Actualmente, existen numerosas razas de cerdos adaptadas a diferentes condiciones climáticas. Entre ellas, destaca la Mangalitsa húngara. Su aspecto característico y su capacidad para soportar bajas temperaturas la convierten en la raza ideal para países con inviernos largos y fríos.

Historia del origen de la raza
El Mangalitsa húngaro es una raza de larga tradición, cuyo origen se estima en torno a 1833. Se sabe con certeza que, a partir de 1860, Hungría se hizo famosa por su nueva raza, cuya característica distintiva era su pelaje rizado y extraordinariamente cálido.
La creación de la raza se atribuye al archiduque José. Cruzó el jabalí de los Cárpatos con dos razas porcinas húngaras, Bakonyi y Szalontai, y una raza serbia importada, Sumadia. El resultado fue un cerdo de pelaje rizado, también conocido como cerdo lanudo, muy apreciado por su capacidad para producir grandes cantidades de manteca.
La raza rápidamente ganó popularidad. Tan solo en Hungría, la población de estos cerdos superó los 30.000 ejemplares. Los cerdos Mangalitsa húngaros también comenzaron a criarse en Ucrania. Europa Central adquirió activamente su carne grasa. Sin embargo, a mediados del siglo XX, la manteca y la carne de cerdo perdieron popularidad, ya que se necesitaban razas más cárnicas para la producción de tocino y jamón. En Hungría, la población de Mangalitsa se redujo a 7.000 ejemplares.
En la década de 1990, los productores de embutidos como el jamón y el lomo informaron de una escasez de materias primas de alta calidad. Fue entonces cuando se redescubrió la olvidada raza de cerdos Mangalica, de pelaje suave y excepcional. La empresa española Jamones Segovia, SA, se dedicó a la cría del cerdo húngaro Mangalica.
Desde el año 2000, la raza húngara Mangalica está reconocida como tesoro nacional de Hungría. Estos cerdos son objeto de una intensa cría y promoción.
En los países de la CEI, la vaca Mangalitsa húngara es criada por unas pocas granjas pequeñas, que suelen generar grandes beneficios. Su carne y manteca son adquiridas por restaurantes de alta gama.
Descripción y características de la raza húngara Mangalica
Los cerdos de esta raza son de tamaño mediano (hasta 85 centímetros de altura), de constitución robusta y cabeza grande. El hocico es alargado y ligeramente curvado hacia arriba, o redondeado, y las orejas son grandes y pueden ser erectas o caídas. Las patas son rectas, cortas y fuertes, con pezuñas negras. El vientre es grande y el lomo puede ser arqueado.
Lo primero que llama la atención al observar un Mangalitsa húngaro es, sin duda, su pelaje. Es denso y largo, con una capa interna. Durante la muda primaveral, esta capa interna se cae, rizando el pelo en rizos rígidos. La mayoría de los Mangalitsas son de color blanco sucio. Además de este color, también existen cerdos negros, rojos y de colores mixtos. Esto depende de la subespecie.
Actualmente, los productores suelen vender lechones híbridos, resultado del cruce entre un cerdo Mangalica y una cerda de otra raza. Estos cerdos también tendrán pelaje, pero no las demás características necesarias para una cría exitosa. Por lo tanto, es importante conocer las demás características externas del cerdo Mangalica húngaro:
- la cola se engrosa en la base;
- Los ojos y el pelaje que los rodea, los pezones, los labios, el hocico, el ano y el interior de la cola son de color oscuro, independientemente de la subespecie;
- borla blanca;
- La mancha de Welman (una marca oscura en la base de las orejas de no más de 5 centímetros de diámetro), dicha marca sirve como confirmación de la pureza de la raza;
- no más de 10 pezones.
Un macho de raza Mangalitsa húngara puede alcanzar los 300 kilogramos de peso, y una hembra, los 200. Durante su primer año de vida, los animales jóvenes pueden llegar a pesar entre 150 y 160 kilogramos. El peso récord de un adulto es de media tonelada.
| Subespecie | Color | Tamaño | Tasa de aumento de peso | Resistencia |
|---|---|---|---|---|
| Mangalitsa blanca | Gris claro a blanco con reflejos beige | Promedio | Promedio | Alto |
| "Martín" | La parte superior es oscura, la parte inferior es clara. | Menos que el resto | Por debajo del promedio | Muy alto |
| Mangalitsa roja | Brillante, sin manchas ni marcas de bronceado | Más grande que sus parientes | Alto | Alto |
Variedades
La principal diferencia entre las razas es su color. Actualmente, existen cuatro variaciones de color en los cerdos Mangalica húngaros y tres subespecies:
Mangalitsa blanca. La subespecie más extendida representa tres cuartas partes de la población mundial actual de mangalitsas húngaras. Su plumaje varía de gris claro a blanco, con tonalidades leonadas, amarillas y rojas, mientras que su piel es gris o negra.
"Martín". La parte superior de la cabeza, las orejas, el hocico, la mandíbula, el dorso, los flancos y la parte exterior de las patas de las golondrinas son oscuras. El vientre, la mandíbula inferior, la mitad de los flancos y la parte interior de las patas pueden ser blancas, grises, amarillas o marrón rojizas.
