La cetosis es una enfermedad no infecciosa que puede afectar gravemente la producción de leche en las cabras. El desenlace de la enfermedad depende directamente del manejo cuidadoso, las prácticas de alimentación adecuadas y el tratamiento oportuno.
Descripción de la enfermedad
La cetosis es una afección peligrosa que altera los procesos metabólicos. La alteración del metabolismo de las grasas, las proteínas y los carbohidratos provoca la acumulación de cuerpos cetónicos en todo el organismo. Este producto metabólico tóxico, que se forma en el hígado, se disemina por los tejidos y sistemas del cuerpo.
Los niveles de dióxido de carbono están determinados por la velocidad de progresión de la enfermedad, por lo que los niveles alcalinos pueden ser normales o bajos cuando se analizan.
Las cetonas que se acumulan en la leche, la sangre y la orina de los animales perjudican la salud general y el funcionamiento de los órganos internos. Los animales con cetosis presentan un mal funcionamiento del hígado, el corazón, los riñones y otros órganos.
En los animales se observa una tendencia a la cetosis:
- sobrepeso;
- experimentando falta de luz solar;
- mujeres embarazadas y lactantes;
- Poco movimiento.
Etapas de la cetosis
Para diferenciar el grado de cetosis, se distinguen dos etapas de la enfermedad:
- Primario. Esta es una variante más común. La afección se acompaña de trastornos metabólicos y una falta de carbohidratos ligeros durante la lactancia.
- Secundario. Esta etapa es menos común. Se asocia con el desarrollo de cuerpos cetónicos debido a daños graves en órganos internos, como inflamación intestinal, paresia puerperal, timpanismo y también debido a intoxicación alimentaria.
Causas de la enfermedad
La principal causa de cetosis en cabras lecheras son las prácticas de alimentación inadecuadas. Este problema es poco común en animales de baja producción. Existen tres causas principales de cetosis:
- alimento de bajo contenido energético;
- una gran cantidad de proteínas en la dieta;
- piensos que contienen ácido butírico en grandes cantidades, por ejemplo, ensilado mal preparado.
No se puede determinar la causa exacta de la acetonemia, ya que puede deberse tanto a una deficiencia como a un exceso de energía, provocados por una dieta rica en piensos concentrados. El exceso de concentrados y la escasez de heno destruyen la microflora ruminal, lo que agrava el déficit energético y altera los procesos metabólicos. La situación empeora con una alta producción de leche, puesto que el organismo de una cabra consume hasta 50 g de glucosa para producir un litro de leche.
Factores adicionales en el desarrollo de la cetosis:
- Falta de vitaminas y microelementos. El cobre, el zinc, el yodo, el manganeso y el cobalto son especialmente importantes para las cabras lactantes. Estos elementos son responsables del desarrollo de la microflora en el tracto gastrointestinal del animal.
- Incongruencia de la dieta con la condición fisiológica de la cabra. Durante la lactancia, necesita mucha más energía. Debe aumentarse la proporción de pienso concentrado. Sin embargo, incluso en este caso, debe mantenerse la proporción habitual, ya que un mayor contenido proteico puede provocar un déficit energético.
Signos y síntomas primarios de cetosis en cabras
La cetosis es una afección de progresión lenta. La enfermedad permanece asintomática durante mucho tiempo, ya que el organismo del animal inicialmente compensa el problema. Sin embargo, se producen cambios estructurales inadvertidos en prácticamente todos los sistemas del cuerpo.
Los síntomas de la enfermedad dependen de su duración y de la combinación de factores adversos. Los principales síntomas de cetosis que se presentan en la primera fase de la enfermedad son:
- Excitación excesiva;
- balidos fuertes;
- reacción negativa al contacto táctil;
- agresión.
Gradualmente, la euforia da paso a una depresión creciente.
En los casos crónicos, el cuadro clínico se vuelve confuso. El animal enfermo presenta:
- letargo y somnolencia;
- reticencia a moverse;
- falta de apetito;
- opacidad del pelaje y del casco;
- disminución de la producción de leche;
- Agrandamiento del hígado: el lado derecho se vuelve aún más grande que el izquierdo;
- alternancia de estreñimiento y diarrea;
- respiración rápida;
- masticación irregular;
- taquicardia.
Puedes saber que tu animal ha desarrollado cetosis por el fuerte olor a acetona; la leche y otros productos de desecho, como las heces y la orina, huelen así.
Para obtener más información sobre otras enfermedades de las cabras, visite aquí.
Diagnóstico
Ante el primer signo de cetosis, la cabra debe ser llevada al veterinario. Dependiendo de la fase de la enfermedad, se pueden observar signos clínicos que permitan realizar un diagnóstico:
- hipotensión del estómago anterior;
- atonía;
- temperatura corporal baja;
- hígado agrandado;
- distrofia renal y cardíaca;
- insuficiencia cardiovascular.
En los casos crónicos, el diagnóstico es difícil; la gran cantidad de síntomas que se observan en esta afección puede resultar confusa para los criadores de cabras inexpertos. En este caso, los análisis de sangre pueden ser útiles, ya que permiten detectar cuerpos cetónicos.
