Dar forma a la copa de un manzano es un paso importante en el cuidado de los árboles del jardín, ya que influye directamente en su salud, productividad y longevidad. Una poda y estructuración adecuadas ayudan a crear una estructura de ramas fuerte, mejoran la entrada de luz y la ventilación, y facilitan la cosecha de la fruta. Existen muchos métodos populares que incluso los principiantes pueden dominar.
Razones para la formación de la corona
La reproducción es fundamental para la vida de las plantas. Los manzanos producen numerosos brotes nuevos cada año y dan fruto abundantemente. Sin embargo, una producción excesiva de fruta da como resultado frutos más pequeños, lo que deteriora su aspecto y sabor.
La estructuración de la corona tiene una serie de ventajas importantes:
- proporciona acceso de luz solar a todas las partes del árbol, incluyendo los frutos y el conductor central;
- Simplifica la cosecha al eliminar la necesidad de herramientas adicionales;
- fortalece las ramas, evitando que se rompan bajo el peso de las manzanas y protegiendo al árbol de los daños;
- prolonga el ciclo de vida del manzano, manteniendo la salud y la productividad del árbol;
- previene la muerte de las ramas fructíferas ubicadas dentro de la copa;
- crea las condiciones óptimas para la maduración de la fruta, mejorando su calidad y presentación;
- minimiza el riesgo de enfermedades bacterianas asociadas con el exceso de humedad en el follaje;
- Promueve el aumento del rendimiento de los cultivos, asegurando una fructificación más abundante;
- Mantiene el equilibrio entre ramas y frutos, evitando que se doblen excesivamente y se rompan.
Términos y características básicas
Para dar forma con éxito a la copa de un árbol, es fundamental comprender su estructura y conocer los nombres de sus partes principales. Elementos clave:
- collar de raíz – el punto donde la raíz se une al tronco, 5-7 cm por debajo del injerto;
- estándar - tronco desde el cuello de la raíz hasta la primera rama esquelética;
- ramas esqueléticas – ramas principales que forman la estructura, extendiéndose desde el tronco;
- ramas de segundo orden – apartarse del esqueleto;
- competidores no deseados – fuertes brotes verticales dentro de la copa que aparecen después de la poda;
- rama de continuación del líder – formado a partir del brote que queda después de cortar el conductor central;
- ramas que crecen demasiado – ramificación de 4-5 órdenes, puede ser vegetativa (crecimiento) y generativa (productora de frutos);
- director de orquesta (líder) – Esta es la parte del tronco desde la rama esquelética inferior hasta la base de la rama de continuación del líder, la rama principal de alimentación;
- ramas de nenúfar – Aunque no dan fruto, pueden convertirse en ramas de segundo orden cuando se podan;
- retoños de raíz – Brotes que crecen de las raíces, a menudo silvestres.
Reglas clave de formación
Al podar un manzano uno mismo, es importante seguir varios principios clave. Las reglas básicas para la poda son:
- Mantenga un equilibrio entre el sistema radicular y la corona: por cada 45 cm de raíces, se recomienda acortar la parte superior de la plántula en 35 cm.
- Evite el desarrollo de brotes competidores en árboles jóvenes eliminándolos mediante el pinzamiento o la poda.
- El ángulo entre las ramas y el tronco debe ser de 50 a 60 grados. Si el ángulo es inferior a 40 grados, las ramas se vuelven quebradizas. El crecimiento horizontal es aceptable siempre que el árbol crezca hacia arriba (utilice puntales y soportes para ajustar el ángulo).
- Las ramas que se extienden desde el tronco principal deben ser la mitad de delgadas que la parte que se encuentra por encima de ellas.
- Trate los cortes con una capa fina de brea de jardín, evitando una aplicación excesiva, ya que puede impedir que el oxígeno llegue a la corteza.
- Poda desde abajo hacia arriba, por encima de la yema superior, con una ligera inclinación para evitar la acumulación de agua en el corte.
¿Cuál es el mejor momento para hacerlo?
Se recomienda podar el manzano por primera vez un año después de su plantación. La poda prematura puede debilitar el árbol y hacerlo susceptible a enfermedades.
