La judía Blanche, de maduración temprana, destaca por sus matas compactas. Produce judías deliciosas y nutritivas. Es importante seguir correctamente todos los pasos, desde elegir el lugar adecuado para la siembra, preparar el suelo y sembrar las semillas correctamente, hasta los cuidados esenciales que te ayudarán a obtener una cosecha abundante.
Descripción de la variedad
Blanche es una variedad que se caracteriza por su maduración temprana. Las plantas de esta especie tienen un porte compacto y alcanzan una altura de hasta 70 cm. Sus raíces presentan una estructura ramificada. Las hojas son de gran tamaño y de un tono verde claro.

- ✓ Las semillas de judía blanca tienen un brillo aceitoso único que las distingue de otras variedades.
- ✓ Cuando se dañan, las hojas de la planta emiten un ligero aroma, lo cual es una característica poco común entre las leguminosas.
Características de la apariencia de la planta y los frutos
Estos arbustos bajos y compactos ocupan muy poco espacio en el jardín. Producen vainas largas, lisas, brillantes, de color amarillo intenso y con puntas gruesas y puntiagudas. Los frutos tienen una textura delicada y un delicioso sabor a mantequilla. Son bajos en calorías, ricos en vitaminas y de preparación rápida.
Propósito y sabor
Las alubias blancas son un ingrediente ideal para platos sanos y nutritivos, y una excelente alternativa a la carne. Son especialmente apreciadas por los vegetarianos y se suelen enlatar para el invierno. Su sabor mantecoso y delicado las hace ideales para una gran variedad de experimentos culinarios.
Tiempo de maduración y rendimiento
Estas judías tienen un ciclo de maduración temprano, de tan solo 55 a 60 días desde la siembra hasta la cosecha. Esta variedad ofrece un alto rendimiento, alcanzando casi 3 kg por metro cuadrado de superficie cultivada. Su cosecha rápida y abundante las convierte en una opción atractiva para quienes buscan resultados inmediatos.
Composición y contenido calórico
Más del 20% de la composición de la legumbre es proteína vegetal de alta calidad, con propiedades nutricionales comparables a las de la carne de res, pero sin la grasa animal que dificulta la digestión. La proteína es esencial para la formación de células inmunitarias y musculares, y contiene enzimas y prácticamente todos los aminoácidos esenciales.
Las alubias blancas superan a las verduras y hortalizas en su contenido de fibra dietética no digerible. Consumir platos que contienen alubias blancas ayuda a eliminar toxinas y desechos, limpia los intestinos y reduce el colesterol en sangre.
Este producto es rico en vitaminas del grupo B y ácido fólico, y contiene minerales como potasio, magnesio, zinc y cobre, que tienen un efecto positivo en el sistema cardiovascular. El valor energético de las alubias blancas es de 328 kcal.
Beneficios de las alubias blancas
Las alubias blancas son una valiosa fuente de diversas vitaminas, entre ellas la vitamina B1, que desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de las enzimas implicadas en el metabolismo de los carbohidratos y la energía. Estas enzimas proporcionan al organismo energía y sustancias plásticas esenciales.
Las legumbres contienen vitamina B5, que interviene en el metabolismo de las proteínas, las grasas y los carbohidratos. Desempeña un papel importante en el metabolismo del colesterol, la síntesis de hormonas y la producción de hemoglobina, además de favorecer la absorción de aminoácidos y azúcares en el intestino. La deficiencia de ácido pantoténico puede provocar daños en la piel y las mucosas.
La vitamina B6, presente en las alubias blancas, contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario y regula los procesos de inhibición y excitación del sistema nervioso central. Favorece la formación de glóbulos rojos y mantiene niveles normales de homocisteína en sangre.
Contraindicaciones y complicaciones
Si bien las alubias blancas son un alimento valioso y nutritivo, su consumo puede causar contraindicaciones y complicaciones en algunas personas. A continuación, se presentan algunas de ellas:
- Fitoaglutininas. Las alubias blancas contienen fitoaglutininas, que pueden causar irritación gastrointestinal. Estas sustancias se neutralizan con una cocción adecuada.
- Problemas digestivos. Consumir grandes cantidades de legumbres puede causar problemas digestivos como hinchazón, gases o malestar abdominal. Introducir las legumbres gradualmente en la dieta puede ayudar a reducir estos efectos negativos.
- Reacciones alérgicas. Es posible que se produzca una reacción alérgica a las alubias blancas. Si tiene alergia a las legumbres, tenga precaución y esté atento a posibles síntomas como picor, sarpullido, dificultad para respirar e hinchazón.
