Las peonías deleitan con sus vibrantes y exuberantes flores cada temporada. Pero a veces, los jardineros se topan con un problema desagradable: los capullos de peonía comienzan a secarse o a curvarse, sin llegar a abrirse por completo. Esto no solo arruina el aspecto decorativo de la planta, sino que también reduce la floración. Existen muchas causas posibles, pero también soluciones.
Las principales razones por las que los cogollos se secan
Existen muchas razones por las que los capullos comienzan a secarse antes de abrirse. Esto puede deberse a condiciones ambientales, errores en el cuidado o enfermedades de la planta.
Falta de humedad
Durante el periodo de brotación, que suele darse en mayo-junio en el caso de las peonías, la planta experimenta mayores necesidades de humedad. En esta época se forman los capullos florales, por lo que la falta de agua puede provocar que se sequen o se caigan.
Los arbustos maduros con follaje exuberante son especialmente sensibles a la sequía del suelo. Para favorecer sus procesos fisiológicos y asegurar una floración abundante, las peonías necesitan un riego regular y generoso.
Requisitos básicos:
- El régimen óptimo consiste en regar cada 7-10 días, aplicando 20-30 litros de agua debajo de cada arbusto.
- Aplicar agua en las raíces, teniendo cuidado de no arrastrar la tierra ni mojar las hojas para prevenir el desarrollo de enfermedades fúngicas.
Exceso de fertilizantes nitrogenados
La deficiencia de nitrógeno afecta negativamente la floración de las peonías. El nitrógeno estimula el crecimiento vegetativo, principalmente el desarrollo de hojas y brotes, mientras que la formación de botones florales y la floración son tareas secundarias para la planta.
Como resultado, el arbusto luce frondoso y verde, pero la floración es muy escasa o inexistente. Además, si se abona con exceso de nitrógeno, los brotes suelen secarse antes de abrirse o no se desarrollan correctamente.
Este desequilibrio es especialmente peligroso durante el período de brotación activa. Para evitar este problema, es importante mantener las proporciones correctas de fertilizantes, alternar nitrógeno con fósforo y potasio, y tener en cuenta la etapa de desarrollo de la planta.
Enfermedades fúngicas
La botritis, también conocida como moho gris, es una de las enfermedades fúngicas más comunes que afectan a las peonías. Es causada por el hongo Botrytis cinerea, que provoca la pudrición de diversas partes de la planta, especialmente en condiciones de alta humedad.
Esta enfermedad es especialmente peligrosa para las peonías, ya que el hongo puede propagarse desde los brotes afectados hasta el sistema radicular, causando la pudrición y la muerte de la planta.
Signos de la enfermedad:
- Aparecen manchas marrones en los brotes y pétalos, que aumentan gradualmente de tamaño;
- Los pétalos están cubiertos por una característica capa grisácea y algodonosa: esporas de hongos;
- Los tallos y las hojas comienzan a ennegrecerse y pudrirse, especialmente en los lugares donde entran en contacto con el suelo;
- Los brotes afectados a menudo se secan y no se abren.
Plagas
Los nematodos son gusanos redondos microscópicos, de 0,6 a 1 mm de longitud, que pueden causar daños significativos a las peonías, atacando las raíces, los tallos y las hojas de las plantas. Dos tipos de nematodos se encuentran con mayor frecuencia en las plantas:
- agallas (Meloidogyne spp.) – afectar el sistema radicular;
- frondoso (Aphelenchoides spp.) – dañar las partes aéreas de la planta.
Los nematodos foliares son particularmente peligrosos, ya que sus síntomas a menudo pueden confundirse con los de la botritis.
Signos de infestación por nematodos foliares en peonías:
- Aparecen manchas irregulares en las hojas, que con el tiempo se vuelven marrones y se secan. Estas manchas suelen ubicarse entre las nervaduras, aumentando gradualmente de tamaño y provocando la desecación del tejido foliar.
- Las infestaciones graves provocan la deshidratación de los brotes y el retraso del crecimiento. Esto se manifiesta como zonas negras y podridas en las flores, mientras que los pétalos sanos circundantes pueden permanecer intactos.
