Los cascos de los caballos tienen una estructura única, por lo que un cuidado adecuado es esencial para prevenir enfermedades y otros problemas. Los cascos soportan el peso del caballo, absorben los impactos durante el galope y los andares, protegen las articulaciones y mejoran la circulación sanguínea durante el ejercicio.
Funciones y estructura del casco del caballo
El término general para el tejido del casco es córnea, que se caracteriza por una base y células superficiales. Estas últimas (compuestas por células papilares y laminares) proporcionan adhesión entre la cápsula y la base. Los tejidos se renuevan anualmente.
- ✓ Revise regularmente los cascos para detectar grietas y daños, especialmente después de largas caminatas sobre superficies duras.
- ✓ Utilizar ungüentos especiales para hidratar el casco en climas secos.
La pezuña en sí es una estructura dura y córnea que rodea los huesos del casco y las falanges digitales. Muchos la comparan con un órgano humano, afirmando que la pezuña de un caballo es como una uña humana. En la infancia, las pezuñas son blandas, pero con el tiempo, la piel modificada se queratiniza, lo que provoca que la estructura se vuelva tan dura.
Las pezuñas constan de una parte externa y una interna. La parte externa, llamada herradura, es una vaina córnea y consta de los siguientes elementos:
- Borde. Es una franja estrecha de unos 5 mm de ancho. Se encuentra entre el cuero cabelludo y la piel con vello. Está formada por una capa córnea tubular elástica y suave, una capa papilar y glándulas sebáceas. Estas últimas producen un brillo especial que se hincha al contacto con el agua.
La principal función del borde es reducir la presión que ejerce la cápsula córnea sobre la zona vellosa. - Batidor. Conecta las paredes con el borde y se presenta como una banda semicircular que contiene numerosas terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. Estos permiten al caballo percibir todas las irregularidades del terreno.
- Muro. Es una membrana que recubre las paredes laterales del hueso. Constituye la parte más extensa del casco y protege todos sus elementos. Conecta la capa córnea con la parte interna. Está compuesta por un tejido tubular liso que impide la penetración de la humedad.
Además, distribuyen las cargas y hacen que el calzado sea duradero. Esto se logra gracias a la presencia de un gran número de células con forma de hoja. - Único. Esta parte evita que los cascos se deformen. La suela recubre las superficies de apoyo, tiene una hendidura y un hueco para la ranilla. La suela es autorreparable. Contiene una tira de 4 mm de grosor: la línea blanca.
- Flecha. Se trata de la amortiguación digital, caracterizada por su forma de cuña y su ranura longitudinal. Compuesta por celdas suaves, actúa como elemento de conexión entre la suela y el suelo, además de como amortiguador para suavizar el impacto de la carrera.
Según datos de investigación, en la antigüedad los caballos tenían cinco dedos en sus cascos, pero solo el del medio cumplía sus funciones, por lo que durante el curso de la evolución, solo ese permaneció.
Características anatómicas del casco del caballo
La anatomía del casco comprende su estructura interna. La base son las articulaciones:
- Putovye. Están diseñados para fijar el metatarso y los menudillos y constan de múltiples ligamentos: colaterales, óseos, intersesamoideos, rectos y sesamoideos. Movimiento articular: flexión y extensión.
- Coronario. Incluyen los ligamentos volares lateral y medial, por lo que el movimiento se produce solo en un plano.
- UnguladosConsta de los huesos coronoides, sesamoideos y del tercer hueso; la articulación está ubicada en una cápsula y tiene un movimiento lateral limitado.
Además de las articulaciones, la parte interna del casco consta de:
- Cartílagos pterigoideos: similares a pétalos de flores, conectan los huesos a los cascos;
- planta del pie sensible - nutre los huesos, aparece como una capa;
- Flecha sensible: tiene forma de cuña y está destinada a amortiguar y nutrir la miga;
- anillo coronario - necesario para alimentar el borde;
- Arteria digital - proporciona suministro de sangre.
Características de las pezuñas:
- Mecanismo de funcionamiento. El contacto con el suelo altera el sistema circulatorio, evitando el estancamiento. La función del casco se basa en lo siguiente:
- Cuando se bajan las extremidades, se ejerce una carga sobre la falange distal, que presiona sobre las almohadillas digitales y las ranillas, haciendo que el casco se presione contra la superficie;
- la suela se aplana y la altura disminuye, los tacones se ensanchan y los bulbos se hacen más pequeños;
- Los cartílagos laterales divergen, la banda coronaria se estrecha y se desplaza hacia atrás;
- Esto da como resultado una amortiguación y una reducción de las cargas de impacto.
