La cetosis es una afección común en vacas lecheras de alta producción. Se manifiesta como una alteración del metabolismo de proteínas y carbohidratos, hipercetonemia y disfunciones en diversos órganos y sistemas. La cetosis conlleva una disminución de la producción de leche, pérdida de peso y el nacimiento de crías débiles.
Causas de la enfermedad
Esta enfermedad se desarrolla con mayor frecuencia tras una alimentación prolongada de las vacas con una dieta rica en proteínas y baja en carbohidratos (glucosa, almidón). Dicha dieta no satisface las necesidades energéticas del ganado y conduce al desarrollo de cetosis primaria.
Las sustancias cetónicas, que se forman en cantidades patológicamente grandes en esta enfermedad, constituyen la base de su nombre.
Una dieta monótona a base de ensilado y pulpa también actúa como desencadenante (debido al alto porcentaje de ácidos butírico y acético en este alimento). Su acumulación en el organismo se produce por una oxidación incompleta (la norma para una oxidación completa se considera un contenido de ácido del 1-6% en la dieta).
Los cuerpos cetónicos se acumulan inicialmente en diversos órganos. Posteriormente se detectan en la sangre (cetonemia), lo que finalmente conduce a cetonuria y cetonolactia (presencia de cuerpos cetónicos en la orina y la leche).
Las causas que conducen a la cetosis secundaria incluyen las siguientes afecciones:
- enfermedades endocrinas;
- enfermedades del sistema genitourinario;
- falta de ejercicio y, como consecuencia, obesidad;
- falta de luz ultravioleta y minerales.
La enfermedad no presenta estacionalidad y su desarrollo es bastante complejo, involucrando diversos factores. Se diagnostica con mayor frecuencia en vacas lecheras bien alimentadas de entre 4 y 7 años de edad durante la gestación, ya sea un par de meses antes del parto o en las primeras semanas o meses posteriores al mismo.
Síntomas generales
Los síntomas de la cetosis dependen directamente de la gravedad y la naturaleza de la enfermedad. A medida que la enfermedad progresa, múltiples órganos se ven afectados por el proceso patológico y se observan anomalías en la bioquímica sanguínea.
Los síntomas pueden ser subclínicos (ausencia o síntomas inespecíficos) y de naturaleza clínica.
Según la evolución de la enfermedad, existen 3 formas.
| Forma | Indicadores de laboratorio | Pronóstico |
|---|---|---|
| Agudo | Cetonas en sangre > 8 mg%, pH urinario < 6,0 | Requiere cuidados intensivos |
| Subagudo | Cetonas 4-8 mg%, producción de leche ↓30% | Favorable para el tratamiento |
| Crónico | Cetonas 2-4 mg%, hipoglucemia < 2,5 mmol/l | Riesgo de recaída |
El cuadro clínico de la forma aguda de la enfermedad incluye los siguientes síndromes, que describiremos a continuación.
Gastroentérico – Se observan patologías del tracto gastrointestinal:
- pica;
- alteración del ritmo de los períodos de masticación;
- hipotensión del estómago anterior;
- Disminuir los eructos;
- catarro intestinal;
- Estreñimiento y diarrea alternados.
Hepatotóxico:
- Se observan signos de insuficiencia cardiovascular;
- apetito pervertido o falta del mismo;
- Síndrome de hepatomegalia con dolor;
- Coloración amarillenta de las membranas mucosas visibles.
Neurótico – Suele aparecer el primer día después del parto; los síntomas están relacionados con la fase aguda de la enfermedad:
- aumento de la excitabilidad nerviosa;
- hiperestesia (aumento de la sensibilidad) de la piel del cuello, pecho y zona lumbar;
- Es posible un estado soporífero (de depresión profunda) o comatoso;
- temblores en varios músculos, convulsiones tónicas;
- rechinar de dientes.
Síndrome acetonémico Se refiere a un curso subclínico y se manifiesta por los siguientes síntomas:
- disminución del apetito y la productividad;
- anemia;
- letargo, apatía;
- polipnea (respiración rápida y superficial);
- pelaje opaco;
- hipotensión preventricular;
- cambios degenerativos en los órganos (corazón, riñones, hígado);
- taquicardia;
- Aumento cuantitativo de cuerpos cetónicos en la sangre.
Los síntomas de la fase subaguda incluyen síndromes hepatotóxicos y gastrointestinales. En el aire exhalado de la vaca se percibe un olor a acetona (que también puede detectarse en la leche y la orina), y la producción de leche disminuye significativamente o desaparece por completo.
En los casos crónicos, se observan alteraciones en el funcionamiento de los sistemas digestivo y reproductivo, y cambios degenerativos en el corazón y el hígado.
Además, en las etapas avanzadas de la enfermedad, las alteraciones patológicas afectan a los órganos reproductivos. Con el aumento de los niveles de cetonas en sangre, las vacas desarrollan quistes ováricos, trastornos del estro y crías débiles que nacen durante la progresión de la enfermedad. También es posible la muerte fetal intrauterina en las últimas etapas de la gestación.
