La moniliosis puede reducir significativamente la productividad e incluso provocar la muerte de la planta. Esta enfermedad fúngica es extremadamente peligrosa para los ciruelos; se propaga rápidamente, afectando flores, brotes y frutos. Requiere una detección oportuna y un enfoque integral para su control. Medidas especiales ayudarán a mantener la salud del huerto y a salvar la cosecha futura.
¿Qué es la moniliosis?
Esta enfermedad se propaga rápidamente y puede destruir en poco tiempo un número significativo de árboles en un huerto. Es causada por hongos patógenos del género Monilia. La enfermedad también se conoce como moniliosis y pudrición de la fruta.
Características de la enfermedad:
- Esta infección fúngica afecta no solo a las ciruelas, sino también a otros frutales. El patógeno sobrevive al invierno en el suelo y en los restos vegetales, y se reactiva en primavera para infectar los árboles.
- La enfermedad afecta principalmente a las ciruelas, provocando la aparición de podredumbre que aumenta rápidamente de tamaño hasta cubrir toda la fruta.
- Las esporas se forman en la superficie y son fácilmente transportadas por el viento, lo que contribuye a la infección generalizada de las plantas de jardín.
- Los frutos caídos contaminan el suelo, creando una nueva fuente de infección que puede persistir hasta la próxima temporada.
Síntomas y signos de moniliosis en ciruelas
Existen dos formas de la enfermedad, cada una de las cuales afecta a partes específicas de la planta. Los síntomas dependen de estas:
- Quemadura monilial. El hongo ataca los brotes jóvenes, las hojas y las flores. Primero se oscurecen, luego comienzan a secarse, pero no se caen, permaneciendo en las ramas. Las zonas dañadas parecen quemaduras.
- Pudrición de la fruta. En las ciruelas aparecen manchas marrones que crecen rápidamente y cubren toda la superficie. Sobre estas manchas se forman unas almohadillas de color gris claro o amarillento —agrupaciones de esporas—.
Los frutos afectados se marchitan gradualmente, algunos se caen y los restantes se momifican. Si las condiciones no son favorables para el desarrollo del hongo, los frutos adquieren un tono negro azulado.
La moniliosis se desarrolla con temperaturas entre 24 y 26 °C (umbral mínimo: 15 °C) y una humedad relativa alta, del 75 % o superior. El periodo de incubación es de 10 a 15 días.
¿Qué factores influyen en la propagación de la moniliosis?
La podredumbre de la fruta es una enfermedad fúngica cuyo patógeno puede sobrevivir al invierno en la fruta infectada, tanto si permanece en el árbol como si ha caído al suelo. La infección persiste en los tejidos de los árboles ya enfermos.
La enfermedad se desarrolla debido a las ciruelas secas, la fruta dañada y cuando el cultivo se realiza en interiores. Lo más frecuente es que la infección entre en la fruta a través del tallo.
La propagación de la enfermedad se ve facilitada por la humedad, los insectos (como el ganso frugívoro), las aves y el viento. Estos factores permiten que el hongo se desplace a grandes distancias, lo que dificulta considerablemente la identificación del foco original de la infección.
¿Por qué es peligrosa la podredumbre de la fruta?
La moniliosis hace que las ciruelas no sean aptas para el consumo y puede causar graves daños a los huertos. La enfermedad no solo reduce la producción, sino que, en casos graves, destruye por completo la cosecha e incluso provoca la muerte de los árboles. Además, debilita el sistema inmunitario de las plantas, haciéndolas más vulnerables a otras infecciones.
La moniliosis supone un peligro particular durante el almacenamiento: si se cosecha un solo fruto infectado, la infección se propagará rápidamente a toda la cosecha. Debido a la alta resistencia del hongo a las condiciones adversas y a la dificultad de su tratamiento, es fundamental adoptar medidas preventivas periódicas.
