La variedad Imrus sorprendió a los jardineros con sus cualidades positivas: resistencia a las heladas y gran inmunidad a la sarna. Estas características la convierten en una excelente opción para regiones con climas rigurosos. Sus frutos tienen un sabor excelente, con un equilibrio armonioso entre dulzor y acidez, y se conservan bien. Esta variedad destaca por su buena productividad y su atractivo aspecto.

Historia de la cría y regiones
El manzano Imrus fue cultivado en 1977 en el Instituto Panruso de Investigación de Cultivos Frutales Selectivos (VNIISPK) mediante el cruce del popular manzano Antonovka con el híbrido OR18T13. Sus creadores fueron E. N. Sedov, Z. M. Serova, V. V. Zhdanov y Yu. I. Khabarov.
En 1989, la variedad fue presentada para pruebas oficiales, y en 1996 fue incluida oficialmente en el Registro Estatal de Logros de Mejora Genética de Rusia con permiso para cultivarse en el Distrito Central y la Región Central de la Tierra Negra.
Descripción y características de la variedad
Imrus es una variedad híbrida resistente al invierno que se caracteriza por sus abundantes rendimientos, fructificación regular y alta resistencia a la sarna y otras infecciones fúngicas. Se cultiva en pequeñas parcelas en grandes explotaciones agrícolas comerciales.
¿Cómo es un árbol?
La planta alcanza una altura de 4-5 m y forma una copa redondeada, no demasiado densa. Otras características:
- Hojas - De tamaño mediano, forma oblongo-ovoide con ápice alargado y extremos ligeramente curvados. Su superficie es rugosa, brillante, con nervaduras poco definidas y un intenso color verde.
- Ramas esqueléticas – Se extienden desde el tronco en un ángulo agudo, son poco frecuentes y tienen forma curva con los extremos dirigidos hacia arriba.
- Escapes – De espesor medio, geniculado, con sección transversal facetada, de color marrón parduzco, pubescente y cubierto de numerosas lenticelas.
- Flores – Flores planas, pequeñas, redondeadas y de color rosa, agrupadas en inflorescencias corimbosas en forma de platillo. Los pétalos pueden estar ligeramente abiertos.
Características de las frutas, sabor y aplicación
Las manzanas son versátiles: son buenas tanto frescas como para elaborar zumos, purés y compotas. Descripción de la fruta:
- color principal - verde, con un rubor marrón rojizo en forma de rayas, trazos y manchas borrosas, que cubre aproximadamente la mitad de la superficie;
- forma - fuertemente aplanado, débilmente acanalado, parecido a un nabo;
- peso - varía de 150 a 190 g;
- piel - lisa, ligeramente aceitosa, sin signos de óxido;
- puntos subcutáneos – pequeños, numerosos y claramente visibles;
- pulpa – denso, jugoso, de color cremoso;
- gusto - agridulce;
- aroma – Suave y agradable.
El contenido de azúcar supera el 10%, sustancias biológicamente activas – 460 mg/100 g. La puntuación de cata de la variedad es de 4,3-4,4 puntos.
Resistencia a las heladas y a las enfermedades
El manzano es un cultivo fácil de cultivar. Tolera sin problemas temperaturas de hasta -38 °C a -40 °C, e incluso sufre heladas tempranas, periodos prolongados de frío o inviernos sin nieve. La clave está en asegurar que los árboles estén bien preparados para el invierno.
Esta variedad se desarrolló para ser resistente a la sarna y al oídio: su genética contiene el gen inmune estable Vf, que proporciona un alto nivel de protección contra las enfermedades fúngicas.
Sin embargo, si se infringen gravemente las prácticas agrícolas, la planta puede sufrir quemaduras bacterianas (por ejemplo, debido al exceso de humedad) o cáncer negro si no se realiza una poda sanitaria de manera oportuna.
Autofertilidad y productividad
La producción depende de la región de cultivo, las condiciones climáticas y la calidad de los cuidados. En promedio, un solo árbol produce entre 80 y 120 kg de fruta, e incluso en climas adversos, la planta produce de forma constante.