Los jardineros que tengan prisa y comiencen el proceso antes de esta fecha límite deben tener cuidado, ya que el sistema radicular de un árbol joven aún no está suficientemente desarrollado y no puede proporcionar completamente a la copa los nutrientes necesarios.
Siga estas recomendaciones:
- Realizar trabajos de eliminación de ramas secas y dañadas, así como de brotes jóvenes, en primavera, de marzo a abril, o en otoño.
- La poda de primavera fortalece el árbol y aumenta su capacidad para soportar el peso de la fruta. La poda de otoño prepara el manzano para las condiciones invernales, reduciendo el riesgo de daños en las ramas por el peso de la nieve.
- La poda de primavera debe realizarse antes de que se abran los brotes y aparezcan las hojas, y la poda de otoño debe realizarse después de que las hojas se hayan caído por completo.
Preparación
Para que la poda sea exitosa y beneficiosa para su jardín, necesita buenas herramientas y equipo para tratar cualquier herida que surja durante el proceso. El conocimiento y la comprensión de las técnicas de poda son importantes, sin duda, pero sin el equipo adecuado y la protección contra cortes, los resultados pueden no ser los esperados.
herramientas de procesamiento
Para proteger el árbol de la pérdida de savia y las infecciones, trate las ramas cortadas con productos especiales. Algunos productos adecuados son:
- barniz o mástique para jardín;
- solución de sulfato de cobre con cal (1:10);
- arcilla de moldear;
- pintura al óleo.
Algunos jardineros creen que aplicar protección contra cortes es innecesario, ya que supuestamente ayuda al árbol a recuperarse más rápido. Sin embargo, la decisión de usar productos protectores es suya.
Herramientas
Para podar correctamente los árboles frutales se requiere un equipo cuidadosamente preparado: afilado, esterilizado y libre de óxido, ya que este puede provocar la pudrición de las ramas y, como consecuencia, la muerte de todo el árbol.
Durante la poda de primavera necesitarás:
- tijeras de podar para ramas delgadas;
- Cuchillo de jardín para limpiar cortes;
- Tijeras de podar con mangos alargados para eliminar ramas en lugares de difícil acceso;
- Sierras de jardín de diseño especial, con hoja curva y extremo estrecho.
Es importante procurar hacer cortes perfectamente rectos. Si no tienes experiencia, practica con otros árboles antes de intentar podar los frutales.
Planes y recomendaciones para el trabajo
Existen varios métodos para dar forma a la copa de un árbol. El diseño adecuado depende de la variedad específica y también puede estar determinado por el clima en el que crece el árbol.
Escalonado-disperso
La copa que imita la apariencia natural de un árbol con ramas escalonadas es la más accesible y codiciada. Los manzanos cultivados de esta manera se caracterizan por su longevidad y abundante producción de frutos, pero requieren suficiente espacio: deben plantarse con una separación mínima de 4 metros.
Reglas básicas:
- Comience a formar la copa en la primavera del primer año después del injerto y continúe durante 3 a 5 años, lo que dará como resultado la formación de 5 a 6 ramas esqueléticas principales.
- En la primavera del primer año, determine la altura del tronco de una plántula de un año (aproximadamente 50 cm) y añádale otros 30 cm aproximadamente. Elimine todos los brotes que estén por encima de esta altura.
- Para la segunda primavera, deja una rama en el nivel inferior y dos encima, separadas 15 cm entre sí. Estas serán las ramas principales del esqueleto, que deberás acortar aproximadamente un tercio para igualar la longitud.
Corte el conductor central a 15-20 cm por encima de estas ramas y elimine los brotes restantes. Las ramas restantes deben apuntar en diferentes direcciones. - En el tercer año, a una altura de aproximadamente 50 cm por encima del primer nivel, deje dos ramas esqueléticas más, cortando todos los brotes competidores.
- En los años siguientes, forme otra rama por encima del nivel anterior, a una altura de 40-50 cm.
