Las enfermedades de las ovejas pueden ser mortales y, en los casos más graves, todo el rebaño puede infectarse. La prevención ayuda a evitar consecuencias negativas y a proteger a los animales. Para ello, es importante conocer las enfermedades que pueden afectar a las ovejas, los síntomas que presentan y cómo tratarlas eficazmente.
Enfermedades no transmisibles de las ovejas
Esta categoría de enfermedades no supone un riesgo significativo. Lo fundamental es iniciar el tratamiento cuanto antes y recordar la importancia de las medidas preventivas.
Enfermedad por bezoar
La acumulación de fibras vegetales y pelo animal en el estómago de un animal se denomina enfermedad por bezoar. Esta afección afecta con mayor frecuencia a animales jóvenes que se encuentran desnutridos por la falta de leche materna. Debido a la carencia de minerales y vitaminas en su dieta, el animal comienza a ingerir su propio pelo para intentar compensar la falta de nutrientes.

Piedra bezoar del estómago de una oveja
Un animal enfermo se muestra inquieto, pierde el apetito y comienza a mirar fijamente a otros animales, intentando comerse su pelaje. Otros síntomas incluyen mucosas azuladas e intentos constantes de defecar.
- ✓ Asegúrese de que la dieta de las ovejas jóvenes contenga suficientes minerales y vitaminas, especialmente durante el período de destete.
- ✓ Revise periódicamente el estado del pelaje de su mascota para detectar signos de que se come el pelo.
No existen medidas preventivas eficaces. Para evitar la formación de bezoares en el estómago, mantenga una dieta equilibrada y saludable rica en minerales y vitaminas esenciales.
Timpanismo de la cicatriz
Los problemas del sistema digestivo se consideran enfermedades no infecciosas. Pueden afectar a todos los animales, independientemente de su edad o sexo.
La enfermedad se acompaña de inapetencia, ansiedad y distensión abdominal grave. Tanto los animales adultos como los corderos sufren malnutrición. La enfermedad puede provocar la insuficiencia de una de las partes del rumen.

La oveja tiene el abdomen hinchado en el lado derecho.
Para el tratamiento, se introduce un tubo especial en la boca del animal enfermo para restablecer la función normal del rumen. Esto permite eliminar los gases acumulados. Este método no siempre es eficaz. En los casos más complejos, es necesaria una punción ruminal.
Cistitis
Si se desarrolla una infección purulenta en la ubre, o si los riñones, el útero u otros órganos cercanos se ven afectados, el revestimiento de la vejiga urinaria se inflama. La oveja experimenta una necesidad constante de orinar, lo que le causa un dolor intenso.
A medida que la enfermedad progresa, la temperatura corporal aumenta, la micción se vuelve imposible y aparece la postura encorvada.
- ✓ Presta atención a la frecuencia de la micción y a la presencia de sangre en la orina como signos tempranos de cistitis.
- ✓ Controle la temperatura corporal del animal, ya que un aumento de la temperatura puede indicar el desarrollo de una infección.
Durante el tratamiento, las ovejas pasan a una dieta blanda y reciben abundante líquido. Se les administra sal, ácido clorhídrico y ácido benzoico. En algunos casos, se realiza irrigación vesical con diversas soluciones. Se administran inyecciones intramusculares de sulfonamidas y antibióticos.
Envenenamiento
Este es un problema común entre muchos ganaderos de ovejas. La intoxicación puede ser causada por plantas venenosas ingeridas por las ovejas. Los síntomas incluyen vómitos intensos, diarrea, inapetencia y fiebre alta.
Los corderos son especialmente vulnerables a la intoxicación; sus jóvenes cuerpos pueden no sobrevivir a esta grave afección. El tratamiento más eficaz consiste en un lavado gástrico inmediato con aceite de girasol (110 ml) y una solución salina especial (60 g de sal por cada 550 ml de agua).
