Los hurones son animales que requieren cuidados especiales. Antes de llevar uno a casa, es importante saber a qué enfermedades son susceptibles, cómo tratarlas y cómo protegerlos de las enfermedades manteniendo al día sus vacunas.
Enfermedades comunes de los hurones
La mayoría de las enfermedades de los hurones son de naturaleza viral e infecciosa y se deben a una nutrición deficiente. Un tratamiento inadecuado puede conllevar un alto riesgo de muerte.
| Nombre | Período de incubación | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Rabia | Hasta un año | Depresión, aumento de la salivación, diarrea, fiebre, vómitos | No tiene cura. |
| Enfermedad de las Aleutianas | No especificado | Anemia, temperatura de 41-42 °C, depresión, retraso del crecimiento, úlceras sangrantes | Inmunosupresores, antibióticos, vitaminas, probióticos |
| Gripe | Semana | Escalofríos, fiebre, aumento de la temperatura corporal, pérdida del apetito, debilidad, secreción nasal | Medicamentos antivirales, terapia con vitaminas |
Rabia
La rabia es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso central. El patógeno se transmite de un animal infectado a uno sano a través de mordeduras, saliva o sangre.
El período de incubación puede durar hasta un año. Los síntomas de la fase inicial de la rabia incluyen:
- opresión;
- aumento de la salivación;
- diarrea;
- aumento de la temperatura corporal de 1 a 3 grados;
- vomitar.
Los hurones desarrollan aversión al agua y comienzan a tragar objetos. En las etapas finales, el animal arrastra las patas traseras y la cola, sufre convulsiones y, finalmente, muere. La rabia, una enfermedad incurable, no tiene tratamiento.
Ante el primer signo de deterioro en la salud de su mascota, debe llevarla inmediatamente al veterinario.
Para prevenir la enfermedad, los hurones se vacunan con vacunas caninas como Nobivac y Trivirovac, a partir de los 2,5 a 3 meses de edad. La dosis es un tercio de la dosis para perros.
Enfermedad de las Aleutianas
La plasmocitosis es una enfermedad contagiosa de los hurones causada por parvovirus. La infección se transmite por hurones que se han recuperado y son portadores de la enfermedad. El virus se excreta en las heces, la orina y la saliva, y se transmite durante el apareamiento y en el útero. El animal muere de caquexia (emaciación).
Durante la fase aguda de la enfermedad, la muerte se produce súbitamente. La forma crónica se caracteriza por los siguientes síntomas:
- anemia;
- temperatura 41-42°C;
- opresión;
- retraso del crecimiento;
- la presencia de úlceras sangrantes en la mucosa oral.
Los hurones reciben tratamiento con inmunosupresores, antibióticos, vitaminas y probióticos, además de soluciones de glucosa y una dieta específica. La prevención de enfermedades incluye el mantenimiento de estándares de higiene y la desinfección de las instalaciones con una solución de yodo al 1 % o una solución de formalina caliente al 4 %. Los comederos deben desinfectarse y los hurones enfermos deben aislarse.
Gripe en hurones
La gripe es una de las enfermedades virales más comunes y se transmite fácilmente de humanos a hurones a través de gotitas en el aire. Con un tratamiento oportuno, se logra una recuperación completa.
Una semana después de la infección, la mascota desarrolla los siguientes síntomas:
- escalofríos, fiebre;
- aumento de la temperatura corporal;
- falta de apetito;
- debilidad;
- Secreción nasal.
El animal enfermo se aísla en una habitación cálida y se le administra tratamiento con medicamentos antivirales, gotas descongestionantes nasales pediátricas y terapia vitamínica. En los casos más graves, cuando se produce una infección bacteriana, puede ser necesario un tratamiento con antibióticos.
La falta de tratamiento adecuado para la gripe provoca bronquitis y neumonía.