Controle el crecimiento del tronco principal, evitando que crezca demasiado por encima de las ramas principales. Después de unos años, córtelo por encima de la rama más alta.
corona en forma de copa
Recientemente, la copa en forma de copa se ha popularizado para muchos árboles frutales pequeños y medianos. Esta forma limita la altura del árbol, garantiza una distribución uniforme de la luz, mejora la circulación del aire y facilita su cuidado y la cosecha.
Existen dos tipos principales de forma de copa:
- simple - Las sucursales están ubicadas al mismo nivel;
- reforzado – Se diferencia en la disposición de las ramas a cierta distancia unas de otras.
Para manzanos enanos y medianos, una copa en forma de copa es especialmente deseable. Una copa reforzada en forma de copa es preferible, ya que permite que las ramas soporten mayores cargas. La formación de una copa en forma de copa comienza con la poda del árbol joven al plantarlo a una altura de 60-80 cm.
Tras uno o dos años, seleccione tres o cuatro de los brotes más fuertes que hayan surgido, separados entre sí por 10-15 cm (para crear una base más sólida) y creciendo en diferentes direcciones. Estos se convertirán en las ramas principales. Recórtelas entre un 40 y un 50 % y elimine por completo todas las demás ramas.
Cordón
La planta tiene una forma particular, con una copa compacta y uno o más troncos verticales o inclinados sin ramas. Un árbol con un solo tronco se denomina cordón simple, mientras que uno con varios se denomina cordón múltiple.
Gracias a su copa compacta, los cordones pueden plantarse con alta densidad, aumentando así la producción de manzanas en una superficie reducida. El cordón de un solo brazo e inclinado se considera óptimo para los manzanos.
Antes de plantar y dar forma a las plántulas, prepare un sistema de soporte especial utilizando estacas y alambre. Fije las estacas al alambre en un ángulo de 45°, al cual se atarán las plántulas.
La formación de un cordón es un proceso que lleva varios años:
- En primavera (marzo-abril), plante los plantones de un año a lo largo de los soportes; el punto de injerto debe quedar por encima del nivel del suelo. Pode las ramas laterales, dejando cuatro yemas en cada una. Acorte aún más las ramas secundarias, dejando una o dos yemas. No pode la yema central.
- En el segundo año, elimine los ovarios emergentes para evitar debilitar la planta joven. Ate el tallo central a un soporte en un ángulo de 45°. A mediados de verano, pode las ramas laterales: las de primer orden a tres hojas y las de segundo orden a 2-3 cm de la base.
- En el tercer año, deje los botones florales. Si no los hay, pode las ramas secundarias entre marzo y abril, dejando 2-3 cm. Deje intacto el brote basal central y recorte las ramas laterales hasta los botones florales. Repita esta poda anualmente.
Formación de manzano fusiforme
Un método popular y extendido en los huertos intensivos modernos, especialmente para árboles injertados en portainjertos enanos y semienanos. Este tipo de formación consiste en crear un tronco de 40-50 cm de altura, una altura total del árbol de 2,5-3,5 m y un diámetro de copa de 3,5-4 m.
Reglas básicas:
- La etapa inicial consiste en eliminar las yemas y ramas a la altura deseada del tronco inmediatamente después de plantar la plántula. Pode el tronco principal a 80 cm para plántulas de un año y a 100-120 cm para plántulas de dos años.
- Un año después de la siembra, forme la primera hilera de 5 a 7 ramas. Átelas horizontalmente para controlar su crecimiento y elimine los brotes sobrantes.
- Durante los próximos 3-4 años, cree nuevas ramas de forma similar. Elimine cualquier brote o chupón que esté apretando demasiado la copa. Una vez que el árbol alcance la altura deseada, puede podar el tronco principal.
En el futuro, el nivel inferior estará formado por ramas esqueléticas permanentes, y los niveles superiores estarán formados por ramas frutales de 3 a 4 años de edad, que se reemplazan periódicamente mediante podas de rejuvenecimiento.
Con forma de cuenco
Para dar forma a la copa del manzano, adquiriendo una forma de cuenco, se requieren varios años de cultivo preliminar utilizando un sistema de terrazas dispersas, tras lo cual se retira el conductor central.
Para crear un árbol con forma de cuenco, deje de tres a cuatro ramas principales dispuestas alrededor de la circunferencia, procurando que formen un ángulo de unos 130 grados entre sí. Este método de modelado de la copa fortalece el manzano y aumenta su estabilidad.
