La ciruela Natasha es una variedad popular, muy apreciada por los jardineros por su delicioso fruto, su buena productividad y su gran resistencia. Rápidamente se ganó el reconocimiento por sus excelentes características y su adaptabilidad a diversos climas. Un cuidado adecuado es esencial para asegurar cosechas abundantes.
Peculiaridades de origen
Esta variedad, desarrollada mediante el cruce de la variedad Ochakovskaya Yellow con polen de la variedad húngara Ajanskaya, se cultivó en el Instituto Zonal de Investigación Agrícola de Grodno.
Características y descripción
El ciruelo Natasha es un árbol de tamaño mediano, que alcanza hasta 3 metros de altura, con una copa paniculada y elevada de densidad media. Sus brotes, gruesos y rectos, son de color rojo oscuro. Las hojas son pequeñas y de color verde esmeralda, de forma ovoide y superficie mate.
- ✓ Resistencia a cambios bruscos de temperatura, algo poco común en los cultivos de ciruelas.
- ✓ La capacidad de autopolinizarse, lo que aumenta las posibilidades de cosecha incluso en ausencia de polinizadores.
Cualidades distintivas de los frutos:
- Tienen forma ovalada alargada o de pera.
- El peso de una fruta alcanza aproximadamente los 38 g.
- El color principal es verde con una cubierta amarilla y un recubrimiento ceroso.
- Piel suave.
- La piedra es pequeña, de aproximadamente 1 cm, y es moderadamente difícil de separar de la pulpa.
Esta ciruela tiene una puntuación de 4,8 en el sabor, lo que demuestra su alta calidad y excelente sabor. Esta versátil variedad es apta tanto para el consumo en fresco como para su procesamiento.
Crecimiento y cuidado
Para plantar, elija un lugar soleado y protegido de los vientos fríos. Un sitio orientado al sur o suroeste es ideal.
- ✓ La profundidad del agua subterránea debe ser de al menos 1,5 m para prevenir la pudrición de las raíces.
- ✓ El espesor óptimo de la capa fértil es de 40-50 cm para asegurar una nutrición suficiente.
Siga estas recomendaciones:
- Los suelos más adecuados son ligeros, fértiles y bien drenados, como los francos y franco-arenosos. El pH óptimo del suelo es ligeramente ácido o neutro (pH 6-7).
- Dos o tres semanas antes de plantar, cavar la tierra, eliminando las malas hierbas y las raíces.
- Agregue fertilizantes orgánicos (humus o compost) y ceniza de madera al hoyo de plantación para reducir la acidez, y superfosfato y fertilizantes potásicos para aportar nutrientes.
Plante en primavera (de abril a principios de mayo) o en otoño (de septiembre a principios de octubre), según su región. En las regiones del norte, es preferible plantar en primavera para que la plántula tenga tiempo de echar raíces.
Algoritmo paso a paso:
- Cava un hoyo de 60-70 cm de diámetro y 50-60 cm de profundidad. Coloca una capa de 5-10 cm de material de drenaje (guijarros o piedra triturada) en el fondo.
- Coloque el árbol en el hoyo de manera que el cuello de la raíz quede al nivel del suelo o ligeramente más alto (3-5 cm).
- Endereza con cuidado las raíces, cúbrelas con tierra fértil y compacta ligeramente.
- Riega abundantemente (20-30 litros de agua). Cubre la zona alrededor del tronco con una capa de turba o humus.
Con los cuidados adecuados, puedes cultivar una planta robusta que te recompensará generosamente con fruta de alta calidad. Sigue estas sencillas prácticas de jardinería:
- Riego. Durante los dos primeros años tras la plantación, riegue con regularidad, sobre todo en épocas de sequía. Riegue las raíces cada 2-3 semanas y cada 7 días en caso de sequía. Riegue un árbol maduro durante la floración, el cuajado del fruto y después de la cosecha. El riego diario recomendado para este tipo de planta es de 40-50 litros.
- Fertilizante superficial. En primavera, antes de la floración, aplique fertilizantes nitrogenados (nitrato de amonio o urea) para estimular el crecimiento. En verano, utilice fertilizantes potásicos y fosfatados para favorecer la formación de frutos. En otoño, después de la cosecha, aplique materia orgánica (humus) y soluciones de potasio y fósforo para preparar la planta para el invierno.
- Guarnición. Realice podas de formación durante los primeros años para crear una estructura robusta en el árbol. La poda sanitaria (eliminación de ramas secas, dañadas y enfermas) también es eficaz. Realícela anualmente a principios de primavera, antes de que comience a fluir la savia.
La poda de rejuvenecimiento ayuda a prolongar el período de fructificación de los árboles viejos.
- Acolchado y aflojamiento. El mantillo retiene la humedad y evita el crecimiento de malas hierbas. Después de regar, afloje la tierra para mejorar el acceso de oxígeno a las raíces.
- Control de enfermedades y plagas. Planifique tratamientos preventivos con fungicidas e insecticidas (como caldo bordelés o productos a base de cobre) para la primavera, antes de la brotación y después de la floración. Las inspecciones periódicas de los árboles ayudan a detectar problemas a tiempo.
- Preparándonos para el invierno. En regiones con temperaturas extremas, cubra las plántulas jóvenes con agrofibra o arpillera y aplique mantillo adicional alrededor del tronco. Encalar los troncos y las ramas delgadas para protegerlos de las quemaduras solares y las grietas por heladas.
Reseñas
La ciruela Natasha es una excelente opción tanto para jardineros principiantes como experimentados. Su facilidad de cultivo, resistencia a enfermedades y plagas, y el agradable sabor de su fruto la convierten en una de las mejores para la jardinería. Con los cuidados adecuados y oportunos, podrá cultivar una planta que le brindará abundantes cosechas año tras año.








