Los holandeses han desarrollado un método eficaz e interesante para cultivar fresas y obtener cosechas durante todo el año. Su efectividad y relativa sencillez lo hacen cada vez más popular. Cualquiera puede probar el método holandés, incluso en el alféizar de su propia ventana.

Características del método holandés
Este método se basa en la cosecha continua de fresas durante todo el año. A la primera cosecha le sigue un segundo ciclo continuo. Esto distingue este enfoque del cultivo tradicional de fresas.
El método holandés tiene sus propias características:
- La habitación debe estar acondicionada y la tierra donde se plantarán las fresas debe estar cubierta. Elija recipientes adecuados para el método de cultivo. Pueden ser cajas, macetas, bolsas, cubos, etc.
- La planta no produce frutos durante todo el año, por lo que, tras la cosecha, se sustituye por plantones preparados. Las plantas se reemplazan, en promedio, cada 7-9 semanas.
- En esta tecnología, el riego y la fertilización se aplican únicamente por goteo.
- Puedes disponer los arbustos de fresas en parterres de forma vertical u horizontal.
Ventajas y desventajas de la técnica
Cada año, el método de cultivo de fresas propuesto por los holandeses se está volviendo cada vez más popular debido a sus evidentes ventajas:
- Se puede cultivar un número impresionante de plántulas en una pequeña área;
- colocación de las plántulas en cualquier recipiente adecuado;
- Luz natural suficiente para todos los arbustos de fresa cuando se cultivan en estructuras calefaccionadas hechas de material que permite el paso de la luz solar;
- Cualquier refugio puede equiparse para este método;
- Como las bayas no tienen contacto con el suelo, están protegidas al máximo de la transmisión de enfermedades y ataques de plagas;
- temporada de crecimiento corta: las bayas se pueden cosechar entre 1,5 y 2 meses después de la siembra;
- Bayas frescas durante todo el año;
- uso de un mecanismo de crecimiento bien establecido durante un largo período de tiempo;
- El sabor de las fresas es idéntico al de las cultivadas al aire libre.
Desventajas del método holandés:
- Es fundamental contar con un suministro constante de estolones jóvenes. El material de siembra se utiliza durante todo el año, por lo que debe estar siempre disponible. Para el cultivo de pequeñas cantidades de fresas, es ventajoso cultivar las plántulas uno mismo; en las grandes explotaciones con producción a gran escala, comprarlas resulta mucho más rentable.
- Mantenimiento continuo del microclima y control de la iluminación en el invernadero.
Variedades adecuadas para el cultivo
Para cultivar fresas con el método holandés, es importante seleccionar las variedades adecuadas. Las variedades remontantes son especialmente recomendables, ya que se autopolinizan. Si se utilizan insectos para la polinización de los tallos florales, se instalan colmenas en espacios amplios. El viento artificial, generado por ventiladores, también resulta útil para este fin.
Se prefieren las siguientes variedades:
- Darselect.Variedad francesa de maduración temprana con bayas acorazonadas de color naranja rojizo-marrón. Presenta una resistencia moderada al frío invernal. Cada planta produce hasta 1 kg.
- Mermelada.Dos hileras de bayas rojas brillantes en forma de peine, originarias de Italia. Produce hasta 900 g por arbusto.
- Polca. Las fresas, de forma cónica, tienen un color rojo intenso. Cada planta produce hasta 1 kg de fresas grandes.
- Selva. Una variedad súper productiva originaria de América. Cada planta produce aproximadamente 1,5 kg de frutos.
- Sonata.Variedad holandesa. Las bayas son grandes, brillantes y de temporada media. Toleran heladas ligeras. El rendimiento alcanza hasta 1,5 kg por planta.
- Tristar.Las fresas cruzadas con la fresa milanesa producen una gran cantidad de bayas grandes y rojas. Resistentes a las heladas.
Además de estas, es posible plantar las siguientes variedades: Tribute, Mrak, Baron, etc.
Métodos de siembra
El método holandés de cultivo de fresas sugiere que tanto el cultivo horizontal como el vertical son igualmente efectivos. La elección depende del tamaño del espacio y de su sistema de iluminación.
Horizontal
Con este método de siembra, las plántulas se plantan en una sola hilera, con los contenedores dispuestos en filas paralelas al suelo. Este método es adecuado para grandes volúmenes y superficies, y se considera más económico. Puede utilizarse junto con el método de siembra vertical.
Vea un vídeo sobre el método horizontal de plantación de plántulas de fresa:
Vertical
La plantación vertical se realiza perpendicular al suelo. La plantación en cascada, con un patrón escalonado, evita que las plantas se toquen entre sí a medida que crecen. Por lo tanto, se debe mantener una separación mínima de 25 cm entre las plantas de fresa. Se utilizan tubos de PVC, bolsas, cajas y otros contenedores. Este método se ha popularizado entre los pequeños agricultores y jardineros.
