El sistema musculoesquelético de los pollos puede verse afectado por diversas enfermedades, desde raquitismo hasta parálisis por dedos torcidos o curvados. Para brindarles la atención médica necesaria de manera oportuna, es importante tratar de inmediato cualquier problema en sus patas e iniciar el tratamiento adecuado.
Las principales causas de las enfermedades
Existen muchas causas que pueden provocar enfermedades en las patas de los pollos, pero las principales son:
- Mantener el ganado en condiciones inadecuadasCuando las gallinas se crían en condiciones de hacinamiento y con poco espacio, el riesgo de que desarrollen diversas patologías en las extremidades aumenta significativamente. Es importante recordar que las gallinas son aves activas que se desplazan principalmente sobre sus patas. Si no ejercitan sus patas lo suficiente, pueden desarrollar diversos problemas articulares. Por lo tanto, las gallinas deben mantenerse en condiciones adecuadas, con alimento y agua a libre disposición.
- Lesiones en las extremidadesLas patas de las gallinas se lesionan fácilmente al pisar escombros duros e incluso hilos, por lo que es fundamental mantener limpios el gallinero y el corral. Además, la cama contaminada puede provocar no solo lesiones, sino también enfermedades infecciosas, como la sarna.
- Dieta desequilibradaSi el organismo de una gallina no recibe los nutrientes necesarios de su alimento, intentará compensarlo con sus propios recursos, por lo que al principio todo parecerá estar bien. Sin embargo, con el tiempo, los problemas se harán evidentes, y la deficiencia de vitaminas puede afectar no solo al sistema musculoesquelético, sino también a otros órganos.
- ✓ Densidad de población óptima: no más de 4-5 pollos por 1 m² para evitar el hacinamiento y las lesiones.
- ✓ Condiciones de temperatura: mantener la temperatura en el gallinero entre 12 y 16 °C para la comodidad de las aves.
- ✓ Humedad: Los niveles de humedad deben estar entre el 60 y el 70 % para prevenir el desarrollo de enfermedades fúngicas.
Si se observa que una gallina del gallinero cojea de una pata, cojea en general o apenas se levanta, debe separarse de las demás y examinarse con detenimiento. Esto debe hacerse de inmediato, ya que las gallinas no toleran la presencia de una gallina enferma. La morderán e impedirán que coma, lo que dificultará considerablemente su tratamiento posterior.
Deficiencias vitamínicas en pollos
La deficiencia de ciertas vitaminas puede causar deficiencia vitamínica, que se manifestará en diversos síntomas, incluyendo trastornos musculoesqueléticos. Los distintos tipos de deficiencia vitamínica y sus consecuencias se presentan en la tabla:
| Patología | Peculiaridades | Síntomas | Tratamiento y prevención |
| Avitaminosis A | Se produce por una deficiencia de vitamina A (retinol), esencial para el correcto funcionamiento de la córnea, los intestinos y las mucosas de diversos órganos, especialmente las vías respiratorias. Además, favorece el aumento de peso rápido. | Inicialmente, las aves muestran apatía, seguida de pérdida de apetito y de peso. Con el tiempo, desarrollan patologías oculares que pueden causar ceguera. Las patas también se ven afectadas, formándose úlceras y daños en las plantas. Se forma una placa en las membranas mucosas. La digestión del ave se ve comprometida y su desarrollo se retrasa. Los síntomas se desarrollan lentamente y pasan desapercibidos durante mucho tiempo. | Se debe añadir aceite de pescado a la dieta de las gallinas durante varias semanas. También se debe disolver retinol cristalino en agua. La alimentación debe complementarse con maíz, zanahorias, calabaza y alfalfa molida. |
| deficiencia de vitamina B1 | Afecta con mayor frecuencia a aves menores de un mes de edad. Provoca alteraciones en el sistema nervioso (polineuritis) y en los procesos metabólicos, causando trastornos en el metabolismo de proteínas, carbohidratos y lípidos. | Se manifiesta en los pollos con debilidad progresiva y letargo, hipotermia (descenso de la temperatura corporal), taquipnea (respiración rápida) y diarrea. En ocasiones, el ave sufre convulsiones, se vuelve sedentaria, tiene dificultad para mantenerse en pie y, al caminar, cae de bruces sobre su pecho. En casos graves, se produce parálisis del cuello, las alas y las patas. | El tratamiento consiste en administrar un preparado comercial a una dosis de 50-100 mcg por animal y dura aproximadamente de 3 a 5 días. Para la prevención, es necesario complementar la dieta con piensos y suplementos que contengan vitamina B1 (tiamina). Estos incluyen levadura de cerveza, harina de huesos, salvado y trigo germinado. |