- Los capullos pueden secarse en cualquier etapa de su desarrollo; a veces florecen, pero las flores están deformadas.
Falta de luz
Las peonías necesitan buena luz para una floración abundante y plena; lo óptimo son al menos seis horas de luz solar directa al día. Si la luz es insuficiente, sobre todo si las plantas crecen en semisombra o sombra, la formación de los capullos se ralentiza y las flores pierden viveza y se vuelven más pequeñas.
En condiciones de poca luz, las peonías pueden no florecer o producir flores escasas y débiles, desarrollándose el follaje en detrimento de las flores. Por lo tanto, al elegir un lugar para plantarlas, opte por zonas abiertas y bien iluminadas donde el sol brille sobre las plantas durante la mayor parte del día.
Heladas tardías
Las heladas primaverales y las repentinas olas de frío representan una grave amenaza para los delicados capullos florales. Durante este periodo, cuando las plantas apenas comienzan a formarse, las bajas temperaturas pueden dañarlos o incluso matarlos.
El frío daña la estructura celular de los capullos, provocando que se vuelvan frágiles, se sequen y se caigan antes de abrirse. Las variedades de peonía de maduración temprana y las plantas jóvenes con sistemas radiculares menos desarrollados son especialmente vulnerables a las heladas primaverales.
Plantar demasiado profundo
Se recomienda plantar los brotes de renovación a una profundidad de 3 a 5 cm bajo el nivel del suelo. Esta profundidad ayuda a protegerlos de las fluctuaciones de temperatura y la desecación, proporcionando condiciones favorables para el crecimiento activo y el desarrollo de nuevos brotes.
¿Cómo ayudar a las peonías?
Para un crecimiento saludable y una floración abundante, es importante seguir una serie de prácticas agrícolas, que incluyen prácticas agrícolas estándar.
Consejos útiles:
- El riego adecuado debe ser abundante pero no demasiado frecuente: el exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces, mientras que la falta de agua puede hacer que las plantas se marchiten. Para retener la humedad esencial en el suelo y reducir la evaporación, se recomienda el acolchado.
- En primavera, utilice fertilizantes complejos con alto contenido de fósforo y potasio para favorecer el desarrollo radicular y la formación de botones florales. Tras la floración, abone las plantas con fertilizantes de potasio y fósforo para fortalecerlas y prepararlas para el invierno.
Aplicar nitrógeno solo a principios de primavera y en cantidades mínimas para evitar estimular un crecimiento excesivo del follaje a expensas de la floración. - Ante los primeros síntomas de botritis, trate las peonías con fungicidas, como Fundazol u HOM, para detener el desarrollo del hongo. Como medida preventiva, aplique una solución bordelesa al 1 % en primavera para reducir el riesgo de infección.
- Si existe amenaza de heladas repentinas, cubra los arbustos de peonía con agrofibra u otros materiales de cobertura ligeros para proteger los brotes y yemas delicados.
Medidas preventivas:
- Elija un lugar soleado y bien ventilado para plantar; esto reduce el riesgo de enfermedades fúngicas y favorece una floración abundante.
- Mantén la distancia correcta entre los arbustos –al menos 1 m– para asegurar una buena circulación de aire y evitar plantaciones densas.
- En otoño, asegúrese de podar y eliminar todos los restos de plantas para evitar crear un ambiente favorable para la hibernación de plagas y patógenos.
- Asegúrese de que el agua no se estanque cerca de las raíces; el exceso de humedad puede provocar la pudrición de las raíces y el deterioro de la planta.
- Rejuvenezca los arbustos más viejos regularmente, aproximadamente cada 8-10 años, para mantener su vitalidad y mejorar la calidad de su floración.
Para mantener sanos los capullos de peonía, es fundamental prestar atención a los detalles y comprender los factores que pueden afectar negativamente su desarrollo. Un riego adecuado, una nutrición equilibrada, la protección contra enfermedades y plagas, y unas condiciones de cultivo óptimas son clave para prevenir problemas.
















