El pelargonio es una planta de interior muy popular, que se caracteriza por su resistencia, sus cualidades decorativas y su abundante floración. Sin embargo, también requiere trasplantes, sobre todo si su crecimiento se ralentiza o la tierra se agota. Un trasplante adecuado ayuda a revitalizar la tierra, fortalecer el sistema radicular y estimular su desarrollo.
¿En qué casos es necesario un trasplante y cuándo es el mejor momento para realizarlo?
Se recomienda replantar los pelargonios jóvenes cada dos años, ya que durante este tiempo el sistema radicular se desarrolla activamente y el arbusto comienza a experimentar la necesidad de más nutrientes.
Características principales:
- Al cultivar una gran cantidad de plantas, controle el estado de las raíces: si comienzan a crecer a través de los orificios de drenaje, es señal de que debe replantarlas inmediatamente.
- El trasplante anual es especialmente importante para los geranios cultivados al aire libre, ya que las condiciones invernales son desfavorables para su crecimiento y desarrollo.
- El exceso de riego de las raíces también es motivo para trasplantar, al igual que los signos de enfermedad o muerte de la planta. En estos casos urgentes, el trasplante debe realizarse de inmediato.
Preparar una planta para el trasplante
Para facilitar el trasplante de geranios y reducir el riesgo de dañar las raíces, es necesario preparar la planta. El día anterior al trasplante, humedezca bien la planta. Un riego abundante facilitará su extracción de la maceta.
Elegir una olla
Elegir la maceta adecuada es un paso importante en el cuidado de los geranios y requiere una consideración cuidadosa. El tamaño de la maceta viene determinado por el propósito del trasplante.
Requisitos básicos:
- La arcilla se considera el material ideal para macetas debido a su carácter ecológico y su transpirabilidad. Sin embargo, los recipientes de arcilla son frágiles y las raíces pueden crecer a través del material.
- Otra opción son las macetas de cerámica, que son económicas y vienen en una gran variedad de diseños. La desventaja es que no son herméticas, lo que puede provocar encharcamientos y la aparición de moho.
- Al trasplantar, debido al hacinamiento, elige una maceta 1-2 cm más grande que la anterior. No es necesario que sea excesivamente grande. Los geranios necesitan espacio para desarrollar su sistema radicular, pero demasiada tierra retrasará la floración hasta que las raíces hayan colonizado completamente todo el cepellón.
- Si el trasplante se realiza para estimular la floración, basta con dejar la planta en la misma maceta. Este método también es eficaz para dividir o rejuvenecer una planta.
Selección o preparación del suelo
En las tiendas se encuentra una amplia variedad de sustratos preparados para plantas. Al elegir la tierra, es importante examinar su composición. Para los geranios, es adecuado un sustrato de uso general con una pequeña adición de turba o perlita para mejorar su estructura.
Puedes preparar tu propia mezcla para macetas. La receta más común incluye dos partes de tierra de jardín, dos partes de compost y una parte de arena gruesa de río.
También existen opciones alternativas:
- Mezclar una parte de tierra de jardín, una parte de turba y una parte de arena;
- Mezcle partes iguales de tierra de césped, humus de hojas, turba y arena.
Antes de usarla, asegúrese de desinfectar la mezcla preparada calentándola en el horno para eliminar cualquier microorganismo dañino. Después del tratamiento térmico, deje reposar la tierra a temperatura ambiente durante 2-3 días antes de usarla según las instrucciones.
Procedimiento de trasplante
Crea una capa de drenaje con antelación: añade 1-2 cm de arcilla expandida, fragmentos de cerámica, trozos de ladrillo, piedrecitas o espuma de poliestireno al fondo de la maceta. Esto asegurará que se drene el exceso de humedad.
A continuación, siga las instrucciones paso a paso:
- Vierta una pequeña cantidad de mezcla de tierra preparada sobre el drenaje; el grosor de esta capa dependerá del tamaño de la maceta.
- Retire con cuidado el geranio humedecido de la maceta vieja, golpeando suavemente los lados y el fondo. Sujete la planta por la base del tallo con una mano y tire suavemente con la otra.
