Las judías no se consideran una planta delicada. Sin embargo, sí tienen sus propias necesidades. Son muy sensibles al calor y la humedad. Si bien el calor puede ser difícil de regular en campo abierto, asegurar un riego adecuado (si realmente se busca una cosecha de alta calidad) no es complicado. El riego de esta hortaliza es bastante sencillo.
Requisitos de riego
Existen varias reglas para este tipo de tecnología agrícola:
- Para asegurar un acceso más rápido del agua a las raíces de las plantas y retener la humedad en el suelo, se recomienda aflojar la tierra de los bancales y aplicar una capa de mantillo después del riego.
- En la etapa de germinación de las judías, es necesario humedecer el suelo mediante riego.
- Cuando aparezcan los primeros brotes, riegue las raíces.
- Una vez que las plantas se hayan establecido, riéguelas entre las hileras. Esto reducirá el riesgo de enfermedades fúngicas.
- El mejor momento para realizar este procedimiento es temprano por la mañana. Para cuando refresque por la tarde, la tierra ya se habrá secado. Las bacterias y los hongos parásitos se activan en suelos húmedos y fríos.
Las distintas variedades del cultivo tienen sus propias preferencias en cuanto a la humedad:
- Judías arbustivas. Con un tallo principal bajo y follaje pequeño, no requiere mucha agua. Si la lluvia natural es suficiente, no necesita riego alguno.
- judías trepadoras. Crece mucho y produce abundante follaje. Para desarrollarse adecuadamente, requiere más humedad que su pariente más bajo.
El agua no requiere cuidados especiales. Para regar las plantas, conviene recoger agua del grifo con antelación para que se atempere y se eliminen las impurezas de cloro. Utilice esta agua cada dos días.
- ✓ La temperatura del agua debe ser de al menos 18 °C para evitar estrés en las plantas.
- ✓ La dureza del agua no debe superar los 8 dH para evitar la acumulación de sales en el suelo.
El agua de lluvia es la mejor opción. Se recoge en grandes contenedores y se utiliza durante los períodos secos.
Algunos jardineros prefieren el agua filtrada. No necesita reposar, solo calentarse al sol. Sin embargo, este método es bastante caro.
¿Cómo regar las judías a medida que crecen?
Las judías, al igual que muchas leguminosas, requieren un riego de alta calidad. Las necesidades hídricas de la planta varían en las diferentes etapas de crecimiento:
- Las judías se siembran con riego, lo que significa que el suelo debe humedecerse inmediatamente después de plantar las semillas. Hasta la germinación, el cultivo se riega una vez por semana a razón de 11 litros por metro cuadrado.
La frecuencia de riego se ajusta según las condiciones climáticas. Las lluvias frecuentes y la alta humedad indican que se requiere poca agua adicional. En este momento, las condiciones del suelo sirven de guía. Solo es necesario regar cuando el suelo se haya secado hasta una profundidad de aproximadamente 7 cm. - Después de que aparezca la quinta hoja, se recomienda dejar de regar. Luego, espere hasta que aparezcan los brotes florales y vuelva a regar las judías.
- Durante la floración, el riego debe duplicarse aproximadamente con respecto al periodo de siembra. La humedad necesaria durante esta etapa permitirá que la planta produzca buenos frutos. La frecuencia de riego es de dos veces por semana.
- Durante la formación de los ovarios, la planta necesita riegos más frecuentes. Para ello, mantenga el mismo nivel de riego que durante la floración, pero riegue cada 2-3 días. Este método está pensado para climas secos.
- Una planta adulta en fase de crecimiento de vainas en un clima moderadamente cálido requiere agua a razón de 20 litros por metro cuadrado, reducida a una vez por semana.
- El riego debe interrumpirse por completo 2 semanas antes de la cosecha.
Características del riego en suelos abiertos y cerrados
Para áreas abiertas siembras de frijoles La regla principal es mantener la tierra ligeramente húmeda. Evite que el agua se estanque entre las hileras.
Las plantas de invernadero son cultivos más delicados. En los invernaderos de plástico, los niveles de humedad por la noche son bastante altos debido a la condensación acumulada. En los invernaderos de policarbonato, la tierra se seca durante el día debido al riego matutino.
Para las judías cultivadas en interiores, existen las siguientes sutilezas:
- En clima cálido, riegue cuando la tierra esté seca (si la tierra se seca entre los riegos matutinos, riegue a diario). En clima húmedo y lluvioso, reduzca la frecuencia de riego, según las condiciones del suelo.
- La dosis de riego recomendada para las judías de invernadero antes de la formación de vainas es de hasta 10 litros por metro cuadrado. Desde julio hasta mediados de agosto, aumente la dosis de riego a 15 litros por metro cuadrado.
- Es preferible realizar los tratamientos por la mañana. Por la noche, el agua se evapora y se produce condensación. El calor y la humedad crean las condiciones ideales para el desarrollo de infecciones por hongos.
- Evite verter agua directamente sobre las hojas de las judías. Esto puede causar quemaduras solares. La cubierta del invernadero actuará como una lupa, concentrando los rayos del sol. Riegue directamente en las raíces.
- ✓ Ventilar el invernadero después del riego reduce el riesgo de enfermedades fúngicas.
- ✓ El uso del riego por goteo en invernaderos minimiza la condensación y humedece el suelo de manera uniforme.
Consecuencias de un riego inadecuado de las judías
Un riego incorrecto incluye riegos insuficientes o excesivos, aplicación directa de líquido al follaje, etc. Todos estos factores afectan negativamente el crecimiento y la apariencia de las judías.
Si la planta no recibe suficiente humedad (sobre todo en veranos secos), toda su energía se centra en sobrevivir. Esto se refleja en el número de ovarios. Las vainas crecen deformadas y las semillas tienen muy mal sabor.
El exceso de agua en el suelo puede provocar infecciones en las plantas causadas por diversos hongos y bacterias. Las plantas suelen pudrirse desde las raíces. Las flores de las plántulas que sobreviven se caen, lo que reduce la fructificación.
El método de riego es igualmente importante. Si se riegan las hojas, pueden aparecer quemaduras donde caen las gotas de agua. Si una gran parte del follaje se ve afectada, la planta entera se marchitará. Simplemente no habrá suficiente masa verde para realizar la fotosíntesis.
Para obtener una cosecha abundante y de alta calidad de diversos tipos de frijoles, es fundamental regar las plantas de manera oportuna y adecuada durante todo su crecimiento y desarrollo. Un riego adecuado implica no solo regar las plantas correctamente, sino también emplear las técnicas de riego adecuadas.