La prevención de enfermedades implica proporcionar a los hurones una dieta equilibrada y buenas condiciones de vida. Esto es fundamental para desarrollar un sistema inmunitario fuerte.
| Nombre | Síntomas | Tratamiento | Prevención |
|---|---|---|---|
| Enfermedades infecciosas: traqueítis, bronquitis, adenovirus | Tos, dificultad para respirar, secreción nasal, sibilancias en el pecho, dolor de garganta, diarrea, pérdida del apetito | Medicamentos antivirales, reducción de la fiebre | Desparasitación, vacunación rutinaria, nutrición adecuada |
| Inflamación de las glándulas paranasales | Picor en la zona anal, fiebre, hinchazón, secreción purulenta | Limpieza glandular, antiinflamatorio, antibióticos | Nutrición completa |
| Salmonelosis | Disminución del apetito, depresión, letargo, aumento de la temperatura corporal, lagrimeo, diarrea frecuente | Probióticos, medicamentos antibacterianos, tratamiento ocular | Vacunación, suero hiperinmune |
Enfermedades infecciosas: traqueítis, bronquitis, adenovirus
Los patógenos son virus que invaden la tráquea y los bronquios del hurón. La traqueítis y la bronquitis se acompañan de tos (similar al vómito) y la respiración del hurón se vuelve dificultosa. El adenovirus causa secreción nasal, sibilancias, dolor de garganta, diarrea y pérdida de apetito durante 2 a 10 días. La temperatura del hurón puede aumentar con cualquiera de estas afecciones.
Se administra terapia antiviral y se reduce la fiebre superior a 39,4 °C. Es importante proporcionar constantemente agua a temperatura ambiente al hurón.
Una prevención eficaz incluye la desparasitación periódica, las vacunaciones rutinarias y una dieta equilibrada.
Inflamación de las glándulas paranasales
Esta enfermedad solo afecta a los hurones que no vacían sus glándulas anales. Normalmente, esto ocurre de forma espontánea durante el juego o la defecación. Sin embargo, si el hurón tiene problemas digestivos frecuentes, la secreción espesa de las glándulas anales no se elimina. Es importante que las heces tengan una consistencia normal y que no haya estreñimiento ni diarrea. Si no se trata, pueden desarrollarse abscesos y úlceras.
Los hurones presentan los siguientes signos:
- picazón en la zona anal;
- aumento de la temperatura corporal como signo de inflamación;
- hinchazón en la zona anal;
- Secreción con pus.
El tratamiento solo es efectivo en las primeras etapas de la enfermedad. Las glándulas anales se limpian manualmente. Se administran antiinflamatorios a los hurones y, si es necesario, antibióticos. En casos avanzados, se deben extirpar las glándulas anales; esta es una medida de emergencia que no debe permitirse que progrese. La prevención implica una dieta equilibrada. Es fundamental que los animales tengan deposiciones regulares.
En este vídeo puedes ver cómo un veterinario limpia las glándulas anales:
Este procedimiento es doloroso para el animal, por lo que es mejor prevenir la inflamación de las glándulas paranasales o su agravamiento.
Salmonelosis
La salmonelosis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Salmonella. Los hurones de dos meses de edad son los más susceptibles a esta enfermedad. Los patógenos se encuentran en carne, leche y huevos crudos contaminados. Los hurones que se recuperan de la enfermedad se convierten en portadores de la bacteria y pueden infectar a otros.
En la forma aguda de la enfermedad, hasta el 60% de los animales mueren en dos semanas. Los siguientes síntomas preceden a la muerte en hurones:
- pérdida de apetito;
- estado depresivo;
- inhibición;
- temperatura corporal elevada (hasta 41-42 °C);
- lagrimeo;
- diarrea frecuente.
La salmonelosis atípica es típica en hurones adultos, que presentan retraso en el crecimiento y pérdida de apetito. La forma crónica de la enfermedad provoca la muerte en cuatro semanas. Los hurones desarrollan anemia, conjuntivitis purulenta, debilidad, diarrea y pelaje enmarañado y sin brillo.
A los hurones se les administran probióticos y medicamentos antibacterianos para el tratamiento, y sus ojos se tratan con una solución antiséptica débil.
El suero hiperinmune contra la fiebre paratifoidea se utiliza como profilaxis en lechones y terneros (se administra 1 ml del suero por vía subcutánea, seguido del resto media hora después). Las hembras se vacunan entre los días 20 y 30 de gestación. Los cachorros de un mes de edad reciben de 3 a 5 ml de la vacuna por vía subcutánea dos veces, con una semana de diferencia.