El método de cultivo vertical de fresas se muestra en el siguiente vídeo:
Materiales y equipos necesarios
Para implementar el método holandés de cultivo de fresas, no puedes prescindir de:
- Contenedores para plantar arbustos de fresa.La variedad de recipientes es enorme, así que da rienda suelta a tu imaginación. Macetas, envases de PET vacíos, sacos o tubos de polipropileno con ranuras, neumáticos viejos con agujeros para semilleros y muchos otros son ideales. Lo principal es colocarlos de forma que las plantas reciban suficiente luz.
- Planta de semillero.Se conserva utilizando bigotes o el método de casete.
- Cebado. La tierra de jardín común no sirve. Necesitarás preparar o comprar tierra especial.
- Organización del riego.Se utiliza un sistema de riego localizado y humidificadores para garantizar niveles óptimos de humedad en el invernadero.
- Sistema de iluminación.La responsabilidad y el cuidado en la selección y la correcta colocación de las luminarias adicionales son clave para lograr una cosecha productiva. Se utilizan lámparas de bajo consumo y LED, o luces especiales de cultivo rojo-azul.
Instrucciones paso a paso para el cultivo de fresas utilizando tecnología holandesa
La tecnología para la recolección de fresas mediante el método propuesto en Holanda no tiene condiciones opcionales. Todas deben cumplirse de forma precisa y completa.
Espacio de cultivo
La elección del local depende de la escala de producción prevista. Puede tratarse de un invernadero o hangar grande, el balcón de un apartamento o incluso parte de una habitación. Muchos incluso adaptan sótanos y áticos para el cultivo de fresas. El requisito principal es una iluminación adecuada y un microclima favorable.
Tierra de siembra
Antes de su uso, cada sustrato se somete a un tratamiento con vapor o a alta temperatura para desinfectarlo. Esto se realiza utilizando generadores de vapor o horneando el sustrato a una temperatura de entre 130 y 180 grados Celsius.
- ✓ El pH del suelo debe estar entre 5,5 y 6,5 para una óptima absorción de nutrientes.
- ✓ El suelo debe contener al menos un 30% de materia orgánica para asegurar la porosidad y capacidad de retención de humedad necesarias.
Compra una mezcla para macetas en una tienda especializada o prepara la tuya propia. Mezcla 3 partes de tierra arenosa con 1 parte de humus o estiércol bien descompuesto y 1 parte de arena de río (idealmente, la proporción no debe superar el 10%).
Lo más importante es que la mezcla de siembra tenga una alta capacidad de retención de agua, sea porosa y no tóxica. Se recomienda utilizar turba, perlita, serrín, urea, ceniza y cal para la preparación del suelo.
En zonas con suelos inadecuados, se suele recurrir a la hidroponía en lugar del cultivo en tierra. Con este método, los nutrientes se regulan y suministran completamente mediante el sistema de riego. La fibra simplemente sujeta la planta sin aportar nutrientes. En hidroponía se utilizan fibra de coco, lana mineral y otros materiales.
Cosecha y cultivo de plántulas
Es imprescindible disponer siempre de plantones de fresa. Sin ellos, se interrumpiría el singular principio de producción continua del método holandés de cultivo de fresas. Por lo tanto, es importante abordar con responsabilidad el cultivo o la compra de plantones.
- ✓ El sistema radicular debe ser blanco y denso, sin signos de pudrición.
- ✓ Las hojas deben ser de color verde brillante, sin manchas ni signos de marchitamiento.
Asegúrese de eliminar los tallos florales de las plantas de un año, de lo contrario las plántulas serán débiles y el sistema radicular estará poco desarrollado.
El material de siembra de alta calidad se obtiene de dos maneras:
- Se cultiva a partir de estolones producidos por plantas madre. En otoño, se extraen cuidadosamente de la tierra y se trasladan a un lugar de almacenamiento oscuro, bien ventilado, con baja humedad y una temperatura de 0 a 2 °C. El día anterior a la siembra en el invernadero, se trasladan a una habitación cálida y se seleccionan, conservando solo los ejemplares sanos.
La principal desventaja de este método de obtención de plántulas es que el semillero de plantas madre debe renovarse cada dos años. - Este método es similar al primero, pero con la diferencia de que los estolones se plantan inmediatamente en contenedores tipo casete. Se mantienen en estas condiciones en una cámara de cultivo durante un mes. A la quinta semana, se trasladan a un lugar más cálido y se dejan a temperatura ambiente durante una semana. Finalmente, se plantan en un invernadero. Este método de cultivo es más económico y muy común.
Iluminación
Para asegurar una cosecha abundante y constante, la iluminación suplementaria es esencial. Se debe instalar una luminaria por cada 3 metros cuadrados de invernadero. Las lámparas deben colocarse a una distancia mínima de 1 metro de las plantas.
