Vivimos en un pueblo donde no hay supermercados como Pyaterochka, Magnit, Lenta, etc. Solo hay tiendas de pueblo que de vez en cuando tienen verduras. Y además hay que comprarlas antes de que se agoten. Los pepinos son los más problemáticos: pierden su turgencia rápidamente y se ponen blandos. Pero aun así hay que comprarlos, sobre todo en primavera, cuando apetece verdura fresca, ¡pero la huerta todavía no está llena! Por eso hay que comprar de cinco a seis kilos cada vez.
Pero aprendí a revivirlos. Es bastante sencillo:
- Vierta agua fresca en un recipiente y añada los pepinos; también puede agregar tomates (al menos no les hará daño).
- Déjelo reposar de 3 a 4 horas. Sin embargo, el tiempo depende de lo secas que estén las verduras. Si solo están ligeramente marchitas, con 15 a 30 minutos bastará, pero si están muy marchitas, podrían tardar horas.
- Lo sacamos y lo revisamos. Como ves, ahora me resulta prácticamente imposible doblar el pepino porque ha absorbido agua y se ha vuelto fresco de nuevo.
Te voy a contar un secreto: este método de recuperación está inspirado en el trabajo de los vendedores de verduras (tengo una amiga que recupera pepinos marchitos de esta manera). ¡También funciona en casa!

