La varroa es una enfermedad de las abejas melíferas, extendida por todo el mundo. Causa importantes pérdidas en la apicultura. La enfermedad se puede identificar por síntomas específicos y es bastante grave. Su tratamiento requiere un enfoque integral.
Características generales de la enfermedad
La varroatosis es una enfermedad peligrosa que afecta a todas las abejas, tanto adultas como larvas. Su peligro radica en que rara vez se detecta en sus primeras etapas debido a la ausencia de signos clínicos evidentes.
La varroatosis es una enfermedad de cuarentena, ya que su grado de contagio es muy alto.
Los insectos infectados con varroa no forman grupos en otoño. Toleran mal el invierno y pueden despertar ya en la primera mitad del invierno. A menudo se muestran inquietos y pueden atacar los alimentos. La sobrealimentación les provoca diarrea en primavera.
Patógenos, vías de infección
La varroatosis es causada por el ácaro Varroa destructor. Fue descrita hace más de un siglo, pero en aquel entonces se asociaba con la abeja melífera india Apis cerana indica. En la década de 1960, este patógeno parásito comenzó a afectar a las abejas melíferas.
El parásito puede observarse a simple vista, aunque mide poco más de un milímetro de largo y aproximadamente 1,5 mm de ancho. Una característica distintiva del parásito es la presencia de cuatro pares de apéndices provistos de ventosas. Estas son necesarias para que las garrapatas se adhieran al cuerpo del hospedador. Los parásitos prefieren la zona entre el abdomen y el tórax o la superficie lateral entre los segmentos corporales.
Los ácaros Varroa se alimentan de sangre de insectos. Los parásitos adultos se adhieren a las abejas y, al alimentarse de su sangre, sobreviven al invierno.
Como resultado, las abejas se inquietan, se debilitan y pueden morir. Si un solo insecto está infestado con varios ácaros, su muerte es inevitable.
Los parásitos se reproducen dentro de las celdas selladas del panal. El ciclo de desarrollo del ácaro suele coincidir con el periodo de emergencia de la cría, ya que seleccionan las pupas de zánganos o abejas obreras para reproducirse. El ciclo de desarrollo dura, en promedio, 8 días si la temperatura se mantiene a 35 grados Celsius.
Las hembras parásitas ponen cinco huevos cada una. Para ello, utilizan larvas de abeja de seis días de edad antes de sellarlas con cera.
Durante la formación de crías a principios de primavera, las portadoras de parásitos son principalmente las abejas obreras, y en el período estival – drones.
Dado que la varroatosis rara vez se detecta en su fase inicial, se realizan trabajos rutinarios en el apiario, lo que contribuye a la propagación de la enfermedad.
La fuente de infección en una colonia puede ser una abeja que entra volando para robar. Otras posibles vías de infección incluyen la enjambrazón, el deambular y la adquisición de individuos infectados de otros apiarios.
Las larvas de ácaros pueden entrar en una colonia de abejas sana si se introduce un cuadro con cría infectada. La cría de zánganos cortada también puede ser una fuente de infección.
Síntomas de ácaros Varroa en una colmena
El principal síntoma de esta enfermedad son las abejas y los zánganos con defectos de desarrollo. Estos pueden manifestarse como:
- ausencia de alas;
- alas rudimentarias y curvas;
- ausencia de patas.
Para detectar la enfermedad, a veces basta con examinar el abdomen lateral y el cefalotórax cerca de la inserción del ala. En estas zonas pueden observarse placas ovaladas de color marrón claro u oscuro, de aproximadamente 1,5 x 2 mm. Estas placas corresponden a ácaros hembra adultos.
Cuando la varroatosis alcanza etapas avanzadas, se caracteriza por la variegación de la cría. Se encuentran grandes cantidades de abejas muertas, larvas, pupas y zánganos alrededor de la colmena. Estas son desechadas por las abejas vivas durante la limpieza. Al examinar las larvas, la enfermedad se identifica por su color amarillento y su estado de descomposición.
Para confirmar la presencia de varroa, coloque varias abejas vivas en una caja de plástico transparente, asegurándose de que quepan en una sola capa. Esto permite una inspección precisa.
