La sandía es un postre veraniego muy popular, ya que ninguna otra fruta iguala su dulzura y frescura. Entre las muchas variedades, la Sugar Baby destaca especialmente. Para cultivarla con éxito y obtener una cosecha abundante, es importante conocer las instrucciones de cuidado adecuadas.
Historia
Sugar Baby es una de las variedades más antiguas y conocidas. Fue desarrollada por criadores internacionales en la década de 1950.
En 2008, fue incluida en el Registro Estatal de la Región Central de la Tierra Negra de Rusia, que comprende las regiones de Belgorod, Kursk, Lipetsk, Oryol, Tambov y Voronezh.
Características de la variedad Sugar Baby
La sandía Sugar Baby posee numerosas cualidades positivas, lo que la convierte en una de las favoritas de muchos jardineros en todo el país. Esta variedad destaca por su bajo mantenimiento y facilidad de cultivo.
Apariencia
En las primeras etapas de su desarrollo, la planta forma tallos carnosos pero bastante frágiles. El arbusto es de tamaño mediano, con un tallo principal que alcanza entre 1,5 y 2 metros de longitud. Las hojas están profundamente lobuladas y tienen un tono verde grisáceo.
Los frutos son pequeños, con un peso de entre 2 y 6 kg. La baya tiene forma esférica. Su piel es de color verde oscuro con rayas apenas perceptibles. El patrón de la piel es casi invisible y, a primera vista, la sandía parece de color uniforme.
La cáscara es fina, densa y lisa. La pulpa es de un rojo intenso y brillante, con una textura granulosa y jugosa. Su sabor es dulce y azucarado. En su interior se encuentran unas pocas semillas de color marrón oscuro.
Tiempo de maduración y rendimiento
La sandía Sugar Baby es una variedad de maduración temprana con un ciclo de cultivo de 75 a 85 días. Este periodo puede variar ligeramente dependiendo del clima de cada región.
Esta variedad destaca por su alto rendimiento. Con los cuidados adecuados, el rendimiento medio por hectárea puede oscilar entre 116 y 169 quintales de deliciosa fruta.
Ventajas y desventajas
Antes de plantar una sandía en tu jardín, considera cuidadosamente sus pros y sus contras. La variedad Sugar Baby tiene muchas ventajas:
Creciente
El terreno para cultivar melones debe ser soleado y estar bien protegido del viento. Una ubicación orientada al sur es ideal. Las sandías prefieren suelos sueltos con algo de arena. Los suelos arcillosos y turbosos no son favorables para su cultivo.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 6.0 y 6.8 para un crecimiento óptimo.
- ✓ El contenido de materia orgánica en el suelo debe ser de al menos un 2%.
Germinación de semillas
Antes de germinar las semillas de sandía, trátelas para protegerlas de diversos patógenos. Siga estas instrucciones:
- Remojar las semillas de sandía en una solución al 2% de permanganato de potasio (2 g de permanganato de potasio por cada 100 g de agua) durante una hora y media.
- Enjuaga las semillas con agua limpia, luego colócalas en un recipiente con agua caliente a 50 °C durante 24 horas y prepáralas para la germinación. Este proceso acelera la germinación.
- Tras remojarlas, las semillas están listas para germinar y pueden plantarse inmediatamente en recipientes preparados con tierra. Prepare usted mismo la tierra utilizando césped, arena, humus y ceniza de madera.
- Para desinfectar la tierra, caliéntela en el microondas durante 20 minutos o vierta agua hirviendo sobre ella.
- Elija macetas de turba para las plántulas, de aproximadamente 8 cm de altura y diámetro. Llénelas hasta 2/3 de su capacidad con tierra y plante una semilla en cada maceta a una profundidad de 2-3 cm.
Coloca el recipiente con las futuras plántulas en un lugar cálido y soleado. Riega los brotes cuando la capa superior de la tierra se seque. Después de una semana (máximo 10 días), brotarán los tallos y, cuando se planten en su ubicación definitiva, las plántulas tendrán 30 días.
- Una semana antes de plantar, comience a aclimatar las plántulas sacándolas al exterior durante 1-2 horas al día, aumentando gradualmente el tiempo.
- Reduzca el riego 2-3 días antes de la siembra para estimular el desarrollo de las raíces.
Plantación de plántulas en un invernadero
En las regiones del sur, siembre las sandías en invernaderos durante la segunda quincena de abril, mientras que en las zonas más frías, este proceso debe realizarse a mediados de mayo. Es fundamental calentar los primeros 10 cm de tierra a 15 °C. Cave hoyos de 30 cm de diámetro y 10 cm de profundidad en el terreno.
Deja una distancia de 70 cm entre los agujeros. Antes de plantar, riega los agujeros con agua tibia. Luego, coloca una plántula en cada agujero, ya sea con un terrón de tierra o en un recipiente con turba. Apisona la tierra, dejando los cotiledones al descubierto.
El cepellón o la maceta de turba deben quedar ligeramente elevados sobre el nivel del suelo para evitar que el tallo de la plántula se ennegrezca. De esta manera, se garantizan las condiciones óptimas para el éxito del cultivo de sandías y su posterior crecimiento.
Trasplantar las plántulas a la tierra
Al limpiar la zona en otoño, retire los restos de césped, labre la tierra y añada compost a razón de unos 8 kg por metro cuadrado. En primavera, vuelva a limpiar la tierra de vegetación, nivélela con un rastrillo y riéguela con agua caliente y sulfato de cobre. Añada arena si es necesario.
A continuación, siga las instrucciones:
- Forme los agujeros de plantación en un patrón de tablero de ajedrez, con una distancia de 100 cm entre ellos y 140 cm entre filas.