La moniliosis está muy extendida por toda Rusia. Se han registrado infecciones particularmente graves, con pérdidas de cosechas de hasta el 100%, en las regiones del noroeste y centro, los Urales del Sur, Siberia, Altai y la parte occidental del Cáucaso Norte.
¿Cuándo se deben tratar los árboles?
Para proteger eficazmente su jardín de la moniliosis, es importante no solo detectar la enfermedad a tiempo, sino también desarrollar un plan de tratamiento preventivo adecuado. El hongo Monilia está activo durante toda la temporada cálida y puede propagarse rápidamente, sobre todo en climas húmedos.
Para minimizar el riesgo de infección, se recomienda realizar cinco fumigaciones preventivas por temporada:
- A principios de la primavera, cuando los brotes comienzan a abrirse y aparecen las primeras hojas. Esto ayuda a destruir las esporas que hibernan.
- Inmediatamente después de que finaliza la floración. Durante este período, el hongo tiene la oportunidad de penetrar a través de las partes muertas de la flor.
- Cuando los ovarios alcanzan el tamaño de un guisante, comienza el período de crecimiento activo y vulnerabilidad del fruto.
- 2-3 semanas antes de la cosecha. Ayuda a proteger la fruta de infecciones durante las últimas etapas de maduración.
- A finales de otoño, después de que las hojas hayan caído, ayuda a destruir cualquier patógeno que quede en la corteza o en las grietas y prepara el árbol para el invierno.
Seguir este régimen reduce significativamente la probabilidad de desarrollar moniliosis y ayuda a mantener la salud de los árboles frutales durante muchos años.
¿Cómo combatir la moniliosis?
La moniliosis es especialmente peligrosa después de un invierno cálido, ya que el hongo no tolera temperaturas inferiores a -20 °C. Si el invierno fue suave, existe un alto riesgo de que el patógeno sobreviva en restos vegetales y en árboles.
Por lo tanto, ante los primeros síntomas de la enfermedad, es necesario comenzar el tratamiento de inmediato, de lo contrario la infección se propagará rápidamente a otras plantas del jardín.
Superar la moniliosis es un reto, por lo que se requiere un enfoque integral. Un control eficaz incluye:
- cumplimiento de las recomendaciones agrícolas;
- cuidado regular de las plantas;
- Implementación de medidas preventivas;
- uso tanto de remedios caseros como de fungicidas de eficacia comprobada.
Preparados químicos y biológicos contra la moniliosis
El tratamiento con preparados especiales se considera uno de los métodos más eficaces y utilizados para combatir la moniliosis. Algunos preparados demuestran una eficacia superior.
Tsiram
Producto químico inodoro y resistente a las condiciones ambientales. Su ingrediente activo es el ácido dimetilditiocarbámico de zinc. Se recomienda su uso una vez finalizada la floración.
Tsiram se desarrolló originalmente para proteger las plantas de la Alternaria y la antracnosis, pero también ha demostrado ser eficaz contra la moniliosis. Una de sus ventajas es su bajo coste.
Pico Abiga
Este producto está diseñado para proteger las plantas de una amplia gama de enfermedades fúngicas y bacterianas. Es resistente a factores externos y mantiene su eficacia incluso a bajas temperaturas; los tratamientos pueden realizarse a temperaturas tan bajas como +9 °C. El ingrediente activo es el oxicloruro de cobre.
El producto garantiza una alta eficacia, pero es importante respetar las restricciones en cuanto al número de tratamientos por temporada. Abiga-Peak está clasificado como sustancia de clase de riesgo 3 (moderadamente peligrosa), por lo que debe utilizarse equipo de protección individual al manipularlo.
Fitosporina-M
Este producto se considera, con toda razón, uno de los biofungicidas más eficaces. Es versátil y capaz de proteger a las plantas de una amplia gama de enfermedades, entre ellas:
- podredumbre de la fruta;
- óxido marrón;
- fomosis;
- podredumbre tardía y otras infecciones.