- Formas y tamaños. Estos parámetros están influenciados por diversos factores: la herencia, la raza, el peso corporal y las condiciones de vida (el tipo de terreno por el que se desplaza el caballo, el tipo de andar que utiliza, etc.). Por ejemplo, los caballos de tiro tienen cascos macizos y anchos, mientras que los pura sangre los tienen estrechos y alargados.
Si un caballo camina sobre terreno seco, la superficie de la suela se reduce, mientras que si camina frecuentemente sobre terreno húmedo, aumenta. Por lo tanto, la forma y el tamaño pueden cambiar a lo largo de su vida. - Casco delantero. Caracterizado por los siguientes indicadores (promedio):
- El ángulo de inclinación de la parte frontal con respecto al suelo varía de 45 a 50 grados;
- Grosor de la suela: 10 mm, prácticamente sin concavidad;
- La anchura de las secciones de la punta y el talón tiene una proporción de 3:1;
- El borde de la suela es redondeado y ancho en el centro.
- Casco trasero. Tiene las siguientes características (generales):
- El ángulo del gancho es de 55 a 60 grados;
- El borde de la suela es estrecho y elíptico;
- Grosor de la suela: 11,5 mm en la parte delantera, 15 mm en el lateral;
- La suela es cóncava, por lo tanto más estable que la delantera;
- La anchura de las secciones de la punta y el talón tiene una proporción de 2:1.
Enfermedades de las pezuñas
Si no se cuidan adecuadamente los cascos y no se toman las precauciones necesarias, esta zona es susceptible a enfermedades y otros problemas. Existen muchos, pero algunos son particularmente comunes.
Heridas (muescas) de la corola
La principal causa de una lesión en la corona es el daño mecánico. Esto ocurre debido a una marcha inadecuada, calzado mal ajustado, falta de herraduras, caminar sobre terreno resbaladizo, giros bruscos, etc. Los principales síntomas de las heridas superficiales son:
- abrasiones;
- hinchazón;
- Sangrado leve.
En las heridas profundas se observa lo siguiente:
- cojera;
- trituración de tejidos;
- dolor;
- la presencia de heridas con flemón.
El tratamiento comienza con la depilación, seguida de la aplicación de una solución de yodo al 5% en las zonas afectadas y la colocación de un vendaje. Para las lesiones profundas, se realiza un desbridamiento quirúrgico con yodoformo y ácido bórico, penicilina o estreptocida.
Corola flemón
Se produce tras una incisión profunda y otros procesos inflamatorios con infección, por lo que se considera una complicación. Se manifiesta de la siguiente manera:
- hinchazón;
- dolor y cojera;
- tensión del casco;
- un aumento de la temperatura corporal, primero en la zona afectada y luego en todo el cuerpo;
- pérdida de apetito;
- depresión del estado.
El tratamiento comienza con el adelgazamiento de las paredes del cuerno en la zona inflamada. A continuación, se prescriben los siguientes medicamentos:
- alcohol de alcanfor (20%) para aderezar;
- novocaína con penicilina - inyectada en la arteria;
- hexametilentetramina, glucosa, alcohol y otros componentes (auxiliares) - por vía intravenosa;
- Bloqueo con novocaína-penicilina – inyectado en el tejido.
necrosis del cartílago del casco
Es una complicación de muescas profundas, clavado directo, inyecciones en la ranilla y otras patologías purulentas. Síntomas:
- cojera severa;
- la presencia de flemón;
- abscesos y fístulas.
El tratamiento consiste en inyectar sulfato de zinc o de cobre al 30% en el trayecto fistuloso. A continuación, el médico extrae el exudado purulento con una cuchara. Si es necesario, se realiza una incisión y se aplican apósitos de succión.
Pododermatitis
La pododermatitis es un proceso inflamatorio que afecta la piel subyacente del casco. Se presenta de dos formas:
- Pododermatitis aséptica. Se produce por daños mecánicos, terreno excesivamente duro, herraje inadecuado, presencia de objetos duros extraños, etc. Se manifiesta con cojera y hemorragias tras una exploración minuciosa. El tratamiento consiste en aplicar compresas frías durante tres días, seguidas de calor. La última etapa es el herraje con fines terapéuticos.
- Pododermatitis purulenta. La causa principal son las enfermedades purulentas, que pueden ser superficiales o profundas. El caballo intenta impulsar la extremidad afectada hacia adelante, flexionándola constantemente. Los cascos se calientan y las arterias digitales palpitan. De las heridas fluye exudado purulento.
Para el tratamiento, se utiliza creolina caliente para un baño de pies, seguido de la aplicación de peróxido de hidrógeno mediante pulverización.
