Si su pato se congela, es importante saber cómo brindarle atención de emergencia y asistencia adicional. La hipotermia en las aves puede tener consecuencias extremadamente graves, incluyendo la muerte de toda la parvada. Es especialmente importante que los nuevos criadores de patos aprendan cómo cuidarlos adecuadamente durante el invierno.
¿Por qué se congelan los patos?
Muchos creen que los patos no deberían congelarse porque tienen un tipo de pluma único llamado plumón. Con él se fabrican almohadas de alta calidad y ropa de abrigo, ya que el plumón de pato proporciona calor de forma rápida y fiable.

Estas plumas están diseñadas para atrapar el aire frío cerca de la piel, desviándolo del cuerpo. El cuerpo de esta ave produce un aceite especial que se extiende por todas las plumas, haciendo que repelan el agua. Por eso se pueden ver estas aves nadando en estanques durante el invierno.
Otras estrategias para que los patos se mantengan calientes incluyen:
- En invierno, el plumón se vuelve más denso y las propias aves se vuelven menos activas, ahorrando así energía para mantenerse calientes.
- Durante el invierno, los patos se agrupan para mantenerse calientes. Además, esconden el pico entre las alas, por lo que, a diferencia de las gallinas, solo sus patas son susceptibles a la congelación.
- Los patos son capaces de regular su temperatura corporal en función de las condiciones climáticas exteriores.
A pesar de estas singulares propiedades generadoras de calor, los patos sufren un frío intenso e incluso se congelan al hielo porque su calor corporal no es suficiente para compensarlo. Esto se evidencia en numerosos reportajes de prensa de todo el país sobre las aves que habitan en nuestros parques recreativos.
Las probabilidades de supervivencia son escasas, ya que la inmovilidad atrae a animales y otras aves (cuervos, etc.), que atacan y devoran a los patos. Por lo tanto, las aves silvestres tienden a migrar a climas más cálidos.
¿Qué es la hipotermia aviar?
La hipotermia es una afección grave. Su causa principal es un descenso crítico de la temperatura corporal del pato, lo que ralentiza significativamente su metabolismo y priva a la sangre de oxígeno, provocando hipoxia (falta de oxígeno). Esto, a su vez, altera el funcionamiento de los intestinos y otros órganos internos.
La hipotermia se divide en 3 grados según su gravedad:
- débil (hiperémica) – la temperatura baja de +40 grados a +30-35;
- intermedia – la temperatura varía de +25 a +28 grados;
- profundo – la disminución ocurre hasta límites críticos – de +15 a +20 grados, lo que resulta en la muerte.
Los animales jóvenes son especialmente susceptibles a la hipotermia.
Grado de peligro y daño
Si un granjero no toma medidas para proteger a sus aves de corral, esto inevitablemente conduce a la muerte, especialmente entre las crías, que no solo sufren hipotermia más rápidamente que los adultos, sino que también se aplastan entre sí en un intento por mantenerse calientes. Esto contribuye a la mortalidad masiva de patos.
Causas de la enfermedad
A pesar de que los patos tienen la capacidad de generar calor, no siempre pueden mantener una temperatura corporal óptima debido a que existen factores que la afectan negativamente.
Por ejemplo:
- corrientes de aire en la caseta de los patos;
- alta humedad junto con heladas;
- plumas mojadas;
- cama húmeda;
- pastoreo excesivamente prolongado;
- edad temprana.
Curso y síntomas
El nivel de peligro viene determinado por la gravedad de la enfermedad. La hipotermia se desarrolla de forma secuencial:
- En la primera fase leve, los vasos sanguíneos periféricos del ave se contraen, lo que provoca que la piel se torne pálida. Esta constricción redirige la sangre hacia los órganos internos, causando que la sangre venosa entre en los vasos y provoque dolor. Con el tiempo, el dolor disminuye y la sensibilidad se reduce significativamente (de forma similar a la anestesia).
- En la segunda etapa, se produce hiperemia e hinchazón, se forman ampollas sanguinolentas (si se rompen, supuran exudado sanguinolento) y se desarrollan úlceras.
- En la tercera etapa, se desarrolla necrosis tisular. El tejido subcutáneo también muere, lo que contribuye a la etapa final, de la cual rara vez se habla. Sin embargo, es precisamente en esta etapa cuando el ave muere, todos los tejidos subyacentes resultan dañados y se produce la gangrena.
Es bastante fácil reconocer la hipotermia y las posteriores congelaciones por los siguientes síntomas:
- Los patos se apiñan tratando de mantenerse calientes;
- Los pájaros esconden sus picos entre sus alas;
- doblan constantemente las piernas;
- se niegan a levantarse (pasan todo el tiempo acostados) y abandonan la habitación;
- rechazar la comida;
- temblores musculares;
- Las aves buscan fuentes de calor;
- enfriamiento del pico, las patas y la piel;
- Al caminar se escucha un peculiar sonido de “zumbido” en las extremidades;
- Las patas adquieren un aspecto vidrioso (con congelación severa), pero primero se vuelven azules y negras.