Eczema
Se produce una inflamación de la piel del animal. Afecta a los individuos alérgicos a diversos irritantes: químicos, mecánicos o fúngicos (lesiones). Pithomyces chartarumExiste riesgo de desarrollar eccema como resultado de una nutrición inadecuada y limitada, condiciones de vida inapropiadas, así como en presencia de diversas enfermedades crónicas.
El eccema provoca la aparición de pápulas y enrojecimiento en la piel del animal, la formación de vesículas y pústulas, la formación de costras y emaciación. El tratamiento se basa en la eliminación inmediata del agente irritante subyacente. Se prescriben medicamentos para el hígado. Además, se debe cambiar la dieta de las ovejas a una alternativa hipoalergénica y segura, ya que en el pasto pueden crecer gramíneas tóxicas para ellas, administrarles suplementos vitamínicos (sin exceder la dosis recomendada, pues de lo contrario sufrirán daño hepático tóxico) y evitar que pasten bajo la luz solar directa (proporcionándoles sombra).
Bronconeumonía
Esta enfermedad provoca inflamación de la mucosa bronquial, que también afecta a los pulmones. El animal afectado presenta fiebre alta, pérdida de apetito, respiración rápida, tos y secreción nasal mucosa maloliente.
El tratamiento incluye sulfonamidas. Se prescriben gammaglobulina y antibióticos. También pueden prescribirse medicamentos que estimulen la función cardíaca adecuada.
A un animal enfermo se le debe prescribir una dieta especial.
Estomatitis
La estomatitis es una inflamación de la cavidad bucal. Esta afección puede ser causada por daños mecánicos, influencias químicas o térmicas y ciertos factores biológicos.
Un animal enfermo tiene dificultad para masticar los alimentos debido a la erosión que se forma en la cavidad oral, y la lengua puede recubrirse con una capa blanquecina. Se produce una salivación excesiva y el animal mastica sin cesar.
Para el tratamiento, se cambia la alimentación de las ovejas a piensos líquidos de consistencia viscosa o gelatinosa. También se pueden administrar piensos mixtos. Trate regularmente las zonas erosivas de la cavidad oral con peróxido de hidrógeno.
Conjuntivitis
Dependiendo de la forma de la enfermedad, pueden aparecer diversos síntomas:
- catarral – los ojos pueden estar cerrados o entrecerrados, se desarrolla fotofobia, comienza un lagrimeo intenso, la conjuntiva se inflama y se torna roja;
- purulento – comienza la supuración, los bordes del párpado se cubren de úlceras;
- flemonoso – la conjuntiva se abulta, se produce hinchazón de la membrana mucosa del ojo;
- folicular – Se produce inflamación de los folículos en la parte interna del tercer párpado.
Limpie regularmente la mucosa ocular para eliminar la secreción purulenta. Para ello, utilice una solución acuosa de ácido bórico, corticosteroides y pomadas antibióticas. Para prevenir la formación de folículos, se realiza cauterización con un lápiz de nitrato de plata.
Artritis
Se trata de una enfermedad inflamatoria que afecta a las articulaciones, provocando deformidades articulares. Las ovejas afectadas cojean gravemente, sufren dolor, hinchazón y fiebre. Pierden coordinación y se muestran reacias a moverse.
Incorpore la mayor cantidad posible de alfalfa a la dieta del animal enfermo, ya que es muy nutritiva y ayuda a reducir la cantidad de alimento concentrado. Proporcione masajes en la articulación afectada. Además, aplique regularmente pomadas que prevengan la irritación.
Miositis
Esta enfermedad afecta a los músculos del animal. El músculo afectado se endurece, la oveja siente dolor y la piel de la zona afectada se inflama. Si el daño muscular se limita a una extremidad, el animal cojeará gravemente.
Durante el tratamiento, se aplica una compresa tibia en la zona afectada y se realiza fisioterapia. Si se desarrolla un absceso, se realiza una incisión y se administran sulfonamidas y antibióticos por vía intramuscular.
pododermatitis
La pododermatitis es una de las enfermedades más desagradables, que provoca una inflamación grave conocida como pulpitis del casco. Esta enfermedad causa cojera, lo que dificulta el movimiento del animal. El tratamiento consiste en el recorte del casco.
