Hace poco, paseábamos cerca de un estanque privado y vimos unas plantas que crecían a su alrededor, muy parecidas al llantén común. La única diferencia eran las puntas puntiagudas de las hojas. Pensé que eran algún tipo de llantén, pero resultó ser una planta de llantén, que es bastante venenosa. Así es como luce:
Es tan bueno que siempre tengo cuidado y no recojo (ni me llevo a casa) cualquier cosa, como hace mi amiga. Por cierto, ella ni siquiera pregunta qué tipo de planta es, porque cree que todo lo que da la naturaleza es comestible. Así fue como una vez se intoxicó y acabó en el hospital... después de eso, dejó de traer a casa hierbas desconocidas.
Por este motivo, trato de informaros, mis queridos lectores, sobre todas las plantas venenosas y comestibles, para que nadie resulte herido.
El nenúfar es venenoso cuando está fresco, pero se puede consumir cocinado. Se utiliza en la medicina popular y la homeopatía, pero la medicina convencional no lo reconoce. Por lo tanto, no recomiendo preparar infusiones de nenúfar.
También descubrí que si el ganado vacuno, ovino, caprino o equino come estas hojas suculentas, puede sufrir una intoxicación grave. Ni hablar de los conejos, las gallinas, etc. Sin embargo, los paisajistas recomiendan plantar especies acuáticas en estanques y otros cuerpos de agua, ya que requieren un suelo muy húmedo para prosperar.







¡Es estupendo que estés informando a la gente sobre las hierbas que se pueden encontrar en nuestro clima! La precaución debe ser primordial.
Por cierto, los patos comen esta bardana y les sienta bien. Al parecer, el ganado y las aves acuáticas tienen estómagos diferentes, o quizá las aves... No sé qué pasa con las gallinas, ¡pero desde luego es mejor no dársela!