El producto está disponible en varias presentaciones –líquido, polvo y pasta– lo que le permite elegir la opción de aplicación más conveniente.
El producto se basa en la bacteria Bacillus subtilis, que suprime activamente los hongos patógenos. El tratamiento puede realizarse en cualquier etapa del desarrollo de la planta. Sin embargo, es mejor programarlo para la tarde/noche, ya que la luz solar reduce su eficacia.
Hogar
El ingrediente activo es oxicloruro de cobre. Está clasificado como de clase 3 de peligro para humanos, animales y abejas. El producto es altamente resistente al calor y a la luz.
Hom tiene un amplio espectro de acción y no está limitado en el número de aplicaciones por temporada. Su inconveniente es que se elimina fácilmente con la lluvia y requiere un consumo relativamente alto.
Horus
Un fungicida sistémico que contiene ciprodinil como ingrediente activo. Posee un amplio espectro de actividad y es económico de usar.
Funciona eficazmente incluso a bajas temperaturas y alta humedad, y se caracteriza por su rápida acción contra los patógenos. Sin embargo, no se recomienda el uso de Horus en plantas mayores de cinco años.
Topsin-M
El producto garantiza una acción rápida y duradera, además de estimular el crecimiento de los árboles. Ayuda a los árboles a recuperarse de daños mecánicos. El ingrediente activo es el tiofanato de metilo. El producto se combina bien con la mayoría de los acaricidas e insecticidas.
La eficacia de Topsin M se reduce significativamente a temperaturas inferiores a -15 °C. Además, los patógenos pueden desarrollar rápidamente resistencia al producto, lo que requiere la rotación con otros fungicidas para prevenir dicha resistencia.
Skor
Un fungicida sistémico con un efecto preventivo de larga duración y un marcado efecto terapéutico. Se extiende rápidamente por todos los tejidos de la planta, produciendo un efecto rápido, aunque los resultados visibles aparecen después de aproximadamente 20 días.
El producto es eficaz en todas las condiciones climáticas y ayuda a aumentar el rendimiento de los cultivos. Las principales desventajas de Skor incluyen:
- gasto significativo;
- coste relativamente alto.
La eficacia del fármaco disminuye a temperaturas inferiores a -12 °C. Pertenece a la clase de riesgo 3.
Circón
Es un bioestimulante que se utiliza exclusivamente para la prevención de enfermedades fúngicas. Acelera el crecimiento de las plantas y mejora la calidad de los cultivos, además de mantener la salud de las plantas en condiciones adversas.
Topacio
Fungicida sistémico con penconazol como principio activo. Puede aplicarse durante la floración y la maduración del fruto. Su eficacia no se ve afectada por la humedad, las precipitaciones ni los cambios bruscos de temperatura. Se caracteriza por su bajo consumo y su rápida acción.
Entre las desventajas:
- alto costo;
- peligro potencial para las abejas.
Topaz puede utilizarse en mezclas con otros pesticidas.
Rayok
Este fungicida sistémico es altamente eficaz contra las enfermedades fúngicas de los frutales. Penetra activamente en el tejido vegetal, proporcionando una protección fiable en todas las etapas de desarrollo.
Para preparar una solución de trabajo, diluya el producto en agua según las instrucciones del fabricante. Aplique en varias etapas para maximizar la protección de las plantas:
- cuando los brotes comienzan a abrirse;
- durante la floración;
- durante el período de formación del ovario;
- cuando los frutos alcancen unos 2 cm de diámetro;
- antes de la cosecha.
Mikosan-B
El producto biológico estimula la producción de enzimas en las plantas –glucanasas, quitinasas y quitosanasas–, lo que aumenta significativamente su resistencia a la moniliosis y a las condiciones ambientales adversas.
El producto es eficaz no solo para tratar la podredumbre de la fruta, sino también para prevenirla, protegiendo los cultivos de diversas enfermedades causadas por hongos fitopatógenos.
Los principales componentes activos del medicamento:
- polisacáridos;
- glucanos;
- oligoquitina.
