Cultivar una ciruela a partir de una semilla es un proceso laborioso, pero totalmente posible. Lo primero que hay que tener en cuenta es la variedad de ciruela. Siguiendo nuestras recomendaciones, podrá cultivar una ciruela sin mucho esfuerzo y en poco tiempo.

¿Es posible cultivar un ciruelo a partir de una semilla y dará fruto?
Es posible cultivar un ciruelo a partir de una semilla, pero hay que seguir ciertas reglas. Un árbol sano dará fruto si se elige la variedad adecuada. Es mejor optar por variedades locales, ya que otras podrían congelarse en estas condiciones.
- ✓ Resistencia a las enfermedades típicas de su región.
- ✓ Adaptación a las condiciones climáticas de su zona.
- ✓ Compatibilidad con las condiciones del suelo de su emplazamiento.
Si decides cultivar una variedad amante del calor a partir de una semilla, existe una alta probabilidad de que crezca una planta silvestre en tu parcela.
Seleccionar una variedad
| Nombre | Color de la fruta | Productividad | Resistencia a las heladas |
|---|---|---|---|
| variedad china | rojo y amarillo | alto | promedio |
| Variedad amarilla | amarillo | muy alto | bajo |
| Variedad roja | rojo | promedio | alto |
| Variedad negra | negro | bajo | muy alto |
Las variedades de ciruelas son muy diversas, pero solo cuatro son populares en Rusia. Según las necesidades específicas de cada ciruela, se puede elegir la variedad adecuada:
- variedad china – No es muy común, tiene frutos rojos y amarillos.
- Variedad amarilla – famosa por su alto rendimiento y sus frutos aromáticos.
- Variedad roja – se caracteriza por su alta resistencia a las inclemencias del tiempo y a las heladas.
- Variedad negra – Tiene un sabor viscoso y se adapta bien a las bajas temperaturas. Gracias a su pulpa firme, los frutos tienen una larga vida útil.
Lea sobre otras variedades de ciruelas populares entre los jardineros. Aquí.
Etapa preparatoria
Para asegurar la germinación exitosa de las semillas de ciruela, es fundamental seleccionar las ciruelas adecuadas. Al comprar ciruelas, se recomienda prestar mucha atención al país de origen. Las ciruelas importadas pueden interferir con la germinación, ya que el clima desconocido dificulta su adaptación al nuevo entorno. Es probable que la planta muera.
Se recomienda comprar fruta madura y blanda en un mercado local. Esto aumentará significativamente la probabilidad de que la variedad arraigue.
Recolección de semillas
Tras retirar el hueso de la fruta, enjuágala bien con agua para eliminar cualquier resto de pulpa. Luego, colócala en un lugar cálido y seco. Deja que se seque por completo. Esto puede tardar varios días.
Una vez que el hueso de la ciruela esté completamente seco, deberá extraer la almendra. Un cascanueces o unos alicates comunes pueden ayudarle con esto. Extraiga la almendra con mucho cuidado para evitar dañarla.
Para asegurar la germinación de una semilla, existe un pequeño truco. Para comprobar si ha germinado, utiliza una taza de agua tibia. Una semilla fértil colocada en la taza se hundirá hasta el fondo, mientras que una semilla sin germinar flotará en la superficie.
Germinación de semillas
Se extrae el hueso de la ciruela y se coloca en un paño humedecido. Es preferible usar tela natural en lugar de sintética. Luego, el paño bien envuelto se coloca en el refrigerador o en otro lugar fresco. El frío favorece la germinación de la semilla.
Es importante revisar periódicamente la tela para comprobar si está húmeda. Si se seca, deberá volver a humedecerla. Una semilla de ciruela tarda al menos seis meses en germinar. Por ejemplo, si la germinación comienza en noviembre, lo más probable es que la plántula brote a principios de abril.