Se trata de un cultivo autoincompatible: sin polinización cruzada, solo se produce entre el 12 y el 15 % de la cantidad potencial de frutos. Por lo tanto, para asegurar una cosecha completa, conviene plantar manzanos polinizadores cerca, con épocas de floración similares.
Maduración y fructificación de los manzanos
El Imrus florece temprano, en la primera quincena de mayo. Durante este periodo, la copa se cubre de numerosas flores pequeñas de color rosa pálido. El árbol comienza a producir sus primeras manzanas ya al tercer año de su plantación, pero alcanza su máxima productividad entre el séptimo y el octavo año.
Los tiempos de floración y maduración pueden variar según las condiciones climáticas. La fruta conserva su valor nutricional hasta principios de marzo si se almacena correctamente. La primera cosecha suele ser modesta, pero en los años siguientes el árbol produce abundante fruta de forma constante.
Portainjertos y subespecies
La alta resistencia al estrés y las condiciones de cultivo poco exigentes del manzano Imrus han permitido injertarlo con éxito en diversos portainjertos, produciendo subespecies con características distintas:
| Rizoma | Peculiaridades |
| Semienano | Los manzanos injertados sobre este portainjerto no superan los 2-2,5 metros de altura y se caracterizan por su alta producción, de hasta 150 kg por árbol. Sin embargo, tienen una vida útil corta (10-12 años de media) y requieren mayor atención: protección contra corrientes de aire, control de la humedad, aflojamiento regular de las raíces y aporcado del tronco.
Mantener la densidad de la copa y realizar otras actividades de mantenimiento. |
| Enano | Estos árboles no superan el metro y medio de altura, comienzan a dar fruto antes de lo habitual y prácticamente no requieren abono. Toleran bien la sequía y las heladas, ocupan poco espacio y son ideales para jardines pequeños. |
| De columna | El portainjerto más popular para la variedad Imrus. Posee una copa estrecha y erguida, lo que permite que el árbol (de hasta 2,5-3 m de altura) se cubra de manzanas a lo largo de todo su tronco. La fruta es fácil de cosechar, requiere un mantenimiento mínimo y los brotes laterales se pueden podar fácilmente con tijeras de podar en abril, antes de que comience a fluir la savia. |
Aterrizaje
Para cultivar el manzano Imrus, es importante seleccionar el lugar adecuado y cumplir ciertos requisitos. Siga estas recomendaciones:
- Se prefieren los suelos franco-arenosos o francos, sueltos, bien aireados y permeables. El suelo negro también es adecuado, pero conviene mejorarlo añadiendo arena de río y un poco de arcilla.
- El lugar ideal debe ser soleado, ventilado, pero sin corrientes de aire. En regiones más frías, conviene proteger la plántula del norte con un seto, una pared o un árbol alto.
- Esta planta no tolera el agua estancada, por lo que se debe evitar cultivarla cerca de cuerpos de agua, en zonas pantanosas o con niveles freáticos altos. En tales casos, asegúrese de que el drenaje sea adecuado cubriendo el fondo del hoyo con una capa de grava, ladrillos rotos o cáscaras de nuez.
- Plante la plántula separada de otros cultivos frutales, a una distancia de al menos 5-6 m.
- La mejor época para cultivar esta planta es en otoño, en octubre o principios de noviembre, después de que hayan caído las hojas, pero 2-3 semanas antes de las primeras heladas.
- Prepare el hoyo de plantación con antelación, al menos de 2 a 4 semanas antes de la siembra. Rellénelo con una mezcla de tierra y fertilizante, y riéguelo. El hoyo debe tener entre 60 y 80 cm de profundidad y aproximadamente 1 m de diámetro.
- Al plantar, el cuello de la raíz debe quedar a 5-6 cm por encima del nivel del suelo. No compacte demasiado la tierra después de plantar; solo presiónela ligeramente para que quede aireada.
Inmediatamente después de plantar, riegue el árbol abundantemente (con unos 20 litros de agua) y cubra la zona del tronco con humus y hierba picada.
Cuidado de árboles
Para que tu manzano crezca sano y dé una cosecha abundante, cuídalo bien. Realiza regularmente tareas básicas de jardinería.
