Si los patitos mueren sin causa aparente, el primer síntoma podría ser la enfermedad del músculo blanco, una afección grave. Los patitos solo pueden curarse en las primeras etapas, por lo que es importante conocer todos los síntomas de cada forma de la enfermedad. Sin embargo, prevenirla es aún más sencillo. Para ello, es necesario comprender su etiología, patogenia y otros aspectos relevantes.
Definición de enfermedad del músculo blanco
La enfermedad del músculo blanco es un trastorno metabólico grave que provoca cambios morfológicos y funcionales en el tejido muscular cardíaco y esquelético, el sistema nervioso, el hígado y otros órganos. Esta afección suele manifestarse en patitos de hasta tres meses de edad, comenzando a las dos semanas. Sin embargo, en ocasiones puede presentarse antes.
Etiología
La etiología se conoce poco, sobre todo en patos jóvenes. Sin embargo, se sabe que la enfermedad se debe a desequilibrios minerales y vitamínicos en el organismo, específicamente a una deficiencia de vitaminas E, B, A, selenio, manganeso, cobre, cobalto, yodo, cisteína y metionina. Las deficiencias de selenio y vitamina K son las más frecuentes.
La enfermedad se caracteriza por lesiones enzoóticas (endémicas) y focales. Se encuentra con mayor frecuencia en gallineros ubicados en suelos ácidos, en zonas bajas, inundadas y empobrecidas.
Patogenesia
El picoteo y el desplume de plumas son los comportamientos más comunes en los patitos jóvenes. Esto se debe a la falta de nutrientes, situación que se agrava por la alta humedad y la suciedad en el gallinero. Por lo tanto, los primeros signos son plumas erizadas, pérdida de plumas y partes inferiores expuestas.
¿Por qué la deficiencia de selenio causa la enfermedad del músculo blanco? Resulta que este nutriente desempeña un papel activo en el funcionamiento de todos los órganos y sistemas. Sin él, la actividad antioxidante del cuerpo se ve afectada, lo que conlleva un debilitamiento.
El selenio es un componente de la glutatión peroxidasa. Esta enzima ayuda a descomponer los radicales libres, que son peróxidos tóxicos. Si no se descomponen y eliminan del organismo de los patos, provocan intoxicación, desestabilización de las membranas celulares y muerte celular. Como consecuencia, las aves mueren.
Síntomas de la enfermedad del músculo blanco en patitos
En aves adultas, la enfermedad del músculo blanco no presenta síntomas característicos, pero en patitos se manifiesta como distrofia hepática e infiltración grasa. Por lo tanto, el cuadro clínico es pronunciado. La enfermedad se detecta con mayor frecuencia en invierno y primavera, y con menor frecuencia en otras estaciones. Las crías de patos afectados nacen con viabilidad limitada.
Forma aguda
En la forma aguda de la enfermedad del músculo blanco, los patitos presentan síntomas pronunciados, pero la mortalidad es mínima (ya que la enfermedad se detecta precozmente). Cómo reconocerla:
- estado depresivo;
- diarrea;
- respiración rápida;
- cojera;
- convulsiones, temblores musculares y parálisis de las piernas;
- taquicardia;
- pérdida de apetito;
- Secreción nasal y ocular.
La fase aguda dura una semana. Si la enfermedad es asintomática, lo cual es más común en adultos, la muerte ocurre repentinamente.
forma subaguda
Si la enfermedad del músculo blanco se presenta de forma subaguda, las manifestaciones clínicas no son tan pronunciadas:
- depresión leve;
- disminución del apetito, no pérdida;
- presencia de sibilancias;
- diarrea;
- plumas erizadas;
- arritmia;
- La renuencia a levantarse provoca atrofia muscular.
En la fase subaguda, la resistencia disminuye, lo que provoca que los patitos desarrollen otras enfermedades. Estas afectan con mayor frecuencia a los pulmones (pleuritis, etc.). Esta fase dura de 2 a 4 semanas y la mortalidad es elevada.
Curso crónico
La forma crónica se observa en patitos mayores de 3 meses y sigue un curso similar al de las formas subaguda o aguda, pero con síntomas adicionales como retraso en el crecimiento y el desarrollo, y distrofia muscular. La forma crónica dura de 3 a 4 semanas.
Cambios patológicos y morfológicos
Las principales alteraciones patológicas se observan en los músculos responsables de la actividad física, concretamente en los músculos estriados de las cinturas anterior y posterior del pato. Los músculos cardíacos también se ven afectados inevitablemente. En algunos casos, se producen alteraciones en los músculos diafragmáticos.
- ✓ Presencia de manchas blanquecinas en los músculos durante el examen visual.
- ✓ Disminución de la actividad de los patitos, no asociada a otras enfermedades.
Diagnóstico
La enfermedad del músculo blanco debe diagnosticarse no solo mediante la observación de los signos clínicos, sino también mediante análisis de laboratorio. Para ello, se analiza la composición del alimento para determinar el porcentaje de selenio y otros nutrientes. Si el porcentaje es inferior a 0,1 mg por kg de alimento, esto indica niveles bajos de selenio.
Además, se examina la sangre de los patitos; en caso de enfermedad, los niveles de selenio son inferiores a 10 mcg por 100 ml de líquido sanguíneo.
Tratamiento y prevención
La miopatía blanca solo tiene cura en sus etapas iniciales; si ya se ha producido un bloqueo del músculo cardíaco o una distrofia miocárdica, la cura se vuelve imposible. ¿En qué consiste el tratamiento?
- Los patitos enfermos se trasladan a un gallinero aparte. Deben colocarse sobre una cama seca. Durante este periodo, necesitan descansar y evitar cualquier situación estresante. El calor también es importante.
- Se prescribe E-selenio, un suplemento que aporta selenio y vitamina E al organismo del ave. Para los patitos, basta con 1 ml a un máximo de 2 ml del producto, disueltos en 1 litro de agua potable. La duración del tratamiento es de al menos 10 días, pero lo más frecuente es que dure 2 semanas. La alimentación debe realizarse mediante un sistema de bebederos especial para patos.
- Se mejora la calidad de la nutrición y se introducen otros minerales y vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico.
La prevención es bastante sencilla y consiste en lo siguiente:
- creación de condiciones que cumplan con las normas sanitarias e higiénicas: locales secos y limpios;
- alimentar con comida rica en vitaminas y selenio (esto se aplica no solo a los patitos recién nacidos, sino también a las patas ponedoras);
- añadir selenio al suelo de donde se extrae la hierba utilizada para alimentar a los patos;
- administración de selenito inmediatamente después de la eclosión (la dosis la determina el veterinario);
- Separar los patitos de los patitos adultos porque son más susceptibles a diversas enfermedades.
El selenio es fundamental para el desarrollo de los patitos, por lo que es importante controlar sus niveles en el alimento, el agua y el suelo. Identifique rápidamente los signos clínicos para tratar eficazmente la enfermedad del músculo blanco. Recuerde que esta enfermedad puede propagarse rápidamente y provocar la pérdida de toda su parvada de patos.