Una de las principales ventajas de este producto biológico es su total seguridad para las plantas en todas las etapas de desarrollo, incluida la fructificación. Tras el tratamiento, los frutos pueden consumirse en 24 horas. El producto no supone ningún peligro para los seres humanos, los peces, las abejas, las mascotas ni las lombrices de tierra.
Médico fitoterapeuta
Este biofungicida posee un amplio espectro de actividad, combatiendo eficazmente la pudrición de la fruta, la pudrición de la raíz, las enfermedades fúngicas de los cereales y otras enfermedades. Está basado en las esporas y células de la bacteria Bacillus subtilis, así como en biotoxinas, antibióticos y fitohormonas, que potencian sus propiedades protectoras.
Aplicar a temperaturas no inferiores a 15 °C. FitoDoctor se utiliza principalmente para prevenir la podredumbre de la fruta. Su fórmula segura permite su uso tanto antes como durante la cosecha, y las ciruelas pueden consumirse inmediatamente.
Fitolavin
Este producto no es un fungicida, sino un antibiótico, pero es igualmente eficaz contra las enfermedades fúngicas, en particular contra la moniliosis. Para preparar una solución de trabajo, diluya 20 g del producto en 10 litros de agua.
Trate los árboles al menos cinco veces durante los siguientes períodos:
- cuando aparecen los brotes;
- durante la floración;
- en la fase de formación del ovario;
- cuando los frutos alcancen unos 2 cm de diámetro;
- cuando los frutos alcancen los 4-5 cm de diámetro.
Remedios caseros para combatir la moniliosis
Los remedios caseros solo sirven para prevenir la pudrición de la fruta y son ineficaces una vez que la enfermedad se ha desarrollado. Para mantener la salud de las plantas y prevenir enfermedades, puede utilizar las siguientes soluciones:
- A partir de azufre coloidal y jabón líquido: Disolver 40 g de azufre coloidal y 50 g de jabón líquido en 10 litros de agua. Aplicar únicamente antes de la brotación.
- A base de queroseno: Añada 40 ml de queroseno y 50 g de detergente rallado a 1 litro de agua. Tras mezclar, complete el volumen de la solución con agua. Úsela durante la época de fructificación.
- Con mostaza en polvo: Disolver 80 g de mostaza en polvo seca en 10 litros de agua. Pulverizar durante la floración.
- A partir de suero y agua (1:3): Eficaz en todas las etapas del desarrollo de la planta, especialmente durante el día (de 11:00 a 15:00). El intervalo entre tratamientos debe ser de al menos 15 días.
- Urea: Añada 1 kg de urea a 10 litros de agua y, opcionalmente, 40 g de lavavajillas para una mejor adherencia. Realice este procedimiento en otoño y principios de primavera (antes de que las plantas broten), utilizando unos 5 litros por árbol adulto.
- De ceniza y sal: Añada 500 g de sal y 500 g de ceniza, junto con 100 g de jabón de lavandería rallado, a 10 litros de agua tibia. Remueva la mezcla, llévela a ebullición y cuélela. Úsela durante la floración y la formación del fruto.
- Con yodo: El producto inhibe el crecimiento de los hongos. Para el tratamiento, diluya 40 gotas de yodo en 10 litros de agua. Pulverice durante la maduración del fruto, aproximadamente 10-15 días después de la floración.
Los remedios caseros ayudan a fortalecer las plantas y a reducir el riesgo de infección, pero cuando aparecen síntomas de pudrición de la fruta, son eficaces los preparados químicos o biológicos especializados.
¿Qué hacer si se detecta moniliosis?
Si aparecen los primeros signos de moniliosis en los árboles (flores secas, brotes marchitos o frutos podridos), es necesario actuar de inmediato. Siga estos pasos:
- Corta las ramas afectadas, tomando también de 5 a 10 cm de madera sana, y asegúrate de quemarlas.