Tendinitis
La tendinitis, o inflamación de los tendones, se produce tras una lesión e infección. La oveja cojea gravemente, siente dolor, la zona lesionada se inflama y desarrolla fiebre.
Se aplica una compresa fría sobre la zona inflamada, ejerciendo presión. Se realiza una pequeña punción para extraer el exudado acumulado en las cavidades. Tras una limpieza exhaustiva, todas las cavidades se tratan con antisépticos especiales.
La cantidad de exudado disminuye gradualmente. Con el tiempo, se puede comenzar a masajear con aceite de alcanfor.
Enfermedad del músculo blanco en corderos
En corderos nacidos hace pocos días, esta enfermedad es sumamente peligrosa e incurable. La mortalidad se produce en aproximadamente el 65 % de los casos. El inicio de los procesos distróficos se debe al desarrollo de una deficiencia vitamínica.
Un cordero enfermo comienza a cojear, sufre convulsiones, hinchazón y debilidad, y su respiración se acelera. Sin embargo, la aparición de la enfermedad puede prevenirse. Para ello, se añade vitamina E y otros minerales valiosos, principalmente selenio, a la dieta del animal adulto. Las ovejas preñadas deben recibir suplementos minerales con regularidad.
Fracturas
Una rotura en la integridad de un hueso se denomina fractura, la cual puede ser cerrada o abierta. En la primera, solo se daña el hueso, mientras que en la segunda, también se daña la piel.
Si un animal sufre una fractura, aparece hinchazón en la zona de la lesión, la extremidad se deforma y el animal experimenta un dolor intenso. Las lesiones en el húmero, la tibia y el fémur conllevan el sacrificio del animal.
Para el tratamiento, se aplica un vendaje de soporte en la zona lesionada y se requiere reposo absoluto. La extremidad y el vendaje se inmovilizan. Para ello, utilice objetos duros.
Si la fractura también implica daño tisular, la herida se limpia con agua limpia y antisépticos. Se requiere un vendaje compresivo; no es adecuado un yeso. Es posible que ocasionalmente supure líquido de la herida. Es importante eliminar este líquido con regularidad y desinfectar la zona de la fractura para prevenir la septicemia.
La dieta de la oveja enferma se complementa con vitaminas y minerales, y se regula su ejercicio. El masaje de la extremidad lesionada también resulta beneficioso.
Enfermedades infecciosas de las ovejas
Cuando se diagnostica una enfermedad infecciosa, la oveja afectada se aísla inmediatamente del rebaño. Si no se actúa con rapidez, todo el rebaño puede infectarse.
Rabia
Se trata de una enfermedad contagiosa y grave que afecta al sistema nervioso central. La infección provoca la muerte de las ovejas. Existe un alto riesgo de contagio para otros miembros del rebaño. Los seres humanos también están en riesgo. El agente causante es un virus sensible a las altas temperaturas y a los desinfectantes ácidos y alcalinos.
En una forma tranquila Cuando enferman, las ovejas comienzan a mugir con voz ronca, salivan más y caminan con dificultad e inestabilidad. Se niegan a comer y desarrollan parálisis.
En forma violenta Cuando está enferma, la oveja comienza a comportarse de forma muy agresiva, intenta soltarse de la correa, empieza a mugir sin motivo y a golpear la pared, y puede cavar muchos agujeros en el suelo.
Como medida preventiva, las ovejas se vacunan contra la rabia. Las granjas se protegen de perros callejeros y otros animales que podrían ser fuentes potenciales de infección.
Actualmente no existe un tratamiento eficaz contra la rabia. Cuando se diagnostica la enfermedad, el animal afectado se separa del rebaño, se aísla y posteriormente se sacrifica.
Bradzot
Enfermedad infecciosa aguda caracterizada por altos niveles de toxicidad e inflamación en el abomaso (parte del estómago). No todas las ovejas son susceptibles a la enfermedad, pero todas las infectadas mueren.