Riego y cultivo del suelo
Durante los primeros 1-2 años, los árboles jóvenes requieren riego frecuente: cada 5-6 días, 10 litros de agua por árbol. Una vez que se forman los brotes, reduzca la frecuencia a una vez cada 15-20 días. Los árboles maduros deben regarse con menos frecuencia pero con mayor abundancia: 80-100 litros por planta.
Afloja la tierra alrededor del manzano para que el aire llegue a las raíces, lo que favorece un desarrollo radicular sano y mejora la permeabilidad del suelo. Realiza este procedimiento después de cada riego o lluvia, removiendo con cuidado la capa superior de tierra compactada para no dañar las raíces.
Deshierbar ayuda a eliminar las malas hierbas que compiten con el manzano por los nutrientes y la humedad. La eliminación regular de la vegetación reduce el riesgo de propagación de enfermedades y plagas. Cubra la zona del tronco del árbol con serrín, humus o compost para retener la humedad del suelo.
Fertilizante superficial
A partir del tercer o cuarto año, aplique fertilizantes complejos, como una solución de nitroammofosfato (1 cucharada por cada 10 litros de agua). En primavera, son adecuadas soluciones orgánicas de gallinaza o gordolobo. Durante la formación de los ovarios, resulta útil el superfosfato (50 g por litro de agua).
poda de la copa
Pode anualmente a principios de primavera, antes de que broten las yemas. Siga estos pasos:
- Eliminar todas las ramas secas, enfermas, dañadas y engrosadas;
- En otoño, aclare la copa y corte los brotes débiles;
- Durante el primer año después de la plantación, retire todas las flores para que el árbol no desperdicie energía en la fructificación.
La poda regular mejora la penetración de la luz y la calidad de la fruta. Después de 1-2 años, aclare los árboles: cuando el diámetro del fruto alcance 1-2 cm, elimine hasta el 50% de los ovarios; esto favorece la formación de manzanas más grandes.
Protección contra enfermedades y plagas
El riego moderado, la poda oportuna y la fertilización regular reducen significativamente el riesgo de enfermedades en el manzano Imrus. Cuando surgen problemas, el mantenimiento cuidadoso y el tratamiento con desinfectantes son la base del tratamiento.
Entre las plagas que suelen atacar esta variedad se encuentran las siguientes:
- Gorgojo de la flor del manzano. Rocíe el cultivo con una solución de cal aproximadamente una vez por semana.
- Mosca sierra de la manzana. Es peligroso para los cultivos. La prevención consiste en aflojar regularmente la tierra alrededor del árbol y tratarla con sulfato de cobre.
- Áfido. El insecto puede eliminarse eficazmente con una solución de jabón o bicarbonato. Si esto no funciona, utilice insecticidas como Twix, Confidor Maxi o Aktara.
Refugio invernal y protección contra roedores
Durante los dos primeros años tras su plantación, el árbol requerirá cuidados especiales para asegurar que enraíce y crezca sano y fuerte. Cuidándolo durante esta etapa, garantizará cosechas constantes y tranquilidad durante las próximas décadas.
Siga estas recomendaciones:
- En invierno no es necesario cubrir las raíces y los troncos, pero especialmente en las regiones del norte, es mejor cubrirlos con ramas de abeto para una mayor protección.
- Para repeler insectos y roedores, blanquee los troncos de los árboles con cal y trátelos con productos especiales de manera oportuna, y utilice también repelentes naturales, como aceite sólido o manteca derretida.
Colección, almacenamiento
Coseche los frutos de Imrus a mediados de septiembre, dejándolos madurar completamente. Colóquelos con cuidado en cajas de madera, procurando no dañarlos, ya que esto puede reducir su valor comercial y su vida útil.
Ventajas y desventajas
Reseñas
El manzano Imrus combina facilidad de cultivo y fiabilidad: es resistente a las enfermedades, requiere poco mantenimiento y produce cosechas constantes de manzanas deliciosas y sabrosas. Gracias a su resistencia a las heladas y su excelente vida útil, esta variedad es una magnífica incorporación a cualquier jardín, garantizando una producción de fruta de alta calidad año tras año.











