La falta de floración en los perales es un problema común para muchos jardineros. Al fin y al cabo, la floración es fundamental para la futura cosecha, y si el árbol no produce botones florales, no tiene sentido esperar fruta. Existen muchas razones por las que un peral puede no florecer, desde cuidados inadecuados y condiciones desfavorables hasta características de la variedad y factores climáticos.

Razones clave para la ausencia de flores en un peral
El periodo de floración depende del clima de la región, las condiciones meteorológicas, las características de la variedad, las condiciones de cultivo y el cuidado de la planta. Es frecuente que algunos árboles florezcan antes que otros.
Peculiaridades de la variedad de pera y la edad del árbol
Si un peral no florece, puede deberse a su edad. Las plantas jóvenes a menudo aún no han alcanzado la etapa en la que son capaces de formar botones florales.
Las distintas variedades de pera comienzan a dar fruto en diferentes momentos: algunas ya al tercer año después de la plantación, mientras que otras no lo hacen hasta el sexto o incluso el décimo año. Todo depende de las características de la variedad. Por ejemplo, las siguientes variedades se consideran de fructificación tardía:
- Bere Slutskaya;
- Bere Ardanpon;
- Ussuriysky otros.
El momento de la floración y la fructificación también depende del tipo de portainjerto. Si un árbol está injertado en un portainjerto vigoroso, probablemente tardará más en ganar masa antes de florecer. Las peras cultivadas sobre perales silvestres recogidos del bosque tardan especialmente en desarrollarse; en este caso, la cosecha puede tardar muchos años.
Los perales no reciben suficiente luz solar.
Esta planta es bastante exigente en cuanto a la ubicación. Para una floración y fructificación abundantes, necesita la mayor cantidad de luz solar posible. En la sombra, es posible que no florezca en absoluto, o que sus flores sean débiles y no den fruto.
Si el peral se plantó inicialmente en una zona abierta, pero con el tiempo quedó a la sombra de edificios o árboles crecidos, es mejor trasplantarlo a un lugar más iluminado.
Falta de nutrientes en el suelo
Los perales comienzan a formar botones florales en verano, cuando los efectos de la fertilización primaveral ya han desaparecido y la fertilización otoñal aún está lejos. Este problema es especialmente grave en suelos pobres y agotados, donde el árbol simplemente carece de recursos; en tales condiciones, la floración puede ser un recuerdo lejano.
En esta etapa, la pera necesita especialmente:
- fósforo;
- potasio;
- hierro.
Desempeñan un papel fundamental en la formación de los futuros botones florales. La solución reside en la fertilización regular, tanto radicular como foliar, con nutrientes esenciales que incluyen macronutrientes y micronutrientes.
Congelación de perales en invierno
Incluso las variedades de pera resistentes al invierno no siempre sobreviven a los caprichos de la naturaleza. Las fluctuaciones bruscas de temperatura dañan no tanto las ramas grandes o el tronco como los rizomas: los brotes cortos donde se forman las flores. Si se congelan, no florecen la primavera siguiente.
Otras características:
- Las lluvias heladas, cada vez más frecuentes en la región central de Rusia, no son menos peligrosas para los perales. El peso del hielo provoca que las ramas jóvenes se quiebren y que los futuros brotes florales mueran con ellas.
- Según los jardineros, las grietas por heladas son más comunes en los perales que en los manzanos. Los árboles jóvenes y las plantas más viejas, cuya resistencia a las inclemencias del tiempo es menor, son especialmente vulnerables.
Lamentablemente, es imposible eliminar por completo este problema. Sin embargo, un árbol que ha sido preparado adecuadamente para el invierno y protegido de forma segura tiene una probabilidad significativamente mayor de conservar sus plántulas y florecer con éxito en primavera.
Inadecuación para la región
Al elegir plantones, es importante considerar no solo el sabor y el rendimiento de la fruta, sino también la adaptación de la variedad a las condiciones regionales. Elija variedades adecuadas para regiones específicas, ya que toleran mejor los climas locales, ya sean heladas, sequía o lluvias excesivas.