- Tras retirar la flor, inspeccione cuidadosamente el sistema radicular y elimine las raíces dañadas o podridas. Para ello, se recomienda utilizar tijeras afiladas previamente desinfectadas con alcohol.
- Extiende con cuidado las raíces del pelargonio sobre la capa de tierra añadida y cúbrelas con tierra. Rellena los huecos con sustrato para macetas, dejando unos 2 cm desde el borde de la maceta. A continuación, compacta ligeramente la tierra alrededor del tallo.
- Finalmente, humedezca la planta y colóquela en un lugar sombreado para que enraíce. Después de 7 a 10 días, la planta se puede trasladar a su ubicación definitiva.
Para mejorar la supervivencia, trate el pelargonio con una solución de Epin o Zircon, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Cómo trasplantar correctamente los geranios: sutilezas y matices
Al trasplantar una flor o planta recién comprada desde tierra para su conservación invernal, conviene prestar especial atención a varios aspectos clave. A continuación, se ofrecen algunas recomendaciones importantes de jardineros experimentados.
Trasplante después de la compra
Al comprar un pelargonio en una tienda, inspecciónelo cuidadosamente, ya que se desconoce su vida útil. Una planta sana no tendrá signos de plagas y sus hojas estarán firmes. Es mejor elegir ejemplares con capullos, no con flores abiertas.
Sigue las reglas:
- Una vez que la hayas comprado y te la hayan entregado en casa, mantén la planta de pelargonio en cuarentena durante dos semanas, separada de las demás. Solo entonces deberás trasladarla a su ubicación definitiva.
- Trasplantar entre 1 y 1,5 meses después de la compra en invierno. Si la planta se compró en otoño, el periodo de adaptación será mayor. El momento óptimo para renovar la tierra es entre finales de febrero y principios de marzo.
- Tenga en cuenta que la tierra en la que se venden los geranios a menudo contiene cantidades mínimas de nutrientes para evitar un crecimiento excesivo en la tienda.
Trasplantar en primavera a una maceta más grande.
Primero, prepara un recipiente para trasplantar el geranio. Puedes usar una maceta nueva o una vieja bien limpia y desinfectada. Es importante que el nuevo recipiente sea de 1 a 2 cm más grande que el anterior.
Sigue estos pasos:
- Coloca una capa de drenaje de 1-2 cm de espesor en el fondo del recipiente. A continuación, vierte una pequeña cantidad de mezcla de tierra sobre la capa de drenaje.
- Retire con cuidado la planta de la maceta vieja, procurando no dañar las raíces ni la parte aérea. Para facilitar este proceso, se recomienda golpear ligeramente el fondo y los lados de la maceta con un objeto pequeño.
- Coloca el geranio extraído junto con el cepellón en una maceta nueva sobre el drenaje y rellena los huecos de los lados con la mezcla de tierra preparada.
- Compacta suavemente la tierra alrededor de la planta y coloca el recipiente en el lugar elegido.
Durante la floración
Trasplantar un geranio en flor es una práctica controvertida y, por lo general, no se recomienda. Sin embargo, hay situaciones en las que este cambio resulta crucial para la supervivencia de la planta. Por ejemplo, si las raíces han comenzado a pudrirse debido al exceso de riego o si la tierra está infestada de plagas.
Además, puede surgir la necesidad si la planta está floreciendo, pero se desarrolla mal y tiene pocas hojas.
Si la replantación es inevitable, siga estas instrucciones:
- Riega el geranio abundantemente la noche anterior.
- Prepare una olla nueva desinfectándola.
- Coloca una capa de drenaje de 1 a 3 cm de espesor en el fondo del recipiente.
- Retire con cuidado la planta de la maceta vieja. Inspeccione cuidadosamente las raíces y elimine cualquier parte dañada o podrida.
- Coloca el geranio en un nuevo recipiente sobre una capa de tierra preparada y cúbrelo con tierra fresca.
De terreno abierto a macetas
Una vez que lleguen las primeras heladas, generalmente a principios de septiembre, trasplante su pelargonio de la tierra a macetas para guardarlo durante el invierno. Siga estas recomendaciones:
- Prepare una maceta desinfectada con una capa de drenaje, sobre la cual vierta tierra nutritiva.