Superhusillo
Este método de formación de copa, a diferencia del anterior, se caracteriza por un diámetro menor (de 0,8 a 1,2 m), lo que lo hace preferible para jardines con plantaciones densas de árboles.
Los principios básicos de poda siguen siendo similares a los descritos anteriormente, pero el tronco principal no se acorta para evitar estimular el crecimiento vigoroso de brotes laterales. Los manzanos cultivados con esta técnica a menudo requieren soporte adicional, como una estaca o un enrejado.
Formación de un manzano en un enrejado
Para dar forma a las copas de los árboles en un enrejado, se utilizan varios métodos: forma plana fusiforme, superhusillo, varios tipos de palmetas, formación en forma de abanico, así como todo tipo de cordones y otros métodos.
El principio fundamental consiste en mantener la copa del árbol alineada en un mismo plano. Esto garantiza el uso más eficiente del espacio disponible, simplifica el mantenimiento del árbol y facilita la recolección de la fruta. El sistema de espaldera asegura que todas las ramas estén bien ventiladas y reciban la cantidad óptima de luz solar.
palmeta de abanico
Se forma al disponer las ramas del manzano verticalmente y en un solo plano, utilizando espalderas para sostener los brotes. Los bordes de las ramas pueden ser rectos o curvados hacia arriba, dando a la copa una forma de abanico.
Este método de estructuración optimiza el espacio en el jardín, creando más zonas abiertas. La palmera en abanico permite plantar manzanos cerca de vallas o incluso crear setos con los propios árboles.
Dar forma a un manzano convirtiéndolo en una forma llorona
Se utiliza con mayor frecuencia en paisajismo decorativo. Existen dos métodos principales para crearlo: plantar un retoño de variedad llorona o injertar un esqueje de variedad llorona sobre un portainjerto enano.
Manzanos llorones populares:
- Maravilloso;
- grumete;
- Con los pies en la tierra;
- Bratchud (Hermano del Maravilloso).
Si no encuentras un plantón o esqueje de la variedad adecuada, puedes usar un método alternativo: el injerto inverso. Para ello, cultiva un manzano con un tronco alto (aproximadamente 2 m) e injerta 3 o 4 esquejes a la altura deseada mediante el método de injerto lateral, con las yemas apuntando hacia abajo.
Una vez que broten los tallos, átelos en la posición deseada y, al año siguiente, podelos dejando 3 o 4 yemas para crear una copa densa. Repita este proceso anualmente durante 3 o 4 años hasta que la copa esté completamente formada. Posteriormente, será necesario realizar aclareos regulares y eliminar los chupones.
Forma de pizarra
Esta solución, ideal para quienes cultivan en climas adversos, permite cubrir completamente el árbol con nieve o materiales especiales durante el invierno, protegiéndolo de las heladas severas.
Comience a darles forma inmediatamente después de plantar. Elija variedades con tendencia natural a desarrollar una copa extendida, como Melba o Borovinka, aunque otras variedades también son adecuadas.
Reglas básicas:
- Dado que la altura final del árbol no debe superar los 45-50 cm, limite el tronco a 15-20 cm. Forme de 2 a 4 ramas principales por encima del tronco, disponiéndolas en forma de cruz o cresta. Desde el momento en que brotan, sujételas regularmente al suelo; lo mismo se aplica a los brotes secundarios. Deje que el resto crezca libremente.
- Al formar una copa rastrera, fije las ramas esqueléticas y los brotes de segundo orden a la superficie del suelo para establecer la dirección de crecimiento deseada.
En ocasiones, se practica el modelado en dos niveles, colocando una hilera de ramas esqueléticas sobre la otra. Sin embargo, este método presenta dos serios inconvenientes:
- Las ramas inferiores están a la sombra, mal ventiladas y más frecuentemente afectadas por enfermedades;
- La sección superior está situada demasiado alta y podría congelarse en un invierno con poca nieve.
forma tupida
Junto con el porte rastrero, el porte arbustivo del manzano se utiliza con frecuencia en regiones con climas rigurosos. Tiene una copa en forma de copa, pero con un tronco más bajo y un mayor número de ramas principales. Esta estructura permite que el árbol resista mejor las inclemencias del tiempo.