| Avitaminosis B2 | Se produce por errores nutricionales y provoca trastornos en el sistema nervioso. Suele afectar a las gallinas jóvenes. | Esto provoca disminución de la actividad, debilidad y letargo en el ave. Su apetito disminuye y pierde peso, afectándose la formación y el crecimiento del plumaje. Los problemas digestivos causan diarrea. El ave tiene dificultad para trepar y camina con inestabilidad debido a la alteración de la coordinación motora. Además, sufre daños oculares, desarrollando cataratas o conjuntivitis. | Para tratar la deficiencia de vitaminas, se deben añadir altas dosis de riboflavina comercial (vitamina B2) a la dieta de las gallinas. Para prevenirla, se recomienda alimentar a las gallinas con alfalfa molida, granos germinados y productos lácteos fermentados, ya que contienen altas cantidades de riboflavina. Además, se debe aumentar la ingesta diaria de proteínas y lípidos. |
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| Patología | Peculiaridades | Síntomas | Tratamiento y prevención |
| deficiencia de vitamina B12 | La vitamina B12, o cianocobalamina, interviene en el metabolismo y regula la hematopoyesis. Su deficiencia provoca deficiencia vitamínica en pollos de cualquier edad. | Las gallinas se vuelven menos activas, se caen al caminar y les cuesta mantenerse en pie. Presentan signos de anemia, como cresta, barbillas y mucosas pálidas. Sus alas se caen y su plumaje se eriza. | Se añade cianocobalamina farmacéutica a la dieta de las aves. Como medida preventiva, se mezclan harina y subproductos lácteos en el pienso. |
| deficiencia de vitamina D | La deficiencia de vitamina D o colecalciferol provoca raquitismo y alteraciones en el metabolismo mineral, especialmente del calcio y el fósforo. La enfermedad se desarrolla en gallineros superpoblados, con alta humedad y en ambientes contaminados. | En las aves jóvenes, el crecimiento óseo se ralentiza y el desarrollo y crecimiento de sus patas se ve afectado. Cojean, caminan con dificultad, se echan constantemente y se resisten a levantarse. Las articulaciones de las patas suelen inflamarse y deformarse, mientras que las uñas y el pico se ablandan. Las patas, la quilla y el pecho se deforman. La formación de los huevos se ve afectada, y las cáscaras se vuelven excesivamente blandas y finas. Incluso pueden llegar a faltar los huevos por completo. | Para tratar el raquitismo, se debe añadir aceite de pescado a la dieta a razón de 10 a 50 gotas por ave. En el caso de bandadas afectadas, se puede mezclar el aceite entero con el alimento. Además, se debe administrar a las aves un preparado farmacéutico que contenga análogos sintéticos de la vitamina D. Para la prevención, se deben añadir suplementos minerales como conchas de mariscos trituradas, cal apagada, harina de huesos o tiza a la dieta de las aves. Asimismo, las aves necesitan acceso a aire fresco. |
| deficiencia de vitamina E | La deficiencia de vitamina E o tocoferol retrasa el crecimiento y desarrollo muscular, y disminuye la producción de huevos. Esta deficiencia es más común en animales jóvenes. | Las aves se sienten aletargadas y débiles, están inactivas y caminan con dificultad. Presentan daños en las patas, con los dedos curvados. Debido a la debilidad muscular, las gallinas pueden caerse al caminar y rara vez se mantienen de pie. | Para el tratamiento, se añade tocoferol sintético a la comida, y para la prevención, hay que dar a las gallinas verduras frescas, desechos de leche fermentada, avena germinada, maíz y cebada. |
Cualquier tipo de deficiencia vitamínica puede alterar la función del ovipositor en las gallinas ponedoras, y muchos huevos pierden la capacidad de ser fecundados. En esos casos, la dieta de las gallinas ponedoras se complementa con, por ejemplo,complejo vitamínico "Ryabushka"Pero si hay gallos en la granja, su dieta también debe ser rica en proteínas, grasas y piensos ricos en vitaminas.
