La preparación integral de un manzano para el invierno implica una combinación de medidas sencillas pero eficaces. Cada paso es fundamental para mantener la vitalidad del árbol. Unos cuidados en otoño garantizarán su resistencia, una pronta recuperación de la dormancia y una cosecha abundante la próxima temporada.
¿Cuándo hay que preparar los manzanos para el invierno?
El otoño es una época ajetreada para los jardineros. No solo hay que recoger las manzanas maduras, sino también prepararlas para su almacenamiento a largo plazo y procesar parte de la cosecha.
No existen fechas específicas para el cuidado de los manzanos en otoño. Lo fundamental es completar todos los procedimientos necesarios antes de que se instalen las temperaturas persistentemente bajo cero.
Requisitos generales
Preparar un manzano para el invierno es fundamental para una buena cosecha y un árbol sano. Los cuidados otoñales ayudan al árbol a fortalecerse, sobrevivir a las heladas y resistir plagas y enfermedades. Es especialmente importante aislar adecuadamente los árboles jóvenes y proteger las raíces, la corteza y la copa de los árboles maduros.
Las etapas principales incluyen varias actividades:
- riego;
- poda;
- fertilizante superficial;
- acolchado;
- encalar;
- refugio;
- Limpieza del círculo del tronco del árbol.
Estos pasos sencillos pero importantes ayudarán a mantener el árbol fuerte y listo para el despertar primaveral.
Momento óptimo para proteger los manzanos en diferentes regiones
El tiempo necesario para preparar los manzanos para el invierno varía considerablemente según la zona climática. Es importante tener en cuenta las condiciones meteorológicas de su región.
- En las regiones del norte (Siberia, los Urales, el Noroeste) En inviernos crudos y con mucha nieve, comience a cubrir los árboles ya en septiembre o principios de octubre. Proteja cuidadosamente el sistema radicular con una gruesa capa de mantillo, envuelva los troncos para protegerlos de los roedores y aísle la copa con ramas de abeto o agrotextil.
Tras una nevada, es útil amontonar la nieve alrededor del tronco del árbol para proporcionar aislamiento adicional. - En la Franja Central, que incluye la región de Moscú, En zonas con inviernos suaves, cubra los árboles a mediados de octubre. Proteja las raíces con mantillo y los troncos de las quemaduras solares y los roedores envolviéndolos con agrofibra o arpillera e instalando mallas o ramas de abeto.
Cubra únicamente la corona de las plántulas jóvenes, de 1 a 2 años. - En las regiones del sur (Kubán, región de Rostov, Stavropol) Con inviernos suaves, la protección de los manzanos se realiza más tarde —en noviembre— y a menudo se limita solo a árboles jóvenes de entre 1 y 3 años.
Aquí, es especialmente importante proteger los troncos de las quemaduras solares y la desecación por el viento utilizando una cubierta de color claro (agrofibra). El acolchado y la protección contra roedores también son esenciales. Los manzanos maduros del sur generalmente no requieren cobertura.
Riego con carga de humedad
En caso de un final de verano seco, resulta fundamental regar abundantemente la zona alrededor del tronco del árbol, alcanzando la profundidad de las raíces principales (normalmente 50-70 cm para plántulas jóvenes).
El suelo húmedo retiene mucho más calor que el suelo seco. Por consiguiente, el sistema radicular estará mejor protegido de las fluctuaciones bruscas de temperatura y las heladas intensas al comienzo del invierno, así como durante los períodos sin nieve.
Mantener el suelo húmedo antes de que llegue el frío aumenta su capacidad calorífica, lo cual es crucial para la supervivencia del árbol en condiciones climáticas adversas. Esto es especialmente importante para los árboles jóvenes cuyas raíces aún no están desarrolladas y requieren protección adicional contra las temperaturas extremas.
La última alimentación
Una nutrición adecuada es fundamental para el crecimiento sano y la abundante fructificación de un manzano. No solo es importante la composición del fertilizante, sino también el método de aplicación. La forma en que se fertiliza el árbol determina la rapidez y eficacia con que las raíces y las hojas absorben los nutrientes.
¿Cómo fertilizar?