La enfermedad es causada por un microorganismo con forma de bastón que infecta al animal y produce una toxina peligrosa en su interior. Este bastón es muy sensible a diversos desinfectantes.
La enfermedad progresa rápidamente. El animal comienza a sufrir convulsiones graves, marcha inestable y un estado de agitación y agonía. El animal muere en un par de horas.
Actualmente no existe un tratamiento eficaz para esta enfermedad. Se recomienda la vacunación oportuna como medida preventiva.
Brucelosis
Se trata de una enfermedad contagiosa que puede transmitirse a los humanos. Causa inflamación y daños posteriores en diversas partes del cuerpo del animal. El agente causante es la bacteria Brucella (Brucella), que no son resistentes a las altas temperaturas ni a diversos tipos de desinfectantes.
La enfermedad es asintomática y puede pasar desapercibida. Su presencia puede detectarse por la retención de la placenta, la inflamación testicular en el carnero o el aborto espontáneo en el útero gestante.
Si la enfermedad se agrava, el animal desarrolla parálisis de las extremidades posteriores.
El tratamiento resulta ineficaz, por lo que se sacrifica al animal enfermo. Como medida preventiva, antes de incorporar un nuevo animal al rebaño, se le realiza una prueba en una clínica veterinaria para detectar la presencia de brucelosis.
adenomatosis pulmonar
Enfermedad infecciosa caracterizada por la proliferación de células epiteliales en las vías respiratorias. Los síntomas pueden incluir tos intensa y secreción nasal. En raras ocasiones, la enfermedad no presenta síntomas visibles.
Curar a un animal infectado es prácticamente imposible. La oveja debe ser separada del rebaño inmediatamente para evitar el contagio de otros animales.
Listeriosis
Una enfermedad grave que puede provocar la muerte de toda una manada. El cuerpo del animal se infecta con microorganismos bacterianos. Existen diferentes formas de la enfermedad. La listeriosis nerviosa es mortal en el 100% de los casos, ya que no tiene cura.
La enfermedad se acompaña de apatía, pérdida total del apetito, convulsiones, parálisis y trastornos musculoesqueléticos. Si es posible, conviene seleccionar de inmediato ovejas inmunes a la enfermedad.

Comportamiento característico de una oveja enferma
mastitis infecciosa
La enfermedad se manifiesta como una inflamación aguda de la ubre: se endurece, puede enrojecerse e hincharse, y la alimentación, el ordeño o la extracción de leche causan dolor. En casos graves, la fiebre aumenta considerablemente y supura pus por las tetillas. La enfermedad se desarrolla cuando una infección bacteriana penetra en la ubre a través de tetillas dañadas debido a que las ovejas se mantienen en condiciones desfavorables.
Se utilizan antibióticos para el tratamiento y, si la inflamación reaparece, se extirpa la ubre. La prevención eficaz implica el cuidado adecuado de las ovejas, el cumplimiento de todas las normas de higiene, la producción oportuna de leche y el agarre del cordero a la ubre.
Agalactia
La enfermedad suele desarrollarse simultáneamente con la mastitis infecciosa. Los primeros signos aparecen después o durante el parto de la niña.
La enfermedad se acompaña de dolor y enrojecimiento pronunciado de la ubre, conjuntivitis, cambios en el color de la leche, pérdida de apetito y desarrollo de artritis.
El tratamiento de la enfermedad solo es posible con antibióticos. Si la oveja tiene un sistema inmunitario débil, existe riesgo de muerte.
Viruela
Se trata de una enfermedad muy común que puede tener graves consecuencias. Afecta tanto a corderos como a corderos adultos. Los animales debilitados mueren.
Esta enfermedad se manifiesta con fiebre, alopecia parcial con aparición de erupciones papulares y pustulosas, salivación excesiva y secreción nasal. La oveja afectada se niega completamente a comer.
Las ovejas infectadas se aíslan inmediatamente de los demás animales para prevenir la propagación de la infección. Se puede prescribir tratamiento antibiótico. Si no hay mejoría, el animal enfermo se sacrifica y los cadáveres se incineran, ya que la enfermedad es altamente contagiosa.