Cultivo de semillas
Un bioestimulante puede acelerar la germinación. Se puede comprar en cualquier tienda de jardinería. Aplíquelo regularmente no solo a la semilla, sino también a un trozo de tela. Es normal que aparezca moho, pero conviene eliminarlo de inmediato. En ese caso, enjuague bien la tela y la semilla con agua.
Para asegurar que una planta crezca sana y fructífera a partir de una semilla, conviene preparar la siembra con antelación. Una maceta es esencial; debe ser de barro o cerámica y de tamaño mediano. También es recomendable utilizar un sustrato compuesto de tierra de jardín, turba y arena.
Plantar en una maceta
El proceso de trasplantar una semilla de ciruelo a una maceta es casi idéntico al de sembrar cualquier otra planta. Coloca una capa mediana de material de drenaje de manera uniforme en el fondo de la maceta. A continuación, añade la tierra preparada. Riégala abundantemente. El agua debe estar tibia y la tierra bien húmeda.
Plante la semilla de ciruelo en el centro de la maceta a una profundidad de no más de 5-6 cm. Una vez plantada, envuelva la maceta con una bolsa de plástico y colóquela en un lugar cálido. Si hace sol, coloque la maceta en el exterior.
En condiciones de invernadero, las plántulas brotan entre 3 y 6 días después de la siembra. Durante estos días, se recomienda humedecer la tierra según sea necesario y eliminar la condensación de la superficie de la bolsa de plástico.
Trasplante al suelo
Los jardineros experimentados recomiendan trasplantar las semillas de ciruelo al suelo donde crecerá la plántula. Se coloca una pequeña cantidad de este suelo en una maceta y se mezcla con una pequeña cantidad de compost, en una proporción de diez a uno.
- Dos semanas antes de la siembra, comience a aclimatar la plántula, aumentando gradualmente el tiempo que pasa al aire libre.
- Comprueba el pH del suelo y ajústalo si es necesario.
- Proteja del viento y la luz solar directa durante los primeros días después de la siembra.
También puedes usar los estimulantes de crecimiento mencionados anteriormente. No se recomienda usarlos puros. Lo mejor es diluirlos en agua tibia y usarlos para regar las semillas.
La tierra debe mantenerse húmeda con regularidad. De lo contrario, la semilla se secará antes de germinar. Una vez que aparezca el primer brote, cuide el ciruelo como cualquier otra planta de interior: riéguelo con frecuencia y remueva la tierra periódicamente.
¿Cuándo y dónde se puede plantar?
Los ciruelos se suelen plantar en una pequeña ladera con una ligera pendiente. De esta forma, la tierra bajo el árbol joven se calentará mejor y la planta recibirá suficiente calor. También se puede plantar cerca de una valla, pero debe estar en el lado que reciba más luz solar.
Si se va a plantar el árbol en una zona baja, se recomienda elegir un pequeño montículo, de al menos 40-50 cm de altura y entre 180 y 200 cm de ancho. La época óptima para plantar un ciruelo es a principios de primavera.
¿Qué necesitarás?
Para proporcionar a la plántula todos los minerales y nutrientes necesarios para un crecimiento sano y vigoroso, necesitará adquirir ciertos tipos de fertilizantes. Para el cultivo de ciruelos, estos incluyen superfosfato granulado, ceniza de madera, compost de alta calidad y turba.
El acolchado (es decir, la protección y mejora de las propiedades del suelo) puede requerir estiércol, heno o hierba seca. Eventualmente, será necesario colocar una estaca de madera. Dado que la plántula crece rápidamente, es importante asegurar que su crecimiento se dirija correctamente. Para mayor estabilidad y equilibrio, la plántula se ata cuidadosamente a la estaca de madera.
Preparación del suelo
Un nivel freático alto en el fondo del hoyo de plantación puede dificultar el crecimiento saludable del ciruelo. Por lo tanto, se recomienda solucionar este problema creando un sistema de drenaje. Para ello, coloque una capa uniforme de ladrillos rotos, arcilla expandida y cualquier tela disponible en el fondo del hoyo.