- Contraindicaciones para ciertas enfermedades. A las personas que padecen gota o cálculos renales se les recomienda limitar su consumo de legumbres debido a su contenido en ciertas sustancias que pueden agravar estas afecciones.
Antes de realizar cambios importantes en su dieta o si tiene alguna preocupación médica, se recomienda consultar con un médico o nutricionista para evitar posibles problemas y garantizar una salud óptima.
¿Cómo y cuándo sembrar?
Plantar judías blancas es fácil. Incluso un agrónomo principiante sin experiencia en jardinería puede realizar el proceso.
Requisitos para el lugar de plantación y el suelo
Para un buen cultivo de judías, el lugar de siembra elegido debe estar bien iluminado, aunque incluso la sombra parcial es aceptable. Idealmente, el lugar debería estar protegido de corrientes de aire y vientos.
- ✓ El nivel de pH del suelo debe estar estrictamente dentro del rango de 6.0 a 7.0 para una óptima absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe tener una alta permeabilidad al aire, lo cual se logra agregando arena o perlita en una proporción de 1:5 al volumen total de suelo.
El suelo debe ser neutro, permeable y suelto. Antes de plantar, enriquezca el suelo con una pequeña cantidad de compost para mejorar su fertilidad.
fechas de siembra
Añadir las judías al suelo en primavera, cuando la temperatura suba a +12-15°C y haya pasado el riesgo de heladas recurrentes.
Preparación de semillas
Las semillas compradas en tiendas suelen estar listas para plantar y, a diferencia de las recolectadas en casa, no requieren desinfección adicional. Sin embargo, los procesos de endurecimiento y remojo seguirán siendo beneficiosos.
Pasos para preparar las semillas para la siembra:
- Calibración. Inspecciona los frijoles y desecha los que sean pequeños, arrugados, dañados o de color diferente al resto. Coloca las semillas seleccionadas en una solución salina al 5%.
Retira las legumbres que floten en la superficie, ya que no son aptas para la siembra. Enjuaga la sal restante y continúa con el siguiente paso. - Desinfección. Sumerge las semillas en una solución de permanganato de potasio al 1-2% durante 20 minutos. Luego, enjuágalas con agua corriente y déjalas secar.
- Remojar. Coloca las semillas en una gasa húmeda y déjalas en remojo de 12 a 15 horas. Controla el tiempo de remojo para evitar que se pongan ácidas. Usa agua derretida o agua de lluvia para que la gasa no se seque.
Si en tu región se producen fluctuaciones de temperatura después de plantar las plántulas, aclimátalas. Remoja las semillas en el refrigerador durante 5-6 horas. Temperatura óptima: 4 a 5 °C.
Reglas para la preparación del suelo
La preparación del suelo antes de sembrar las semillas de frijol es fundamental para el éxito de este cultivo. A continuación, se presentan las reglas básicas para preparar el suelo para la siembra de semillas de frijol:
- Retire las malas hierbas, las piedras y otros desechos del suelo.
- Afloje la tierra a una profundidad de unos 15-20 cm para mejorar la ventilación y asegurar un fácil crecimiento de las raíces.
- Añade compost o estiércol descompuesto para enriquecer el suelo con materia orgánica.
- Añadir fertilizantes minerales según las recomendaciones para las judías (normalmente con un alto contenido en fósforo).
- Comprueba el pH de tu suelo y ajústalo si es necesario para alcanzar el nivel óptimo, que normalmente está entre 6,0 y 7,0 para las judías.
- Nivele la superficie del suelo de manera uniforme para asegurar una siembra homogénea.
Siguiendo estas reglas, crearás las condiciones óptimas para el crecimiento y desarrollo exitoso de las judías.
Siembra de judías blancas
El método de siembra requiere espaciar las judías a lo largo del bancal a intervalos de 40 x 10 cm. Cava hoyos, coloca de 3 a 4 judías en cada uno y cúbrelas con una capa de tierra. Luego, compacta ligeramente la tierra, riega con agua blanda y tibia, y añade humus.
Una vez que broten las plántulas, seleccione el brote más fuerte y elimine el resto. También es posible cultivar a partir de plántulas. Con este método, se esperan las primeras vainas entre 2 y 3 semanas antes que al plantar sin plántulas.
Siembra las semillas para plántulas en marzo, a principios de primavera, remojándolas previamente en estimulantes del crecimiento para una germinación óptima. Planta de 3 a 4 semillas en macetas de turba, cúbrelas con tierra y film transparente. Colócalas en un lugar luminoso. Cuando aparezcan los primeros brotes, retira el film transparente.