Los siguientes suplementos beneficiosos son adecuados para ambos sexos:
- levadura de cerveza;
- pez, harina de huesos y carne;
- aceite de pescado, necesario para la deficiencia de vitaminas D y A;
- Mezclas prefabricadas listas para usar, con una composición equilibrada.
Además, las gallinas necesitan recibir alimentos de origen vegetal:
- granos de trigo germinados;
- alfalfa en puré;
- salvado;
- avena;
- maíz;
- cebada.
No se debe administrar a las gallinas un complejo vitamínico junto con suplementos vitamínicos, ya que esto puede provocar una sobredosis, lo que también puede tener consecuencias negativas para la salud del ave.
Gota o urolitiasis
La gota, clasificada como enfermedad metabólica, es causada por una alimentación inadecuada y trastornos metabólicos en pollos. Se caracteriza por depósitos de ácido úrico en las articulaciones y los músculos. Afecta principalmente a las parvadas criadas en jaulas y alimentadas con cantidades excesivas de pienso (carne, harina de huesos y harina de pescado). Por lo tanto, la gota se observa con frecuencia en razas ponedoras y productoras de carne.
La enfermedad se manifiesta con los siguientes síntomas:
- agrandamiento de las articulaciones de los dedos;
- la aparición de crecimientos en forma de cono en las falanges;
- cojera de los pollos y sus caídas de patas.
El tratamiento de la gota requiere normalizar el metabolismo y eliminar las sales de ácido úrico del organismo. Esto implica reducir la ingesta de proteínas y comenzar el tratamiento con Zinhofen (Atofan), que tiene los siguientes efectos:
- Disuelve las sales de ácido úrico y las elimina a través de la sangre;
- produce un efecto analgésico;
- aumenta la actividad motora y alimentaria de los pollos.
Zinchofen debe administrarse a las aves como una mezcla de refresco y agua. La dosis es de 0,5 g por ave. Este tratamiento dura de 2 a 3 días.
En caso de gota, también se debe administrar bicarbonato de sodio a las gallinas durante 2 semanas, añadiéndolo al bebedero común a razón de 10 g por individuo.
En cuanto a la prevención, las gallinas necesitan recibir la cantidad necesaria de proteínas, vitaminas, aminoácidos y micronutrientes. Además, es importante controlar su alimento para detectar micotoxinas, es decir, que esté libre de moho. Para prevenir enfermedades, también se les debe proporcionar vitamina A, levadura, tiza y tubérculos, mientras que se debe reducir la proteína animal y aumentar la de cereales integrales y verduras de hoja verde.
Las gallinas se sentirán bien si tienen acceso a aire fresco.
Raquitismo
La deficiencia de vitamina D3 provoca raquitismo, que afecta no solo a las patas, sino a todo el cuerpo de los pollos. La deformidad ósea más notable se observa en las extremidades. Es importante destacar que las aves jóvenes desarrollan raquitismo clásico, mientras que las adultas presentan descalcificación de la cáscara de los huevos y de los huesos.
La patología se desarrolla gradualmente y se manifiesta por los siguientes síntomas:
- Las gallinas ponedoras y de razas polivalentes empiezan a sentirse débiles y a tener poco apetito a partir de las dos semanas de edad. Su plumaje se desarrolla de forma deficiente.
- Después de dos semanas, las aves se vuelven apáticas y pierden el interés por moverse.
- Las aves padecen diarrea y falta de coordinación. Sus garras y huesos se ablandan y se sienten hundidos al tacto.
- Antes de morir, las aves pierden toda su fuerza, por lo que se niegan por completo a moverse. Permanecen inmóviles con las extremidades extendidas y mueren en esta posición.
