El pelargonio, pariente cercano del geranio, es una de las plantas de interior más populares. Sin embargo, su cultivo puede acarrear diversos problemas causados por infecciones de distintos orígenes, como hongos, bacterias y virus.
Hongos
Los geranios se ven afectados con mayor frecuencia por enfermedades fúngicas. Existen varias, cada una con diversos síntomas, pero generalmente son causadas por los mismos factores. El tratamiento para las distintas infecciones fúngicas también sigue un patrón similar.
Moho gris
El moho gris es una enfermedad común en los geranios y otras plantas de interior. Es causada por el hongo Botrytis cinerea.
Las principales causas del moho gris incluyen:
- Encharcamiento del suelo;
- alta humedad del aire;
- mala ventilación;
- pulverización o aspersión excesiva de las plantas;
- exceso de nitrógeno en el suelo.
Por lo general, la enfermedad afecta con mayor severidad a las hojas ubicadas en la parte inferior de la planta, cerca del suelo.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen rápidamente manchas marrones en las hojas y los brotes. En algunas variedades, también se producen manchas en las flores.
- Cuando la humedad del aire es alta, aparece una gruesa capa gris sobre las partes afectadas del geranio. Estas se vuelven blandas, húmedas y se pudren.
El patógeno puede sobrevivir en el suelo durante 1-2 años. Se transmite a través del suelo, el viento, el agua y las partes infectadas de la planta.
La prevención del desarrollo de moho gris se logra siguiendo prácticas agrícolas adecuadas y utilizando pulverizaciones preventivas. Mantener un programa de riego adecuado y asegurar una buena ventilación es especialmente importante.
Medidas para combatir el moho gris:
- Cuando aparecen los primeros signos de enfermedad, las plantas se rocían con preparados fungicidas lo antes posible: "Vitaros", "Rovral", "Fundazol".
- Al propagar pelargonio por esquejes, antes de enraizarlos, deben sumergirse en una solución de los fungicidas mencionados anteriormente durante 15-20 minutos.
- Las partes afectadas de la planta (hojas, tallos y flores) se eliminan inmediatamente.
Para prevenir el moho gris, es importante retirar regularmente las hojas caídas alrededor de las plantas y regar solo por la mañana para que la tierra tenga tiempo de secarse antes del anochecer.
Alternaria
Esta enfermedad fúngica es causada por el hongo Alternaria alternata. Al igual que el moho gris, se produce debido al exceso de humedad: riego excesivo, alta humedad, ventilación insuficiente, riego excesivo y exceso de nitrógeno.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen manchas marrones, regulares o concéntricas, en las hojas, principalmente en los bordes. Tienen un centro más claro y aumentan de tamaño con el tiempo.
- Con el aumento de la humedad, las manchas comienzan a desarrollar una capa oscura y algodonosa. Con el tiempo, las hojas se marchitan y se caen.
La alternariosis es particularmente común en las variedades de pelargonio zonal. El patógeno puede persistir durante mucho tiempo en el suelo, a través del cual infecta a las plantas.
Medidas para combatir la Alternaria:
Pulverización con fungicidas sistémicos, por ejemplo, "Skor" o "Ridomil Gold".
- Riego moderado, evitando el exceso de agua. Regar solo por la mañana.
- Las hojas caídas se retiran oportunamente.
- Reemplazo periódico del suelo.
- Garantizar una buena ventilación, evitar la plantación densa y el estancamiento del aire húmedo.
Antes de enraizar, los esquejes deben mantenerse en una solución fungicida durante 15-2 minutos.
Pudrición foliar por Rhizoctonia
La pudrición por Rhizoctonia del pelargonio (pudrición de la raíz y del tallo) es una enfermedad fúngica causada por el hongo Rhizoctonia solani.
Razones para el desarrollo:
- sobredosis de fertilizantes;
- temperatura del aire excesivamente alta;
- falta de luz;
- ventilación insuficiente;
- Diferencia de temperatura excesivamente grande entre el suelo y el aire.
Para prevenir el desarrollo de la podredumbre por Rhizoctonia, basta con seguir las prácticas agrícolas y utilizar sustratos de alta calidad, sueltos y bien aireados.