La prevención eficaz consiste en la vacunación oportuna.
Pasteurelosis
Enfermedad infecciosa que afecta con frecuencia a los rebaños de ovejas. El principal indicador es la presencia de organismos patógenos en la sangre del animal. Pasteurella multocida.
La enfermedad es peligrosa y puede transmitirse a los humanos.
La enfermedad progresa con un aumento repentino de la temperatura, la aparición de diarrea severa y un estado de ánimo depresivo en las ovejas. Aparece edema severo y se hinchan las patas y las articulaciones. Se desarrolla anemia.

Una oveja enferma de pasteurelosis
La enfermedad se trata con una inyección de suero hiperinmune; se prescriben sulfonamidas con tetraciclina.
La prevención eficaz requiere la vacunación oportuna y el fortalecimiento del sistema inmunitario de los animales. Si se detecta una oveja infectada, se la aísla inmediatamente del rebaño y se desinfectan las instalaciones.
Salmonelosis (paratifoidea)
La salmonela es un patógeno altamente resistente a diversos desinfectantes. Los corderos se ven afectados con frecuencia por esta enfermedad, con una mortalidad aproximada del 50% de los casos.
La enfermedad se manifiesta con fiebre y diarrea (posiblemente con sangre). El animal enfermo se niega a comer. El cordero comienza a respirar con dificultad. Si el cordero no ha muerto al sexto día, desarrolla una tos persistente (neumonía) y se le inflaman las articulaciones. Puede sobrevivir hasta 10 días.
El animal enfermo se aísla para prevenir la propagación de la enfermedad. El tratamiento incluye antibióticos (como la sintomicina). También se utilizan nitrofuranos (como la furazolidona) y sulfonamidas (como el norsulfazol).
Ántrax
La enfermedad es altamente contagiosa y progresa rápidamente. No solo los animales, sino también los humanos, corren el riesgo de infectarse. Al infectarse, aparecen hinchazones con úlceras en el cuerpo de la oveja. Pueden aparecer ántrax en la piel y los órganos internos.
El bacilo microbiano causa la enfermedad y es difícil de erradicar por completo. Las ovejas pueden infectarse al comer alimentos contaminados.
Según la naturaleza y la progresión de la enfermedad, pueden aparecer diversos síntomas. Se observan temblores intensos y persistentes, aumento de la temperatura corporal, coloración azulada de las mucosas oculares, inflamación de los ganglios linfáticos submandibulares y edema mandibular.
El tratamiento consiste en la inyección intramuscular de un suero específico (10 ml por animal). También se utilizan inyecciones de gammaglobulina. Los antibióticos de penicilina se administran por vía intramuscular.
Enterotoxemia
Se trata de una enfermedad peligrosa que afecta al sistema nervioso. Es causada por la infección de diversos microorganismos. La enfermedad es estacional y afecta con mayor frecuencia a las ovejas en primavera. Progresa a través de varias etapas, comenzando con una fase crónica, pasando por fases subaguda, aguda e hiperaguda.
La enfermedad se manifiesta con dificultad para respirar, abundante secreción nasal, aumento de la salivación y problemas gastrointestinales. El tratamiento es más eficaz durante la fase subaguda, cuando se prescriben antibióticos.
Fiebre aftosa
La enfermedad se caracteriza por su rápida propagación. Los animales infectados desarrollan aftas, erosiones en los espacios interpezuños e incluso en la mucosa oral. Existe riesgo de contagio a humanos. La enfermedad es causada por un virus de la familia de los picornavirus, altamente resistente a diversos factores.
En el 100% de los casos, la muerte se produce en animales jóvenes. Cuando se infectan animales adultos, la muerte se produce en aproximadamente el 40-85% de los casos.
Los animales enfermos son la fuente de infección. Las ovejas enfermas desarrollan fiebre alta y les aparece una erupción en la boca y alrededor de ella, similar a ampollas llenas de líquido turbio. También se presentan aftas en los espacios interdigitales. La enfermedad no dura más de 30 días.
