A mi marido y a mí nos encantan los pimientos picantes encurtidos, sobre todo si son muy picantes. Por eso los conservamos en grandes cantidades para el invierno (y eso sin contar la adjika picante y la berenjena al estilo georgiano; podéis encontrar estas recetas en nuestra web, en la sección "El mundo de las conservas", junto con muchas otras muy variadas).
Por desgracia, ambos son muy ácidos, así que no solemos usar vinagre. Decidimos entonces buscar en internet si había alguna forma de conservar los alimentos sin vinagre. ¡Y sí! La encontramos. Pero nuestra alegría duró solo dos o tres días.
Seguimos las recetas de internet paso a paso:
- Lavamos los frascos y los esterilizamos junto con las tapas.
- Lavé el pimiento.
- Se cortaron los tallos.
- Estaban picadas (lo hice de diferentes maneras e incluso enteras, porque las enlaté tanto con vinagre como sin él (según mis propias proporciones)).
- Luego hervimos el agua, la vertimos sobre los pimientos, la escurrimos, la hervimos de nuevo y la volvimos a verter sobre ellos. Cabe mencionar que repetí este proceso dos veces sin la salmuera (por si acaso), aunque la receta indica que solo se necesita una salmuera.
- A continuación, preparamos una salmuera estándar con sal y azúcar, la vertimos en los frascos y los sellamos.
- Lo colocaron boca abajo debajo del “abrigo de piel”.
Etiqueté específicamente los frascos de pimientos sin vinagre. Para ello, necesité tijeras, cinta adhesiva, un bolígrafo y tiras de papel cortadas. Escribí "Sin vinagre" en cada tira.
Después, desenrollé la cinta y coloqué tiras de papel sobre ella, separadas entre sí. Luego las corté. Y las pegué a frascos o tapas. Este fue el resultado.
Resultado: después de 2-4 días (de alguna manera los frascos se hincharon uno tras otro) noté lo siguiente:
Tuve que abrir todos los frascos y repetir todo el procedimiento paso a paso, pero esta vez con vinagre.




