Para enriquecer un metro cuadrado de suelo, se recomienda utilizar de 5 a 6 kg de humus o compost y aproximadamente 100 g de superfosfato y 100 g de fertilizante potásico. La fertilización otoñal de los manzanos es fundamental para su salud y fructificación.
Añada con antelación los siguientes fertilizantes al suelo:
- Superfosfato;
- ceniza;
- cloruro de potasio.
Otro método consiste en incorporar el fertilizante al suelo al cavar. Sin embargo, no se recomienda usar mezclas de nitrógeno en otoño, ya que afectan negativamente la resistencia de los árboles a las heladas.
Existen varios métodos básicos de fertilización: fertilización foliar, fertilización radicular y fertilización en hoyos; cada uno tiene su propio propósito y características.
Por hoja
Utilice este método para suministrar rápidamente micronutrientes al tejido del árbol. Rocíe el fertilizante sobre el follaje en forma de solución utilizando un pulverizador.
Características principales:
- El tratamiento resulta eficaz en casos de deficiencia de hierro, magnesio, boro y otros microelementos;
- Pulverizar en tiempo seco y sin viento, por la mañana o por la tarde;
- La solución debe ser de baja concentración para no quemar las hojas.
Bajo la raíz
El método clásico de fertilización consiste en aplicar el fertilizante directamente al suelo alrededor del tronco. Siga estas instrucciones:
- utilizar compuestos tanto orgánicos (infusión de gordolobo, excrementos de aves) como minerales (nitrofosfa, superfosfato);
- Aplique el fertilizante después del riego o junto con él para evitar quemar las raíces;
- Distribuya los fertilizantes de manera uniforme alrededor del tronco del árbol y mézclelos ligeramente con la tierra.
Dentro de los agujeros
Este método ayuda a suministrar nutrientes directamente a la zona donde se encuentran las raíces absorbentes. Consejos útiles:
- alrededor del manzano, haga varios agujeros de 20-30 cm de profundidad (a una distancia de 30-50 cm del tronco);
- Vierta una solución fertilizante o añada gránulos en los agujeros y riegue.
Este método resulta especialmente eficaz en suelos densos o pobres donde los fertilizantes no penetran profundamente.
poda de árboles
Para preparar su árbol para el invierno, comience con una poda sanitaria, eliminando las ramas muertas, dañadas, enfermas y las que crecen hacia adentro. Una poda adecuada es fundamental para la salud del árbol.
Requisitos básicos:
- Los cortes deben ser lo más uniformes y suaves posible para evitar dañar la corteza.
- Tras la poda, asegúrese de tratar las zonas cortadas con una solución de sulfato de cobre (1 cucharadita por litro de agua) y brea. Esto es necesario para prevenir la aparición de hongos en la madera en ambientes húmedos.
- Utilice brea de jardín para sellar todas las grietas, arañazos y otros daños en el tronco del árbol.
Procesamiento de barriles
El tronco es una de las partes más vulnerables del árbol: sufre los efectos de los cambios bruscos de temperatura, las quemaduras solares, las plagas y las enfermedades fúngicas. Sin la protección adecuada, la corteza puede agrietarse, desprenderse y convertirse en una puerta de entrada para las infecciones. Es importante mantener la salud del manzano y asegurar su longevidad.
Eliminación de musgo y líquenes
Antes de preparar el manzano para el invierno, inspeccione cuidadosamente el tronco y las ramas principales en busca de daños, grietas, musgo, líquenes y restos de corteza vieja. Estas zonas pueden convertirse en refugio de plagas y foco de enfermedades fúngicas.
Sigue las reglas:
- Comience la limpieza retirando la corteza muerta y suelta. Use una espátula de madera o plástico (las herramientas metálicas pueden dañar el tejido vivo). Trabaje con cuidado, procurando no dañar la corteza sana.
Puedes usar una mezcla a partes iguales de cal apagada y arcilla, diluida con agua hasta obtener una consistencia similar a la de la crema agria espesa. Aplica esta mezcla en las zonas afectadas, deja que se seque y retírala con cuidado. Una vez seca la corteza, trátala con brea y, a continuación, rocía todo el tronco con una solución de sulfato ferroso al 3 %.