Signos de la enfermedad:
- Los tallos en la parte inferior se cubren de manchas oscuras y hundidas, que se extienden desde abajo hacia arriba.
- En las zonas afectadas se desarrolla un micelio fúngico de color blanco grisáceo. Con el tiempo, la planta comienza a marchitarse.
Medidas para combatir la podredumbre por Rhizoctonia:
- Si se detectan signos de enfermedad, se interrumpe el riego y las plantas se tratan con fungicidas, como Fundazol.
- Si el pelargonio está gravemente afectado, es preferible destruirlo; se desconoce si puede curarse y es más probable que la infección se propague a las plantas vecinas.
Óxido
Esta enfermedad fúngica es causada por el patógeno Puccinia pelargonii-zonalis Doidge. Ataca exclusivamente a plantas del género Pelargonium, principalmente al pelargonio zonal.
Al igual que otras enfermedades, la roya se desarrolla cuando el sustrato se riega en exceso, la humedad del aire es alta, la habitación está mal ventilada y las plantas se rocían con exceso de pesticidas.
Signos de la enfermedad:
- En la primera etapa de la enfermedad, aparecen manchas amarillentas bien definidas en las hojas. En el envés de las hojas, en zonas que coinciden con las manchas, se forman pústulas marrones, a menudo dispuestas de forma concéntrica.
- A medida que la enfermedad progresa, las hojas se secan y se caen.
El patógeno se transmite a través de plantas infectadas, agua y aire. La enfermedad se desarrolla con especial frecuencia en ambientes cálidos y húmedos.
Medidas de control de la oxidación:
- Utilice material de plantación sano.
- Cuando aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad, es necesario reducir la humedad del aire y dejar de regar las plantas.
- Las hojas afectadas se retiran y se destruyen.
- Las plantas se tratan con fungicidas sistémicos, como Topaz.
Marchitez por verticillium del pelargonium
Esta enfermedad está causada por los hongos Verticillium dahliae Kleb y Verticillium albo-atrum R&B. Afectan con mayor frecuencia a los pelargonios de flor grande.
Causas de la enfermedad:
- exceso de humedad en el sustrato y en el aire;
- ventilación insuficiente;
- falta de iluminación;
- La diferencia de temperatura entre el sustrato y el aire es superior a 6-8 °C.
El patógeno es muy resistente y permanece activo en el suelo hasta por 15 años. La infección fúngica se transmite a través de raíces dañadas y al propagar plantas por esquejes.
Signos de la enfermedad:
- Inicialmente, algunas secciones de las hojas inferiores se vuelven amarillas. Luego, el amarilleamiento se extiende a toda la lámina de la hoja.
- Con el tiempo, las hojas afectadas se marchitan pero no se caen, permaneciendo unidas a la planta. Ramas e inflorescencias enteras también pueden marchitarse.
Al cortar el brote afectado, resulta evidente que sus tejidos están oscuros.
Se ha observado que la marchitez por Verticillium ocurre con mayor frecuencia en suelos ligeros, así como cuando se cultiva en un mismo lugar durante mucho tiempo.
Medidas de control de la marchitez por Verticillium:
- Es importante retirar y destruir los restos vegetales de manera oportuna.
- Para enraizar esquejes, utilice únicamente sustratos desinfectados.
- Mantén un régimen de riego que evite que el sustrato se seque o se humedezca en exceso.
Se recomienda la prevención de enfermedades mediante la pulverización con preparados fungicidas, como Fundazol, Rovral, etc.
tizón de raíz y tallo
La enfermedad es causada por un hongo del género Phytophthora, que provoca el marchitamiento y la pudrición rápidos de las plantas.
Causas de la enfermedad:
- plantaciones densas;
- falta de luz;
- humedad excesiva del sustrato;
- alta temperatura del aire;
- sobredosis de fertilizantes;
- Existe una gran diferencia entre la temperatura del aire y la del suelo: alrededor de 6-8 °C.
La prevención del tizón tardío en las plantas se logra siguiendo las prácticas agrícolas e inspeccionando regularmente las plantas para detectar síntomas de la enfermedad.