Si un peral no está adaptado a su entorno, concentrará toda su energía en sobrevivir en lugar de florecer y dar fruto. Como resultado, incluso un árbol aparentemente sano puede pasar años sin producir fruta.
Aterrizaje incorrecto
La falta de floración en los perales suele deberse a errores de cultivo. Puntos importantes:
- Es necesario elegir la ubicación adecuada: la zona debe ser soleada, protegida de las corrientes de aire y con aguas subterráneas profundas.
- Los perales no toleran la humedad estancada en las raíces; si la planta se riega en exceso, su crecimiento se ralentiza, enferma con más frecuencia y no forma botones florales.
- La falta de luz también impide que el árbol forme brotes florales; esto es especialmente importante para el peral, que es más sensible a la luz que el manzano.
La floración tardía suele deberse a una plantación demasiado profunda. Si el cuello de la raíz se planta demasiado profundo, la corteza en esa zona comienza a pudrirse y el desarrollo de la plántula se ralentiza considerablemente. En este caso, pruebe una de las siguientes opciones:
- Excava con cuidado el tronco desde la base para dejar al descubierto el cuello de la raíz;
- Vuelva a plantar el árbol, manteniendo la profundidad correcta.
Deficiencia de humedad
La falta de humedad afecta negativamente el crecimiento y desarrollo de los perales. La sequía debilita el árbol, ralentizando su metabolismo y, sobre todo, la formación de yemas florales. Además, una planta deshidratada sobrevive mal al invierno, lo que hace que sus tejidos sean más vulnerables a las heladas.
Los árboles jóvenes son especialmente sensibles a la falta de humedad. Para evitar problemas, es importante seguir las pautas de riego:
- Durante el primer año de vida de las plántulas, vierte entre 20 y 30 litros de agua;
- Los árboles de 3 a 5 años requieren de 50 a 80 litros;
- peras adultas - hasta 100 litros.
Riega el cultivo con poca frecuencia, pero abundantemente, para que la humedad penetre profundamente en la zona radicular.
Remojo de raíces de pera
El agua estancada en la zona, los suelos arcillosos pesados o un nivel freático alto son causas comunes por las que los perales retrasan la floración. El árbol es especialmente sensible al exceso de riego: sus finas raíces se pudren fácilmente con la humedad excesiva, lo que interrumpe la nutrición y ralentiza su desarrollo.
Para evitar problemas, siembre el cultivo en zonas con buen drenaje. Prepare el hoyo con antelación: hágalo profundo, rellénelo con tierra suelta y fértil, y riéguelo moderadamente. Si después de sembrar descubre que el terreno está húmedo e inadecuado, trasplante la planta a un lugar más apropiado.
plagas y enfermedades del peral
La planta es atacada por diversos insectos dañinos, muchos de los cuales se alimentan con avidez de sus delicados brotes y flores. Si observa que los brotes se caen sin abrirse, probablemente se deba a plagas aladas o rastreras.
Insectos que pueden debilitar un árbol joven, impidiendo que produzca una cosecha:
- gorgojo de la flor del manzano;
- cola dorada;
- psílido de la manzana.
Entre las enfermedades que afectan a las flores y los ovarios, las siguientes son especialmente peligrosas:
- oídio;
- mildiú velloso;
- cáncer negro.
El control de plagas y enfermedades no es sencillo; requiere un enfoque integral. Aplique los tratamientos varias veces por temporada en momentos específicos y repítalos cada año, de lo contrario, la protección será temporal. Encontrará más detalles sobre los problemas que afectan a los perales y cómo tratarlos. Aquí.
Formación incorrecta de la corona de la pera
La mayoría de las variedades crecen muy rápido; en tan solo un par de años, la copa puede volverse tan densa que se convierte en una bola compacta o una verdadera escoba. Los principiantes suelen deleitarse con la abundancia de follaje, pero esto les impide obtener una cosecha completa.