Cabe destacar que los síntomas del raquitismo en pollos de engorde pueden aparecer ya al octavo día. Desarrollan problemas en los corvejones y se debilitan considerablemente. Además, las aves sufren retrasos en el desarrollo y su peso corporal disminuye a la mitad.
En su vídeo, el criador utiliza a sus pollos como ejemplo para demostrar los síntomas del raquitismo:
Si la enfermedad afecta a las gallinas ponedoras, comienzan a producir huevos con cáscara blanda. Sufren cojera, huesos quebradizos y dolor al caminar. Sus costillas se vuelven excesivamente blandas y sus garras y pico se ablandan. Algunas pueden desarrollar peritonitis vitelina.
El raquitismo se trata con irradiación ultravioleta o permitiendo que las aves salgan al exterior, junto con suplementos de vitamina D. La dosis puede ser de 2 a 3 veces superior a la dosis profiláctica, pero no más, ya que una sobredosis puede provocar intoxicación por vitamina D. Solo un veterinario puede determinar la dosis correcta, teniendo en cuenta diversos factores adicionales.
- intensidad de oviposición;
- disponibilidad de zona peatonal;
- región de residencia (la dosis de vitamina D es máxima para los residentes de las regiones del norte);
- disponibilidad de forraje verde.
Para reducir el riesgo de hipovitaminosis, las aves deben recibir aire fresco con regularidad y ser tratadas con prontitud en caso de enfermedades digestivas, ya que estas provocan una absorción deficiente de vitaminas, lo que puede ocasionar el reblandecimiento de los huesos y el desarrollo de patas torcidas.
cojera de pollo
La cojera en los pollos puede ser un síntoma de una enfermedad grave, pero también puede considerarse una patología independiente causada por las siguientes razones:
- Lesiones mecánicas: cortes, contusiones, luxaciones articulares, esguinces, etc.
- Daño a los nervios que inervan las extremidades.
Este defecto puede manifestarse de forma repentina o gradual. La gallina se mostrará inquieta, cojeará y tendrá dificultad para moverse. También batirá las alas con frecuencia y se posará para descansar, incluso después de paseos cortos.
Al examinar una gallina enferma, es posible que observe articulaciones hinchadas y agrandadas, heridas, abscesos, etc. En este caso, el tratamiento comprende los siguientes pasos:
- Separe a la gallina coja del resto del gallinero, ya que las gallinas sanas podrían volverse agresivas con ella. También es recomendable permitirle el contacto visual con las demás gallinas para que se sienta más tranquila.
- Trata cualquier corte o herida con una solución de color verde brillante para prevenir la infección y su propagación.
- Equilibre la dieta incluyendo suplementos vitamínicos.
Si un examen visual de un ave que cojea no revela ninguna lesión externa, debe ser llevada a un veterinario, ya que la cojera puede ser causada por una enfermedad interna grave.
- ✓ La disminución de la actividad y la negativa a comer pueden indicar el inicio de una enfermedad.
- ✓ El comportamiento agresivo hacia otras gallinas puede ser un signo de malestar o dolor.
Artritis y tendovaginitis
Ambas afecciones presentan síntomas externos prácticamente idénticos, por lo que a menudo se confunden. Además, en muchos casos, la tendovaginitis es una complicación de la artritis. Para diferenciarlas, al menos teóricamente, sugerimos consultar la siguiente tabla:
| Parámetro | Artritis | Tenosinovitis |
| Concepto | Se trata de una afección inflamatoria de las cápsulas articulares y los tejidos adyacentes, también conocida como "dolor articular" o "patas de pollo sucias". Suele presentarse en pollos de engorde que están en fase de crecimiento activo y aumentan de peso rápidamente. | Se trata de una inflamación de los tendones, o más específicamente, del revestimiento interno de su vaina. Se observa con mayor frecuencia en gallinas de edad avanzada. |
| Razones | La artritis puede desarrollarse debido a lesiones mecánicas, infecciones (penetración bacteriana en las articulaciones) y gota. A menudo, el desencadenante de la artritis es el manejo inadecuado de los animales, como el hacinamiento o la falta de cambios frecuentes de la cama. | La tenosinovitis puede ser causada por microtraumatismos o por bacterias que infectan a los pollos debido a cuidados inadecuados o a mantenerlos en condiciones insalubres. Además, esta afección puede desarrollarse debido a una distensión de los tendones, común en pollos con sobrepeso. |
| Síntomas | El ave cojea de la pata afectada y lleva una vida sedentaria. La articulación afectada puede inflamarse. En casos graves, se observa un aumento de la temperatura local, lo que indica inflamación. | Puede observarse enrojecimiento y, con menor frecuencia, hinchazón en la zona articular. En ocasiones, pueden producirse convulsiones. Si el ave está infectada, presentará fiebre y dolor. |
Estas enfermedades son difíciles de detectar en sus primeras etapas, ya que sus síntomas solo se manifiestan en fases avanzadas. Si se considera necesario el tratamiento, este suele incluir antibióticos. Como medida preventiva, es fundamental mantener el gallinero limpio, evitar que la cama se humedezca y cambiarla con regularidad.