Los ácaros pueden encontrarse no solo en las abejas, sino también en la colmena. Para ello, inspeccione las bandejas extraíbles, o más precisamente, los restos de la colmena que se encuentran dentro de ellas. Estos restos pueden contener ácaros hembra, tanto móviles como inmóviles.
Puedes abrir las celdas del panal donde se encuentra la cría. Si la colonia está infectada con varroatosis, las hembras estarán en sus pupas; las placas características son fácilmente visibles en sus cuerpos blancos.
El parásito infecta a toda la cría, pero los zánganos son más susceptibles que las abejas obreras. Esto permite el diagnóstico, el seguimiento del número de ácaros y la tasa de crecimiento de la infestación de la colonia.
Para evaluar la infestación de ácaros, recolecte varias docenas de insectos vivos del centro del nido, sumérjalos en agua hirviendo y añada una cucharada de bicarbonato de sodio (puede sustituirlo por detergente para ropa). Después, separe los parásitos muertos de los insectos. Al contarlos, podrá estimar el porcentaje de infestación.
Para determinar la gravedad de la infestación por ácaros, se toman muestras de 100 abejas y 100 celdas de cría. Estas celdas deben tomarse del centro del nido. Si se encuentran menos de dos parásitos, la infestación es leve; de 2 a 4 ácaros indican una infestación moderada; y más de cuatro indican una infestación grave.
Si el grado de daño es leve o moderado, el apiario se considera condicionalmente sano.
Tratamiento de la varroatosis en abejas
Actualmente, se considera que todos los apiarios de Eurasia están infectados a priori con varroatosis. Se requieren tratamientos anuales y medidas preventivas.
No existen métodos biológicos para controlar el ácaro Varroa. Este ácaro no transmite enfermedades ni tiene enemigos naturales; al menos, no se han identificado hasta ahora. La única forma de controlar la población de este parásito es eliminando las crías infectadas.
La varroatosis puede combatirse mediante métodos químicos, físicos, zootécnicos y tradicionales.
Ningún método de tratamiento puede eliminar por completo la varroatosis de un apiario, pero puede reducir la infestación de ácaros en ciertas colonias hasta alcanzar un nivel relativamente seguro.
| Método | Eficiencia | efectos secundarios | Periodo de solicitud |
|---|---|---|---|
| Productos químicos | Alto | Impacto en el sistema reproductivo de las reinas | Cualquiera, excepto durante el período de floración. |
| Físico | Promedio | Riesgo de muerte de las abejas | Primavera, otoño |
| Zootécnico | Alto | intensidad laboral | Verano |
| Gente | Bajo-medio | Dependencia de la temperatura | Primavera, verano, otoño |
Métodos químicos
El tratamiento químico de la varroatosis en las abejas consiste en el uso de diversos productos químicos para tratar las colonias. Estas sustancias matan a los parásitos o provocan su caída.
La principal desventaja de los tratamientos químicos contra la varroatosis es su ineficacia contra los parásitos que ya han penetrado en la cría operculada. Otra desventaja es el efecto de los químicos en el sistema reproductivo de la reina. Este daño le impide gradualmente poner huevos fertilizados, que son la fuente de las abejas obreras y de una nueva reina.
La mayoría de estos productos se basan en amitraz y fluvalinato, que son acaricidas sistémicos.
El amitraz es una fuente de medicamentos, entre los que se incluyen Bipin, Varroades, Varropol y Tactica. Los medicamentos a base de fluvalinato incluyen Apistan, Apifin, Varrotom y Fumisan. También se utilizan Bayvarol o Varostop (a base de flumetrina), Gabon RA-92 (a base de acrinatrina) y Apiprotect o Pericin (a base de cumafós).
De los medicamentos mencionados, Bipin o Tactic son los más eficaces. Se utilizan para tratamientos a finales de otoño. La ventaja de estos medicamentos es que no generan adicción.
Los medicamentos veterinarios para la varroa están disponibles en diversas presentaciones. Estas incluyen una solución acuosa autoemulsionante o una tira de madera o polímero con la impregnación adecuada.
Al utilizar soluciones acuosas durante 24 horas, la concentración del fármaco disminuye y cae por debajo del umbral de eficacia. El tratamiento con estas soluciones se realiza en 2 o 3 dosis, con un intervalo de 3 a 4 días entre cada una.