- Si la planta crece al aire libre, riégala abundantemente. Con cuidado, sácala del suelo, dejando algo de tierra en las raíces, y sacude el exceso. Recorta las raíces demasiado largas y elimina las dañadas o podridas.
- Al trasplantar el geranio a una maceta con tierra nueva, plántelo a la misma profundidad que tenía en el jardín. Después del trasplante, riéguelo y colóquelo en un lugar sombreado durante una semana aproximadamente; luego, trasládelo a su ubicación definitiva, bien iluminada.
Trasplante rejuvenecedor
Esto suele ocurrir entre el tercer y el cuarto año de vida del pelargonio, cuando los arbustos han alcanzado un desarrollo adecuado y están sanos. A principios de primavera, generalmente en marzo, pode la planta drásticamente, dejando solo unos pocos (5-6) brotes fuertes de los que surgirán nuevas hojas.
Para restaurar arbustos viejos y crecidos en exceso, utilice el método de división de raíces:
- La noche anterior, riegue abundantemente el cultivo.
- Al día siguiente, retire con cuidado el arbusto de la tierra y luego divida su rizoma en varias partes pequeñas.
- Plante cada plántula resultante en una maceta separada, siguiendo las recomendaciones estándar para la plantación de pelargonios.
¿Con qué frecuencia se deben trasplantar los geranios de interior y qué dificultades pueden surgir?
Para asegurar una floración abundante, se recomienda replantar la planta cada primavera. De no hacerlo, el follaje crecerá en exceso, lo que afectará negativamente la cantidad y la calidad de las flores.
Condiciones adecuadas:
- Es fundamental cuidar con delicadeza la planta trasplantada para evitar posibles complicaciones. Se recomienda mantenerla en semisombra durante los primeros días después del trasplante. La tierra debe aflojarse superficialmente, a una profundidad no mayor de 1-1,5 cm.
- Riega solo cuando los primeros 2-3 cm de tierra estén secos, dirigiendo el agua alrededor del borde de la maceta. Una regadera con boquilla estrecha es ideal para esto, ya que evita que el agua llegue al centro, lo que puede provocar la pudrición de las raíces.
- Es normal que las hojas se pongan amarillas después del trasplante y esto se debe al estrés. Retire el follaje afectado y rocíe la planta con estimulantes del crecimiento como Epin o Zircon. El uso de Kornevin ayudará a acelerar el desarrollo de las raíces laterales.
Cuidados posteriores de la planta
Para que tu geranio florezca abundantemente durante mucho tiempo, es importante proporcionarle las condiciones de cultivo adecuadas. Sigue estos sencillos pasos.
Selección de la ubicación y la iluminación
Esta planta crece mejor con luz brillante, lo que evita que los tallos se espiguen y favorece una floración abundante. Las ventanas orientadas al este o al oeste son ideales.
temperatura y humedad del aire
La temperatura óptima para los geranios es de 18 a 21 °C durante el día y hasta 13 °C por la noche. En invierno, se puede reducir la temperatura a 10-15 °C.
Riego y fertilización
En verano, riegue la planta abundantemente cada 2-3 días; en invierno, riéguela con menos frecuencia, evitando el exceso de agua. Antes de regar, asegúrese de que la tierra esté seca hasta una profundidad de 2-3 cm.
Utilice agua tibia y reposada. Después de regar, vacíe el agua del plato. Abone la planta con fertilizantes orgánicos o minerales según las instrucciones.
Pellizco y poda formativa
En primavera, realice una poda estructurada, eliminando el primer nudo del tallo y acortando el tronco principal en un tercio. Siga estas otras recomendaciones:
- Eliminar los brotes deformados, secos y viejos.
- Utilice instrumentos afilados y desinfectados.
- En verano, pode la planta periódicamente para formar un arbusto frondoso.
Trasplantar los geranios es un paso importante en su cuidado, ya que afecta directamente a su salud y aspecto. Respetar el momento adecuado, elegir la tierra correcta y prestar atención al sistema radicular permite que la planta se adapte rápidamente y siga deleitándote con sus exuberantes flores. No temas trasplantar tu planta; con los cuidados adecuados, este proceso solo le traerá beneficios.

















