedes colocar cualquier soporte debajo de ellos y la planta decidirá por sí misma si “lanza” sus brotes sobre él o no.
- ¿Cómo rejuvenecer una orquídea? Primero, determine si la orquídea ha madurado realmente. Algunos signos de esto son las hojas amarillentas, la falta de flores, etc. Puede rejuvenecer la flor utilizando diversas técnicas:
- dividiendo el arbusto: se saca de la maceta, se divide en 2-4 partes y se vuelve a plantar;
- poda de rejuvenecimiento: se eliminan las hojas y brotes viejos;
- Eliminación de raíces: se deben cortar todos los brotes de raíces dañados y secos.
Reseñas sobre el cuidado de las orquídeas
El cuidado de las orquídeas puede parecer complicado para algunos jardineros y sencillo para otros. Esto depende de la experiencia y de la variedad que se cultive. Para evitar complicaciones innecesarias, los principiantes deberían elegir una variedad como la phalaenopsis, que se considera fácil de cuidar.