En la densa sombra de las ramas, las flores o bien no se forman o permanecen invisibles para los insectos polinizadores.
Para una fructificación abundante, siga estas recomendaciones:
- Cada año, a partir del año de la plantación, pode y dé forma al árbol (encontrará más detalles sobre cómo realizar correctamente el procedimiento). Aquí).
- No basta con eliminar los brotes sobrantes. A menudo, las ramas crecen demasiado cerca del tronco o con un ángulo muy pronunciado, por lo que para corregirlo, dóblalas suavemente hacia atrás utilizando pesas o lazos colgantes.
Sobrecarga del árbol en la temporada anterior
Algunas plantas florecen y dan fruto no todos los años, sino cada dos años. Si el árbol estuvo literalmente cubierto de fruta la temporada pasada, pero no ha habido flores ni este año ni el anterior, el problema probablemente se deba a la irregularidad en la fructificación.
Este fenómeno es más común en manzanos y menos común en perales. Las causas pueden ser diversas, desde características varietales hasta cuidados inadecuados, especialmente una poda incorrecta, así como deficiencias nutricionales.
Para minimizar la frecuencia de fructificación, es importante proporcionar a la planta con atención competente:
- Realizar podas adecuadas de forma regular;
- Aplicar fertilizante.
Tras una cosecha abundante, el árbol necesita mucha energía para recuperarse, y sin la nutrición suficiente, no podrá formar yemas florales para el año siguiente.
Si en su jardín cultiva variedades de peras que tienen una tendencia natural a dar fruto cada dos años, es poco probable que pueda cambiar por completo este ciclo; tendrá que aceptar que solo tendrá cosecha cada dos años.
Formas de estimular la floración
En algunos casos, solucionar el problema de la falta de floración sin medidas drásticas es imposible; por ejemplo, si un peral crece en zonas pantanosas o en sombra densa. La única manera de ayudar al árbol en tales condiciones es trasplantándolo, pero este procedimiento es muy estresante para una planta adulta.
- Puede que no eche raíces;
- Existe riesgo de un debilitamiento significativo, lo que retrasará la floración durante varios años.
Pero la mayoría de los factores que interfieren con la floración pueden corregirse sin grandes intervenciones:
- Si al plantar la raíz queda demasiado alta, cúbrala con tierra periódicamente. Si la plantación es demasiado profunda, retire con cuidado la capa superior de tierra alrededor del tronco. Si se producen daños por heladas o grietas en la corteza, selle las heridas con brea o arcilla y cúbralas con un paño.
- En caso de una infestación generalizada de cicadélidos, utilice insecticidas. Pulverice durante la brotación o, si hay floración, después de que las flores se hayan caído. Si no hay flores, pulverice a principios de verano, cuando emerge la segunda generación de plagas.
Para potenciar el efecto, utilice preparados biológicos y remedios caseros: fumigación con turba y tabaco, tratamiento con decocciones de milenrama, diente de león o tabaco. - Si es posible, proteja los árboles que crecen en zonas con corrientes de aire con una barrera contra el viento, como un muro decorativo o un soporte para plantas trepadoras.
- Los árboles debilitados por la poda, el mal tiempo, el cuidado inadecuado o los daños causados por enfermedades y plagas deben recibir apoyo mediante la fertilización foliar con fósforo y potasio durante el verano.
- Para aumentar la fertilidad de suelos empobrecidos, aplique materia orgánica por metro cuadrado: compost (15-20 kg) y, para suelos alcalinos, turba (3-4 kg). A principios de primavera y finales de otoño, es beneficioso añadir estiércol descompuesto: 20 kg por metro cuadrado para árboles jóvenes y hasta 30 kg para plantas de más de 7 años.
En este caso, además de limitar la fertilización nitrogenada, se recomienda clavar varios clavos en el tronco y sembrar debajo del árbol gramíneas que absorban nitrógeno: trébol, leguminosas, trébol dulce, etc.