Con el tratamiento adecuado y oportuno, el animal se recuperará por completo sin secuelas graves. Los antibióticos se administran mediante inyección y, si es necesario, se recetan medicamentos para el corazón. En caso de lesiones en los cascos, se utilizan baños de formalina.
Enfermedades parasitarias de las ovejas
Las enfermedades parasitarias son el tipo más común. La infección puede producirse por contacto con un animal enfermo o como resultado de condiciones de vida desfavorables.
Fascioliasis
La vesícula biliar se infecta con gusanos planos del género Fasciola. La infección puede producirse por el consumo de agua o alimentos contaminados. La enfermedad puede durar muchos años.
La enfermedad se manifiesta con caída del pelo, diarrea o estreñimiento y fiebre alta. El animal pierde casi por completo el apetito y se debilita y agota gravemente.
El tratamiento se realiza con antihelmínticos recetados por un veterinario. La desparasitación se lleva a cabo al menos dos veces al año.
Dicroceliosis
Enfermedad invasiva transmitida por parásitos del género Dicrocoeloma, que habitan en el hígado y la vesícula biliar. Estos parásitos pueden permanecer en el organismo durante varios años sin causar síntomas.
Para el tratamiento y la prevención, se administran medicamentos antihelmínticos al alimento. Se inspecciona la zona de pastoreo de las ovejas.

Ciclo de desarrollo de la dicroceliosis en ovejas
Equinococosis
Las larvas de cestodos infectan los órganos internos. Inicialmente, la enfermedad es asintomática, pero pronto aparece diarrea, pérdida de apetito y una rápida pérdida de peso y emaciación.
Actualmente no se conocen tratamientos eficaces para esta enfermedad. La prevención consiste en limitar la exposición de las ovejas a perros callejeros.
Infestación por Ostertagia
Se trata de una enfermedad parasitaria causada por ostertagias que infestan el abomaso. Las ovejas afectadas presentan debilidad, pérdida de peso, inflamación de la zona submandibular y sed.
El tratamiento consiste en el uso de antihelmínticos mezclados con el alimento. Para eliminar los parásitos, también se pueden administrar medicamentos como Fentosian, Nilverm y Naftamon. Estos medicamentos también sirven como medidas preventivas.
Monieziosis
Se trata de una enfermedad parasitaria causada por una tenia que habita en el intestino delgado. Se desarrolla desde huevo hasta gusano adulto en tres meses. Dentro del animal, puede alcanzar una longitud de 5 metros. Las garrapatas actúan como vectores intermedios del parásito.
Cuando se infecta, el animal se niega a comer, desarrolla diarrea y cólicos, y arquea el lomo al defecar. Su coordinación se ve afectada y comienza a presionar su cabeza contra su estómago o se deja caer sobre él en un intento por aliviar el dolor.
La desparasitación es una medida preventiva eficaz. Se administra en cuatro dosis, preferiblemente bajo la supervisión de un veterinario.
Encefalitis transmitida por garrapatas
Enfermedad transmitida por garrapatas. Los síntomas incluyen fiebre alta, fiebre y debilidad general. Tras la invasión del virus al cerebro, los síntomas desaparecen rápidamente, pero la fiebre vuelve a subir. Se produce una alteración en la función del sistema nervioso.
Si el animal no muere a los pocos días de la infección, existe la posibilidad de una recuperación espontánea.
Piroplasmosis
La enfermedad es causada por un parásito llamado piroplasmosis, que infecta los órganos internos y la sangre. El tratamiento consiste en un ciclo de antibióticos.
La enfermedad se manifiesta con coloración amarillenta de las mucosas, diarrea severa y pérdida de apetito. El animal incluso rechaza el agua. La orina presenta un tono rojizo, la respiración se acelera y la temperatura aumenta. El animal se muestra cansado y letárgico.