Esta subespecie suele ser más pequeña que las demás, con pelaje más corto y áspero, pero es más resistente.
Mangalitsa roja. Estos cerdos tienen una coloración vibrante; los ejemplares de raza pura no presentan manchas ni marcas color canela. Los cerdos rojos son más grandes que sus parientes y engordan más rápido. Esta subespecie se considera en peligro de extinción. Está prohibida la venta de lechones rojos a particulares.
Antes del declive de la población de estos cerdos en Hungría, existían algunos individuos que conservaban la coloración típica de los jabalíes, o una coloración gris-marrón.
Ventajas y desventajas de la cría de mangalitsas húngaras
Consideremos las principales ventajas y desventajas de esta raza:
| Ventajas | Defectos |
| resistencia | precio alto |
| alta demanda | pubertad tardía |
| Precios elevados para la carne y la manteca | a menudo camadas pequeñas |
| rápido aumento de peso | Existe una alta probabilidad de adquirir un lechón híbrido. |
| excelente inmunidad | la necesidad de grandes pastos |
| capacidad de adaptación | |
| personaje amigable | |
| capaz de recordar el camino a casa (el cerdo es capaz de regresar del pasto por sí solo) | |
| La lana protege contra las picaduras de insectos. |
¿Cómo elegir los lechones y cuál es su precio?
La clave del éxito en la cría de cerdos Mangalitsa húngaros reside en elegir los lechones de raza pura adecuados. Si bien los lechones híbridos pueden tener un aspecto similar, su carne y grasa carecerán de las valiosas características de los Mangalitsa húngaros. Por lo tanto, al comprar cerdos, es fundamental solicitar el pedigrí y leer las reseñas de la granja proveedora.
- ✓ Disponibilidad de pedigrí
- ✓ Actividad y apetito
- ✓ Limpiar las membranas mucosas
- ✓ Pecho grande y piernas rectas
- ✓ Características de la raza
- ✓ Coloración a rayas en bebés
No te fíes del comprador; es mejor que vayas tú mismo a seleccionar los animales, ya que la salud de los lechones solo se puede comprobar inspeccionándolos personalmente. Lo ideal es visitar varias granjas; muchas características solo se harán evidentes mediante la comparación.
Es especialmente importante recordar que las crías adquiridas no deben ser parientes cercanos, de lo contrario los cerdos degenerarán.
Un lechón de raza Mangalica húngara auténtica cuesta al menos 15.000 rublos rusos, con un precio medio que oscila entre los 15.000 y los 20.000 rublos. Se recomienda adquirir varios lechones, ya que la falta de compañía puede provocar aburrimiento en el animal, lo que puede afectar a su apetito y a su aumento de peso.
Al comprar un lechón, observe su apetito y la limpieza de sus mucosas. El lechón debe tener un pecho amplio, patas rectas, las características descritas anteriormente para el lechón Mangalitsa húngaro y un pelaje rayado similar al de sus parientes salvajes, pero con un patrón de color característico de la subespecie (blanco, negro, rojo o «golondrina»).
Un lechón sano chillará fuerte cuando lo cojas en brazos.
Evite comprar lechones demasiado gordos o grandes. El aumento excesivo de peso a una edad temprana suele deberse a la alimentación con leche azucarada. Después de esto, es difícil que estos lechones se adapten a una dieta normal.
Un cruce de Mangalitsa húngaro probablemente también estará cubierto de lana, pero su carne es más dura, su capa de grasa es menor, su carácter no es tan amigable y su inteligencia y memoria son menores.
Las dudas sobre la pureza de la raza se plantean a los individuos de cualquier subespecie que tengan el vientre rosado, carezcan de las marcas negras características de todos los Mangalitsas, tengan las puntas del pelaje marrones o tengan las orejas demasiado grandes o demasiado pequeñas.
Los cerdos con manchas blancas en la piel y coloración marrón, con pezuñas amarillas o negras con rayas amarillas, serán descartados fácilmente.
Los tonos de color pueden cambiar durante la vida de un cerdo; este proceso está influenciado por la nutrición y el ambiente.
Condiciones de mantenimiento de una pocilga
El cerdo Mangalitsa húngaro es conocido por su resistencia y adaptabilidad. Incluso a temperaturas bajo cero, puede sobrevivir sin caseta. Por ello, muchos criadores no construyen alojamiento para esta raza, sino que simplemente cavan un agujero en el corral. En este caso, el cuerpo del Mangalitsa húngaro utilizará su grasa almacenada para mantenerse caliente. Sin embargo, para que el cerdo gane peso adecuadamente, son necesarias las siguientes condiciones:
- pocilga aislada para el invierno;
- corral frente a la pocilga;
- un recipiente para beber con agua limpia;
- Se cambiaba regularmente la cama de paja en la pocilga y en el corral;
- un prado de pastoreo cercado para evitar la entrada de otros animales;
- Toldos para proteger del mal tiempo en el potrero y en el pasto;
- Además de proporcionar calefacción adicional a los lechones y a las cerdas gestantes, también es importante protegerlos de las corrientes de aire.