Al usar tiras impregnadas con acaricida, las garrapatas comienzan a desprenderse a los pocos días. La ventaja de estos productos es que pueden dejarse en el hogar durante todo el invierno. La desventaja es que la exposición prolongada a un producto con una concentración inferior a la eficaz puede generar resistencia al mismo.
En este vídeo, un apicultor experimentado ofrece una visión general de los tratamientos más populares contra los ácaros de las abejas:
Métodos físicos
Existen algunos métodos físicos para controlar los ácaros, pero son ineficaces contra los parásitos que han entrado en la cría operculada. En otros casos, se pueden utilizar los siguientes métodos:
- TérmicoEste tratamiento es de corta duración e implica la exposición a temperaturas entre 43 y 46 grados Celsius. Se utiliza una malla en la que se fuerza a las abejas a salir de los panales. La alta temperatura mata a los ácaros, que se desprenden. Este método tiene un inconveniente importante: puede matar a la reina y a las obreras, a veces por completo. Debido a su laboriosidad y a su peligrosidad, se utiliza muy poco.
- MagnéticoEste método requiere dos imanes potentes. Deben instalarse en la zona de movimiento de las abejas, incluyendo la entrada, la plataforma de aterrizaje y el espacio bajo el panal. Cuando las abejas entran en el alcance de los imanes, los ácaros se desprenden por desorientación. Para evitar que los parásitos regresen a la colmena, se utilizan trampas mecánicas: bandejas de malla sobre las bandejas, forradas con papel impregnado de vaselina o aceite.
Métodos zootécnicos
Un método común para eliminar los ácaros varroa es retirar la cría de zánganos. Durante el verano, las celdas de zánganos pueden albergar aproximadamente el 85 % de los ácaros. Coloque un cuadro con una pequeña tira de cera estampada cerca de la cría joven. Las abejas lo llenarán con celdas de zánganos, que luego la reina colonizará.
Tras sellar las celdas, retire el cuadro y sumérjalo en agua caliente durante tres horas. La temperatura debe ser de 55 grados Celsius (131 grados Fahrenheit). Estas condiciones son necesarias para eliminar los parásitos. Después de este procedimiento, desprecinte las celdas y devuelva el cuadro a la colmena. Las larvas muertas sirven como suplemento proteico.
No es necesario devolver el marco. En este caso, conviene vaciar su contenido y destruirlo. Si se necesita el marco, debe tratarse con ácido acético (preparar una solución al 2%).
Otro método zootécnico para tratar la varroatosis consiste en crear colonias. Este enfoque ayuda a limitar el desarrollo del ácaro.
En condiciones naturales, debe crearse un período sin cría. Los núcleos se colocan sobre una reina estéril o una celda real. Al final de este período, todos los ácaros emergerán de las celdas y se alojarán en abejas adultas. Esto permite tratar a toda la población de parásitos. Este procedimiento debe realizarse después del inicio de la fase larvaria.
Otra opción es crear colonias libres de cría. Para ello, seleccione una colmena y coloque dos panales llenos de miel y pan de abeja, y uno lleno de abejas secas. Todas las abejas de la colonia infectada, excepto la reina, deben ser sacudidas sobre la rampa, y un cuadro con cría expuesta debe colocarse en la colmena. Se introduce una reina fértil en la colonia libre de cría, y las colonias deben ser retiradas del apiario. Las abejas deben ser tratadas con los preparados adecuados.
remedios caseros
Para eliminar la varroatosis, puedes recurrir a diversos remedios caseros. Las siguientes opciones son efectivas:
- Ácido lácticoNecesitas preparar una solución al 10% y rociarla sobre los panales con las abejas. Esto puede hacerse en primavera, cuando la temperatura supere los 14 grados Celsius. En promedio, se requieren 10 ml de solución por panal.
- pimiento picanteDebe añadirse a fertilizante superficialPara ello, triture el producto, vierta un litro de agua hirviendo sobre él y déjelo reposar durante 24 horas. Filtre la mezcla resultante y añádala a un jarabe de azúcar al 50%. 0,12 litros de tintura de pimienta son suficientes para un litro de jarabe. Para mayor eficacia, puede añadir también 20 ml de tintura de propóleo (10%). Este jarabe curativo debe administrarse a las colmenas tres veces, con una semana de intervalo. De 0,25 a 0,3 litros de la mezcla son suficientes para un tratamiento.
