PelargonioA menudo confundido con los geranios, el geranio es considerado una de las plantas de interior más populares. En Rusia, esta planta amante del calor se cultiva en los alféizares de las ventanas desde el siglo XIX, y su principal atractivo reside en sus vibrantes y exuberantes flores. Si la planta no florece, es importante identificar rápidamente la causa y tomar las medidas adecuadas.
1. Falta de luz
Si tu geranio está en semisombra o junto a una ventana orientada al norte, puede que no tenga suficiente energía para producir capullos. Trasladar la maceta a un lugar más luminoso, por ejemplo, junto a una ventana orientada al sur o al este, puede solucionar este problema.
Al acercar las macetas de pelargonio a la luz, es importante recordar que tanto el exceso como la falta de luz solar directa pueden perjudicar la salud de la planta. En primer lugar, puede provocar quemaduras en las hojas y, en segundo lugar, puede inhibir la floración.
Si se da esta situación, deberá colocar las macetas donde la planta reciba luz brillante, pero difusa.
2. Olla inapropiada
La falta de floración en los geranios (Pelargonium spp.) suele deberse a una maceta inadecuada. El inicio de la floración no depende directamente de la iluminación ni del abono; la etapa de desarrollo radicular es crucial.
¿Qué afecta el volumen de la olla?
- intensidad de crecimiento y desarrollo de los brotes;
- capacidad de resistir patógenos;
- abundancia y duración de la floración.
Si una planta se planta en una maceta demasiado grande, florecerá solo cuando la haya llenado por completo. En este caso, el geranio solo seguirá desarrollando brotes y hojas. Desventajas de las macetas grandes para los geranios:
- La planta gasta energía en desarrollar espacio, no en florecer;
- El riesgo de riego excesivo y de desarrollo de pudrición de la raíz aumenta; debido al gran volumen de sustrato, la humedad puede permanecer en la parte inferior del contenedor durante mucho tiempo;
- El intercambio de aire en el sustrato se deteriora, lo que significa que las raíces no reciben suficiente oxígeno y su metabolismo se ve alterado.
El tamaño de la maceta se selecciona teniendo en cuenta la forma del pelargonio:
- Flor estándar. Los geranios adultos alcanzan una altura de 50-60 cm. Estas plantas requieren macetas de 1-1,2 litros. El diámetro óptimo es de 12-14 cm.
- Flor enana. Los arbustos alcanzan una altura de 30 cm a los 2-3 años. Las macetas adecuadas son de 0,6-0,8 l y 10-12 cm de diámetro.
- Pelargonio enano. Requiere un recipiente de plantación de 0,25 a 0,5 litros. El diámetro óptimo es de 8 a 10 cm.
3. Suelo inadecuado
Los geranios son sensibles a la deficiencia de nutrientes y al encharcamiento. Cualquiera de estos problemas puede deberse al uso de un sustrato de mala calidad, lo que puede provocar la falta de floración.
El pelargonio requiere un sustrato que tenga un cierto valor nutricional, permeabilidad al aire y capacidad de retención de humedad.
¿Cómo debería ser el sustrato para el pelargonio?
- perder;
- neutro o ligeramente ácido (pH 6,0–6,5);
- Contiene un conjunto de componentes orgánicos y minerales.
Para los geranios, se recomienda usar sustratos preparados. Por ejemplo, el sustrato "Biozem" es adecuado; está compuesto de turba de alta calidad, perlita, fibra de coco y un complejo de macro y microelementos. Tiene una composición equilibrada y es ideal para los geranios.
4. Riego excesivo en invierno
Es importante recordar que los geranios son originarios de Sudáfrica. Toleran bien la sequía, pero no la humedad excesiva. El riego excesivo provoca rápidamente la pudrición de la raíz. Al cultivar geranios, es fundamental evitar el encharcamiento y el agua estancada en las bandejas de cultivo.
Si los geranios se mantienen en interiores durante el invierno, el riego debe reducirse a la mitad. Si se mantienen los niveles normales de riego de verano, la planta no florecerá.