Esta raza, gracias a su alta inmunidad, no requiere vacunación.
El Mangalitsa húngaro tiene buena memoria. Por lo tanto, es capaz de regresar solo al pastizal y no necesita muchos pastores, sobre todo si no hay depredadores cerca. Entre estos depredadores se incluyen, por cierto, jaurías de perros callejeros.
Cada otoño y primavera, se debe administrar medicación antiparasitaria a los cerdos.
Alimentación y dieta
Los mangalitsas húngaros son omnívoros y se alimentan principalmente de hierba. En primavera y verano comen hierba, y en otoño e invierno, heno. Sin embargo, para favorecer el aumento de peso, se puede añadir lo siguiente a su dieta:
- papa;
- maíz;
- calabaza;
- frijoles;
- calabacín;
- remolacha;
- bellotas;
- castañas;
- cereales;
- caña;
- ensilaje;
- arcilla roja;
- tiza;
- harina de huesos;
- alga.
Estos cerdos no rechazan restos de comida, caracoles, insectos ni ranas.
No se debe sobrealimentar a los pollos Mangalitsa húngaros, ya que esta raza es propensa a la obesidad. Esto puede provocar una mala calidad de la carne e incluso la muerte.
Las gallinas mangalitsa húngaras pueden alimentarse con pienso comercial, pero aún así necesitan hierba fresca o heno. La elección del pienso depende de la edad de los animales.
Los propietarios que se preocupan por la carne natural pueden preparar su propio alimento. Para ello, mezclen maíz, salvado, tiza, harina de huesos, trigo, avena y harina de maíz.
Reproducción
Los ejemplares de esta raza alcanzan la madurez sexual al año de edad. A esta edad, la cerda debe ganar al menos 100 kilogramos para poder parir con éxito. Los lechones más fuertes y sanos nacen en la segunda camada. La cerda pare de 3 a 7 lechones en su primera camada; en gestaciones posteriores, puede llegar a tener hasta 12 lechones, ocasionalmente 14.
- Aislamiento de la sala de cría.
- Preparando una lámpara de calor para lechones.
- Proporcionar a la cerda vitaminas y minerales.
- Separación de la cerda del rebaño principal.
Desde el apareamiento hasta el parto transcurren entre 110 y 120 días. Antes del parto, es necesario disponer de una habitación separada y aislada para la cerda. Las Mangalitsa húngaras poseen un excelente instinto maternal, por lo que cuidarán y protegerán a sus crías.
Las gallinas Mangalitsa húngaras pueden entrar en celo a partir de los 5 meses. Sin embargo, a esta edad, la hembra aún no está completamente desarrollada y no podrá tener una camada. Estas hembras deben separarse de los machos y mantenerse alejadas hasta que alcancen el peso adecuado.
Crianza de los hijos
Se recomienda preparar una lámpara de calor para el parto. Los lechones nacen con pelo corto, pero secarlo por sí solos les resultará difícil. Durante la primera semana, se alimentan de la leche materna. Dos días después del nacimiento, se les administra una inyección intramuscular de hierro para prevenir la anemia.
Al cuarto día, se les cortan los colmillos a los lechones para evitar que lastimen a la cerda durante la lactancia. Dos semanas después del nacimiento, los lechones criados para carne son castrados para favorecer el aumento de peso y reducir la agresividad. Este procedimiento es obligatorio para los lechones con hernia inguinal.
Durante la segunda semana de vida, los lechones reciben salvado al vapor, cebada tostada y vitaminas y minerales esenciales. Al mes, pueden empezar a comer forraje. La transición completa a la alimentación para adultos se produce entre los cuatro y cinco meses de edad. La desaparición de las rayas características de los lechones en su piel indica el comienzo del destete.
A los gatitos Mangalitsa húngaros no se les corta la cola; es una de las características propias de la raza.
Las características gustativas de la carne y la grasa del Mangalica húngaro
La carne y la grasa de la vaca húngara Mangalica son ideales para numerosos platos de carne, lo que las convierte en piezas muy apreciadas. Posee una textura veteada y un sabor delicado. Además, la carne de esta raza cuenta con diversas propiedades beneficiosas:
- propiedades anticancerígenas;
- alto contenido de zinc y hierro;
- colesterol bajo;
- Vitaminas A y del grupo B.
La capa de grasa de la raza Mangalica húngara tiene un grosor de 55 a 65 milímetros y presenta vetas, lo que hace que la grasa de esta raza sea única.
Reseñas
Puedes obtener más información sobre la primera camada de cerdos Mangalica húngaros y las normas para la cría de lechones viendo este vídeo:
La gallina Mangalitsa húngara es una de las razas más prometedoras. Su carne se considera de primera calidad. Por lo tanto, no cabe duda de que la cría de esta raza será rentable. Su mantenimiento también es provechoso, ya que son muy poco exigentes con la alimentación y pueden adaptarse a cualquier clima.