- TomilloDeben utilizarse materias primas frescas. Estas deben molerse, colocarse en una gasa y distribuirse sobre bastidores cubiertos con plástico. Reemplace la masa seca con materias primas frescas cada tres días. Este método puede utilizarse durante toda la temporada. Si la temperatura supera los 27 grados Celsius, este método resulta ineficaz.
- Aceite esencial de lavanda y alcohol (96%)Llene el vaporizador con alcohol y añada unas gotas de aceite de lavanda. Coloque el vaporizador sobre los marcos, pero no lo deje más de 21 días. Añada más aceite de lavanda periódicamente. Este método requiere el uso de alcohol isopropílico; el alcohol de grado técnico no es adecuado para este fin.
- Ácido oxálicoSe puede usar en cualquier época del año excepto en invierno, pero tenga cuidado de que no entre en contacto con la miel. La temperatura óptima para este producto es de 14 a 25 grados Celsius. Prepare una solución ácida al 2%, caliéntela y rocíela sobre los panales. Con 10 ml del producto es suficiente por panal. Se pueden realizar hasta seis tratamientos por temporada.
- Ácido fórmicoEste tratamiento puede realizarse en primavera, después del vuelo, o en otoño, tras la extracción de la miel. La temperatura óptima para el tratamiento es de 10 a 25 grados Celsius. Puede adquirir un producto especial llamado «Muravinka»; un paquete es suficiente para una colonia de hasta 12 abejas. Se requieren dos tratamientos, con siete días de intervalo entre cada uno.
Lea más en el artículo: Cómo y con qué tratar las colmenas contra los ácaros.
Consecuencias
El peligro de la varroatosis radica en que puede afectar a todas las abejas. La enfermedad es mortal, por lo que, sin una intervención oportuna, puede causar graves daños a un apiario. Si la infestación de ácaros es severa, las abejas simplemente mueren.
Prevención
Debido a la alta prevalencia de la varroatosis, las medidas preventivas son esenciales. La prevención debe comenzar desde la etapa de planificación del apiario. El riesgo de infestación por ácaros se puede reducir ubicando el apiario en una zona donde crecen ciertas plantas. Estas incluyen:
- romero silvestre;
- maravilla;
- espino;
- saúco;
- nuez;
- orégano;
- angélica;
- cilantro;
- ortiga;
- lavanda;
- enebro;
- menta;
- tanaceto;
- artemisa;
- tomillo;
- celidonia.
Además de ubicar los apiarios en zonas con vegetación adecuada, las colmenas deben estar correctamente dispuestas. Deben cumplir los siguientes requisitos:
- El lugar donde se instalen las colmenas debe estar bien iluminado por el sol.
- La altura hasta el suelo debe ser de 0,25 m.
- La colmena debe contar con un suelo resistente a la varroa, forrado con una malla especial. Todos los residuos caerán sobre esta malla, la cual deberá limpiarse periódicamente.
Para prevenir la varroa, se deben fusionar las colonias de abejas débiles. Periódicamente, se les debe asignar a las abejas la tarea de construir panales. Para ello, se colocan en la colmena marcos con láminas de cera estampada.
Para evitar un aumento repentino de parásitos durante la floración, se retiran periódicamente algunos nidos de zángano. Esta retirada debe realizarse únicamente en los panales de cría, que inicialmente deben estar vacíos o acortados.
En las distintas etapas de su desarrollo biológico, las colonias de abejas necesitan fortalecerse para aumentar su resistencia a los parásitos. Para ello, se les proporciona alimento suplementario que contiene agentes preventivos, como sales de cobalto, acaricidas y suplementos alimenticios.
Para la prevención, también se utilizan tiras especiales impregnadas con acaricidas. Estas se pueden dejar en el hogar durante el invierno para prevenir una infestación de ácaros en primavera.
La varroatosis es una enfermedad extremadamente desagradable y peligrosa. Es imposible eliminarla por completo. El tratamiento comprende diversos métodos, pero lo mejor es combinarlos. Las medidas preventivas son esenciales para reducir el riesgo de contagio.