- Recoger y destruir toda la fruta podrida y momificada, tanto del árbol como del suelo circundante.
- Trate las plantas con los fungicidas Horus o Topsin-M, siempre que queden al menos 14 días antes de la cosecha.
Estas acciones ayudarán a localizar el foco de infección y a prevenir una mayor propagación de la enfermedad.
Tratamiento de primavera: estrategia de control
Un tratamiento oportuno permite eliminar el hongo en sus primeras etapas y prevenir su propagación. Los pasos principales del procedimiento son:
- Antes de la brotación Rocíe los árboles con productos que contengan cobre, como caldo bordelés o Abiga-Peak. Esto ayuda a destruir las esporas que hibernan en la corteza y las ramas.
- En la fase de "cono verde" o brote rosado Utilice el fungicida Horus a una dosis de 2-3,5 g por cada 10 litros de agua. El producto es eficaz a partir de temperaturas de +3 °C, lo que resulta ideal para principios de primavera. Para la protección contra plagas, puede añadir un insecticida a la mezcla.
- Después de la floración Repita el tratamiento con una mezcla de Horus y Skor (2 g de cada uno por cada 10 litros de agua) para bloquear el desarrollo de hongos en los brotes y ovarios.
Planifique los tratamientos durante el tiempo seco, ya que la lluvia puede eliminar los productos. En días húmedos, el hongo está especialmente activo, por lo que repita la pulverización después de 3-4 días, reduciendo la concentración del fungicida en un 10 %.
Consejos útiles para la prevención
La prevención de la moniliosis comienza con un mantenimiento adecuado y meticuloso del jardín. Los árboles sanos son mucho más resistentes a la infección, y seguir las prácticas de jardinería adecuadas reduce significativamente el riesgo de contagio.
Siga estas medidas preventivas:
- Plante las plántulas respetando el espaciado recomendado. Plantarlas demasiado juntas reduce la ventilación, creando condiciones favorables para el crecimiento de hongos.
- Corte las ramas afectadas a tiempo, quémelas y trate los cortes con brea de jardín.
- Retire regularmente las hojas y frutos caídos, y elimine los frutos momificados que queden en las ramas durante el invierno.
- Alimenta tus plantas: esto aumentará significativamente su resistencia a las infecciones.
- En otoño, limpie los troncos de corteza muerta y píntelos de blanco para protegerlos de plagas y enfermedades.
- Todo daño mecánico a los árboles debe ser tratado con agentes antisépticos.
- Evite plantar en zonas con poca circulación de aire.
- Realice un control de plagas oportuno para prevenir daños a los árboles y frutos.
- Para su almacenamiento, seleccione únicamente ciruelas sanas y sin daños, revíselas regularmente y deseche las que estén en mal estado.
- Preste especial atención a las plantas debilitadas que hayan sido dañadas por condiciones climáticas adversas o insectos.
¿Qué variedades de ciruelas son resistentes a la podredumbre de la fruta?
Cuanto más densa y pronunciada sea la capa cerosa en la fruta, menor será el riesgo de moniliosis. Entre las variedades genéticamente resistentes a esta enfermedad se incluyen:
- Ana Shpet;
- Durazno;
- Húngaro, italiano y azhán;
- Púrpura de ciruela claudia;
- Renklod Altana;
- Verde reencapsulado.
Al mismo tiempo, las variedades de ciruela President, Voloshka, Sopernitsa y Vengerka Yubileinaya tienen baja resistencia a la moniliosis y requieren mayor atención en su cuidado y protección.
La moniliosis representa una grave amenaza para los ciruelos, pero con los cuidados adecuados, la prevención oportuna y los tratamientos eficaces, el riesgo de infección puede reducirse significativamente y la cosecha conservarse. Es importante monitorear el estado del cultivo, prevenir la propagación de la infección y combinar métodos de control agronómicos, biológicos y químicos.



