- Pododermatitis verrugosa crónica. Esta forma de pododermatitis se produce por la falta de higiene en el alojamiento y de ejercicio. En ocasiones, puede deberse a una mala circulación linfática, procesos de putrefacción, maceración del cuerno o una dieta desequilibrada. Síntomas:
- cojera al moverse;
- destrucción del cuerno;
- el hedor a pus;
- formación de piel verrugosa de color rojo grisáceo o rojo azulado;
- sangría.
El tratamiento consiste en extirpar la protuberancia y cauterizarla con yodo. En casos avanzados, se utilizan bloqueos con novocaína e inyecciones de penicilina. Se recomiendan apósitos de alquitrán de abedul.
Heridas punzantes en la ranilla y la planta del pie.
La causa son los objetos punzantes. Las heridas punzantes se manifiestan como cojera repentina. Si el objeto punzante se rompe, puede encontrarse en la suela del casco. Si no se trata, se desarrolla una inflamación purulenta con secreción sanguinolenta. La temperatura corporal aumenta hasta los 40 grados Celsius y el caballo se niega a comer o moverse debido al intenso dolor.
Para el tratamiento se utilizan los mismos remedios que para cualquier proceso purulento.
La laminitis es una inflamación reumática de los cascos de los caballos.
La laminitis (inflamación reumática de los cascos equinos) es una afección crónica que afecta las paredes y la punta del casco. Suele afectar con mayor frecuencia a las extremidades anteriores. Existen diversas causas de problemas reumáticos, como el aumento de la tensión en las patas, infecciones, reacciones alérgicas y el enfriamiento brusco de un caballo acalorado con agua fría.
Señales:
- aumento de la frecuencia respiratoria y del pulso;
- aumento de la temperatura corporal;
- dolor;
- letargo;
- temblor;
- transpiración;
- cojera.
Lo primero que hace el veterinario es lavar los cascos, luego administrar diversos medicamentos y utilizar soluciones;
- cloruro de calcio;
- ketofeno;
- hidrocortisona;
- adrenalina;
- novocaína;
- salicilato de sodio;
- laxantes.
En caso de reumatismo, es aconsejable alimentar al caballo con un pienso especial, por ejemplo, Equimins Laminator.
Heridas de la articulación del casco
Las articulaciones también son susceptibles a sufrir heridas punzantes. Los síntomas son idénticos a los de las heridas por puñaladas de rana, pero con la diferencia de que se libera líquido sinovial, inicialmente transparente y luego turbio, desde el interior de las articulaciones. Los síntomas incluyen hinchazón caliente, abscesos, pus y flemón. Posteriormente, se produce destrucción del tejido óseo.
El tratamiento consiste en recortar el casco y extraer cualquier objeto extraño. El veterinario ensancha el canal y sumerge el casco en un baño caliente con creolina, aplicando un apósito antiséptico.
Lesión en el casco durante el herraje
Si la forja se realiza incorrectamente, puede producirse una herida. La causa principal es la colocación de la ranura del clavo cerca del borde interior. A veces, el herrero infringe las normas, utilizando clavos excesivamente grandes o clavándolos incorrectamente.
Señales:
- En el momento de herrar, el caballo da un tirón en la pata;
- cojera;
- Tras el inicio del proceso inflamatorio, la temperatura aumenta, aparecen pus, abscesos y similares.
El tratamiento consiste en limpiar la herida con una solución de yodo. A continuación, se introduce un tampón empapado en alquitrán. El caballo deberá guardar reposo durante una semana.
Pudrición de flecha
En este caso, la piel subyacente de la rana está dañada, lo que provoca la desintegración de los cuernos. Esto ocurre debido a un alojamiento inadecuado (condiciones insalubres) y a la inactividad. Los síntomas incluyen un fuerte olor purulento, cojera y papilas agrandadas.
Durante la terapia, se elimina el cuerno exfoliante de la ranilla y luego se trata con una solución de sulfato de cobre. Se introduce un hisopo empapado en aguarrás en la herida.
Fracturas del hueso del casco y del hueso navicular
Las fracturas se producen por caídas, saltos sobre rocas, marchas rápidas, pinchazos, pinzamientos óseos, enfermedades, etc. Generalmente son cerradas y pueden ser intraarticulares, oblicuas, sagitales o múltiples. Los huesos fracturados incluyen los huesos del casco, las apófisis extensoras, las ramas y los huesos naviculares.
Las fracturas se manifiestan de la siguiente manera:
- aparición repentina de cojera;
- empujando hacia adelante el casco enfermo;
- El apoyo se limita únicamente al talón o a la posición flexionada del casco;
- hinchazón;
- reacción al dolor.