Coloración amarillenta de la mucosa oral debido a daño hepático
Teileriosis
La enfermedad es causada por el parásito Theileria. La infección se transmite por animales enfermos infectados con garrapatas.
La enfermedad se manifiesta con inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre alta y trastornos de los sistemas cardiovascular y digestivo. Como medida preventiva, se tratan los pastos contra las garrapatas.
Una solución de azidina al 7 % ayudará a eliminar los parásitos. Su veterinario también podría recetarle otros medicamentos. Estos medicamentos deben usarse en combinación, pero no más de tres veces cada uno.
Psoroptosis
Los ácaros Saracoptoidea, que infestan la piel de las ovejas, causan la sarna. Al dañar la piel, se alimentan de linfa y fluidos. Los animales enfermos son la fuente de la enfermedad.
La enfermedad se manifiesta con picazón intensa, caída del cabello y engrosamiento de la piel irritada. Aparece fiebre, ampollas y costras dolorosas en el lugar de la infestación por los ácaros.
Para eliminar las garrapatas, se debe lavar al animal con creolina o hexalina activada. También se pueden recetar inyecciones de Butox o Ivomec.
Como medida preventiva, las ovejas se mantienen en cuarentena y se someten a un tratamiento antigarrapatas obligatorio.
Melofagosis
Las ovejas están infestadas por moscas sin alas que se reproducen rápidamente y depositan sus huevos en la lana. Por lo tanto, existe riesgo de infección inmediata de todo el rebaño. Tanto las ovejas adultas como las jóvenes se ven afectadas.
La enfermedad se manifiesta cuando la oveja se arranca la lana. Presenta un agotamiento severo, diarrea y una disminución en la producción de leche. El tratamiento solo debe ser prescrito por un veterinario. Si se descubre una oveja enferma, debe aislarse de inmediato.
estrongiloidiasis
La enfermedad es causada por parásitos llamados estrongilos, que viven en la mucosa del intestino delgado del huésped. La infección se produce por la ingestión de larvas a través de una herida. Tras penetrar en el organismo, las larvas son transportadas por la sangre hasta los pulmones, donde provocan irritación. Se excretan con moco, que luego es ingerido por los animales, tras lo cual las larvas llegan al tracto intestinal, donde se desarrollan.
Una vez infectados, los corderos jóvenes mueren.
La enfermedad se manifiesta con una tos severa y picazón en la zona donde los parásitos han penetrado el cuerpo. La oveja se muestra inquieta, desarrolla pleuresía o neumonía y pierde peso rápidamente. El animal se niega a comer y se deprime.
Durante el tratamiento, se utilizan antihelmínticos (p. ej., tiabendazol o fenbendazol 0,01 g/kg, dosis única) para eliminar los parásitos del animal. La prevención consiste en la limpieza periódica del establo, que debe realizarse diariamente. Los corderos se examinan regularmente para detectar parásitos durante los primeros 60 días de vida.
Cenurosis (giro)
Se trata de una enfermedad peligrosa que afecta al cerebro de las ovejas. La infección casi siempre resulta mortal.
La enfermedad se manifiesta en las ovejas con agresividad o timidez, además de convulsiones. Presentan problemas de coordinación, letargo y ausencia de reflejos. El animal enfermo comienza a echar la cabeza hacia atrás con frecuencia.
Las ovejas pueden sufrir una gran variedad de enfermedades. Algunas se superan sin problemas, pero otras pueden provocar la extinción de todo el rebaño. Un tratamiento oportuno es fundamental. vacunación y el cuidado de las ovejas ayudará a preservar la población y a prevenir el brote de una epidemia.





























Nuestra oveja tenía timpanismo ruminal. Desafortunadamente, el diagnóstico fue demasiado tarde y no pudimos hacer nada (nuestro veterinario estaba de vacaciones y no había otro en los pueblos cercanos). De hecho, tenía distensión abdominal y poco apetito. Se puso inquieta. No teníamos ni idea de que estuviera relacionado con el timpanismo.