Leptospirosis
La ictericia en hurones es una enfermedad infecciosa. Se puede transmitir por vía gastrointestinal, a través de la piel dañada o por contacto con roedores. Los hurones que padecen esta enfermedad desarrollan una coloración amarillenta en sus mucosas, se niegan a comer, se muestran inquietos, pierden el apetito y desarrollan ganglios linfáticos inflamados.
La forma aguda de la enfermedad es rara, durante la cual la temperatura de los hurones aumenta a 41,5 °C, comienzan los vómitos, la diarrea y las convulsiones.
El tratamiento lo administra un veterinario en un entorno hospitalario (mediante vía intravenosa). A los hurones se les administra una vacuna polivalente como medida preventiva y se les realizan revisiones periódicas.
Raquitismo
El raquitismo es una enfermedad no contagiosa causada por la deficiencia de vitamina D. Puede ir acompañada de síntomas como:
- retraso del crecimiento;
- aspecto poco saludable;
- hinchazón y diarrea;
- deformación de las extremidades y la columna vertebral.
Los hurones se tratan con 3-4 gotas de aceite de pescado en la lengua, una pequeña cantidad de requesón, suplementos vitamínicos y paseos durante el verano. Una dieta equilibrada para cachorros y madres lactantes es una medida preventiva eficaz.
Plaga
La peste es una enfermedad viral aguda con manifestaciones clínicas variables. Se transmite tanto por animales que se han recuperado de la enfermedad como por aquellos que están enfermos.
Dependiendo de la forma de la enfermedad, aparecen diversos síntomas:
- La forma pulmonar de la enfermedad presenta síntomas similares a los de la neumonía. Los animales experimentan sibilancias, tos seca que se convierte en tos húmeda, vómitos, diarrea, falta de apetito y pelaje erizado.
- En la forma catarral, el hurón sufre de rinitis, conjuntivitis, aparece secreción serosa y purulenta por la nariz, se le cae el pelo alrededor de ella y la respiración es sibilante.
- La forma nerviosa se caracteriza por convulsiones, cortes y dermatitis. Durante una convulsión, el animal grita, gira y muere.
El tratamiento consiste en la prescripción de inmunoestimulantes y pastas vitamínicas, así como en la administración de soluciones para restablecer el equilibrio hídrico y electrolítico del hurón. La prevención incluye proteger el hábitat de los hurones de la entrada de animales callejeros, administrar las vacunas correspondientes y cumplir con la normativa sanitaria.
Anemia
El estro prolongado provoca un aumento en el recuento de glóbulos blancos y una disminución en el de glóbulos rojos, lo que resulta en anemia aplásica en hurones. Esta afección ralentiza el metabolismo y reduce el aporte de oxígeno a todos los órganos, afectando negativamente al corazón y al cerebro. En casos graves, puede ser mortal.
Los hurones reciben tratamiento con antibióticos, transfusiones de sangre y suplementos de hierro. Los animales que no se destinan a la cría se castran o esterilizan para prevenir la anemia. En caso contrario, se administran 50 UI de gonadotropina para reducir los niveles hormonales.
Gastroenteritis
Esta enfermedad es una inflamación de la mucosa gástrica. Es causada por parásitos, bacterias, virus y una nutrición deficiente. La gastroenteritis provoca un aumento en la producción de moco y sangrado, lo que conlleva problemas digestivos y dificulta la absorción de nutrientes y agua.
Los hurones son tratados con soluciones de glucosa y solución salina y se les mantiene a dieta durante 24 horas. Como medida preventiva, los animales son vacunados, se les administran antihelmínticos y se les alimenta adecuadamente.
Cardiomiopatía
La cardiomiopatía es una enfermedad cardíaca que se presenta en formas hipertrófica y restrictiva en hurones mayores de 4 años. En la forma hipertrófica, el corazón del animal se agranda, con dificultad para respirar y acumulación de líquido en los pulmones. La forma restrictiva se caracteriza por engrosamiento de las paredes ventriculares, ausencia de síntomas y una progresión casi inmediata a una crisis.