La terapia incluye las siguientes acciones:
- trasladar un caballo a un establo grande;
- garantizar la paz;
- Envolver la parte rota con cinta aislante eléctrica;
- mejorar la dieta;
- Fisioterapia: luz ultravioleta, iontoforesis con calcio, masajes, tratamiento con arcilla.
podotrochleitis crónica
Suele presentarse en caballos sometidos a marchas rápidas. La enfermedad se caracteriza por un proceso inflamatorio aséptico en las bursas naviculares y los huesos, así como en las zonas terminales del tendón flexor. Entre los factores que influyen en su desarrollo se incluyen la osteoporosis, las deformidades de las extremidades en la zona del casco, las enfermedades óseas y el trabajo pesado.
Señales:
- El caballo extiende la extremidad hacia adelante, flexionándola a la altura de las articulaciones falángicas y carpianas;
- Con el tiempo, la zancada del caballo se acorta;
- Los movimientos están restringidos;
- El caballo tropieza y cojea;
- Se desarrolla la compresión.
La podotrocleítis crónica provoca cambios tisulares irreversibles, lo que hace imposible su curación completa. Para aliviar los síntomas del caballo durante una exacerbación, se utiliza un bloqueo con novocaína.
Grietas en los cascos
Las grietas se producen por caídas, impactos mecánicos, cortes, carreras rápidas, uñas demasiado gruesas, etc. Se clasifican en laterales, del talón, de los dedos, superficiales, profundas y plantares.
- Limpie el casco de suciedad y residuos.
- Trate la grieta con una solución antiséptica.
- Aplique un vendaje temporal para prevenir la infección.
- Consulte a un especialista para recibir tratamiento adicional.
Síntomas:
- Síndrome de dolor al moverse;
- procesos inflamatorios;
- Secreción sanguinolenta (en caso de lesiones profundas);
- cojera;
- colocar la extremidad hacia adelante;
- Cuando se infecta, se produce un absceso purulento.
Para evitar que la grieta se ensanche, sus bordes se aseguran con placas, cinta adhesiva o clavos de forja. Para evitar pellizcos, se procede a la extracción del cuerno.
pezuñas deformadas
Las pezuñas se deforman debido a fracturas, contusiones y diversas enfermedades. Esta deformidad limita la actividad del caballo, afecta su funcionalidad y contribuye a la tensión en el sistema tendón-ligamento.
Las pezuñas deformadas se dividen en tipos:
- La pezuña es plana. La causa es la inflamación crónica de la piel del casco. Los pies planos son comunes en caballos de gran peso. La estructura del casco es tal que la suela y el borde de la pared córnea están nivelados, las paredes del talón son débiles y bajas, y la pared córnea se rompe fácilmente debido a su fragilidad. Sin embargo, la ranilla está bien desarrollada.
Para aliviar la condición del caballo, se le herra con una herradura especial, con una concavidad, lisa y redondeada. - La pezuña está llena. Se caracteriza por una protuberancia que sobresale de los bordes plantares, por lo que se utiliza una herradura como en el caso anterior, pero con solapas y forro de fieltro.
- La pezuña está torcida. Se distingue por tener paredes laterales diferentes: una comprimida, corta y empinada, y la otra inclinada y larga. La causa radica en un herraje y recorte inadecuados. Este tipo de casco se herra con una base de tres cuartos y una herradura con una sola rama delgada o un bisel hacia afuera.
- La pezuña está torcida. Se caracteriza por tener paredes diferentes: convexas y cóncavas. La causa es la distribución desigual de las cargas y la rotura del casco. Esto contribuye al pellizco de la piel subyacente y al estiramiento de los ligamentos, lo que provoca cojera persistente. El herraje se realiza en una pared con el lado ancho de la herradura y en la otra con el lado recto.
- La pezuña es genial. Presenta una puntera pronunciada, talón alto y suela cóncava. La causa es la contractura del tendón, un recorte inadecuado y una mala colocación del pie. Se utiliza un zapato con forma de media luna.
- La pezuña está comprimida. Se caracteriza por la convergencia de las paredes del talón y una ranilla pequeña y dolorosa. El casco está endurecido y seco. Las causas de cualquier tipo de compresión (talón, planta o coronaria) incluyen un estilo de vida sedentario, el recorte excesivo de la ranilla o la constricción de los cascos por las herraduras.
Es aconsejable no herrar a estos caballos y dejarlos montar únicamente en terrenos blandos. Como alternativa, se recomiendan herraduras con almohadillas suaves impregnadas en alquitrán de abedul.
Comprender la estructura de los cascos de los caballos facilita su cuidado, previniendo diversas enfermedades y deformidades. El cuidado obligatorio incluye el recorte, el esquilado y el herraje, que se realiza cada seis semanas. Es importante recordar que no se recomienda herrar a los potros hasta que tengan entre 4 y 5 años.