Las fresas necesitan al menos entre 12 y 16 horas de luz solar al día. Por lo tanto, en invierno o en días nublados, se utiliza luz adicional proveniente de lámparas de bajo consumo y fitolámparas. El uso de iluminación incandescente no es rentable, ya que el coste de la electricidad se dispara inmediatamente.
Puedes leer más sobre lámparas adecuadas para el cultivo de plántulas. aquí.
Sistema de riego y fertilización
Al cultivar fresas con el método holandés, es posible utilizar únicamente riego por goteo y fertilización para proteger la planta de la humedad. Esto la protegerá de la pudrición y otras enfermedades, además de prevenir plagas de insectos. Un sistema de riego es fácil de montar uno mismo, pero también se puede comprar e instalar uno ya preparado.
Para asegurar un suministro óptimo de humedad a las fresas, el riego debe ajustarse hasta alcanzar de 3 a 4 gotas de agua por minuto.
El riego doméstico en un apartamento u otro espacio pequeño se puede organizar utilizando botellas de agua y tubos de goma.
Para evitar el exceso de riego al aplicar fertilizante líquido, tenga en cuenta la cantidad total necesaria. Para preparar fertilizante suplementario, diluya 10 g de cloruro de potasio y 10 g de nitrato de amonio en 10 litros de agua. Aplique 100 ml de fertilizante por planta de fresa.
Se pueden utilizar fertilizantes orgánicos en lugar de minerales. Por ejemplo, una infusión de estiércol de pollo mezclado con agua en una proporción de 1:15.
Las fresas se fertilizan 10 días después de su siembra en invernadero y durante la etapa de floración activa.
Recipiente para semilleros
Para este método de cultivo de fresas son adecuados una gran variedad de recipientes. Entre ellos se incluyen cajas de madera de una o dos caras, cajas de plástico, bolsas de polietileno, macetas, contenedores alargados y trozos de tubo de plástico cortados a medida.
Asegúrate de que las plantas tengan suficiente espacio para desarrollar su sistema radicular. Esto determina la cantidad de plantas que puedes cultivar en un solo recipiente. Una sola planta de fresa requiere un cepellón de al menos 25 cm de diámetro y unos 30 cm de profundidad.
Evite plantar plantas muy juntas para ahorrar espacio. Esto provocará estancamiento del aire entre las plantas, lo que dará lugar a enfermedades como la pudrición, un crecimiento desproporcionado y que los arbustos se estiren hacia la luz debido a la competencia por ella.
Microclima
El desarrollo y la maduración de las bayas dependen del microclima del invernadero. La temperatura óptima oscila entre 18 y 25 °C. Cuando las temperaturas descienden por debajo de este rango, el crecimiento de la planta se ralentiza y su desarrollo se detiene.
La humedad en la habitación no debe superar el 70-80%. Para controlarla, ventile el invernadero regularmente y rocíelo con agua. Colocar recipientes con agua dentro del invernadero ayudará a saturar el aire de humedad.
Para una fotosíntesis eficiente, los niveles de dióxido de carbono deben ser de al menos el 0,1%. Para lograr esto, se encienden velas en el invernadero.
Cuidado de los arbustos de fresa
Es importante cuidar los arbustos de fresa en interiores. Sigue estos pasos:
- No olvides regar. Debe ser con moderación. Puedes construir tú mismo un sistema de riego por goteo o comprar uno en una tienda especializada.
- Regula las horas de luz con iluminación suplementaria. Para evitar olvidarlo, puedes automatizar el sistema con temporizadores.
- Mantenga la temperatura en el invernadero entre 18 y 25 grados Celsius. Durante el período de floración de las fresas, reduzca la temperatura a 21 °C.
- Controle la temperatura al preparar y almacenar las plántulas. A -3 °C (3 °F), las plantas mueren, mientras que a +3 °C (3 °F), las plántulas germinan.
- Mantén los niveles de humedad, ventila la habitación y rocía las plantas.
- Inspecciona las plantas, retirando las hojas secas y los frutos inservibles.
- Esté atento a la polinización.
- Reemplace rápidamente los arbustos frutales que ya hayan dado fruto por otros nuevos. Los estolones enraizados de plantas de fresa viejas pueden usarse como plántulas.
posibles dificultades
Las dificultades con el método holandés de cultivo de fresas pueden surgir en dos direcciones:
- Suministramos plántulas. Es necesario planificar con antelación los plazos de entrega y crear las condiciones necesarias para la conservación de los bigotes jóvenes.
- Creación y mantenimiento de condiciones de cultivo. Este proceso se simplifica enormemente al adquirir e instalar equipos automatizados. Es costoso, pero su uso se amortiza rápidamente con una cosecha abundante y deliciosa.
Cultivar fresas con el método holandés no es difícil, pero sí requiere cierta inversión y un trabajo constante y responsable. Al principio, mientras el proceso está en sus comienzos, pueden surgir dificultades y gastos adicionales. Con el tiempo, el proceso se desarrollará de forma constante, dando como resultado una cosecha abundante y los ingresos correspondientes.