Signos de la enfermedad:
- En la parte inferior de las plantas afectadas, así como en las raíces, aparecen manchas hundidas que se extienden hacia arriba.
- Marchitamiento y pudrición de las plantas.
- A medida que la enfermedad se propaga, aparece una capa grisácea en las partes afectadas de la planta: el micelio del hongo.
Las plantas se infectan principalmente a través del suelo, ya que el hongo sobrevive muy bien en él.
Medidas para combatir el tizón tardío:
- Uso de sustratos sueltos.
- Buena ventilación.
- Si aparecen signos de enfermedad, deje de regar.
- Tratamiento con preparados fungicidas, por ejemplo Previkur, Ridomil, etc.
Pudrición de raíz y tallo
La pudrición es causada por hongos del género Pythium y Rhizoctonia solani. Estos patógenos parásitos atacan la parte inferior del pelargonio: el cuello de la raíz y las raíces mismas.
Las causas de la enfermedad son las mismas que las de la mayoría de las enfermedades fúngicas: plantaciones densas, falta de luz, riego excesivo del sustrato y sobredosis de nitrógeno.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen manchas oscuras en la parte inferior de las plantas, que con el tiempo comienzan a pudrirse.
- En las zonas afectadas se desarrolla micelio, creando una capa blanquecina-grisácea.
- La planta afectada se marchita con el tiempo.
Medidas para combatir la pudrición del tallo y la raíz:
- Normalización del régimen de riego e iluminación.
- Tratamiento con fungicidas, por ejemplo, “Pervikur”.
Bacteriano
Las enfermedades bacterianas son causadas por bacterias y afectan a los pelargonios con mucha menos frecuencia que las causadas por hongos. Las más comunes son la mancha bacteriana y el tizón de fuego.
Pudrición bacteriana del pelargonio
La pudrición bacteriana (manchas) es causada por la bacteria Xanthomonas campestris. Esta enfermedad suele aparecer cuando se combinan calor y humedad excesivos. El patógeno se propaga generalmente a través del agua. Las variedades de pelargonio zonales son las más afectadas por la pudrición bacteriana.
Signos de la enfermedad:
- Inicialmente, aparecen numerosas manchas pequeñas en las hojas, que con el tiempo se agrandan y se empapan de agua. Alrededor de las manchas translúcidas se forman halos cloróticos.
- Las manchas son visibles tanto en la superficie exterior como en la interior de la hoja. Si el daño es severo, las hojas se tornan amarillas, luego se marchitan y se secan, pero permanecen unidas a las ramas.
- Simultáneamente al daño foliar, se desarrolla una pudrición seca gris en los tallos de la planta. Los tallos afectados se retuercen.
Si no se trata, la infección se extiende por toda la planta, esta se marchita gradualmente y los brotes acaban muriendo. Los tallos se ennegrecen. Sin embargo, a diferencia de la pierna negra, esta pudrición se produce en condiciones de sequía.
Medidas para combatir la putrefacción bacteriana:
- Para los esquejes, utilice únicamente plantas sanas. Todo el trabajo se realiza con herramientas desinfectadas.
- Mantener los niveles de humedad.
- Minimice el uso de aspersores. Las gotas no deben permanecer en las hojas durante largos periodos de tiempo.
- Aplicación de fertilizantes con alto contenido de potasio.
- Cuando aparecen los primeros signos de enfermedad, el pelargonio se rocía con preparados que contienen cobre, por ejemplo, "HOM" u "Oxyhom".
tizón de fuego
El agente causante del tizón de fuego es la bacteria Xanthomonas campestris.
La enfermedad puede producirse debido a:
- infección a través del suelo o por plantas enfermas que crecen cerca;
- usar herramientas de jardín sucias (no desinfectadas);
- la propagación de insectos portadores de infecciones.
La enfermedad se diagnostica fácilmente por sus signos externos. Las plantas afectadas se pudren, se marchitan y sus hojas cambian de color. El período de incubación del patógeno es de 7 a 10 días.
Signos de la enfermedad:
- Las hojas se cubren de manchas acuosas y aceitosas, muchas de las cuales tienen bordes definidos.
- Aparecen líneas oscuras en las hojas, a lo largo de las nervaduras.