- Añade un vaso de ceniza al fondo de cada agujero.
- Coloca las plántulas en los agujeros con un terrón de tierra o en una maceta. La tierra debe quedar al menos 1 cm por encima de la superficie del suelo.
Tras la plantación, riegue cada arbusto con agua tibia directamente en la raíz. Proporcione una cubierta durante los primeros 14 días.
Sembrar semillas en tierra abierta
Esta variedad es ideal para regiones con climas cálidos y soleados, sin heladas recurrentes y con veranos largos y calurosos. Antes de sembrar, trate previamente las semillas:
- Selecciona cuidadosamente y desecha las semillas que no sirvan. Identificar las semillas vacías es fácil: colócalas en un vaso de agua con sal. En 10 minutos, las semillas buenas se hundirán, mientras que las vacías flotarán en la superficie.
- Coloca las semillas seleccionadas en una solución rosa pálido de permanganato de potasio durante varias horas para desinfectarlas.
- Vierta agua caliente (50 °C) sobre las semillas y déjelas en remojo durante 24 horas. Este procedimiento favorece una germinación acelerada.
- Escurre el agua y seca bien las semillas con un paño seco y siémbralas directamente en tierra abierta.
Condiciones para un buen crecimiento
El cuidado de esta variedad requiere seguir una serie de pasos importantes, como un riego adecuado, una fertilización oportuna y tener en cuenta algunas consideraciones adicionales. Esto le recompensará con una cosecha abundante y un sistema inmunológico fuerte.
Fertilizante
Fertilice las sandías hasta cuatro veces por temporada. Aplique el primer fertilizante cuando se hayan formado las primeras tres hojas verdaderas y el último cuando se formen los frutos.
Horario de alimentación:
- El primero. Disuelva 25 g de cloruro de potasio, 15 g de nitrato de amonio y 50 g de superfosfato en 10 litros de agua. Riegue el suelo con la solución resultante a razón de 4 litros por metro cuadrado.
- Segundo. Aplicar después de 2 semanas. Regar las plantas con una solución de estiércol de pollo - 4 litros por 1 metro cuadrado.
- Tercero. Realice el tratamiento dos semanas después de la plantación. Riegue cada arbusto con 2 litros de solución de nitrato de amonio (20 g/10 litros de agua).
- El cuarto. Comience a mediados de junio. Utilice una solución de gordolobo con una taza de ceniza añadida. Aplique 4 litros de solución por metro cuadrado de superficie.
Este programa de fertilización ayuda a proporcionar a las plantas los nutrientes necesarios en las distintas etapas de su desarrollo, promoviendo su salud y altos rendimientos.
Riego y humedad
Riega las plantas a diario hasta que desarrollen cuatro hojas verdaderas. Durante su fase de crecimiento activo, riega las plántulas jóvenes tres veces por semana, utilizando 3 litros de agua por hoyo.
Más adelante, cuando las plantas se fortalezcan, reduzca la frecuencia de riego a una vez por semana, aumentando el volumen a 7 litros. A pesar de la notable tolerancia a la sequía de esta variedad, controle cuidadosamente el suelo, ajustando el riego según su nivel de humedad.
Cuidados adicionales
El cuidado de las sandías incluye no solo el riego y la fertilización, sino también otras actividades importantes. Siga estas recomendaciones:
- Elimine con cuidado todas las malas hierbas alrededor de las plantas jóvenes.
- En caso de lluvias prolongadas, proteja las frutas en maduración cubriéndolas por encima y colocándolas sobre cartón, ladrillos o cajas de madera para evitar que se pudran.
- Si cultivas sandías en espaldera, ata la fruta madura con una malla. Guía los brotes en la dirección deseada, cubriendo las raíces con tierra para estimular su crecimiento.
- Si aparecen plagas o enfermedades, aplique los insecticidas y fungicidas adecuados. Prepare y utilice las soluciones siguiendo las instrucciones del fabricante.
Aunque lo ideal sería prescindir de los productos químicos, ya que las sandías pueden acumular nitratos y otras sustancias, a veces su uso es necesario para proteger eficazmente las plantas de factores dañinos.
Plagas y enfermedades
La variedad Sugar Baby es muy resistente a las principales enfermedades comunes de los melones. Sin embargo, es algo susceptible a la pudrición de la raíz. Si se presenta esta enfermedad, reduzca la frecuencia y la cantidad de riego. Una solución de permanganato de potasio es eficaz para el tratamiento del suelo.
Para combatir las plagas, utilice remedios caseros, como una decocción de ajenjo y milenrama (hierva a fuego lento una ramita de ajenjo y dos cucharadas de milenrama seca en agua caliente durante diez minutos). Aplique la decocción fría como pulverizador, combatiendo eficazmente los pulgones del melón y las moscas de los brotes.
Recolección y almacenamiento
Determinar la fecha exacta de cosecha de la sandía es difícil debido a las variaciones climáticas entre las diferentes regiones. Existen varias señales externas que indican la madurez de la fruta:
- cola seca;
- Sonido sordo al golpear;
- hojas y tallos marchitos;
- la presencia de un característico sonido crepitante.
Para conservar las sandías, guárdelas en el refrigerador, el sótano o la bodega a temperaturas entre 2 °C y 5 °C. Es fundamental que la cáscara no presente daños, como rayones, golpes o grietas. El peso ideal para su almacenamiento es de 4 a 5 kg.
Reseñas de jardineros
La sandía Sugar Baby es una opción atractiva para los jardineros, ya que ofrece no solo un excelente sabor, sino también facilidad de cultivo. Su corto período de maduración y su adaptabilidad a diversos climas la hacen ideal para cultivar en varias regiones.