Los hurones se tratan con vasodilatadores, medicamentos para normalizar la presión arterial y un diurético (furosemida, 2 mg cada 8-12 horas). La prevención consiste en una dieta equilibrada.
Urolitiasis
La mala nutrición y la predisposición genética pueden provocar urolitiasis. Esto causa la acumulación de arenilla en los riñones, que luego se convierte en cálculos. Cuando los cálculos se desplazan, pueden alojarse en la uretra y obstruir el flujo de orina. El hurón experimenta dolor a lo largo de todo el recorrido del cálculo por las vías urinarias.
La enfermedad no siempre presenta signos externos. Sin embargo, después de 1,5 años, aparecen los siguientes síntomas:
- micción frecuente o difícil;
- orina con sangre.
Los hurones se tratan con analgésicos, antiespasmódicos y abundante líquido. Una vez expulsada la piedra, el dolor cesará. En casos graves, las piedras se extraen quirúrgicamente.
Una dieta equilibrada y una hidratación adecuada son excelentes medidas preventivas; los gatos machos castrados deben recibir alimento específico para gatos castrados. También es importante que su mascota sea activa y haga suficiente ejercicio con regularidad.
Diarrea de diversa gravedad
La diarrea es un síntoma de diversas enfermedades o problemas alimenticios. Se manifiesta con heces sueltas y malolientes. Un cambio en la alimentación, la comida fría y la carne con huesos largos pueden causar diarrea leve que dura de 7 a 10 días. La diarrea crónica, que dura más de 10 días, provoca que las heces de los hurones se vuelvan verdes y con sangre.
Para la diarrea leve, los hurones se tratan con una dieta baja en proteínas y humedad, además de probióticos. La diarrea crónica es potencialmente mortal, ya que causa deshidratación. En estos casos, se les administra solución salina de rehidratación oral, probióticos, una dieta especial y antibióticos (si se sospecha una infección bacteriana).
Mantener un estilo de vida tranquilo y libre de estrés, junto con una nutrición adecuada, es la mejor prevención contra la diarrea.
Úlcera estomacal
Las úlceras gástricas se deben al estrés y a la mala alimentación, y son causadas por el crecimiento de la bacteria Helicobacter mustelae. El principal síntoma de la enfermedad son las heces negras. El animal se vuelve apático, pierde el apetito y adelgaza.
El tratamiento consiste en una dieta, comidas frecuentes pero pequeñas, y antibióticos como la amoxicilina. Mantener un estilo de vida tranquilo y una dieta equilibrada es la forma más eficaz de prevenir la aparición de úlceras estomacales.
Catarata
Las cataratas, una enfermedad que comienza con la opacidad del cristalino, finalmente provocan ceguera. Los hurones suelen desarrollar cataratas debido a una predisposición genética (algún antepasado padecía la afección), que no siempre es evidente. Una deficiencia de vitaminas E y A, y de proteínas en la dieta puede contribuir a su desarrollo. Una característica distintiva de la enfermedad es la coloración azulada del cristalino.
Los hurones tienen mala visión y las cataratas no les causan ninguna molestia en particular. Las cataratas solo se tratan quirúrgicamente, pero este tipo de cirugía no se realiza en hurones. En cambio, se monitorea el ojo para detectar complicaciones como uveítis, luxación del cristalino y glaucoma. La uveítis se trata con acetato de prednisolona tópica al 1% dos veces al día. La luxación del cristalino se trata quirúrgicamente.
La prevención implica proporcionar los cuidados adecuados para la salud del hurón y evitar el uso prolongado de esteroides.
Patologías del sistema endocrino
Esta categoría incluye el hiperadrenocorticismo: secreción excesiva y desequilibrio de hormonas sexuales. Entre las causas de esta patología se encuentran el desequilibrio del fotoperiodo y la castración precoz. Los hurones experimentan cambios en el comportamiento sexual, comedones y prurito.
Para el tratamiento se prescriben melatonina, análogos de gonadotropinas y bloqueadores de los receptores de estrógenos y andrógenos. Los análogos sintéticos de gonadotropinas se utilizan como profilaxis a partir de los 3 años.
