La fresa Kent es una variedad versátil que se caracteriza por su tolerancia a las condiciones climáticas y su alta productividad. Ofrece una cosecha fiable incluso en años desfavorables. Es importante seguir los consejos de cuidado de la planta para asegurar una abundancia de deliciosas fresas cada temporada.
La historia de la variedad Kent
Esta variedad fue desarrollada en 1981 en Canadá y se sometió a numerosas pruebas en estaciones de investigación antes de recibir el registro oficial.
Características de la planta
Estos arbustos producen cosechas abundantes en diversos climas. El cultivo demuestra una alta productividad, por lo que es muy apreciado por los agrónomos de nuestro país.
Arbustos
Tienen tallos fuertes y rectos y un sistema radicular bien desarrollado. Sus hojas grandes, de color verde oscuro, tienen pecíolos largos y robustos. Los tallos florales son altos, con 5 a 7 inflorescencias que se forman en cada arbusto el primer año, y de 10 a 15 al año siguiente. Bajo el peso de las bayas maduras, los tallos florales se doblan hasta el suelo.
Las flores son blancas, hermafroditas y nacen a la altura del follaje. Los capullos florecen hacia mediados de mayo y las primeras bayas maduran a principios de junio.
Bayas
Las bayas maduras son de color rojo oscuro y tienen una superficie brillante. El tamaño de la fruta varía de mediano a bastante grande, dependiendo de las condiciones climáticas y las prácticas agrícolas adecuadas.
Período de maduración y rendimiento
Esta variedad se considera de maduración temprana. La fructificación comienza al inicio del verano. Se caracteriza por su alta producción: se pueden cosechar entre 700 y 800 gramos de fruta de un solo arbusto sano y bien cuidado a lo largo de la temporada.
Polinización
Esta variedad autofértil posee una alta capacidad de autopolinización. El arbusto produce numerosos tallos florales, comenzando con 5-8 el primer año, que se duplican en los años siguientes. Los brotes se ubican a la altura del follaje.
Cualidades de consumo y comerciales de las frutas
Las bayas son de forma cónica redondeada, con un cuello muy corto o inexistente, y se separan fácilmente del pedúnculo. Al inicio de la temporada, el peso promedio del fruto alcanza los 30-40 g, llegando algunos ejemplares a pesar 50 g, pero al final de la temporada de cosecha, su tamaño disminuye a 15 g o menos.
Otras cualidades distintivas de la variedad:
- La piel es de un rojo brillante y lustrosa, tornándose de un rojo oscuro a medida que madura.
- Las semillas amarillas son visibles superficialmente.
- Su carne es jugosa, dulce con un ligero toque ácido, muy firme pero no crujiente, y tiene un aroma agradable. Algunos ejemplares de mayor tamaño a veces desarrollan cavidades internas.
- Su atractivo aspecto comercial y su excelente transportabilidad hacen que esta variedad sea muy demandada en el mercado.
Ventajas y desventajas de la variedad
A pesar de la gran cantidad de nuevas variedades altamente productivas, Kent sigue siendo una de las favoritas entre los jardineros aficionados, apreciada por sus muchas cualidades.
Selección y preparación del terreno, plan de plantación óptimo
Tiene una tendencia moderada a formar estolones; al final de la temporada, se puede recolectar suficiente material vegetal para renovar la plantación, lo cual se recomienda cada 3-4 años. Debido a su gran tamaño, se recomienda plantar los arbustos con una separación mínima de 40-50 cm.
- ✓ Acidez óptima del suelo para la variedad Kent: pH 5,5-6,5.
- ✓ La necesidad de renovar anualmente la capa de mantillo para prevenir enfermedades.
Consejos útiles:
- Esta planta no es exigente en cuanto al tipo y la estructura del suelo. Produce frutos de forma fiable con los cuidados habituales en suelos de fertilidad media, pero no crece tan bien en tierras bajas con un nivel freático alto. Prefiere lugares soleados, pero tolera la sombra parcial.
- La preparación del suelo incluye cavar, eliminar los rizomas de malezas perennes, agregar compost o humus (6-8 kg por 1 m²) con la adición de cenizas o fertilizantes minerales como superfosfato (40 g) y sulfato de potasio (30 g).