Después de eliminar la placa y el musgo, el tronco se puede tratar con una solución diluida de sulfato de cobre (3-5%) u otro antiséptico para su desinfección. - Repara con cuidado las heridas y grietas. Si el árbol presenta daños profundos o signos de pudrición, límpialos a fondo hasta llegar al tejido sano, desinféctalos con sulfato de cobre y luego séllalos con brea, una mezcla de arcilla y estiércol, o una pasta especial para la regeneración de la corteza.
Esta medida ayuda a prevenir la propagación de la infección y favorece la curación.
Identificación y control de insectos dañinos
Inspeccione cuidadosamente el manzano en busca de plagas, prestando especial atención a la corteza vieja, donde suelen esconderse. Retire con cuidado la corteza. Si encuentra algún insecto, quítelo junto con la corteza y destrúyalo inmediatamente. Para proteger el árbol de las plagas, utilice insecticidas eficaces como Karbofos o Aktara.
Para combatir la sarna y el oídio, rocíe el tronco con una solución de urea (0,5 kg por cada 10 litros de agua). Como alternativa, utilice una solución de sulfato de cobre (300 g por cada 10 litros de agua) o una mezcla de carbonato de sodio y detergente (400 g de carbonato y 50 g de detergente por cada 10 litros de agua). Los fungicidas ya preparados, como Horus, también son eficaces.
Encalar el tronco de un manzano
Encalar los troncos de los manzanos en otoño es una forma eficaz de proteger la corteza no solo de los roedores, sino también de los efectos dañinos del sol invernal. Aplique la pintura encalada en la base de las ramas inferiores, o mejor aún, justo por encima.
Para preparar una solución especial, utilice una mezcla de:
- 10 litros de agua;
- 0,5 kg de sulfato de cobre;
- 3 kg de cal apagada;
- 200 g de cola para madera.
Cuidado de la zona del tronco del árbol
Tras podar y encalar los árboles, el siguiente paso es la preparación del suelo. Este proceso comprende varios pasos importantes: retirar la fruta caída y las hojas marchitas, cavar la tierra y cubrirla con mantillo.
Limpieza
El primer paso para limpiar la zona debajo del árbol es retirar las hojas caídas y la fruta podrida, ya que proporcionan zonas ideales para que las plagas y enfermedades pasen el invierno.
Coloca las hojas y la fruta podrida recogidas en un compostador, después de espolvorearlas con un poco de cal. Este sencillo método no solo elimina eficazmente la vegetación, sino que también proporciona un valioso abono para la próxima primavera.
Excavación
Afloja la tierra para destruir los refugios invernales de las plagas, privándolas de protección contra el frío. La mayoría de los insectos que se queden sin refugio no sobrevivirán a las heladas.
Cavar la tierra debajo del manzano es un paso importante para preparar el jardín para el invierno. Siga estas instrucciones:
- Dentro de la proyección de la copa del manzano, labre la tierra cuidadosamente, hasta una profundidad de aproximadamente 20 cm.
- Utilice una pala, colocándola horizontalmente, o una horca para evitar dañar las raíces del árbol.
Este método garantiza el aflojamiento sin riesgo para el sistema radicular. Fuera de la corona, se puede excavar a mayor profundidad: unos 25-30 cm.
Acolchado
La vulnerabilidad de las raíces de los manzanos jóvenes a las heladas es un problema común, ya que, a diferencia de la parte aérea, las raíces no pueden endurecerse. Esto se acentúa en los árboles jóvenes durante sus primeros años. Cubrir la zona radicular con mantillo es el método de protección más eficaz y ecológico.
El mantillo proporciona aislamiento térmico, reduce las fluctuaciones de temperatura, retiene la humedad y mejora la estructura del suelo mediante la descomposición. Esto es crucial para los manzanos jóvenes.
Considere los siguientes factores:
- Diámetro del recubrimiento. Debe corresponder a la proyección de la copa más 30 cm alrededor del perímetro, ya que es en esta zona donde se ubican las principales raíces de succión.
- Grosor de la capa. Lo ideal es entre 10 y 15 cm. Un grosor menor no proporcionará suficiente protección, y uno mayor puede provocar la pudrición del cuello de la raíz.
