La frambuesa Joan Jay es una opción ideal para quienes buscan una abundante cosecha de deliciosas bayas con mínimo esfuerzo. Los jardineros la aprecian por su maduración temprana, alto rendimiento y facilidad de cultivo. Con los cuidados adecuados y oportunos, no presenta ninguna dificultad, ya que su mantenimiento es sencillo.

Historia del desarrollo de la variedad
Este híbrido se originó en Escocia. El obtentor británico Derek Jennings optó por cruzar las variedades de frambuesa Joan Squire y Terry Lewis. En 2008, obtuvo una patente para esta nueva y prometedora variedad, que ahora se conoce en muchos países del mundo.
Introducción a la variedad
Esta variedad remontante da fruto dos veces por temporada. Cada año, se vuelve más popular entre los jardineros de Rusia y Europa.
Características externas del arbusto y las bayas, su sabor y su finalidad
La planta es baja, alcanzando una altura de 1 a 1,5 m. Tiene de 6 a 8 brotes de unos 50 cm de largo. Un solo brote puede producir más de 60 bayas. Produce una gran cantidad de brotes, los cuales deben eliminarse con prontitud.
Cualidades distintivas de los frutos:
- Tienen forma cónica y piel gruesa.
- Maduran gradualmente, comenzando desde la base y subiendo hasta la punta.
- Son grandes, de color rojo oscuro y uniformes. Se separan fácilmente del tallo y rara vez se caen.
- Las bayas verdes tienen las puntas de color claro y se pueden recolectar para su conservación a largo plazo. Las bayas maduran demasiado rápido, así que conviene recolectarlas a diario.
Cuando está maduro, el rendimiento
Las primeras bayas de esta variedad inglesa comienzan a aparecer a mediados de julio. La planta da fruto hasta las primeras heladas, disminuyendo gradualmente su producción a partir de octubre. Si se podan los brotes a ras de raíz en otoño, las bayas comienzan a madurar en agosto.
Los arbustos de frambuesa son muy productivos: se pueden cosechar hasta 7 kg de una sola planta. Para lograr este rendimiento, es fundamental un cuidado adecuado durante el cultivo.
Resistencia a las heladas y preparación para el invierno
En la región central, este cultivo presenta poca resistencia a las heladas, soportando temperaturas de hasta -25 °C. La preparación para el invierno comienza en diferentes momentos en las distintas regiones del país, dependiendo del momento de maduración de las bayas.
En la parte europea de Rusia, comience a preparar los arbustos para el invierno en septiembre, y en las regiones del sur, a partir de finales de octubre. En otoño, maduran las bayas restantes; para evitar que absorban el exceso de humedad, cúbralas con agrofibra.
Después de que hayan caído las hojas, realice el siguiente trabajo en el frambuesal:
- Corta todos los tallos por completo, acorta algunos brotes en un tercio.
- Eliminar las ramas viejas, rotas, secas y enfermas.
- Limpie la tierra alrededor de los arbustos de malas hierbas, afloje la tierra hasta una profundidad de 5 cm y espolvoree con fertilizante de potasio y fósforo (25-30 g por 1 m²).
- Añade tierra, mantillo y riega abundantemente.
En otoño, añade estiércol de caballo descompuesto debajo de las plantas, lo que asegurará una buena cosecha el año siguiente.
Principios básicos del cultivo
Para cultivar frambuesas con éxito, es importante elegir un lugar soleado con buena ventilación y suelo bien drenado. El riego regular y el control de malezas garantizarán un crecimiento sano de las plantas y una cosecha abundante.
Características de las operaciones de siembra
Plante el plantón prácticamente en cualquier época del año. Si cultiva la variedad desde primavera hasta finales de otoño, la tasa de éxito es del 99%.
Justo antes de plantar, sumerja las raíces de las plántulas en una solución de fertilizantes de fósforo y potasio o bioestimulantes durante 1 hora. Esto reducirá significativamente el tiempo que necesita la planta para adaptarse a su nuevo entorno.
Instrucciones paso a paso:
- Cava un hoyo de aproximadamente 40-50 cm de profundidad y diámetro. La distancia entre hoyos debe ser de aproximadamente 1,5-2 m.
- Coloca la plántula en el hoyo de manera que las raíces queden distribuidas uniformemente y no dobladas. Luego, rellénalo con tierra, compactándola bien alrededor de las raíces.