Por favor, siga estas instrucciones:
- Durante los dos primeros años después de la plantación, establezca un tronco bajo de 10-15 cm de altura.
- Forma las ramas principales de primer orden justo encima del tronco. En esta etapa, es aceptable que tenga muchas ramas, ya que esto fortalecerá el árbol y promoverá un desarrollo radicular activo. Elimina solo los brotes con ángulos de ramificación muy agudos (menores de 45°) o excesivamente abiertos (mayores de 80°).
- Otorgue al conductor central el liderazgo en el crecimiento acortando las ramas esqueléticas para lograr su subordinación.
- Una vez que el árbol haya echado raíces y se haya fortalecido, comience a clarear la copa: elimine los brotes que estén engrosando el espacio interior.
En los años siguientes, realice la poda anual, subordinando las ramas más delgadas a las principales. Para corregir la dirección de crecimiento, acorte las ramas colgantes hasta la yema superior y las ramas verticales hasta la yema inferior o lateral.
Formulario estándar
Casi todos los tipos de poda pueden considerarse estándar, ya que incluso el manzano rastrero tiene un tronco pequeño. Sin embargo, este término suele referirse a un método específico en el que el tronco tiene al menos 1,5-2 metros de altura.
Es más preciso denominar a esta forma «estandarte alto». Se utiliza generalmente con fines decorativos, dando a la copa una configuración esférica, elíptica, prismática u otra forma llamativa.
Para empezar, cree un árbol estándar de la altura deseada. Utilice portainjertos vigorosos como:
- Bittenfelder;
- Jubileo de Graama;
- A2;
- M11 y otros.
Por favor, respete las siguientes reglas:
- Un año después de la plantación, acorte el brote de un año entre un 15 y un 20 %. Elimine todas las yemas que se encuentren a menos de 10 cm por debajo del corte, dejando solo una: la que se encuentra por encima de la zona de injerto.
- El año que viene, brotará un nuevo retoño de esta yema. Átalo verticalmente al tocón restante con un material suave. Este brote se convertirá en la base del futuro tronco del árbol. Una vez que haya alcanzado la posición deseada, poda el tocón con un cuchillo afilado.
- A medida que el árbol crece, elimina las ramas laterales hasta que el tronco alcance la altura deseada. Cuanto más alto sea el tronco, más tiempo llevará el proceso; en promedio, de 3 a 4 años. Una vez alcanzada la altura deseada, recorta los 10-15 cm superiores por encima de esta marca y poda los brotes laterales en esa zona.
Las particularidades de la formación de manzanos jóvenes y maduros
La estructura de los manzanos jóvenes y maduros difiere. Los árboles jóvenes se podan anualmente, mientras que los árboles maduros de 10 a 15 años no requieren una poda tan frecuente.
Plántulas de un año
Pode los manzanos de un año plantados en otoño seis meses después, en primavera. Si los plantas en primavera, poda inmediatamente después. Esto ayudará a formar una copa adecuada durante el primer año, permitiendo que el árbol crezca sin necesidad de soporte adicional en el futuro.
El método más común de estructuración es una copa con pocos niveles.
Instrucciones paso a paso para podar una plántula de un año:
- Corte el conductor central a una altura de 80-100 cm del suelo. Este acortamiento estimula el crecimiento de ramas laterales, que se convertirán en ramas estructurales.
- Elimine todos los brotes y retoños de la zona del tronco, desde la superficie del suelo hasta la primera hilera de ramas.
- Si la plántula ya tiene ramas, seleccione de 3 a 5 orientadas en diferentes direcciones para formar la primera hilera. Si aún no tiene ramas, deje de 5 a 8 yemas de reserva para futuras ramificaciones.
- Elimine todas las ramas que formen un ángulo inferior a 45° con el tronco, ya que se rompen fácilmente bajo carga o viento.
- Recorte las ramas esqueléticas, acortándolas a 30-40 cm (dejando 3-5 yemas).