La presencia de cetonas en la sangre provoca una disminución de los niveles de proteínas, glucosa y hemoglobina. Si el hígado y otros órganos están afectados, la cetonemia suele estar ausente y el diagnóstico se demora; los síntomas son similares a los de una intoxicación común.
¿Cómo curar a un animal?
La cetosis es peligrosa, por lo que es fundamental retrasar el tratamiento. No se recomienda tratar a un animal sin la asistencia de un veterinario; es esencial contar con instrucciones claras, recetas y dosis precisas. Se utilizan dos métodos de tratamiento simultáneamente.
tratamiento farmacológico
Lo primero que debes hacer al entrar en cetosis:
- normalizar los niveles de azúcar en sangre;
- normalizar el funcionamiento del sistema endocrino;
- normalizar el equilibrio ácido-base;
- Restablecer la normalidad de todos los indicadores que se vieron alterados debido a la cetosis.
El animal recibe tratamiento con los siguientes medicamentos:
- insulina (por 1 kg de peso – 0,5 unidades);
- solución de glucosa al 40% (0,1 mg por 1 kg de peso);
- hidrocortisona (0,1 mg por 1 kg de peso);
- hormona adrenocorticotrópica (300 unidades);
- Líquidos Sharabrin A/B;
- lactato de sodio;
- vitaminas A, E;
- Vitaminas complejas y microelementos;
- cloruro de colina;
- propionato de sodio.
- Comience con la administración intravenosa de una solución de glucosa al 40% a una velocidad de 0,1 ml por kg de peso.
- 2 horas después de la glucosa, administrar insulina a una dosis de 0,5 unidades por kg de peso.
- Al tercer día de tratamiento, agregue lactato de sodio a la dieta según las instrucciones.
Si el animal muestra un comportamiento agresivo, se le administra un sedante. Si desarrolla insuficiencia cardíaca, se le prescriben los medicamentos adecuados para fortalecer el corazón. La medicación se prescribe en función de los síntomas.
Para reducir la acidez del rumen y otras partes del estómago, se administra al animal una solución de bicarbonato de sodio. Sin embargo, también se puede administrar en polvo, añadiéndolo al alimento. El tratamiento con bicarbonato dura de 2 a 3 semanas. La dosis diaria recomendada es de 15 a 20 gramos de bicarbonato de sodio.
ajustes en la dieta
Para tratar la cetosis, la medicación por sí sola no es suficiente; es necesario ajustar la dieta del animal. Los primeros pasos son:
- normalizar el consumo de proteínas y energía según la fisiología actual;
- La base de la dieta debe ser el heno y el ensilado de heno;
- Se reducen las cantidades de concentrados y tubérculos; su consumo debe ser moderado.
- Está prohibido alimentar al ganado con ensilado, pulpa, piensos estropeados o de baja calidad.
Se introducen carbohidratos de fácil digestión en la dieta de las cabras mediante el suministro de tubérculos. La alimentación de los animales enfermos debe ser equilibrada para asegurar que reciban la energía suficiente para combatir la cetosis.
Durante el tratamiento, los animales son examinados cada cinco días. Según los resultados de las pruebas, se ajustan la medicación y la dieta.
Pronóstico y plazos de tratamiento
Con el tratamiento adecuado y siguiendo todas las instrucciones del veterinario, su mascota puede curarse en 1 o 2 meses. En casos graves de cetosis, el tratamiento puede durar hasta 4 meses.
La cetosis suele tratarse con éxito. Si no se ignora la enfermedad, rara vez provoca la muerte del animal. Tras la enfermedad, las cabras quedan debilitadas y requieren mayores cuidados.
Complicaciones y peligros de la enfermedad
Debido al largo período asintomático y la naturaleza crónica de la enfermedad, muchos criadores de cabras pierden la oportunidad de ayudar a sus animales y evitar graves complicaciones de salud. El peligro de la cetosis radica en el daño irreversible a los órganos internos: si el corazón, el hígado o los riñones resultan dañados, será imposible que el animal recupere su salud por completo. Una cabra afectada jamás volverá a producir leche como antes.
Métodos de prevención
Medidas preventivas destinadas a prevenir la cetosis en cabras:
- La dieta está controlada: debe corresponderse con las normas fisiológicas de contenido de proteínas, grasas e hidratos de carbono.
- Más heno y hierba. Los animales no se alimentan con mezclas químicas industriales.
- Periódicamente se introducen suplementos de glucosa y minerales en la dieta.
- Proporcionar 100 g de proteína por 1 unidad de alimento.
- Distribución exclusiva de pienso fresco.
- Acceso ilimitado a agua potable.
- ✓ La relación óptima de energía a proteína en la dieta debe ser al menos 0,8:1 para las cabras lactantes.
- ✓ La ingesta diaria de carbohidratos fácilmente digeribles debe ser de al menos 100 g por persona.
También es importante vigilar de cerca el comportamiento de las cabras y su producción de leche. Los animales deben hacer ejercicio con regularidad y pasar mucho tiempo al aire libre.
La cetosis es una afección curable que solo se vuelve peligrosa si no se trata. Para evitar la pérdida de cabras altamente productivas, los propietarios deben ser extremadamente atentos y pacientes, ya que el tratamiento requiere tiempo.