- Riega la planta abundantemente para humedecer la tierra y darle un buen comienzo para su crecimiento.
Aplica mantillo alrededor de la plántula plantada para retener la humedad, suprimir el crecimiento de malas hierbas y proteger las raíces del sobrecalentamiento.
Guarnición
Pode las frambuesas remontantes dos veces: en primavera y otoño. A finales de otoño, cuando se hayan recogido todas las bayas, realiza la poda principal. En esta etapa, elimina todos los brotes de un año, dejando solo tocones de tres centímetros.
En primavera, realice una poda sanitaria: elimine los chupones, corte los brotes enfermos y secos, y recorte los brotes restantes hasta la primera yema sana. Estas yemas comienzan a hincharse hacia mediados de abril, así que inicie el procedimiento en ese momento.
Riego y fertilización
En verano, sobre todo durante los periodos de sequía, riegue con frecuencia las frambuesas Joan J; de lo contrario, las bayas se volverán pequeñas, ácidas e insípidas. Calcule el consumo de agua con la fórmula: 25 litros por metro cuadrado de suelo en el frambuesal. El riego por surcos, realizado con azada, es muy eficaz.
Las frambuesas responden bien al riego por aspersión. Riega los arbustos al atardecer o temprano por la mañana. Afloja la tierra entre las plantas con regularidad, elimina las malas hierbas y quita las que estén secas. Cubre la tierra con mantillo orgánico, lo que facilitará mucho su cuidado.
Alimenta a Joan Jay con generosidad y frecuencia:
- Aplique la primera porción de fertilizante inmediatamente después de que se derrita la nieve. Este puede ser materia orgánica esparcida sobre el suelo o componentes minerales.
- Durante la fase de crecimiento activo, la planta agradecerá el fertilizante líquido elaborado con estiércol de vaca o gallinaza disuelto en agua.
- Este cultivo requiere muchos fertilizantes minerales; utilice urea y nitrato de amonio.
En la segunda mitad del verano, aplicar fertilización foliar regando los arbustos con complejos minerales.
Prevención y protección contra plagas y enfermedades
Para asegurar una buena cosecha, combata las posibles plagas con prontitud. La pulverización regular con soluciones especializadas, aproximadamente cuatro veces por temporada, ayudará a prevenir el desarrollo de parásitos y enfermedades en los brotes.
Los componentes principales para el cuidado adecuado de las frambuesas de esta variedad incluyen:
- eliminación sistemática de malezas;
- aclareo regular y oportuno;
- uso moderado de fertilizantes;
- riego suave y constante;
- suelo fértil de alta calidad;
- Cuidado estacional adecuado.
Reproducción
Existen varias maneras de aumentar el número de plántulas en una parcela. Estas son las principales:
- Esquejes. Separe esquejes sanos y recién crecidos de una planta madura. Enraícelos en tierra especial o sustrato para semilleros hasta que desarrollen raíces y se conviertan en plantas independientes.
- División del rizoma. Este método consiste en dividir un arbusto maduro en varias partes. Cada parte debe tener raíces y un brote. Trasplante ambas partes a macetas o bancales preparados, donde continuarán creciendo como arbustos individuales.
- Capas. Dobla con cuidado los brotes fuertes hacia el suelo y sujétalos con alfileres o alambre. Cúbrelos con tierra suelta, dejando las puntas al descubierto. Riega los esquejes con regularidad para mantener la tierra húmeda, pero no encharcada.
Una vez que los esquejes hayan enraizado y estén creciendo activamente, sepárelos con cuidado de la planta madre utilizando tijeras de podar. Trasplántelos a su nueva ubicación.
Elija el método de propagación adecuado.
Ventajas y desventajas de las frambuesas Joan J
Antes de plantar una nueva variedad, investiga sus ventajas y desventajas. La variedad Joan Jay tiene muchas ventajas.
Reseñas de reseñas
La frambuesa Joan Jay es una variedad popular que atrae tanto a jardineros principiantes como experimentados gracias a sus deliciosos y aromáticos frutos. Se considera una de las variedades más apreciadas y productivas, y requiere un mínimo esfuerzo para su cultivo. Un cuidado adecuado y oportuno garantiza una cosecha abundante y plantas fuertes.