sarna knemidocóptica o sarna
Se considera la única enfermedad antropozoonótica altamente contagiosa en animales. También se la conoce comúnmente como pie blanquecino. La causa el ácaro de la sarna, que penetra la piel de las partes sin plumas de las patas, excava túneles y se reproduce alimentándose de las secreciones entre los tejidos. La infección puede producirse a través de objetos compartidos, como comederos, bebederos y diversas herramientas.
El ácaro de la sarna en las patas de los pollos también supone un peligro para los humanos, por lo que es extremadamente importante observar las normas de higiene personal.
Los síntomas de la knemidocoptosis pueden aparecer en pollos de tan solo seis meses de edad. Se desarrollan gradualmente:
- En las patas del ave aparecen protuberancias duras y abultadas que le provocan picazón y dermatitis. Para aliviar la picazón, el ave puede picotear las escamas hasta hacerlas sangrar.
- Aparecen crecimientos, y las escamas se cubren con una capa blanca, sobresalen y se desprenden parcialmente.
- La gallina se muestra inquieta e indiferente al alimento. A menudo se queda paralizada sobre una pata, contrayendo y relajando convulsivamente los dedos. Al atardecer, se resiste a volver del gallinero, pues los parásitos se vuelven más activos a esa hora.
- El estrato córneo queda completamente cubierto de costras grises, y luego de grietas por las que se filtra la sangre.
- Las articulaciones de los dedos se inflaman y puede producirse necrosis de las falanges, debido a la descomposición tóxica de los desechos del parásito en el tejido subcutáneo de las extremidades afectadas. Las extremidades pueden desprenderse parcial o totalmente.
El tratamiento precoz de la sarna en pollos es eficaz y puede incluir el uso de los siguientes métodos:
- Sumerja las patas de pollo en una solución jabonosa durante 15-20 minutos, luego trátelas con vaselina bórica o con el estimulador antiséptico de Dorogov.
- Limpie las extremidades afectadas con peróxido de hidrógeno de farmacia y luego aplique la pomada Vishnevsky.
- Sumerja las patas de pollo en una solución de alquitrán de abedul durante 15 minutos. Este método es efectivo tanto para pequeñas como para grandes granjas.
Todos los procedimientos anteriores deben repetirse dos veces: primero después de 2-3 días para destruir completamente las garrapatas, y luego después de 2 semanas para neutralizar las crías que hayan eclosionado de los huevos.
Si la enfermedad se encuentra en una fase avanzada, el tratamiento no garantiza la recuperación total de las funciones locomotoras de los pollos, por lo que su eficacia se evalúa individualmente. En algunos casos, se sacrifican las aves.
Desplazamiento del tendón (perosis)
Esta afección afecta principalmente a aves con sobrepeso considerable, por lo que suele diagnosticarse en pollitos y gallinas jóvenes de razas híbridas de crecimiento rápido. Se desarrolla debido a un rápido aumento de peso, así como a una deficiencia de manganeso y vitamina B en la dieta.
Los síntomas de la perosis incluyen:
- Las aves comen poco;
- Los corvejones se hinchan y luego se tuercen de forma antinatural en la dirección opuesta.