Para acolchar los manzanos, utilice diversos materiales:
- humus/compost – material nutritivo y aislante (solo descompuesto);
- La turba es un buen aislante térmico y puede acidificar el suelo (usar con compost o arena);
- serrín/virutas – requieren enriquecimiento con nitrógeno en primavera;
- agujas de pino/ramas de abeto – proporcionan aislamiento, repelen roedores y acidifican moderadamente el suelo;
- Follaje – disponible, pero puede apelmazarse (mezclar con materiales sueltos, no usar hojas de árboles frutales).
Reglas de protección para árboles maduros y jóvenes
La planta necesita protección invernal para resistir las heladas, las quemaduras solares, los ataques de roedores y los cambios bruscos de temperatura. Las plántulas con corteza delgada y sistemas radiculares débiles son especialmente susceptibles a las condiciones adversas, pero las plantas maduras también corren riesgo.
Los mejores materiales de revestimiento
Para garantizar una protección eficaz a las plantas jóvenes, se utilizan cubiertas tanto naturales como artificiales. Los componentes naturales retienen el calor y actúan como barrera contra las fuertes ráfagas de viento, mientras que las cubiertas especializadas ofrecen una mayor protección contra el frío extremo.
Natural
Desde la antigüedad, se han utilizado en jardinería materiales de cobertura naturales accesibles, valorados por su eficacia y su respeto al medio ambiente. Los más comunes son:
- Ramas de coníferas. Una de las opciones más económicas y eficaces. Las ramas de los árboles coníferos atrapan la nieve de forma efectiva, proporcionando así una protección natural para el sistema radicular y los troncos de las plantas.
Las ramas de abeto proporcionan circulación de aire, evitando la pudrición, y repelen liebres y roedores que pueden dañar la corteza de los árboles frutales jóvenes. - Paja. Material de cobertura muy utilizado. Retiene bien el calor y es adecuado para proteger las raíces de las heladas. Es menos susceptible a la humedad y al ataque de hongos que el heno.
Es importante no compactar demasiado la paja para evitar que se pudra. Tenga en cuenta que la paja puede convertirse en un criadero de roedores. - Hojas caídas. Son adecuadas para cubrir las raíces, pero es necesario asegurarse de que estén secas y libres de podredumbre.
- Musgo esfagno. Se utiliza con frecuencia para cubrir plantas perennes y arbustos ornamentales. No solo proporciona aislamiento térmico, sino que también previene el desarrollo de enfermedades y hongos gracias a sus propiedades bactericidas.
- Aserrín de madera dura. Apto para acolchar y cubrir plántulas. Es importante utilizar serrín seco del año anterior.
- Turba. Un material natural y económico que se utiliza para acolchar plántulas de frutales. Gracias a sus propiedades de aislamiento térmico, la turba retiene el calor en el suelo, creando condiciones favorables para el desarrollo radicular de las plantas jóvenes.
Herramientas prácticas
Para asegurar la supervivencia invernal de las plántulas, se utilizan diversos materiales de cobertura para protegerlas del frío y permitir la circulación del aire. Los siguientes son los más óptimos:
- Gorras. Fabricadas con material no tejido, como la agrofibra, crean una capa adicional de aislamiento térmico que protege a las plantas del viento y las heladas. Una buena ventilación evita la condensación.
- Cubiertas. Las bolsas fabricadas con materiales gruesos o aislantes protegen eficazmente las plántulas de las bajas temperaturas. Son especialmente efectivas para rosas, hortensias y otras plantas ornamentales.
- Cuadrículas. Las estructuras de malla protegen a las plantas de los efectos negativos de la nieve y el viento. Las redes de metal o plástico instaladas alrededor de los troncos protegen a los árboles frutales jóvenes de los roedores.
- Película. Se recomienda su uso como complemento de refugios naturales para mejorar la protección contra la humedad y las heladas. No utilice la lámina sola, ya que podría acumularse condensación debajo.
Técnica para envolver los troncos de los manzanos durante el invierno
Comience el proceso desde la base del árbol, incluyendo una capa de mantillo para evitar que los roedores entren desde abajo. Siga estas pautas básicas:
- Asegúrese de que cada envoltura se solape entre un tercio y la mitad de su ancho. Es importante que la envoltura quede lo suficientemente ajustada, pero no demasiado, para evitar dañar la corteza e impedir el crecimiento natural del tronco.