Cuidado y cultivo
El cuidado del cultivo es sencillo. El cumplimiento de las prácticas agrícolas adecuadas garantizará una buena cosecha.
Riego
Antes de que empiecen a formarse los brotes, se recomienda regar solo cuando sea necesario, no más de una vez cada 7 días. Ajuste la frecuencia de riego según el tipo de suelo y las condiciones climáticas actuales, procurando mantener una humedad moderada en la tierra.
Cuando las plántulas tengan de 4 a 5 hojas verdaderas, deje de regarlas. Después de que florezcan, reanude el riego, aumentando gradualmente la cantidad de agua. Luego, duplique la cantidad de agua utilizada.
Fertilizante superficial
Tras la aparición de las primeras hojas verdaderas, las judías blancas requieren fertilización con superfosfato, aplicado a razón de 30 a 40 g por metro cuadrado. Durante la formación de los brotes, se debe aplicar sal potásica al suelo, utilizando de 10 a 15 g por metro cuadrado.
Para favorecer la maduración de las judías, fertilice el suelo con ceniza de madera. No se recomiendan los fertilizantes nitrogenados para este cultivo, ya que las judías pueden fijar el nitrógeno del aire, y un exceso de este elemento en el suelo puede provocar un crecimiento excesivo de hojas verdes.
Liga
Durante la plantación, sujete los arbustos con una estaca de aproximadamente 150 cm de altura. Ate una cuerda o alambre horizontal a la estaca para guiar el crecimiento de los tallos trepadores.
Esta planta puede cultivarse en grupos, donde no es necesario aclararla después de que broten las plántulas, lo que permite que formen arbustos frondosos. Instale una estaca de madera junto a cada arbusto, alrededor de la cual se enroscarán los brotes rastreros.
Coloca tres o cuatro soportes de dos metros de altura alrededor del arbusto, atando sus extremos superiores para crear una estructura similar a un tipi indio. Los soportes no deben ser de metal ni de plástico, ya que las plantas trepadoras no pueden trepar por ellos.
Enfermedades y plagas
El descuido en el cultivo de las judías puede provocar ciertas enfermedades que requieren atención inmediata. Estas incluyen:
- Podredumbre gris. Aparecen manchas de color marrón claro en las hojas, que gradualmente se vuelven amarillas y se enroscan. Las judías pueden arrugarse. Se utilizan fungicidas para el tratamiento.
- Antracnosis. Se acompaña de manchas oscuras en las hojas. Las plantas se cubren de úlceras que, con el tiempo, provocan su pudrición total. El tratamiento eficaz consiste en la pulverización con caldo bordelés.
- Pudrición de la raíz. Las hojas comienzan a marchitarse, los tallos adquieren un tono rojizo y, finalmente, se pudren. Esta enfermedad es difícil de tratar y, a menudo, es necesario eliminar las plantas por completo.
- Oídio. Aparece una capa blanquecina en las hojas y los tallos. El tratamiento consiste en el uso de sal coloidal.
Las judías pueden ser atacadas por diversas plagas:
- Grano. Estos diminutos escarabajos roen las judías y suponen una amenaza para toda la cosecha. Aktara ofrece un tratamiento eficaz.
- Mosca blanca. Esta plaga se alimenta de la savia de las plantas y suele encontrarse en el envés de las hojas. Se controla con el plaguicida Karbofos.
- Mosca de brotes. Daña los granos durante la germinación. La solución de Fufanon es eficaz para eliminar este daño.
La inspección periódica de los cultivos y la actuación inmediata cuando se detectan plagas o enfermedades contribuyen al éxito del cultivo de las judías.
Cosecha y almacenamiento
Si prefieres comer judías tiernas, empieza a cosechar el fruto aproximadamente medio mes después de que hayan aparecido las flores y el fruto haya alcanzado su tamaño máximo; es entonces cuando estarán especialmente sabrosas.
Corta las vainas con tijeras, y repite este proceso cada dos días por la mañana para que se impregnen bien con la humedad del aire fresco nocturno. Las judías tiernas se suelen usar en guisos de verduras, ensaladas, sopas, y también como guarnición para platos de pescado y carne.
Cultivar judías Blanche es sencillo, incluso para quienes no tienen experiencia previa. Con la tecnología adecuada y los cuidados modernos, se pueden crear las condiciones ideales para que esta variedad temprana de judías prospere.