Si no se inicia el tratamiento de inmediato, el ave afectada puede morir. La dieta debe ajustarse inmediatamente, incluyendo dosis adicionales de vitamina B y manganeso. La prevención requiere el uso de equipo de alta calidad y una dieta equilibrada para las aves. Los polluelos deben recibir vitaminas especiales para aves jóvenes.
dedos torcidos
Tras la primera semana de vida, los pollos pueden desarrollar enfermedades en las patas, que podrían ser de origen genético, por lo que resulta cuestionable la conveniencia de criar ejemplares con estas características. Además de una herencia genética deficiente, existen otras posibles causas de dedos torcidos. Estas incluyen:
- Regulación incorrecta de la temperatura durante el período de incubación;
- El suelo de hormigón del gallinero no estaba cubierto con una cama seca y cálida;
- lesiones mecánicas en los pies;
- Mantener a los animales jóvenes en cajas con suelo de malla.
Esta patología puede reconocerse por los siguientes síntomas:
- Las falanges de los dedos son curvas;
- Al caminar, la gallina se balancea como un pato y se apoya sobre sus patas laterales exteriores.
Lamentablemente, los dedos torcidos no tienen cura. Para prevenir su aparición, las aves jóvenes deben mantenerse en condiciones confortables desde sus primeros días de vida (el suelo del gallinero debe ser nivelado y cálido, cubierto con cama seca).
No deben utilizarse para la incubación huevos de gallinas que padezcan la enfermedad de las patas torcidas. Durante el periodo de incubación, deben seguirse estrictamente todas las instrucciones.
dedos rizados
Esta afección afecta a animales jóvenes de 2 a 3 semanas de edad y se debe a una deficiencia de vitamina B2 (riboflavina) en la dieta. También puede ser consecuencia de una mala herencia genética.
La enfermedad se caracteriza por parálisis de los dedos y una curvatura hacia abajo de las falanges, que se doblan bajo el pie. Los dedos curvados no se pueden enderezar ni siquiera aplicando una fuerte presión. Los animales jóvenes afectados tienen dificultad para caminar, ya que deben ponerse de puntillas, apoyándose en las puntas de sus falanges curvadas.
La enfermedad de los dedos rizados provoca una mortalidad prematura en las aves jóvenes debido a la gravedad de la enfermedad. Si algunas gallinas sobreviven, presentan un retraso significativo en su desarrollo y crecimiento.
Si la enfermedad se diagnostica en etapas tempranas, los jóvenes necesitan multivitamínicos con alto contenido de vitamina B2 para asegurar su supervivencia. En adultos, la enfermedad es incurable.
Como medida preventiva, las aves jóvenes deben recibir una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales. Sin embargo, si la afección es congénita, esto indica un defecto genético en las gallinas cuyos huevos se utilizaron para la incubación. No se recomienda la cría de estas aves jóvenes.
Medidas preventivas
Las enfermedades de las patas en los pollos a menudo se pueden prevenir. Para ello, siga estas medidas preventivas:
- Inspeccione diariamente a las aves para detectar hematomas, cortes y lesiones menores en las extremidades. Estas lesiones pueden ocurrir en cualquier ave, incluso en buenas condiciones de vida, pero es importante identificarlas y tratarlas de inmediato.
- Crea un entorno cómodo y seguro para las aves. Mantén el gallinero y el corral despejados para evitar la sobrepoblación. Retira todos los objetos punzantes e hilos, ya que pueden causarles lesiones en las patas.
- Mantén la cama del gallinero fresca, limpia y seca.
- Proporcione a las aves una dieta completa y equilibrada para prevenir deficiencias vitamínicas. Evite añadir fertilizantes minerales para plantas a su alimento.
- Realizar selección artificial de aves, eliminando a los individuos propensos a trastornos musculoesqueléticos o que tengan dedos torcidos o curvados.
Las gallinas padecen numerosas enfermedades de las patas, muchas de ellas causadas por una nutrición inadecuada y malas condiciones de vida. Para garantizar el desarrollo sano y adecuado de los pollitos, es fundamental seguir medidas preventivas. Si se observan signos de daño en las patas, consulte a un veterinario para recibir el tratamiento adecuado.









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