5. Alimentación incorrecta
El exceso de abono es tan perjudicial para los geranios como la falta de él. El exceso de abono altera el equilibrio de nutrientes necesario para la formación de los botones florales, lo que puede provocar la falta de floración.
¿Cómo afecta la sobrealimentación al pelargonio?
- El crecimiento de la masa verde se estimula a expensas de la floración. El exceso de nitrógeno puede provocar hipertrofia de la planta: las hojas crecen excesivamente grandes. Los brotes se vuelven blandos y excesivamente alargados.
- Se interrumpen los procesos naturales de los tejidos vegetales necesarios para la formación de yemas. La fertilización excesiva en otoño puede retrasar o incluso detener la floración del pelargonio.
Para solucionar este problema, se recomienda reducir la cantidad de nitrógeno en los fertilizantes. Sustituir el nitrógeno amoniacal y ureico por fertilizantes fosfatados-potásicos ricos en micronutrientes.
Se recomienda fertilizar únicamente durante la época de crecimiento activo (primavera-verano). Es preferible utilizar fertilizantes específicos para plantas con flor (como Agricola). El fósforo es especialmente importante para las flores, ya que favorece la formación de botones florales. La frecuencia aproximada de fertilización es de una vez cada dos semanas. Siga las instrucciones de dosificación del envase.
6. Enfermedades
Si la primavera y el verano son frescos y húmedos, y el tiempo suele estar nublado, aumenta el riesgo de enfermedades fúngicas que debilitan las plantas. Si no se toman medidas adecuadas a tiempo, el geranio no solo dejará de florecer, sino que también puede morir rápidamente.
Si tu pelargonio se ve amarillento y mustio, averigua las razones de su mal estado y cómo tratarlo. Aquí.
Oídio
Esta enfermedad fúngica, que provoca la aparición de una capa grisácea en las hojas, debilita el geranio, pudiendo impedir su floración. Con el tiempo, las partes aéreas, cubiertas por una capa pulverulenta, se deforman, se ponen amarillas y se enroscan.
El oídio suele desarrollarse en ambientes húmedos, sobre todo durante los periodos cálidos y lluviosos de la época de crecimiento. La sombra también favorece su desarrollo. El patógeno (hongo) se propaga fácilmente por el viento y por contacto.
Óxido
La enfermedad es causada por un hongo y se caracteriza por la aparición de manchas amarillo-marrones en las hojas, que posteriormente se secan y se caen. En casos graves, la roya provoca el retraso en el crecimiento de los brotes y una floración reducida o nula.
La humedad y el aire estancado favorecen el desarrollo de la roya. Las hojas infectadas deben retirarse y destruirse de inmediato. Los geranios enfermos deben aislarse de las plantas sanas, trasplantarse, cambiarse la tierra y ponerse en cuarentena durante dos semanas.
Para combatir la roya, se utilizan fungicidas sistémicos, por ejemplo, Topaz, Baktofit, Fitosporin o sus análogos.
pudrición de la raíz
Causada por un hongo patógeno, ataca tallos, hojas y raíces. Comienza con amarilleamiento y caída de las hojas. Si no se trata, toda la planta pronto se torna amarilla.
Se produce por exceso de riego y suelo contaminado. La enfermedad culmina con la muerte de las raíces, retraso en el crecimiento y ennegrecimiento del tronco. Tras esto, la planta ya no tiene remedio.
7. Plagas
Los geranios tienen un aroma característico que repele a muchos insectos. Sin embargo, algunas plagas no se ven afectadas por este aroma y se alimentan de la savia de la planta. Debido al daño causado por los insectos, los geranios pueden debilitarse y no florecer.
El pelargonio se ve afectado con mayor frecuencia por plagas:
- Mosca blanca. Las larvas y las polillas se alimentan de la savia de la planta. Las hojas se tornan amarillas, se deforman y se vuelven pegajosas, y el crecimiento se ralentiza. Para controlar la plaga, utilice una solución jabonosa (1:6) e insecticidas como Aktara o Biotlin.