- Al eliminar las ramas sobrantes, asegúrese de conservar las que están ubicadas en un ángulo mayor; son más fuertes y dan mejor fruto.
Plántula de dos años
Al podar un árbol joven de dos años, siga los mismos principios que al podar árboles de un año. De todas las ramas disponibles, seleccione de 3 a 5 fuertes que formarán la estructura robusta del manzano y elimine el resto.
El conductor central debe elevarse por encima de las otras ramas por 4-5 yemas, lo que equivale aproximadamente a 30 cm.
Instrucciones para podar una plántula de dos años:
- Cree una copa escalonada podando las ramas inferiores y superiores de forma diferente. Las ramas inferiores deben ser aproximadamente 25-30 cm más largas que las superiores. La poda de los brotes destinados a formar parte de la estructura principal estimula la ramificación.
- Acorte y doble las ramas que crecen entre los niveles en un ángulo obtuso para favorecer la fructificación. Si finalmente opta por una copa escalonada, estas ramas se pueden eliminar.
- Si la parte superior del plantón está bifurcada, elimine la rama más débil. La rama sobrante se puede convertir en una rama de soporte sujetándola con un tensor en el segundo o tercer nivel.
- Las ramas esqueléticas deben extenderse desde el conductor central en un ángulo de al menos 60-90 grados.
Podar un árbol frutal
Los expertos no recomiendan podar los manzanos frutales con demasiada frecuencia ni de forma drástica. Es mejor limitar la poda a eliminar los brotes jóvenes, que pueden debilitar el árbol, así como las ramas muertas o moribundas.
Si la copa ya se ha formado, no es necesario alterar su estructura. En primavera, basta con podar con cuidado las ramas que sobresalgan o guiarlas en la dirección deseada mediante hendiduras.
Rejuvenecimiento de un viejo manzano
Para rejuvenecer una planta madura, acorte el tronco aproximadamente un tercio y elimine por completo todas las ramas de la copa superior. Pode los brotes centrales, dejando solo una cuarta parte de su longitud original.
Cuidado de un manzano después de la poda
Si bien la poda es beneficiosa para los manzanos, cualquier intervención puede causarles estrés. Para ayudarle a recuperarse, siga estos sencillos pasos:
- Cubra los cortes con brea de jardín;
- Cubra con mantillo el círculo alrededor del tronco del árbol;
- Añadir nutrientes.
Los errores más comunes en la formación y las recomendaciones
Una estructura de copa incorrecta y una poda inadecuada pueden causar graves daños a un manzano e incluso provocar su muerte. Las principales dificultades son:
- Engrosamiento de la coronilla. Sin una poda oportuna, las ramas se entrelazan, se dañan y se vuelven vulnerables a las enfermedades. Las infecciones por hongos suelen desarrollarse en copas densas.
- Utilizando un instrumento romo. Esto daña la corteza y retrasa la cicatrización de las heridas.
- Incumplimiento de los plazos de poda. Si no se realiza la poda antes de que comience a fluir la savia en primavera, es mejor posponerla hasta el otoño, pero bajo ninguna circunstancia debe hacerse durante la hinchazón de las yemas.
- Los muñones que quedaron tras la intervención. Con el tiempo, mueren y se convierten en foco de enfermedades fúngicas y plagas. Los tocones deben cortarse hasta el borde del árbol.
- Poda excesiva de árboles jóvenes. Esto provoca un crecimiento activo de brotes y debilita la planta.
- Tratamiento incorrecto de la herida. No se recomienda aplicar arcilla, productos químicos ni pinturas de nitrocelulosa en los cortes. El mejor método es cubrir las heridas con brea después de que se hayan secado.
Elegir el esquema de formación de copa adecuado es fundamental para el éxito en el cultivo de manzanos y una cosecha de alta calidad. Los distintos métodos de estructuración presentan ventajas propias y son apropiados para diferentes tipos de árboles, según su crecimiento y los objetivos del jardinero. Un mantenimiento regular y el cumplimiento de las normas de poda contribuirán a obtener un árbol robusto.










