Sobre la capa de drenaje casera se extiende una mezcla de tierra rica en nutrientes, compuesta por uno o dos cubos de restos vegetales en descomposición, un kilogramo de ceniza y dos cubos de agua tibia. Cabe mencionar que un suelo muy ácido puede dificultar la adaptación del ciruelo a su nueva ubicación. Para evitarlo, se recomienda tratar el suelo ácido con harina de dolomita antes de plantar. A continuación, se añaden cinco cubos de agua tibia.
Requisitos para el hoyo de plantación
La preparación del hoyo para plantar un ciruelo en primavera debe comenzar en otoño. Si la plantación se realiza en otoño, la preparación debe iniciarse entre 15 y 20 días antes de la fecha prevista. El hoyo puede tener cualquier forma, pero su tamaño debe cumplir con ciertas recomendaciones. Por ejemplo, la altura, el ancho y la profundidad no deben ser inferiores ni superiores a 70 cm. Al cavar, se debe desechar la capa superior de tierra y aflojar bien el fondo del hoyo.
Descripción del proceso de trasplante
Una vez preparada la tierra, puedes empezar a plantar. Para asegurar que la plántula en maceta se adapte bien a las nuevas condiciones y se prepare para el frío antes del otoño, lo mejor es trasplantarla a finales de abril.
- El hoyo de plantación debe rellenarse con humus y compost de alta calidad. Se recomienda espolvorear ligeramente la superficie con arena.
- El ciruelo joven se planta junto con la tierra de la maceta en la que creció. No es necesario aplicar fertilizante en la superficie de la tierra.
- El suelo se compacta antes de plantar. Esto impide que el aire llegue a las raíces. Si se omite este paso, las raíces pueden secarse.
- Si es necesario, ate la plántula a una estaca de madera.
- La planta se riega abundantemente.
Cuidado de una plántula
La clave para el correcto cuidado de un ciruelo es mantener el diámetro de su tronco en torno a los 2 metros. Es fundamental deshierbar regularmente y mantener la tierra suelta, lo que favorecerá una mejor aireación y oxigenación del suelo.
El riego regular también es esencial. De tres a cinco veces por temporada es suficiente. Durante los periodos secos y calurosos, se recomienda duplicar esta cantidad.
En cuanto al abono, es prácticamente innecesario durante los primeros 2-3 años, ya que el hoyo de plantación ya está fertilizado. La planta obtendrá sus minerales y nutrientes de ahí. Solo a partir del cuarto año se recomienda abonar periódicamente la tierra con fertilizantes específicos.
El inicio de la fructificación
La fructificación de un ciruelo cultivado a partir de una semilla de ciruela comienza después de 5 o 6 años. Solo entonces se puede evaluar el éxito del experimento. Sin embargo, incluso si no produce fruta, el ciruelo sigue siendo un árbol sumamente atractivo, lo que lo convierte en un magnífico complemento para cualquier jardín.
Vacunas
Existen varios tipos de injerto de plántulas de ciruelo:
- dividir;
- suelo;
- con esquejes bien conocidos.
La primera opción requiere realizar cortes iguales, creando una hendidura de aproximadamente 5 cm de profundidad. El esqueje se inserta en la hendidura y los cortes resultantes se tratan con brea. El injerto en suelo se considera el más sencillo de todos los procedimientos.
Tras realizar cortes idénticos en el plantón y en la planta que se va a injertar, se unen y se tratan con la misma resina. El esqueje se utiliza para injertar el plantón si el diámetro de sus ramas coincide con el de la planta injertada.
Cultivar un ciruelo a partir de una semilla en tu jardín es fácil, siempre que sigas todas nuestras recomendaciones. Este árbol dará buena fruta si eliges la variedad adecuada y le proporcionas los cuidados necesarios.