Para mayor comodidad, puede utilizar una amplia selección de complejos minerales y organominerales diseñados específicamente para fresas. - En la zona central del país, las plántulas de esta fresa de maduración temprana y no refloreciente pueden plantarse tanto en primavera como a finales de verano, mientras que en las regiones del sur se prefiere la siembra otoñal. Esta variedad se considera resistente a las heladas, pero para que sobreviva al invierno, las plántulas deben tener tiempo de desarrollar raíces.
- En regiones con inviernos sin nieve, donde las temperaturas bajan de -10°C, cubra los arbustos maduros con turba, paja, serrín o agujas de pino.
Recomendaciones agrotécnicas
El cuidado del cultivo requiere poco esfuerzo, ya que se utilizan prácticas agrícolas estándar. Siga estos procedimientos básicos:
- El riego debe ser moderado y regular. El exceso de humedad puede favorecer la aparición de hongos y reducir la resistencia a las heladas. En verano, riegue solo las raíces y, en primavera, utilice aspersores. En clima seco y caluroso, riegue cada 2 o 3 días.
A Kent no le gusta el agua fría, por lo que es recomendable utilizar agua de lluvia calentada por el sol, que deberá dejarse reposar en un recipiente durante al menos un día. - Después de regar, afloje la tierra y elimine las malas hierbas. Para reducir la frecuencia de riego y deshierbe, utilice mantillo: paja, serrín, compost o turba. La capa de mantillo orgánico no debe tener más de 5-6 cm de espesor.
La agrofibra es un material de acolchado transpirable ideal, pero no utilice polietileno ya que puede provocar la pudrición de las raíces. - Elimina los estolones sobrantes que no vayas a conservar para la propagación. Hazlo con regularidad, ya que tienen una gran capacidad para formar nuevas rosetas. En otoño, retira las hojas viejas junto con los estolones.
control de plagas y enfermedades
Presenta una alta resistencia a muchas infecciones y enfermedades comunes. Las condiciones climáticas adversas pueden provocar que los arbustos se infecten con moho gris, por lo que se recomienda realizar un tratamiento preventivo a finales de otoño o principios de primavera con una mezcla bordelesa al 1%.
Los arbustos no son susceptibles al oídio ni a los ácaros de la fresa. Si las plantas están infectadas con marchitamiento por Verticillium, arránquelas y destrúyalas, ya que esta es la única manera de prevenir la propagación de la infección.
Preparándonos para el invierno
Para preparar las plantas para el invierno, retire las hojas viejas y trátelas contra plagas y enfermedades. Afloje la tierra para evitar que las larvas de insectos hibernen. En regiones más frías, utilice ramas de abeto, tela no tejida o una capa de humus, hojas o paja como cobertura.
Tras derretirse la nieve, retire el mantillo para que las fresas queden expuestas al sol primaveral. En el sur, no es necesario protegerlas, ya que toleran temperaturas de hasta -20 °C.
Reproducción
Tras 3 o 4 años, las plantas alcanzan su máximo potencial. Se recomienda trasplantar los nuevos arbustos a un lugar diferente para reducir el riesgo de enfermedades y plagas. Si esto no es posible, se deben arrancar las plantas antiguas y restaurar el suelo empobrecido añadiendo tierra forestal y materia orgánica.
La reproducción está disponible de varias maneras:
- Con bigote. Seleccione plantas madre grandes con rosetas bien desarrolladas en sus estolones. Enraícelas directamente en macetas desechables enterradas en la tierra. Trasplante las plántulas a su ubicación definitiva cuando tengan 5 o 6 hojas nuevas. Comenzarán a dar frutos la próxima temporada.
- Dividiendo el arbusto. La nueva plántula debe tener raíces jóvenes, y si el arbusto es demasiado viejo y tiene un sistema radicular leñoso, dividir la planta es inútil.
- Semillas. La propagación por este método solo merece la pena si no se encuentran plantones jóvenes para plantar. Se pueden sembrar las semillas en semilleros, colocándolas en el alféizar de una ventana o en un invernadero, o directamente en la tierra. Esta segunda opción solo es adecuada para regiones cálidas.
Reseñas de jardineros
Las fresas Kent se caracterizan por su maduración temprana, abundante producción y excelente sabor, lo que las convierte en una opción popular entre los jardineros. Su bajo mantenimiento, resistencia a las enfermedades y capacidad de autopolinización las hacen ideales para el cultivo. Un cuidado adecuado es esencial para garantizar una fuerte inmunidad y cosechas abundantes.