- Cochinilla. Esta pequeña plaga también se alimenta de la savia de las plantas. Suelen encontrarse grupos en la unión de las hojas con el tallo. Para infestaciones leves, utilice una solución de 20 ml de alcohol y jabón diluida en agua caliente. Para infestaciones mayores, utilice insecticidas como Fufanon-Nova.
- Ácaro araña. Esta plaga envuelve los brotes con una fina telaraña, provocando que las hojas se curven hacia adentro. Suele aparecer cuando el aire está demasiado seco. Las plantas afectadas por el ácaro se rocían con acaricidas, como Envidor o Fitoverm.
- Áfido. Chupa la savia de las hojas, las flores y los brotes jóvenes. Las hojas del pelargonio se enrollan y se caen. Se recomienda rociar la planta con un insecticida, como Fitoverm.
- Nematodos. Estos gusanos, apenas visibles (de 1 a 2 mm), atacan las raíces de las plantas. La planta se atrofia, su crecimiento se ralentiza, las hojas se hacen más pequeñas y la floración escasea o cesa por completo.
Las inspecciones periódicas ayudarán a prevenir la aparición de plagas de insectos en su pelargonio. Esto es especialmente importante durante la formación de los capullos, ya que el riesgo de infestación de pulgones aumenta durante este período.
8. Mala ventilación
Los geranios pueden dejar de florecer o no florecer en absoluto si no reciben suficiente aire fresco. La falta de oxígeno en los tejidos de la planta interrumpe la respiración celular, lo que dificulta la absorción de agua y minerales. Como resultado, el crecimiento y desarrollo de los brotes se ralentiza, y los brotes existentes pueden caerse.
Una ventilación adecuada puede ayudar a mejorar la situación. Esto es especialmente importante en invernaderos y jardines de invierno, donde el aire estancado aumenta significativamente la carga térmica. En habitaciones con temperaturas constantemente altas —alrededor de 30 °C— se pueden utilizar, por ejemplo, aires acondicionados y ventiladores.
9. No podar
Sin poda, los geranios se estiran demasiado, sus tallos se quedan sin hojas y acaban con muy pocas. La floración se vuelve menos abundante y, con el tiempo, si no se toman las medidas adecuadas, pueden dejar de florecer por completo.
Los geranios se podan no más de dos veces al año: en primavera y otoño. Una poda adecuada rejuvenece las plantas, crea una copa compacta, aumenta el número de órganos reproductivos (brotes y flores), prolonga su ciclo de vida y las hace más decorativas.
10. Calor
La temperatura óptima para los geranios oscila entre 18 y 21 °C. Las temperaturas excesivamente altas (superiores a 25 °C) estresan a las plantas, lo que provoca un crecimiento atrofiado y la interrupción de la floración.
Razones por las que la floración se detiene durante el clima cálido:
- Las raíces se están sobrecalentando. Las altas temperaturas provocan que el sistema radicular simplemente deje de funcionar y que las raíces pequeñas mueran.
- Está disminuyendo actividad de las fitohormonas.Son responsables de la respiración celular y la fotosíntesis. El calor altera el metabolismo, lo que puede retrasar la floración.
- Aparecen quemaduras en las hojas. Debido a los daños, la fotosíntesis se ve interrumpida y el proceso de floración se suprime.
En climas cálidos también se recomienda:
- Pelargonio acuático por la tarde;
- No abone las plantas en climas cálidos; las raíces, que ya están sometidas a un estrés considerable y no cumplen bien su función, pueden quemarse con los fertilizantes;
- aumentar la ventilación y la circulación del aire.
Existen muchas razones por las que los geranios dejan de florecer, lo cual, de hecho, es su principal ventaja. Si se siguen las prácticas de jardinería adecuadas, se inspeccionan regularmente y se toman las medidas necesarias con prontitud, florecerán durante todo el período que la naturaleza les ha concedido.