Tumores en hurones
Los hurones mayores de 3 años son propensos a desarrollar tumores difíciles de tratar que requieren cirugía. Solo un veterinario puede diagnosticar esta afección, por lo que es importante llevar a su mascota a revisiones periódicas.
Linfoma
El linfoma es una enfermedad oncológica de los hurones, que se presenta en formas juveniles y clásicas.
En su forma clásica, los síntomas no son específicos e incluyen:
- modorra;
- falta de apetito;
- pérdida de peso.
La enfermedad progresa lentamente y los ganglios linfáticos se encuentran agrandados a la palpación. El linfoma juvenil se presenta en animales jóvenes y progresa rápidamente. Los hurones experimentan dificultad para respirar, tos, vómitos y diarrea.
Los animales son tratados con corticosteroides, como la prednisolona. La quimioterapia se administra con fármacos como la asparaginasa, la ciclofosfamida y la vincristina.
Los jóvenes son difíciles de tratar y tienen un alto riesgo de muerte.
Tumores suprarrenales
Debido a la producción de grandes cantidades de hormonas, aparecen tumores benignos y malignos de las glándulas suprarrenales.
Los siguientes son algunos de los síntomas de la enfermedad:
- dificultad para orinar en los hombres;
- distrofia;
- El esqueleto y los huesos del hurón destacan;
- Calvicie en partes del cuerpo distintas del hocico y las patas.
Lysodren reduce temporalmente los síntomas, por lo que se recomienda la extirpación quirúrgica del adenoma. Como medida preventiva, no se debe esterilizar a los hurones menores de 6 meses; se recomienda aumentar las horas de luz mediante iluminación artificial.
Insulinoma
La hipoglucemia es una afección que afecta a los hurones adultos y que provoca un bajo nivel de azúcar en la sangre. Comienza con síntomas leves y progresa hasta una forma incurable. Inicialmente, los hurones presentan debilidad, mirada fija y arrastran las patas traseras. A medida que la enfermedad avanza, desarrollan salivación excesiva, reflejo de masticación y frotamiento de la cara. La muerte se produce como resultado de convulsiones cada vez más frecuentes y coma.
El tratamiento médico incluye prednisolona y diazoxido. Se sigue una dieta estricta y, en ocasiones, es necesaria la cirugía. Para prevenir el desarrollo de esta enfermedad, se le proporciona al animal una dieta adecuada baja en azúcares simples.
Vacunación
Las vacunas protegen a las mascotas de las enfermedades infecciosas, pero no garantizan una protección total. Los hurones sanos se vacunan a partir de los dos meses de edad. Se desparasitan una semana antes de la vacunación. La vacuna se repite dos semanas después y, posteriormente, se vacunan una vez al año.
- ✓ El intervalo entre la desparasitación y la vacunación debe ser de al menos 7 días para asegurar la eliminación completa de las toxinas.
- ✓ Después de la vacunación, se requiere un período de cuarentena de al menos 14 días para monitorear posibles reacciones alérgicas.
Las vacunaciones se realizan bajo la supervisión de un veterinario. Durante la cuarentena posterior a la vacunación, son posibles reacciones alérgicas y reapariciones de enfermedades latentes previas a la vacunación.
Consejos de los profesionales
Siguiendo el consejo de un profesional, un criador puede prolongar la vida de su mascota. Vale la pena considerar las siguientes recomendaciones:
- Busca el contacto con animales, juega más a menudo a juegos activos.
- Elige la nutrición adecuada y equilibrada para tu mascota.
- Proporcione a los hurones un refugio oscuro y no los deje solos.
- Para identificar a un animal enfermo, preste atención a los signos externos y de comportamiento: la pérdida de pelo, los cambios en las heces y la orina, la pérdida de apetito y de la salud dental, la depresión, la tos y otros síntomas atípicos indican que algo no va bien con la mascota.
Recuerda, no le administres medicamentos a tu mascota por tu cuenta; lo mejor es aislarla y mantenerla tranquila hasta que llegue el veterinario. Mantén una buena higiene y aliméntala correctamente para que se mantenga sana.