- ✓ La apariencia “vítrea” de las patas indica un grado profundo de congelación.
- ✓ La disminución de la actividad y la negativa a comer pueden ser los primeros signos de hipotermia.
En ocasiones, la hipotermia se acompaña de diarrea y patologías respiratorias. En este caso, se requiere asistencia.
Las señales son las siguientes:
- aumento de la letargia y la somnolencia;
- negativa total a comer;
- enrojecimiento/coloración azulada del pico y secreción nasal;
- formación de costras en los párpados;
- ojos pegajosos;
- dificultad para respirar, respiración rápida;
- Opacidad del plumaje.
Diagnóstico
Las medidas diagnósticas comienzan con la identificación de los síntomas y el examen del ave. Muchos veterinarios y granjeros miden la temperatura corporal para determinar la gravedad de la hipotermia. Esto se realiza a través de la cloaca (ano), que previamente se lubrica con vaselina o una crema espesa.
Tratamiento y primeros auxilios
Si los patos sufren hipotermia, debes proporcionarles primeros auxilios; tus acciones inmediatas determinarán el resultado de la situación. Qué hacer:
- Traslada los pájaros a una habitación cálida.
- Una vez que el pato se haya calentado, enjuáguele las patas con agua tibia y séquelas bien con una toalla de rizo suave.
- Frota con cualquier sustancia grasa. Puedes usar mantequilla, grasa de ganso, de cordero o de cabra. Si no tienes nada más, usa vaselina común.
- Después de frotar, masajee las extremidades del pato, lo que hará que la sangre circule rápidamente, lo que ayudará a calentar todo el cuerpo y a promover la recuperación.
- Administrar un antibiótico (Baytril, etc.).
Otras acciones terapéuticas:
- Es importante lubricar diariamente las extremidades del pato con pomadas especiales recetadas por un veterinario. Idealmente, las pomadas deberían tener propiedades antibacterianas.
- Los agricultores suelen usar ASD (fracción 3).
- Después de 5 días, al ave se le administra ASD (fracción 2).
- Además, se administra vitamina B6. El tratamiento dura de 7 a 10 días.
Si se detectan síntomas de resfriado, se pueden añadir unas gotas de zumo de limón al bebedero. La comida y la bebida deben mantenerse calientes. El médico recetará antibióticos, medicamentos para reforzar el sistema inmunitario y bacteriófagos.
Si las patas de un pato sufren congelación severa, se amputan. Un ave puede sobrevivir sin una extremidad, pero sin ambas, muere. La temperatura corporal también influye en el desenlace de la enfermedad: cuanto más baja sea, menor será la probabilidad de supervivencia. En este caso, debe consultar inmediatamente a un veterinario.
Cómo evitar que los patos se congelen en casa – prevención
Para evitar que los patos se enfríen demasiado y sufran congelación en las patas, es importante cuidarlos adecuadamente durante el invierno. Sigue estas sencillas reglas:
- Prepare la habitación con cuidado. Para ello, durante el invierno se aíslan las paredes y el suelo, se cierran todas las rejillas de ventilación y ventanas, y se tapan y sellan grietas, agujeros y similares.
- Te mantendrá seco durante toda la temporada de frío. Cambie la ropa de cama con frecuencia para evitar la acumulación de humedad. Evite que los patos se bañen.
- Controle la temperatura del aire en el gallinero. No debería bajar de 3 a 5 grados Celsius. Si baja y no hay forma de subirla, alimente a las aves con más comida. Muchos gallineros instalan sistemas de calefacción para mantener una temperatura óptima.
- Presta atención a las horas de luz. Sus indicadores deberían ser de 13 a 14 horas. En invierno, esto es imposible en condiciones naturales, por lo que los agricultores instalan luminarias: 5 vatios son suficientes para 1 metro cuadrado. Deben apagarse antes de las 19:00.
- La nutrición es una parte importante del cuidado invernal. El alimento proporciona a los patos la energía necesaria para generar calor. Las tasas de alimentación en invierno aumentan al menos un 20 % en comparación con las tasas de alimentación en verano.
- Caminando. La zona de paseo de los patos debe prepararse cuidadosamente. No se deben soltar las aves directamente sobre la nieve, por lo que esta debe retirarse del corral. Es recomendable cubrir el suelo con una capa gruesa de paja para prevenir la congelación. El tiempo mínimo de paseo es de 60 minutos.
Para prevenir la hipotermia, siga estrictamente las medidas preventivas y, si se produce congelación, actúe de inmediato. Recuerde que, si vive en una región con un clima riguroso, elija razas de aves locales adaptadas a las bajas temperaturas y que las toleren mejor.