- Las hojas afectadas se pudren y se secan.
- Los tallos de pelargonio se deforman y se retuercen.
La enfermedad ralentiza el crecimiento de la planta e impide la floración. La planta no muere, ya que el tizón de fuego no afecta a las raíces, pero el geranio afectado tiene un aspecto desagradable y puede infectar a las plantas vecinas.
No existe cura para el tizón de fuego. Si no desea perder la planta, puede enraizar partes sanas. Antes de enraizar, trate los esquejes con fungicidas y desinfecte los contenedores y el sustrato. El pelargonio afectado debe destruirse o, al menos, aislarse de las demás plantas.
Medidas para prevenir el desarrollo del tizón de fuego:
- Evite el riego excesivo y el estancamiento del agua en la maceta.
- Eliminación de las partes, hojas y tallos infectados con bacterias.
- Desinfección de herramientas, sectores, cuchillos de jardín, etc.
- Aísle las plantas nuevas de las viejas para prevenir infecciones.
Viral
Las enfermedades virales de los pelargonios son causadas por virus que infectan diversas partes de la planta. Una característica de las infecciones virales es la imposibilidad de tratarlas.
Rizo de hoja
El enrollamiento de las hojas puede ser causado por el virus de la hoja del Pelargonium, que puede persistir durante mucho tiempo en el suelo y en las plantas enfermas.
Vías de propagación del virus:
- durante la propagación vegetativa del pelargonio;
- Transmitido por insectos chupadores.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen pequeñas manchas cloróticas en las hojas, sobre todo en las jóvenes, que aumentan de tamaño con el tiempo.
- Las manchas tienen un centro amarillento distintivo, rodeado por anillos concéntricos claros que gradualmente se vuelven necróticos.
- Debido a la deficiencia nutricional, las hojas se enroscan y se deforman, y las nervaduras se vuelven de color claro.
En algunos casos, el rizado viral de las hojas puede ir acompañado de otros síntomas, como la aparición de manchas grises y translúcidas en las hojas con un centro verde rodeado de anillos amarillos.
Medidas para combatir el virus del rizado de la hoja:
- Utilice material sano para la propagación.
- Tratamiento preventivo con insecticidas.
Las hojas del pelargonio pueden enrollarse no solo debido a un virus, sino también por otras razones:
- Debido al estrés provocado por el cambio de condiciones. Esto puede ocurrir, por ejemplo, después de trasladar una planta de una ventana orientada al sur a una orientada al norte.
- Debido a una violación del régimen de riego, exceso de riego o humedad insuficiente.
- Debido a deficiencia de nitrógeno y/o potasio.
- Cuando se exponen a demasiada luz solar, las plantas se protegen del sobrecalentamiento enrollando sus hojas.
- Debido al aire seco, las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura
- Debido a daños causados por plagas.
- Debido al envejecimiento natural de la planta.
mosaico de anillos
Esta enfermedad, también conocida como mancha anular, es causada por el virus de la mancha anular. Se transmite por insectos como pulgones, nematodos, entre otros. La infección también puede propagarse a través de herramientas contaminadas.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen manchas claras en forma de anillo en las hojas.
- Las hojas se curvan o se marchitan.
- La planta deja de crecer y no florece.
- Las hojas se deforman y se enroscan.
El mosaico anular afecta con mayor frecuencia a las plantas jóvenes, que son más susceptibles al estrés (fluctuaciones de temperatura, humedad y deficiencias de nutrientes). La alta humedad también puede desencadenar la enfermedad.
Medidas de control y prevención del mosaico anular:
- Destrucción de hojas afectadas por enfermedades virales.
- Para la propagación (esquejes), utilice únicamente plantas sanas.
- Aísle el pelargonio afectado de las demás plantas.
Los pelargonios se ven afectados con mayor frecuencia por infecciones fúngicas, todas ellas propagadas por prácticas agrícolas y de mantenimiento inadecuadas. Si se detectan a tiempo y se toman medidas, las plantas pueden curarse. Las enfermedades bacterianas y virales afectan a los pelargonios con mucha menos frecuencia, y estas últimas no tienen cura: la planta debe destruirse.





