Prevención del problema
Los árboles jóvenes, sanos y fuertes que han alcanzado la edad productiva darán cosecha si se les proporciona el entorno adecuado. Sin embargo, ciertas prácticas agrícolas son particularmente importantes para una floración plena y merecen especial atención.
Al aterrizar
Comience a crear las condiciones favorables para la floración y el cuajado del peral tan pronto como se plante. Puntos clave:
- Elija un lugar soleado para su peral, pero evite el calor excesivo. Las orientaciones oeste o suroeste son ideales.
- Plante el árbol en un rincón tranquilo del jardín, protegido de las fuertes ráfagas de viento. Lo ideal es que haya una barrera al norte: una valla, una hilera de árboles o la pared sur de una casa.
- Si el terreno se encuentra en una zona baja, cree un montículo artificial para plantar el peral. Esto evitará que se acumule agua cerca de las raíces después de la lluvia.
Sin embargo, con niveles freáticos altos, este método resulta ineficaz, ya que las raíces del árbol penetran hasta una profundidad de 6 a 8 metros. En tales casos, algunos jardineros instalan zanjas de drenaje para eliminar el exceso de humedad.
- Siga el patrón de plantación de perales. El cuello de la raíz del plantón debe quedar aproximadamente al nivel de la superficie del suelo.
- Evite plantar cerca de perales cultivos con raíces profundas y tallos altos, como el maíz o los girasoles, ya que agotan rápidamente el suelo. Sin embargo, puede cultivar repollo, legumbres, rábanos y otras plantas de raíces poco profundas.
Instrucciones de cuidado
Durante el verano, riegue aproximadamente cada dos semanas, aplicando entre 50 y 70 litros de agua por árbol adulto. En primavera y otoño, la lluvia natural suele ser suficiente, pero continúe regando durante los períodos secos.
Otras medidas agrícolas:
- En otoño, para proteger las raíces de las heladas, cubra el tronco del árbol con mantillo del tamaño adecuado a la copa. Las agujas de pino son ideales, pero solo sirven las hojas y ramas de plantas sanas y libres de enfermedades fúngicas.
- En primavera, realizar tratamientos preventivos contra plagas y enfermedades: el primero, durante el período de brotación; el segundo, al comienzo de la brotación.
- En primavera, aplique al árbol una dosis básica de fertilizante nitrogenado, además de potasio y fósforo. En otoño, aplique únicamente fertilizantes de fósforo y potasio; es mejor no usar nitrógeno después del solsticio de verano. Puede encontrar más información sobre la fertilización de perales aquí. Aquí.
- Antes de que el peral comience a dar fruto, pode mínimamente o no lo pode en absoluto.
Una poda insuficiente puede reducir la producción: debido a la densa copa, los frutos reciben poca luz solar y crecen pequeños.
Para los árboles que ya han comenzado a dar fruto, se recomienda no solo la poda sanitaria sino también la de formación, incluyendo la eliminación de las ramas que crecen hacia adentro desde la copa.
Seleccionar una variedad
Si desea cosechar peras a los pocos años de plantarlas, es importante considerar variedades de fructificación temprana. Algunas variedades de pera que comienzan a dar fruto al tercer o cuarto año después de la plantación son:
- Noviembre;
- Rogneda;
- Miel;
- Moldaviano temprano;
- Petrovskaya;
- Chizhovskaya;
- En memoria de Yakovlev.
Peras que comienzan a dar fruto a la edad de 5-7 años:
- Maduración temprana;
- Nika;
- Williams;
- Veles;
- Duquesa;
- Tesoro;
- Cuento de hadas;
- Victoria;
- Belleza del bosque.
Entender por qué un peral no florece es el primer paso para solucionar el problema. Elegir la ubicación adecuada, brindarle cuidados oportunos, fertilizarlo correctamente y protegerlo contra plagas y enfermedades ayudará a que vuelva a florecer con normalidad. Incluso si el árbol lleva mucho tiempo sin florecer, con la atención y los cuidados adecuados, puede recuperar su vigor.