- Continúa envolviendo hasta las primeras ramas principales, y en el caso de plántulas jóvenes, puedes cubrir un área un poco más alta.
- Para árboles jóvenes y atípicos, especialmente durante los primeros años, se recomienda recoger cuidadosamente la copa y envolverla con el mismo material (como agrofibra o arpillera), creando un "capullo" protector. Alternativamente, se puede usar una bolsa hecha de un material similar y sujetarla al tronco del árbol.
¿Cómo envolver el tronco de un manzano para protegerlo de los roedores?
Para proteger los árboles de las condiciones climáticas adversas, se prefieren las telas de cubierta transpirables, que permiten la circulación del aire y evitan la acumulación de humedad, la cual puede provocar la pudrición.
Materiales protectores populares:
- Agrofibra (spunbond) con una densidad de 42-60 g por 1 m² – Un material sintético moderno que se caracteriza por su ligereza, durabilidad y buena transpirabilidad. Protege eficazmente contra el viento y las heladas, difumina la luz solar y previene las quemaduras solares.
Se puede aplicar en varias capas y se retira fácilmente en primavera. Ideal para envolver troncos y cubrir las copas de manzanos enanos y columnares. - Arpillera - Un material natural tradicional que ha demostrado su eficacia a lo largo de los años. Ofrece protección contra el sol y el viento, a la vez que permite la circulación del aire. Sin embargo, cuando se moja, puede congelarse con las heladas intensas y volverse rígido. Requiere una retirada cuidadosa en primavera.
Antes de usarla, se recomienda remojar y secar la arpillera nueva para eliminar cualquier residuo químico. Reutilizar la arpillera vieja suele ser la opción preferida. - Vendajes o cintas especializadas para jardinería – Suelen estar fabricadas con spunbond o yute y son fáciles de usar.
¿Con qué no se debe cubrir un manzano y cómo se puede evitar la marchitez fúngica?
Para prevenir la muerte de los árboles por pudrición de la corteza, es fundamental evitar el uso de materiales de cobertura herméticos como el polietileno, el fieltro asfáltico y el cartón grueso. Estos materiales crean un efecto invernadero, lo que favorece el sobrecalentamiento y la pudrición de la corteza.
Protección contra las quemaduras solares
Para evitar quemaduras solares en los manzanos durante la primavera, se requiere un enfoque cuidadoso. Siga estas recomendaciones:
- Para proteger la corteza, envuelva el tronco con un material de cobertura de color claro, como agrofibra, o utilice arpillera. Encalar el tronco también proporciona protección adicional.
- Al descubrir tu manzano después del invierno, procede con cuidado y gradualmente. Empieza en un día nublado para evitar la luz solar intensa. Afloja ligeramente las ataduras al principio y luego quítalas por completo después de unos días.
- Para acelerar el calentamiento del suelo, retire el mantillo de la base del tronco.
- Evite usar alambre para sujetar el envoltorio. Use hilo suave o pinzas especiales para evitar dañar la corteza del árbol.
Errores comunes al cubrir las plántulas durante el invierno
La clave para preparar las plantas jóvenes para el invierno reside en asegurar un equilibrio óptimo entre aislamiento térmico y circulación de aire. Un error común entre los jardineros es utilizar cubiertas herméticas, que pueden provocar la pudrición de las plantas.
A continuación se muestran algunas omisiones típicas:
- Cubrir las plántulas prematuramente puede provocar su pudrición;
- ignorar las medidas de protección contra los roedores que pueden dañar la corteza;
- La retirada descuidada de la cubierta en primavera puede provocar quemaduras solares o deshidratación;
- El almacenamiento inadecuado de los materiales de revestimiento provoca que se pudran, se desgasten o se rompan más rápidamente.
Preparar un manzano para el invierno es un paso crucial en el cuidado del huerto, ya que influye directamente en la salud del árbol y en la cosecha del año siguiente. Las heladas invernales, las fluctuaciones de temperatura, los roedores y las infecciones pueden causar graves daños, sobre todo a los árboles jóvenes y a las plantas debilitadas. Para minimizar los riesgos, es fundamental tomar precauciones para proteger la cosecha con antelación.



