Diagnóstico
Si se sospecha de cetosis, el veterinario realizará los procedimientos de laboratorio necesarios (determinando el nivel de cuerpos acetónicos en sangre u orina mediante un reactivo especial).
A continuación, se confirma el diagnóstico analizando los signos clínicos, los resultados de las pruebas y recopilando información sobre la naturaleza de la alimentación y el mantenimiento.
A continuación, se prescribe el tratamiento y el propietario recibe las recomendaciones necesarias.
Tratamiento
El tratamiento de la cetosis varía según los síntomas. Un enfoque integral puede lograr resultados favorables en poco tiempo. Sin embargo, el objetivo principal es eliminar la causa subyacente y normalizar la nutrición (dietaterapia). Esto se consigue formulando una dieta que incluya los nutrientes necesarios en las proporciones adecuadas, teniendo en cuenta las necesidades energéticas del animal.
- reducir la cantidad de alimentos ricos en proteínas;
- Aliméntelo con heno fresco de alta calidad y hierba verde;
- agregar verduras: remolacha azucarera, zanahorias, patatas, nabos forrajeros;
- aderezo – suplementos minerales listos para usar que cubren el requerimiento diario de microelementos;
- vitaminas D y A;
- sal de mesa.
La proporción azúcar-proteína en el alimento debe ser 1:1; para este propósito, se puede agregar melaza a la dieta – hasta 2 kg por cabeza.
Plan de terapia dietética paso a paso
- Días 1-3: heno + 1 kg de melaza + 5 kg de remolacha forrajera
- Días 4-7: introducción de 2-3 kg de ensilado de alta calidad
- Días 8-14: añadir 1-1,5 kg de concentrados
- Controle los niveles de cetonas cada 3 días.
Los siguientes factores tienen un efecto beneficioso en la recuperación del cuerpo:
- ultravioleta;
- larga caminata;
- Masajear la piel para mejorar la respiración y la sudoración cutáneas.
El tratamiento farmacológico tiene como objetivo principal normalizar los niveles de glucosa en sangre y restablecer los procesos enzimáticos en el rumen. La glucosa se utiliza para sustentar los procesos metabólicos y energéticos.
En la práctica clínica, los mejores resultados se logran mediante la deposición intraperitoneal de fármacos utilizando el método de Sharabrin y Shaikhamov (se inserta una jeringa Janet en el área de la fosa gástrica derecha) con una mezcla de A y B:
- Mezcla A – utilizada para casos leves de la enfermedad, es necesario administrar hasta 2 litros de solución por vía intraperitoneal;
- Mezcla B – se utiliza en casos graves; si es necesario, el procedimiento se repite hasta 4 veces en un volumen de 8 litros.
La composición de las mezclas es la siguiente:
- agua destilada (1000/1000 g);
- cloruro de sodio (9/9 g);
- bicarbonato de sodio (13/113 g);
- cloruro de calcio (0,4/0,5 g);
- cloruro de potasio (0,4/0,5 g);
- glucosa (100/140 g);
- benzoato de sodio de cafeína (0,5/0,5);
- estreptomicina (50,0/50,0 g).
El tratamiento y la dosis los prescribe un veterinario para cada animal, según la gravedad de la enfermedad y su estado al momento de la consulta. Estos procedimientos no deben realizarse por cuenta propia. Es necesario llamar a un veterinario a domicilio para que realice los procedimientos médicos mencionados.
Otro plan:
- Se administran por vía intravenosa 100-300 ml de solución de glucosa al 20-40%. Repetir después de 2 horas. Además, se administra una solución de novocaína al 0,25% con glucosa a la dosis prescrita por el médico;
- gluconato de calcio – 20 g por vía subcutánea;
- Fármacos hormonales – insulina, cortisona, hidrocortisona en forma de inyecciones intramusculares;
- Para restablecer el funcionamiento del tracto gastrointestinal, se administra eléboro al animal;
- Para la actividad cardíaca, se utiliza por vía subcutánea una solución de benzoato sódico de cafeína;
- Para los síntomas neurológicos se utiliza una solución de aminazina (1 ml por 1 kg de peso corporal).
Para normalizar la microflora ruminal, se inyecta al animal un extracto del contenido ruminal obtenido de ganado sano.
Prevención
La principal medida preventiva contra la cetosis es una dieta variada y nutritiva. La alimentación del animal se selecciona en función de su gasto energético. Todo propietario debe inspeccionar cuidadosamente su ganado, controlar la calidad del alimento que le proporciona y tratar de inmediato cualquier enfermedad. El ejercicio adecuado y la limpieza de las instalaciones también influyen en la salud del ganado.
La cetosis es una afección bastante común. Las vacas afectadas por cetosis experimentan pérdida de peso, dificultades durante el parto y una reducción o cese total de la producción de leche, todo lo cual ocasiona importantes pérdidas económicas para las explotaciones ganaderas. Por lo tanto, es fundamental mantener la salud del rebaño y seguir las recomendaciones del veterinario.




