La ciruela Formosa es una antigua variedad diploide americana. Se desarrolló a principios del siglo pasado, pero sigue siendo popular no solo en América, sino también en Rusia. Esta ciruela es apreciada por su hermoso color rosa, su agradable sabor y su facilidad de cultivo.
Historia de la ciruela de Formosa
La ciruela Formosa fue desarrollada por el botánico y cultivador estadounidense Luther Burbank a principios del siglo XX. Esta variedad diploide (una variedad con una estructura genética modificada) fue presentada al público por primera vez en 1907 por el vivero Fancher Creek en Fresno, California.
Descripción del árbol y sus frutos
El ciruelo Formosa es de tamaño mediano, alcanzando entre 3 y 4 metros de altura. Su copa es compacta y densa, de forma redondeada. Los frutos son bastante grandes, con un peso de entre 80 y 100 gramos. Las ciruelas son ovaladas, ligeramente puntiagudas, y también se pueden encontrar ejemplares asimétricos.
La fruta madura es inicialmente rosada, luego de color púrpura frambuesa, con la piel cubierta de numerosas manchas claras y una gruesa capa cerosa. La pulpa es jugosa y de color amarillo intenso. El hueso es muy difícil de extraer.
Gusto y propósito
Los frutos son muy sabrosos y aromáticos, prácticamente sin acidez. El retrogusto presenta notas distintivas de albaricoque. Esta variedad está destinada principalmente al consumo en fresco, pero también puede utilizarse para diversos procesos de elaboración. Puntuación de cata: 4,9-5.
Características principales
El ciruelo Formosa comienza a dar frutos entre tres y cuatro años después de su plantación. Esta ciruela diploide es una variedad de media estación. Los primeros frutos maduran en el sur del país durante la primera quincena de agosto. La producción alcanza hasta 30 kg por árbol. La variedad Formosa es muy resistente a las heladas y a las enfermedades fúngicas, y no es susceptible a la mancha foliar.
Ventajas y desventajas
La ciruela Formosa posee numerosas ventajas que agricultores y jardineros aprecian desde hace tiempo. Antes de plantar esta variedad americana en su jardín, conviene familiarizarse con todas sus ventajas e inconvenientes.
Ventajas de la cultura:
La principal desventaja de esta variedad es la necesidad de polinizadores.
¿Cómo plantar correctamente un ciruelo?
La variedad americana Formosa, al igual que otras ciruelas, prefiere lugares soleados y bien iluminados por todos lados. El lugar de plantación debe estar protegido de corrientes de aire y vientos fríos, y las plántulas jóvenes deben evitar la sombra por completo.
- ✓ El nivel de pH del suelo debe estar estrictamente dentro del rango de 6.0 a 7.0 para un crecimiento óptimo de la ciruela Formosa.
- ✓ La profundidad del agua subterránea debe ser de al menos 1,5 m para evitar la pudrición de las raíces.
Características de la página de aterrizaje:
- Los árboles jóvenes pueden plantarse en primavera u otoño, pero en latitudes septentrionales, solo la primera opción es adecuada. La plantación otoñal es demasiado arriesgada para regiones con inviernos rigurosos; incluso a cubierto, las plántulas jóvenes tienen dificultades para sobrevivir a su primer invierno con temperaturas de hasta -40 grados Celsius.
- La variedad Formosa no tiene requisitos específicos de suelo, salvo un suelo suelto, nutritivo y con un pH neutro. Para conseguirlo, se prepara la parcela en otoño y se añaden los fertilizantes necesarios. Se añade arena a los suelos arcillosos y ceniza de madera a los suelos ácidos.
- Los ciruelos de Formosa no deben plantarse en zonas bajas donde se acumula el agua de lluvia y el deshielo. El nivel freático no debe estar demasiado cerca de la superficie del suelo; su altura máxima es de 1,5 m.
- El hoyo se excava unas semanas antes de la siembra para que la tierra se asiente y la mezcla de nutrientes madure. El tamaño del hoyo depende del tamaño del sistema radicular; la profundidad mínima es de 50 cm, con una profundidad media de 60-70 cm. El ancho del hoyo es de 70-80 cm.
El plantón se planta siguiendo la técnica estándar, sumergiendo primero sus raíces en una mezcla de arcilla. El árbol se planta de manera que el cuello de la raíz quede por encima del nivel del suelo, luego se ata a un soporte previamente instalado y se riega abundantemente con agua calentada por el sol y reposada.
Sutilezas del cuidado
La ciruela Formosa requiere ciertos cuidados para crecer y dar fruto. No es complicado, pero conviene cuidarla con regularidad.
Características de cuidado:
- El árbol se riega con regularidad, sobre todo durante los periodos de sequía y cuando la fruta está madurando. Un árbol joven necesita 50 litros de agua, mientras que uno maduro necesita 100 litros.
- La poda se realiza en primavera y otoño, eliminando las ramas secas, débiles, rotas, que crecen hacia adentro y las dañadas. En primavera, también se da forma a la copa, haciéndola más compacta y fácil de mantener.
- El fertilizante se aplica en el segundo o tercer año después de la siembra; inicialmente, la plántula recibe suficientes nutrientes del hoyo de plantación. Cada 3 o 4 años, se añade materia orgánica: de 10 a 12 kg de humus o compost por metro cuadrado. El nitrógeno se añade en primavera, y el potasio y el fósforo en otoño. El árbol también requiere sal de potasio, superfosfato y nitrato de amonio; estos se aplican según el programa de fertilización.
- La zona del tronco se afloja y se deshierba regularmente; también se puede cubrir con mantillo para reducir la cantidad de riego y deshierbe.
Enfermedades y plagas
El ciruelo de Formosa es muy resistente a enfermedades y plagas. Raramente sufre enfermedades fúngicas y es poco frecuente que lo ataquen insectos. Las medidas preventivas habituales, como el encalado, la limpieza alrededor del tronco y la aplicación de caldo bordelés, son suficientes para proteger el árbol de infecciones y daños por insectos.
Cosecha
Se recomienda cosechar las ciruelas cuando alcancen su madurez técnica. En el sur, la fruta madura a principios de agosto, y en la región de Tierra Negra, un par de semanas después. La fruta debe recolectarse con cuidado, sin apretarla ni frotarla para quitarle la capa superficial.
Reseñas
La ciruela Formosa es una variedad antigua pero fiable, que produce frutos hermosos y deliciosos, aptos para cualquier uso: se pueden consumir frescos, conservar para el invierno o vender. Sin duda, es una buena opción para quienes pasan el verano en la zona o para quienes se inician en la jardinería; el árbol es fácil de cuidar y produce frutos excelentes.




