Ese fin de semana visitamos a nuestros padres en el pueblo. La semana pasada cosechamos unas 15 hectáreas de patatas; ahora tenemos que clasificarlas y prepararlas para almacenarlas. Nos pasamos casi todo el día haciéndolo, ya que la cosecha de este año fue excelente (papá se esforzó al máximo: las regó a diario, las protegió de las plagas y las abonó a tiempo).
Un sencillo método para clasificar patatas es usar una malla metálica invertida de un bancal viejo. Es muy práctico porque los restos se quedan en el suelo, las patatas no se esparcen por todo el jardín y, además, es más cómodo para la espalda porque no hay que agacharse demasiado.
Todas las hortalizas de raíz se clasificaron en:
- Una grande y entera. Irá a la bodega para almacenarla y alimentar a los animales durante el invierno.
- Semillas. Fueron inmediatamente vertidas en cajas para su siembra la próxima temporada.
- Un pequeño cambio. Es para alimento para animales.
- Las que están dañadas. Ahora las estamos usando y con los restos alimentamos al ganado.
Recogimos muy pocas patatas pequeñas. La mayoría son patatas grandes y buenas. ¡Podríamos vender fácilmente 10 sacos! Este año, el precio de estas patatas es de 25 rublos el kilo.
Todavía tendremos que clasificar las semillas en primavera, e incluso podríamos vender algunas. Es demasiado pronto para decidir, ya que no sabemos cuántas patatas brotarán mal.
¡Aquí hace un calor sofocante! ¡Ni siquiera a la sombra se escapa del calor abrasador: 37 grados! El trabajo es duro, pero las molestias son insoportables. Así que intentamos ayudar, porque trabajar juntos es más divertido y rápido. Agua fría en abundancia y un ventilador para que circule el aire caliente: esas son todas las mejoras en las condiciones de trabajo. ¡Ah, qué bien se está en el campo con una casa!




¡Me encantó la idea de la cama de malla al revés! Recién empiezo a vivir en el campo, así que consejos como estos me vienen de maravilla. Claro que vivir en el pueblo es difícil, pero espero poder adaptarme. ¡Más consejos útiles de los aldeanos serían geniales!